Cada año, unas 80.000 españolas reciben tratamientos de reproducción asistida
En España se realizan anualmente más de 30.000 intentos de inseminación artificial (depositar los espermatozoides en el interior del útero) y más de 50.000 fecundaciones in vitro (poner en contacto uno o más óvulos con los espermatozoides en el laboratorio, y una vez que se consigue la fecundación, los embriones se transfieren al útero) y microinyecciones espermáticas (introducción mediante una microaguja de un espermatozoide en el óvulo).

Estos datos figuran en un informe presentado ayer por la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) con datos del 2006, que señala que ese año el 2% de los nacimientos registrados en España se debieron a estas técnicas, mientras que el ejercicio anterior el porcentaje fue del 1,6%. Estas estadísticas sitúan a España como el tercer país europeo con más tratamientos de fertilidad, solo por detrás de Francia y Alemania. Y es más, la tasa de embarazos logrados con estos sistemas (39%) está muy por encima de la media europea (30%), según destacó el presidente de la SEF, Buenaventura Coroleu. Por el contrario, la tasa de embarazos múltiples tras someterse a técnicas de reproducción asistida en España supera en cuatro puntos la media continental (24% frente a 20%), según el último registro de técnicas de reproducción asistida de la SEF, único que se realiza en el país, en función de los datos que aportan los 130 centros que practican este tipo de técnicas. Según explicó José Antonio Castilla, coordinador del registro, esta tasa no se está reduciendo, a pesar de los esfuerzos de los profesionales para evitar los embarazos múltiples. La razón es que, a pesar de que está disminuyendo la transferencia de tres embriones en estos procesos, sigue aumentando la de dos embriones, pues la búsqueda de la máxima eficacia en estos procesos hace que las mujeres sean reticentes a implantarse un solo embrión.
«Cuesta convencer a las mujeres de que, en lugar de tres embriones, utilicen dos». Y explicó que en el 60% de los embarazos logrados con estas técnicas se emplearon dos embriones, una tasa demasiado alta que los expertos buscan reducir animando a mujeres y centros a implantar uno solo, lo que no reduce las posibilidades de embarazo, según Castilla.
El 80% de las pacientes que siguen un tratamiento in vitro tienen entre 30 y 40 años, y el 55,7% superan los 40. En cuanto a las causas de esterilidad, el factor masculino estuvo presente en el 32,7% de los casos, mientras que el femenino es responsable del 26,4%.
Fuente: la voz de galicia.
http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2009/02/18/0003_7537058.