«Aquí siguen mandando las madres»

¿A qué le suena el día de la madre?

- Me suena bien. Hay quien lo critica como un invento de los grandes almacenes o una jornada ñoña, pero ves a los chavales que vienen del cole con su dibujo de papel o su cenicero de barro para su madre, y entonces te das cuenta de que tiene sentido. Más ahora.
- ¿Por qué hay más motivo ahora?
- Porque ser madre es cada vez más difícil. Hay mujeres que han dedicado su vida a estudiar o prosperar en su trabajo y cuando llegan los hijos se enfrentan a la conciliación de la vida profesional y la familiar. Y surge el conflicto.
- Cuénteme.
- Las más afortunadas encuentran la fórmula y lo logran con éxito. Otras renuncian a la prosperidad profesional para atender a sus hijos. Y otras siguen con su trabajo, pero les asalta cierta culpabilidad por dejar que sea otra persona la que atienda a los hijos.
- Estamos nosotros: los padres.
- Por fortuna los padres se involucran ahora más. Pero hay cuestiones que me despiertan dudas: a veces, el padre toma el permiso de maternidad y la madre va a trabajar cuando el niño apenas tiene semanas… y eso no es precisamente lo que indica la naturaleza.
- Usted conoce bien a mujeres que se baten el cobre por ser madres.
- Sí, en mi trabajo como psicóloga en una unidad de reproduccion asistida veo a mujeres que quieren ser madres a toda costa. Algunas sufren cuando no lo logran. Por eso yo celebraría también el «día de la no madre» o de la «madre de corazón», aunque mis colegas me digan que me pongo en plan Heidi.
- Hay muchas parejas que eligen no tener hijos.
- ¡No creas que son tantas! Vivimos en una sociedad en la que aún parece que una pareja de larga duración que no tiene hijos va contra natura. ¡Cuántas veces vemos que la familia o los amigos dicen a la pareja sin hijos «ya va siendo horas de que os animeis». Eso es toda una fuente de problemas.
- ¿En qué sentido?
- La pareja que lo ha decidido, responderá como quiera. Pero la pareja que lo está intentando pero no lo consigue, lo vive como un drama. Conozco a parejas que han dejado de ir a reuniones sociales para evitar la preguntita de «¿los hijos, para cuándo?».
- Para tratar de resolver ese problema están ustedes. ¿Cuándo una pareja que lo intenta y no lo logra debe acudir a un centro asistido?
- Depende de la edad pero, como media, al año de intentarlo sin éxito. Antes se pensaba que el problema radicaba siempre en la mujer, y ahora la infertilidad es más cuestión de los hombres. Se ha ido perdiendo calidad en el semen. Cuando se hace la primera prueba y se explica a la pareja que el problema es de él algunos hombres se traumatizan, como si fueran menos ‘machotes’. ¡Pero no ser fértil no es igual que ser impotente!
- ¡Parece que hacen falta más psicólogos que ginecólogos!
- Hay parejas que vienen convencidas e ilusionadas. En otros casos, quiere uno de los miembros pero el otro no. ¡Y a veces saltan en la consulta todas las chispas de un matrimonio! Algunos han estado tan obsesionados en procrear que han perdido el interés por el sexo: lo ven sólo como un medio mecánico para lograr su objetivo.
- ¿Y encuentran solución en una clínica especializada?
- Un tercio de las parejas se logra embarazar al principio. Para el resto quedan otras fórmulas, con donaciones de semen u óvulos y otras técnicas. Más de un sesenta por ciento tendrá hijos. Y siempre queda la adopción.
- Vino de Alicante y lleva diez años en Donostia. ¿Ha comprobado si lo del matriarcado vasco es real?
- ¡Sí! En el País Vasco las mujeres mandan más, y sobre todo las madres. Los hombres tienen una relación de dependencia y obediencia hacia sus madres hasta el final. Y por eso mismo encuentras a mocetones de más de 50 años completamente infantilizados.
- ¿Los vascos tenemos con el país también una relación de madre e hijos? Ya sabe: ‘ama lur’ y todo eso.
- Sí, hay una preocupación por los orígenes y un juntarse frente al exterior: a veces nos consideramos los mejores del mundo como un blindaje ante lo de fuera. Ocurre igual en la vida cotidiana: la cuadrilla es una forma de protegernos, un sustituto de la madre.

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