Estilos de vida y contaminantes ambientales impactan negativamente en la fertilidad

invitro2Importantes avances ha tenido la ciencia que estudia la reproducción humana, al identificar aquellos factores que pueden impactar negativamente en la fertilidad de las parejas.   Es lo que compartió recientemente en Chile, el doctor Antonio Requena, director de Clínica IVI Madrid, España, quien fue enfático al señalar que “ya no sólo se buscan los factores biológicos como la única causa de la infertilidad, sino que además se ha demostrado que los estilos de vida y los contaminantes ambientales tienen un impacto negativo en la posibilidad de lograr un hijo. Y estos factores van en aumento”.

Los estudios que compartió el Dr. Requena con los médicos nacionales, fueron parte de los temas analizados por cerca de mil expertos de todo el mundo que participaron en el III Congreso Internacional IVI sobre Medicina Reproductiva, que se realizó recientemente en España. Entre estos elementos destacados en el congreso, se incluyen el sedentarismo, el consumo de cafeína, el alcohol, la obesidad, los horarios de trabajo y algunos compuestos químicos, que han demostrado que reducen en forma considerable la fertilidad, tanto femenina como masculina.

Los costos del alcohol, cafeína, tabaco y obesidad

Es así como el Dr. Antonio Requena, explicó en Chile algunos de los estilos de vida que deben ser incorporados como variables al momento de aplicar un tratamiento. “Esto significa que antes de iniciar algún proceso, hay que poner en orden los hábitos de vida de esa pareja que va a intentar embarazarse”, señala Requena.

El facultativo destacó que el consumo femenino de alcohol se asocia con una disminución de la extracción de óvulos y embarazo; mientras que la bebida en ambos sexos se asocia con un mayor riesgo de aborto espontáneo. En tanto, el consumo de cafeína –que cuenta con una mayor aceptación entre las parejas que buscan tener un hijo–   también puede influir en el éxito de los tratamientos de infertilidad.

Los estudios sobre el tabaco muestran múltiples efectos negativos que impactan en casi todos los sistemas del proceso reproductivo. En las mujeres, junto con afectar la reserva ovárica, está confirmado que se adelanta por lo menos un año la menopausia. Adicionalmente , según señaló el facultativo “varios componentes del tabaco afectan el proceso de maduración de los folículos de los ovarios, que se traducen en peores parámetros en los procesos de fecundación ‘in vitro’. También la receptividad uterina y la función tubular se ve significativamente alterada por este hábito”, explica Requena.

Otro tema relevante son los problemas de alimentación, ya que la anorexia en la juventud afecta la fertilidad en el futuro, puesto que mujeres con pesos muy bajos quedan sin reglas (amenorrea). Por otro lado, está la obesidad, la cual tiene múltiples impactos, demostrándose que aumenta casi un triple las probabilidades de sufrir riesgo de infertilidad y de fracasar en los intentos de quedar embarazada, tanto en los ciclos de concepción natural como asistida. Y las mujeres con sobrepeso que logran embarazarse tienen una mayor recurrencia a la obesidad gestacional, hipertensión y dificultades durante el parto. La obesidad también afecta al hombre, ya que está demostrado que su semen es de muy baja calidad.

Contaminantes ambientales

Para el doctor Antonio Requena, todo lo relacionado con los estilos de vida puede ser modificado en función de lograr un embarazo, ya que responde a estilos conductuales. Sin embargo, aquellos factores ambientales, que están fuera de la posibilidad de control por parte de las personas, son mucho más complejos de abordar.

Entre éstos están las gomas sintéticas que utilizan los vinilos, que son elementos tóxicos ováricos; los pesticidas que generan alteraciones hormonales; así como los horarios de trabajo. Estos últimos afectan los ritmos circadianos en el proceso de reproducción, aunque insiste en que “aún se tienen que seguir desarrollando investigaciones en este campo”. Por el momento, añade, “se ha demostrado que las trabajadoras por turnos pueden tener irregularidades menstruales, abortos espontáneos y una menor fecundidad”, enfatiza el director de Clínica IVI Madrid.

Para el doctor Requena, “en el caso de Santiago de Chile, hay evidencia de que el monóxido de carbono de la combustión de motores y algunas fábricas, generan sustancias dañinas, lo que sumado a otros factores, pueden incidir en la fertilidad de la pareja”.

Fundado en España en 1990, el Instituto Valenciano de infertilidad (IVI) es una de las instituciones más prestigiosas a nivel mundial en el ámbito de la reproducción humana, por sus altas tasas de éxito y permanente investigación. Con más de 15 años de experiencia, atiende a pacientes de más de 50 países en sus clínicas ubicadas en Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Castellón, Madrid, Murcia, Sevilla, Valencia, Vigo, y fuera de España en México, Lisboa, Panamá, Buenos Aires, Estambul y, en nuestro país, en Santiago.

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