Archivo de Julio de 2009
Baby caos
La picaresca fue su aliada. La gaditana Carmen Bousada consiguió ser madre a la edad de ser abuela, 67 años. Cumplió su sueño porque se quitó 12 años de encima para recibir el tratamiento de fertilidad en la clínica Pacific Fertility Center de Los Ángeles, donde el límite está en los 55.
El guión requirió, además, recuperar el periodo y elegir óvulos y esperma en un catálogo. Buscaba la mezcla y se decantó por la “de una joven de pelo moreno y un rubio de ojos azules”. Bousada dio a luz a sus mellizos Pau y Christian en una clínica de Barcelona. Ahora, con tres años, son huérfanos. Su madre falleció hace unas semanas por un cáncer. Su caso reabre la polémica sobre los límites de la maternidad. Repasamos otras historias que ponen a la naturaleza contra las cuerdas.
Ocho más seis. Nadya Suleman siempre soñó con ser madre a lo grande. Y de hecho, lo ha conseguido porque a los 33 años tiene una prole de 14 hijos, concebidos por fecundación in vitro a partir del esperma de un “amigo de la familia”. El nacimiento de sus octillizos en un hospital de California este año ha sido tachado de locura y de proeza médica a partes iguales. Suleman, que quiere ser como Angelina Jolie, se había implantado seis embriones, de los que resultaron ocho niños, que nacieron por cesárea a las 30 semanas. Sus otros hijos tienen entre dos y siete años.
Papá y mamá, todo en uno. El norteamericano Thomas Beatie ostentó el título de “primer hombre embarazado de la historia”. Tuvo a su primer retoño en junio del año pasado e inmediatamente después se quedó encinta. O sea, volverá a ser “padre-madre” este verano. Beatie, de 35 años, que nació mujer, se sometió a una mastectomía en 2002 pero conservó intactos sus órganos reproductores. Esto les ha permitido a él y a su pareja, Nancy, ser padres, ya que ella no puede concebir debido a una extirpación del útero. La inseminación artificial, hecha en casa, hizo lo demás.
Madre y hermana. La hija de la abogada canadiense Melanie Boivin, de 35 años, será madre y hermana de su hijo si finalmente hace uso de los óvulos que le deja su progenitora para que pueda sortear la enfermedad genética que padece, el síndrome de Turner. Los contrarios a esta cesión de óvulos han señalado que este niño podría tener problemas de identidad, pero la madre donante lo ve claro: “Si tengo algo con lo que puedo ayudar a mi hija lo tengo que hacer, y por mi edad, lo tengo que hacer ahora”.
Una bisabuela muy maternal. Janise Wulf, estadounidense, tenía todas las de perder, pero ha salido ganando. Bisabuela, de 62 años, diabética y ciega, dio a luz a su duodécimo hijo en 2008. Es el fruto de su relación con su tercer marido, 14 años más joven que ella. Janise tiene 20 nietos y tres bisnietos. El mayor de sus hijos ya cumplió los 40. Toda esta experiencia le ha llevado a decir: “Pienso que soy mejor madre ahora que soy vieja”.
Vientre de alquiler. Helen Beasley ya era madre, pero se ofreció a través de internet como madre subrogada por 20.000 dólares (unos 15.000 E) y tuvo suerte. Fue contratada por los abogados de California Charles Wheeler, de 50 años, y Martha Berman, de 47. Ésta hubiera sido una historia más de “vientre de alquiler” si no fuera porque los padres se echaron atrás cuando descubrieron que Helen no esperaba un bebé sino dos. Wheeler y Berman le pidieron entonces que abortara y ella se negó. Las leyes de California permitieron a Beasley ceder los derechos de adopción.
Una hija negra. Thomas y Nancy Andrews se llevaron las manos a la cabeza cuando vieron que su hija nacida por “fecundación in vitro” en 2007 era negra. ¿Cómo podía ser si ninguno de los dos tiene este color de piel? La respuesta estaba en la clínica de fertilización de Nueva York, a la que denunciaron por negligencia. El error quedó en evidencia en los test de paternidad, que revelaron que Nancy había sido inseminada con el semen de otro hombre. Su explicación: “Nos sometimos a un procedimiento médico muy complejo sólo para tener un hijo propio. Nunca fuimos informados de que esto podía pasar”.
70 años no es nada. Omkari Panwar, esposa de un granjero retirado de la India dio a luz en 2008 a un par de gemelos a los 70 años. En el tratamiento de fertilidad, Omkari y Charan, su marido, invirtieron no sólo los ahorros de toda la vida, sino todos sus animales y tierras, que tuvieron que poner en venta. “Por fin, tuvimos un hijo. El tratamiento me costó una fortuna, pero el nacimiento de un varón lo valió”, afirmó la orgullosa madre.
Madre de sus nietos. A sus 42 años, la bibliotecaria Arlette Schweitzer podía haber sido madre o abuela. Pero, ¿y las dos cosas? Arlette prestó su vientre a su hija para que pudiera tener descendencia. Así que, en 1991, parió a sus nietos, los hijos biológicos de su hija y su yerno. Los gemelos se llaman Chelsea Arlette y Chad Daniel.
Esperma congelado. Nunca es tarde debió pensar la actriz mexicana Irma Serrano en 2003, cuando, a sus 70 años, se aventuró a una fecundación in vitro sin necesidad de donante anónimo. “La Tigresa” no tuvo más que usar el esperma congelado de su pareja, el empresario Alejo Peralta, fallecido en 1997. Su peripecia no se quedó aquí, porque la ex senadora convenció a una de sus sobrinas para que le prestara su vientre y alumbrar a un segundo bebé.
Ocho intentos, 62 años. A la octava fue la vencida. Tuvieron que pasar un aborto y seis intentos de “fecundación in vitro” para que la italiana Rosanna della Corte, de 62 años, pariera un niño. Era el sueño de toda una vida, después de que perdiera a su hijo de 17 años en un accidente. Corría el año 1994 y el responsable del nuevo nacimiento, el ginecólogo romano Severino Antinori, se cubrió de honores y de polémica. Su clínica es ahora mismo un referente para las mujeres cuya edad supera los 48 años y quieren experimentar la maternidad.
Mujeres jóvenes congelan sus óvulos para ser madres a partir de los 40 años de edad
Cada vez más mujeres acuden a clínicas vizcaínas para someterse a esta técnica.- Evitan la esterilidad y el aumento de enfermedades congénitas que acarrea el retraso de la maternidad.
- CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE BILBAO
La ciencia ya permite en Euskadi que las mujeres jóvenes congelen sus óvulos para implantárselos años más tarde y tener un embarazo. Es una filigrana médica para permitir a las mujeres demorar la edad de su maternidad, sin que con ello aumenten los problemas de esterilidad y la posibilidad de que el niño nazca con malformaciones congénitas.
Como es conocido, a partir de los 30 años de edad la fertilidad de las mujeres comienza a debilitarse. También se incrementan las posibilidades de que el niño nazca con algún tipo de enfermedad genética.
Es por ello que esta técnica médica está causando interés en un número creciente de mujeres. La Clínica Quirón, en Bilbao, ofrece esta posibilidad desde enero. Ya hay doce mujeres en tratamiento.
Como médico, les digo que si pueden se queden embarazadas ya
El perfil es parecido, según explica Gorka Barrenetxea, director médico de este centro sanitario. Son mujeres de entre 27 y 30 años con un proyecto vital que pasa por no ser madres hasta los 40.
El procedimiento es el siguiente: los médicos recogen un óvulo de la mujer y lo someten a un proceso de congelación ultrarrápida. Ese óvulo se mantiene en la clínica hasta que la mujer decide que ya es hora de ser madre. Entonces, a través de la reproducción asistida, ese óvulo se fecunda con un espermatozoide y se introduce en el útero para lograr el embarazo.
Cuatro preguntas a Gorka Barrenetxea, director médico de Clínica Quirón, en Bilbao
1¿Qué porcentaje de éxito tiene esta técnica?
El 90% de los óvulos sobreviven al proceso de vitrificación (congelación ultrarrápida). Si el óvulo está vivo, el porcentaje de éxito es idéntico al de un proceso de fecundación in vitro, que oscila entre el 44 y el 46%. Es decir, de cada dos procesos de fecundación in vitro, logramos un embarazo, aproximadamente.
2¿Entraña riesgos para la madre?
No, ninguno. Únicamente, los inherentes a cualquier embarazo.
3Cuando una mujer joven va a su consulta y le pregunta por esta técnica, ¿qué le recomienda?
Desde luego, como médico, le digo que si puede se quede embarazada ya. Las mujeres están en el periodo de fertilidad máxima entre los 27 y los 28 años de edad. En términos generales, una madre joven tiene más facultades físicas para la crianza que una persona de mayor edad.
4¿Cómo son las mujeres que participan en este tratamiento?
Todas tienen un nivel de información muy alto. A menudo, tienen aspiraciones laborales muy grandes y temen que un embarazo les apee de logros profesionales.
Era para el cáncer
La congelación de óvulos de cara a lograr un embarazo años más tarde estaba dirigido en un primer momento a mujeres enfermas de cáncer. La quimioterapia a menudo produce esterilidad, y esta técnica se concibió como una solución a este problema. Pero ahora, esta posibilidad gana adeptas entre las jóvenes.
De los 10.084 niños que nacieron en Vizcaya en 2006, un total de 2.682 (26,6%) fueron de madres mayores de 35 años, según datos del Eustat. Y casi la mitad del total de madres, tenían entre 30 y 34 años. La sociedad empuja a retrasar la maternidad, pero la biología es inalterable.
El estrés, el alcohol y el tabaco aceleran la esterilidad en hombres
Factores como el estrés, el alcohol y el tabaco están deteriorando la capacidad reproductora de los hombres, de manera que por primera vez hay diagnósticos de infertilidad en varones menores de 40 años, una barrera psicológica que parece desvanecerse y que demuestra que los factores ambientales “están produciendo un aumento importante de la infertilidad masculina”.
Así lo informó en declaraciones a Europa Press el director del Instituto Balear de la Infertilidad, el doctor Javier Marqueta, quien explicó que en el pasado XXIV Congreso Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), celebrado en Barcelona, se informó de que por primera vez se detectan casos de infertilidad en hombres antes de los 40, así como un aumento en los abortos provocados por la debilidad del espermatozoide.
Aunque no hay números exactos, ello viene a “demostrar que los factores ambientales son los que están produciendo un aumento muy elevado de la esterilidad”, acuciado además por la edad del hombre.
El retraso de los progenitores en reproducirse, unido al abuso del tabaco, café, alcohol y al estrés están disminuyendo la capacidad reproductora del hombre y también de la mujer.
“Un porcentaje importante de las esterilidades no lo serían si (él o ella) se hubiese reproducido unos años antes”, explicó Marqueta, quien aclaró que el “deterioro genético” aumenta las malformaciones y el riesgo del aborto y remarcó que las parejas “no son conscientes” de este deterioro y luego es demasiado tarde.
Infórmese: Infertilidad y esterilidad
Cuatro tazas de café al día disminuyen la fertilidad
Así, el experto declaró que el tabaco es un tóxico muy importante en la reproducción femenina y masculina, y aseveró que cuatro tazas de café al día disminuyen también la fertilidad, aunque precisó que “depende de la capacidad reproductora de cada hombre o mujer”.
Todos estos factores negativos son “mucho más acusados” cuando “más años tiene” la persona. Para evitar este deterioro, algunas mujeres optan por conservar sus óvulos para utilizarlos en el futuro, una técnica que se denomina “criopreservación de la fertilidad”.
Las mujeres jóvenes que prevén que su reproducción se va a demorar por diversos motivos deciden conservar un óvulo de su juventud para reproducirse en el futuro, “cuando biológicamente ya no tengan la edad idónea”.
Esta técnica se ha utilizado sobre todo en personas que iban a perder su capacidad reproductora por enfermedad. Marqueta destacó que existe un proyecto para extender esta posibilidad a la seguridad social, pero todavía falta un largo recorrido para que se consiga.
¿Existe una edad ideal para ser madre?
Si bien los avances en la ciencia siempre son bienvenidos, lo cierto es que por alguna causa la mujer tiene un tiempo “acotado” para ser madre. Los interrogantes ante casos como el conocido recientemente (la muerte de la mujer que en 2006 se había convertido en madre a los 67 años tras someterse a un tratamiento de fertilidad en Los Ángeles) no tardan en llegar: ¿Hay una edad ideal para ser madre? ¿Cuáles son los límites de la ciencia una vez pasada esa edad? ¿Qué consecuencias tiene para el hijo?
“No creo que haya una edad ideal desde el punto de vista psicológico para ser madre. Sí hay condiciones personales y de la pareja que hacen que un momento sea mejor que otro para buscar un hijo“, consideró a Infobae.com el licenciado Darío Fernández, psicólogo especializado en medicina reproductiva del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (CEGyR), quien acerca del caso de la mujer fallecida recientemente agregó: “Me parece totalmente improcedente que le hayan hecho un tratamiento de ovodonación a esa edad. Justamente lo que pasó, su fallecimiento a una edad muy temprana de sus hijos, es la primera cuestión a pensar, desde el punto de vista ético, cuando uno enfrenta situaciones de este tipo”.
Para él, buscar hijos a una edad tan avanzada “es una conducta totalmente egoísta y que muestra además una falta de preocupación por el bienestar del niño que nacería en ese contexto”.
“Otra situación que podemos observar en familias formadas a edad avanzada de los padres es que los hijos deben asumir el rol de cuidadores a edades más tempranas. Pero no todo son desventajas. Una gran ventaja es que en general los padres al tener mayor experiencia de vida, al ser más maduros, tienen una mejor base psíquica para guiar la formación de sus hijos”, dijo.
Acerca de las “contras” (tanto desde lo físico para la mujer, como psicológico, tanto para ella y el hijo) una vez pasados los 50 años “límite” que en ese centro establecen para hacer tratamientos, Sergio Papier, director médico de CEGyR, remarcó que “los embarazos en mujeres mayores de 40 años son considerados de mayor cuidado independientemente de si éste fue o no conseguido por tratamiento, de la misma manera que aumenta la incidencia de algunas patologías con la edad en cualquier persona esté o no embarazada”.
“Lógicamente el riesgo aumentado en el embarazo dependerá de cada caso en particular y la existencia de patología previa; el impacto de la edad generará una disminución de la calidad ovocitaria, lo cual aumenta la posibilidad de tener hijos con enfermedades genéticas como el síndrome de Down, así como un aumento en la tasa de abortos”, explicó Papier, para quien “también hay más chance de partos pretermino con bebés prematuros o con bajo peso al nacer”.
En tanto, Fernández opinó que “criar hijos a una edad avanzada tiene contras y ventajas”. “Como desventajas -dijo- podemos citar la menor energía física de que se dispone para la crianza o la posible brecha generacional en términos de visión del mundo entre los padres y sus hijos”. Al hablar de brecha, remarcó que es “posible” porque no necesariamente debe ser así, hay padres de edad avanzada que pueden “saltarla” y tener una comunicación fluida con sus hijos.
Consultado acerca de si hay casos en los que desde la medicina desaconsejan los tratamientos de fertilidad, pese a que biológicamente sea posible, Papier detalló que básicamente ocurre en casos de patologías muy severas que pueden agravarse durante el embarazo “tal como la patología neoplásica (cáncer) sobre todo las hormono-dependientes”.
“También desaconsejamos la búsqueda de embarazo ante la presencia de trastornos psicológicos graves o psiquiátricos”, destacó.
Una realidad de los tiempos que corren es el retraso de la maternidad, hecho que Papier adjudicó a “cambios sociales importantes que llevan a que las parejas tengan hijos a más edad que hace diez años atrás, lo que trae aparejado, muchas veces, dificultades para lograr los embarazos”.
“Hoy una mujer joven está más pendiente de su crecimiento profesional, la construcción de sus espacios personales, el crecimiento económico personal, y prefieren postergar la maternidad para después de los 35 años”, dijo el profesional, que lo observó como “una tendencia mundial que la mujer relegue cada vez más la maternidad y tenga a su primer hijo cerca de los 40 años”.
Papier subrayó que “las mujeres que planean su maternidad para esa edad deben tener en cuenta que las posibilidades de embarazo disminuyen ya que los óvulos a partir de los 35 años pierden calidad”.
Por su parte, el licenciado Fernández dijo que desde el punto de vista psicológico hay varias situaciones en que se desaconseja realizar este tipo de tratamientos. Hay criterios de exclusión y criterios de postergación. “Un ejemplo de criterios de exclusión son los casos de psicopatología severa de pronóstico desfavorable, que podrían implicar algún tipo de daño para el niño”, explicó y agregó que otro indicador negativo a la hora de decidir realizar un tratamiento (especialmente en mujeres sin pareja) es “la falta de contexto familiar o de amigos que pudieran acoger al niño en caso de fallecimiento“.
Así como también son criterios de postergación las desavenencias profundas en la pareja o adicciones, casos en los que se sugiere a la pareja que resuelvan la situación antes de realizar el tratamiento.
Con todo, y dado que la postergación de la maternidad es una tendencia que parece afianzarse, es importante saber cuál es el momento en que debe consultarse al especialista si no se logra el embarazo espontáneamente.
“La edad de la mujer es muy importante en cuanto a su potencial reproductivo, por lo tanto se sugiere la consulta al especialista en reproducción una vez completado un año de búsqueda en menores de 35 años y luego de seis meses en mayores de esta edad“, especificó Papier, para quien “las parejas con causa conocida de infertilidad deben acercarse a la consulta cuanto antes, independientemente del tiempo transcurrido”.
A lo que Fernández agregó: “La postergación de la maternidad es un fenómeno que se observa en los países desarrollados, y en clases sociales altas o medias de países en desarrollo. Así como se prolongó la expectativa de vida, todo se corrió para adelante y se sale de la adolescencia más tarde que antes y las personas buscan formalizar su pareja a edades más avanzadas”.
Acalorado debate en Diputados por la ley de reproducción asistida
La Comisión de Salud y Acción Social, presidida por Juan Sylvestre Begnis, avanzó hoy sobre el polémico borrador del proyecto de ley que propone regular la reproducción asistida. Además se dio curso a la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical, entre otros proyectos.
La reunión comenzó con media hora de atraso, exactamente a las 14, y con los chistes de Begnis acerca del largísimo parate de actividades que hubo en el Congreso, primero por la campaña electoral y luego por el asueto decretado por la gripe A.
Justamente la influenza A fue el primer tema al que se hizo mención en la Comisión, aunque no estaba dentro del orden de temas a tratar. “De acuerdo con la información epidemiológica hay una reducción de los casos, un amesetamiento de la epidemia. Esto no deja de ser auspicioso pero no debemos ser imprudentes y pensar que la epidemia pasó ya que en todos los países del mundo se habla de un nuevo repique en la primera o la segunda quincena de agosto”, explicó el diputado santafesino.
Primero se aprobó por unanimidad el pasar a sesión una serie de proyectos de declaración sobre diversos temas, entre los que se incluyeron varias declaraciones de interés sobre eventos que habían pasado ya hacía meses y que se aprobaron porque, según Begnis, que cualquier proyecto de interés sobre cualquier actividad ya pasada se aprobaría debido a que no había allí error de ningún legislador en haber presentado el proyecto fuera de término sino que no se había aprobado en su momento porque no había actividad parlamentaria.
El debate sobre el proyecto de reproducción asistida lo inició Graciela Gutiérrez (FpV-Santa Cruz). Como vicepresidenta de la Comisión tomó la palabra para “proponer los pasos acerca de cómo debería tratarse el borrador” de la iniciativa. De ese modo, propuso que fueran convocados para la siguiente reunión un grupo de especialistas en el área de la medicina, la bioética, el sector público, el sector privado y ONGs para que dieran su opinión. También solicitó que se hiciera participar de ese debate con invitados a la Comisión de Familia y a la de Presupuesto ya que son las siguientes comisiones por las que deberá pasar el proyecto antes de ingresar al recinto.
Fue entonces cuando se dio el gran cruce del día. El presidente de la Comisión, mientras comía los sándwich que había llevado para brindar por el regreso de la actividad, remarcó que es importante saber bien qué es lo que se votará sobre reproducción asistida ya que, según dijo, “es un tema que involucra no sólo los derechos de las mujeres y sobre todo de las mujeres pobres ya que no hay una ley que permita ayudar financieramente a aquellas familias que quieran someterse a ese tipo de tratamiento”.
Gutierrez agregó que debía legislarse para evitar la criopreservación de los embriones y Begnis se preguntó: “¿Incluimos la clonación? ¿El alquiler de útero? Mientras eludimos este tema ético tenemos que avanzar por algún lado porque estamos impidiendo que mujeres pobres puedan tener hijos”.
Entonces, retomando el planteo de Gutiérrez, Marcela Rodríguez (CC-Buenos Aires) embistió: “No mezclemos cuestiones como el derecho del niño por nacer porque esto no tiene nada que ver con el aborto sino con todo lo contrario. Es gente que quiere tener hijos”.
Luego se refirió a las libertades femeninas que el borrador del proyecto, según con su criterio, no tiene en cuenta. “La ley no es solo para beneficiar a mujeres infértiles, como dice la diputada (por Gutiérrez). Está el caso de las mujeres solas. El hecho de no tener pareja no es una enfermedad, y hay muchas mujeres sin pareja que quieren ser madres y biológicamente no tienen impedimentos, solo que no encuentran a la persona con quien tener los hijos”.
Sin embargo, el momento más fuerte del debate fue cuando Rodríguez se refirió a lo referente a la criopreservación de los embriones. “Prohibir la criopreservación de embriones favorece a los laboratorios. ¿Qué hacemos con los embriones que no se pueden destruir ni criopreservar? Si la mujer que se hace la fertilización pierde el embarazo ¿tiene que volver a someterse al tratamiento, pagar, poner el cuerpo de nuevo cuando en realidad eso podría solucionarse preservando los embriones? Hacer eso es beneficiar a los laboratorios”, expresó exaltada.
La respuesta no se hizo esperar: “Las empresas también lucran con los procesos de criopreservación”, lanzó Gutiérrez secamente al tiempo que la diputada de la Coalición se retiraba de la sala. Según fuentes, fue a la comisión de Justicia que estaba teniendo lugar a pocos metros.
Además se aprobó para pasar a tratar en el recinto en la próxima sesión la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical. La única objeción fue por parte de Susana Canela (FpV-Salta) que propuso que se estableciera en el proyecto que el Instituto debía ubicarse geográficamente en el Norte argentino. No obstante, Begnis hizo ver que en el proyecto eso ya está establecido y que solamente restaría saber en qué ciudad; pero dado que el Instituto dependerá del Ministerio de Salud, esa es competencia del Poder Ejecutivo.
También se aprobó una modificación a la ley de medicamentos propuesta por el diputado Leonardo Gorbacz (SI-Tierra del Fuego). La misma consiste en poner penas a aquellos que no mantengan la cadena de frío de los remedios.
Antes, la diputada Susana Díaz (FpV-Tucumán) había propuesto tratar sobre tablas una ley para detectar el cáncer de próstata. Se resolvió que el tema fuera pasado a asesores para ver si se podía incluir en algún otro proyecto de lucha contra el cáncer.
Como ya quedaba poco tiempo para que comenzara a sesionar la Comisión de Agricultura, el plato fuerte del día, no se trató la emergencia sanitaria para la ciudad de Tartagal que está pendiente desde febrero y que vencería en agosto. Ya cuando pocos diputados quedaban en la sala la diputada Mónica Torfe del Partido Renovador de Salta pidió que se tratara en el siguiente encuentro y Begnis dijo que sí “pero que había un problemita con las fechas”.
Acalorado debate en Diputados por la ley de reproducción asistida
La Comisión de Salud y Acción Social, presidida por Juan Sylvestre Begnis, avanzó hoy sobre el polémico borrador del proyecto de ley que propone regular la reproducción asistida. Además se dio curso a la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical, entre otros proyectos.
La reunión comenzó con media hora de atraso, exactamente a las 14, y con los chistes de Begnis acerca del largísimo parate de actividades que hubo en el Congreso, primero por la campaña electoral y luego por el asueto decretado por la gripe A.
Justamente la influenza A fue el primer tema al que se hizo mención en la Comisión, aunque no estaba dentro del orden de temas a tratar. “De acuerdo con la información epidemiológica hay una reducción de los casos, un amesetamiento de la epidemia. Esto no deja de ser auspicioso pero no debemos ser imprudentes y pensar que la epidemia pasó ya que en todos los países del mundo se habla de un nuevo repique en la primera o la segunda quincena de agosto”, explicó el diputado santafesino.
Primero se aprobó por unanimidad el pasar a sesión una serie de proyectos de declaración sobre diversos temas, entre los que se incluyeron varias declaraciones de interés sobre eventos que habían pasado ya hacía meses y que se aprobaron porque, según Begnis, que cualquier proyecto de interés sobre cualquier actividad ya pasada se aprobaría debido a que no había allí error de ningún legislador en haber presentado el proyecto fuera de término sino que no se había aprobado en su momento porque no había actividad parlamentaria.
El debate sobre el proyecto de reproducción asistida lo inició Graciela Gutiérrez (FpV-Santa Cruz). Como vicepresidenta de la Comisión tomó la palabra para “proponer los pasos acerca de cómo debería tratarse el borrador” de la iniciativa. De ese modo, propuso que fueran convocados para la siguiente reunión un grupo de especialistas en el área de la medicina, la bioética, el sector público, el sector privado y ONGs para que dieran su opinión. También solicitó que se hiciera participar de ese debate con invitados a la Comisión de Familia y a la de Presupuesto ya que son las siguientes comisiones por las que deberá pasar el proyecto antes de ingresar al recinto.
Fue entonces cuando se dio el gran cruce del día. El presidente de la Comisión, mientras comía los sándwich que había llevado para brindar por el regreso de la actividad, remarcó que es importante saber bien qué es lo que se votará sobre reproducción asistida ya que, según dijo, “es un tema que involucra no sólo los derechos de las mujeres y sobre todo de las mujeres pobres ya que no hay una ley que permita ayudar financieramente a aquellas familias que quieran someterse a ese tipo de tratamiento”.
Gutierrez agregó que debía legislarse para evitar la criopreservación de los embriones y Begnis se preguntó: “¿Incluimos la clonación? ¿El alquiler de útero? Mientras eludimos este tema ético tenemos que avanzar por algún lado porque estamos impidiendo que mujeres pobres puedan tener hijos”.
Entonces, retomando el planteo de Gutiérrez, Marcela Rodríguez (CC-Buenos Aires) embistió: “No mezclemos cuestiones como el derecho del niño por nacer porque esto no tiene nada que ver con el aborto sino con todo lo contrario. Es gente que quiere tener hijos”.
Luego se refirió a las libertades femeninas que el borrador del proyecto, según con su criterio, no tiene en cuenta. “La ley no es solo para beneficiar a mujeres infértiles, como dice la diputada (por Gutiérrez). Está el caso de las mujeres solas. El hecho de no tener pareja no es una enfermedad, y hay muchas mujeres sin pareja que quieren ser madres y biológicamente no tienen impedimentos, solo que no encuentran a la persona con quien tener los hijos”.
Sin embargo, el momento más fuerte del debate fue cuando Rodríguez se refirió a lo referente a la criopreservación de los embriones. “Prohibir la criopreservación de embriones favorece a los laboratorios. ¿Qué hacemos con los embriones que no se pueden destruir ni criopreservar? Si la mujer que se hace la fertilización pierde el embarazo ¿tiene que volver a someterse al tratamiento, pagar, poner el cuerpo de nuevo cuando en realidad eso podría solucionarse preservando los embriones? Hacer eso es beneficiar a los laboratorios”, expresó exaltada.
La respuesta no se hizo esperar: “Las empresas también lucran con los procesos de criopreservación”, lanzó Gutiérrez secamente al tiempo que la diputada de la Coalición se retiraba de la sala. Según fuentes, fue a la comisión de Justicia que estaba teniendo lugar a pocos metros.
Además se aprobó para pasar a tratar en el recinto en la próxima sesión la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical. La única objeción fue por parte de Susana Canela (FpV-Salta) que propuso que se estableciera en el proyecto que el Instituto debía ubicarse geográficamente en el Norte argentino. No obstante, Begnis hizo ver que en el proyecto eso ya está establecido y que solamente restaría saber en qué ciudad; pero dado que el Instituto dependerá del Ministerio de Salud, esa es competencia del Poder Ejecutivo.
También se aprobó una modificación a la ley de medicamentos propuesta por el diputado Leonardo Gorbacz (SI-Tierra del Fuego). La misma consiste en poner penas a aquellos que no mantengan la cadena de frío de los remedios.
Antes, la diputada Susana Díaz (FpV-Tucumán) había propuesto tratar sobre tablas una ley para detectar el cáncer de próstata. Se resolvió que el tema fuera pasado a asesores para ver si se podía incluir en algún otro proyecto de lucha contra el cáncer.
Como ya quedaba poco tiempo para que comenzara a sesionar la Comisión de Agricultura, el plato fuerte del día, no se trató la emergencia sanitaria para la ciudad de Tartagal que está pendiente desde febrero y que vencería en agosto. Ya cuando pocos diputados quedaban en la sala la diputada Mónica Torfe del Partido Renovador de Salta pidió que se tratara en el siguiente encuentro y Begnis dijo que sí “pero que había un problemita con las fechas”.
Acalorado debate en Diputados por la ley de reproducción asistida
La Comisión de Salud y Acción Social, presidida por Juan Sylvestre Begnis, avanzó hoy sobre el polémico borrador del proyecto de ley que propone regular la reproducción asistida. Además se dio curso a la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical, entre otros proyectos.
La reunión comenzó con media hora de atraso, exactamente a las 14, y con los chistes de Begnis acerca del largísimo parate de actividades que hubo en el Congreso, primero por la campaña electoral y luego por el asueto decretado por la gripe A.
Justamente la influenza A fue el primer tema al que se hizo mención en la Comisión, aunque no estaba dentro del orden de temas a tratar. “De acuerdo con la información epidemiológica hay una reducción de los casos, un amesetamiento de la epidemia. Esto no deja de ser auspicioso pero no debemos ser imprudentes y pensar que la epidemia pasó ya que en todos los países del mundo se habla de un nuevo repique en la primera o la segunda quincena de agosto”, explicó el diputado santafesino.
Primero se aprobó por unanimidad el pasar a sesión una serie de proyectos de declaración sobre diversos temas, entre los que se incluyeron varias declaraciones de interés sobre eventos que habían pasado ya hacía meses y que se aprobaron porque, según Begnis, que cualquier proyecto de interés sobre cualquier actividad ya pasada se aprobaría debido a que no había allí error de ningún legislador en haber presentado el proyecto fuera de término sino que no se había aprobado en su momento porque no había actividad parlamentaria.
El debate sobre el proyecto de reproducción asistida lo inició Graciela Gutiérrez (FpV-Santa Cruz). Como vicepresidenta de la Comisión tomó la palabra para “proponer los pasos acerca de cómo debería tratarse el borrador” de la iniciativa. De ese modo, propuso que fueran convocados para la siguiente reunión un grupo de especialistas en el área de la medicina, la bioética, el sector público, el sector privado y ONGs para que dieran su opinión. También solicitó que se hiciera participar de ese debate con invitados a la Comisión de Familia y a la de Presupuesto ya que son las siguientes comisiones por las que deberá pasar el proyecto antes de ingresar al recinto.
Fue entonces cuando se dio el gran cruce del día. El presidente de la Comisión, mientras comía los sándwich que había llevado para brindar por el regreso de la actividad, remarcó que es importante saber bien qué es lo que se votará sobre reproducción asistida ya que, según dijo, “es un tema que involucra no sólo los derechos de las mujeres y sobre todo de las mujeres pobres ya que no hay una ley que permita ayudar financieramente a aquellas familias que quieran someterse a ese tipo de tratamiento”.
Gutierrez agregó que debía legislarse para evitar la criopreservación de los embriones y Begnis se preguntó: “¿Incluimos la clonación? ¿El alquiler de útero? Mientras eludimos este tema ético tenemos que avanzar por algún lado porque estamos impidiendo que mujeres pobres puedan tener hijos”.
Entonces, retomando el planteo de Gutiérrez, Marcela Rodríguez (CC-Buenos Aires) embistió: “No mezclemos cuestiones como el derecho del niño por nacer porque esto no tiene nada que ver con el aborto sino con todo lo contrario. Es gente que quiere tener hijos”.
Luego se refirió a las libertades femeninas que el borrador del proyecto, según con su criterio, no tiene en cuenta. “La ley no es solo para beneficiar a mujeres infértiles, como dice la diputada (por Gutiérrez). Está el caso de las mujeres solas. El hecho de no tener pareja no es una enfermedad, y hay muchas mujeres sin pareja que quieren ser madres y biológicamente no tienen impedimentos, solo que no encuentran a la persona con quien tener los hijos”.
Sin embargo, el momento más fuerte del debate fue cuando Rodríguez se refirió a lo referente a la criopreservación de los embriones. “Prohibir la criopreservación de embriones favorece a los laboratorios. ¿Qué hacemos con los embriones que no se pueden destruir ni criopreservar? Si la mujer que se hace la fertilización pierde el embarazo ¿tiene que volver a someterse al tratamiento, pagar, poner el cuerpo de nuevo cuando en realidad eso podría solucionarse preservando los embriones? Hacer eso es beneficiar a los laboratorios”, expresó exaltada.
La respuesta no se hizo esperar: “Las empresas también lucran con los procesos de criopreservación”, lanzó Gutiérrez secamente al tiempo que la diputada de la Coalición se retiraba de la sala. Según fuentes, fue a la comisión de Justicia que estaba teniendo lugar a pocos metros.
Además se aprobó para pasar a tratar en el recinto en la próxima sesión la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical. La única objeción fue por parte de Susana Canela (FpV-Salta) que propuso que se estableciera en el proyecto que el Instituto debía ubicarse geográficamente en el Norte argentino. No obstante, Begnis hizo ver que en el proyecto eso ya está establecido y que solamente restaría saber en qué ciudad; pero dado que el Instituto dependerá del Ministerio de Salud, esa es competencia del Poder Ejecutivo.
También se aprobó una modificación a la ley de medicamentos propuesta por el diputado Leonardo Gorbacz (SI-Tierra del Fuego). La misma consiste en poner penas a aquellos que no mantengan la cadena de frío de los remedios.
Antes, la diputada Susana Díaz (FpV-Tucumán) había propuesto tratar sobre tablas una ley para detectar el cáncer de próstata. Se resolvió que el tema fuera pasado a asesores para ver si se podía incluir en algún otro proyecto de lucha contra el cáncer.
Como ya quedaba poco tiempo para que comenzara a sesionar la Comisión de Agricultura, el plato fuerte del día, no se trató la emergencia sanitaria para la ciudad de Tartagal que está pendiente desde febrero y que vencería en agosto. Ya cuando pocos diputados quedaban en la sala la diputada Mónica Torfe del Partido Renovador de Salta pidió que se tratara en el siguiente encuentro y Begnis dijo que sí “pero que había un problemita con las fechas”.
¿Existe una edad ideal para ser madre?
Si bien los avances en la ciencia siempre son bienvenidos, lo cierto es que por alguna causa la mujer tiene un tiempo “acotado” para ser madre. Los interrogantes ante casos como el conocido recientemente (la muerte de la mujer que en 2006 se había convertido en madre a los 67 años tras someterse a un tratamiento de fertilidad en Los Ángeles) no tardan en llegar: ¿Hay una edad ideal para ser madre? ¿Cuáles son los límites de la ciencia una vez pasada esa edad? ¿Qué consecuencias tiene para el hijo?
“No creo que haya una edad ideal desde el punto de vista psicológico para ser madre. Sí hay condiciones personales y de la pareja que hacen que un momento sea mejor que otro para buscar un hijo“, consideró a Infobae.com el licenciado Darío Fernández, psicólogo especializado en medicina reproductiva del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (CEGyR), quien acerca del caso de la mujer fallecida recientemente agregó: “Me parece totalmente improcedente que le hayan hecho un tratamiento de ovodonación a esa edad. Justamente lo que pasó, su fallecimiento a una edad muy temprana de sus hijos, es la primera cuestión a pensar, desde el punto de vista ético, cuando uno enfrenta situaciones de este tipo”.
Para él, buscar hijos a una edad tan avanzada “es una conducta totalmente egoísta y que muestra además una falta de preocupación por el bienestar del niño que nacería en ese contexto”.
“Otra situación que podemos observar en familias formadas a edad avanzada de los padres es que los hijos deben asumir el rol de cuidadores a edades más tempranas. Pero no todo son desventajas. Una gran ventaja es que en general los padres al tener mayor experiencia de vida, al ser más maduros, tienen una mejor base psíquica para guiar la formación de sus hijos”, dijo.
Acerca de las “contras” (tanto desde lo físico para la mujer, como psicológico, tanto para ella y el hijo) una vez pasados los 50 años “límite” que en ese centro establecen para hacer tratamientos, Sergio Papier, director médico de CEGyR, remarcó que “los embarazos en mujeres mayores de 40 años son considerados de mayor cuidado independientemente de si éste fue o no conseguido por tratamiento, de la misma manera que aumenta la incidencia de algunas patologías con la edad en cualquier persona esté o no embarazada”.
“Lógicamente el riesgo aumentado en el embarazo dependerá de cada caso en particular y la existencia de patología previa; el impacto de la edad generará una disminución de la calidad ovocitaria, lo cual aumenta la posibilidad de tener hijos con enfermedades genéticas como el síndrome de Down, así como un aumento en la tasa de abortos”, explicó Papier, para quien “también hay más chance de partos pretermino con bebés prematuros o con bajo peso al nacer”.
En tanto, Fernández opinó que “criar hijos a una edad avanzada tiene contras y ventajas”. “Como desventajas -dijo- podemos citar la menor energía física de que se dispone para la crianza o la posible brecha generacional en términos de visión del mundo entre los padres y sus hijos”. Al hablar de brecha, remarcó que es “posible” porque no necesariamente debe ser así, hay padres de edad avanzada que pueden “saltarla” y tener una comunicación fluida con sus hijos.
Consultado acerca de si hay casos en los que desde la medicina desaconsejan los tratamientos de fertilidad, pese a que biológicamente sea posible, Papier detalló que básicamente ocurre en casos de patologías muy severas que pueden agravarse durante el embarazo “tal como la patología neoplásica (cáncer) sobre todo las hormono-dependientes”.
“También desaconsejamos la búsqueda de embarazo ante la presencia de trastornos psicológicos graves o psiquiátricos”, destacó.
Una realidad de los tiempos que corren es el retraso de la maternidad, hecho que Papier adjudicó a “cambios sociales importantes que llevan a que las parejas tengan hijos a más edad que hace diez años atrás, lo que trae aparejado, muchas veces, dificultades para lograr los embarazos”.
“Hoy una mujer joven está más pendiente de su crecimiento profesional, la construcción de sus espacios personales, el crecimiento económico personal, y prefieren postergar la maternidad para después de los 35 años”, dijo el profesional, que lo observó como “una tendencia mundial que la mujer relegue cada vez más la maternidad y tenga a su primer hijo cerca de los 40 años”.
Papier subrayó que “las mujeres que planean su maternidad para esa edad deben tener en cuenta que las posibilidades de embarazo disminuyen ya que los óvulos a partir de los 35 años pierden calidad”.
Por su parte, el licenciado Fernández dijo que desde el punto de vista psicológico hay varias situaciones en que se desaconseja realizar este tipo de tratamientos. Hay criterios de exclusión y criterios de postergación. “Un ejemplo de criterios de exclusión son los casos de psicopatología severa de pronóstico desfavorable, que podrían implicar algún tipo de daño para el niño”, explicó y agregó que otro indicador negativo a la hora de decidir realizar un tratamiento (especialmente en mujeres sin pareja) es “la falta de contexto familiar o de amigos que pudieran acoger al niño en caso de fallecimiento“.
Así como también son criterios de postergación las desavenencias profundas en la pareja o adicciones, casos en los que se sugiere a la pareja que resuelvan la situación antes de realizar el tratamiento.
Con todo, y dado que la postergación de la maternidad es una tendencia que parece afianzarse, es importante saber cuál es el momento en que debe consultarse al especialista si no se logra el embarazo espontáneamente.
“La edad de la mujer es muy importante en cuanto a su potencial reproductivo, por lo tanto se sugiere la consulta al especialista en reproducción una vez completado un año de búsqueda en menores de 35 años y luego de seis meses en mayores de esta edad“, especificó Papier, para quien “las parejas con causa conocida de infertilidad deben acercarse a la consulta cuanto antes, independientemente del tiempo transcurrido”.
A lo que Fernández agregó: “La postergación de la maternidad es un fenómeno que se observa en los países desarrollados, y en clases sociales altas o medias de países en desarrollo. Así como se prolongó la expectativa de vida, todo se corrió para adelante y se sale de la adolescencia más tarde que antes y las personas buscan formalizar su pareja a edades más avanzadas”.
Acalorado debate en Diputados por la ley de reproducción asistida
La Comisión de Salud y Acción Social, presidida por Juan Sylvestre Begnis, avanzó hoy sobre el polémico borrador del proyecto de ley que propone regular la reproducción asistida. Además se dio curso a la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical, entre otros proyectos.
La reunión comenzó con media hora de atraso, exactamente a las 14, y con los chistes de Begnis acerca del largísimo parate de actividades que hubo en el Congreso, primero por la campaña electoral y luego por el asueto decretado por la gripe A.
Justamente la influenza A fue el primer tema al que se hizo mención en la Comisión, aunque no estaba dentro del orden de temas a tratar. “De acuerdo con la información epidemiológica hay una reducción de los casos, un amesetamiento de la epidemia. Esto no deja de ser auspicioso pero no debemos ser imprudentes y pensar que la epidemia pasó ya que en todos los países del mundo se habla de un nuevo repique en la primera o la segunda quincena de agosto”, explicó el diputado santafesino.
Primero se aprobó por unanimidad el pasar a sesión una serie de proyectos de declaración sobre diversos temas, entre los que se incluyeron varias declaraciones de interés sobre eventos que habían pasado ya hacía meses y que se aprobaron porque, según Begnis, que cualquier proyecto de interés sobre cualquier actividad ya pasada se aprobaría debido a que no había allí error de ningún legislador en haber presentado el proyecto fuera de término sino que no se había aprobado en su momento porque no había actividad parlamentaria.
El debate sobre el proyecto de reproducción asistida lo inició Graciela Gutiérrez (FpV-Santa Cruz). Como vicepresidenta de la Comisión tomó la palabra para “proponer los pasos acerca de cómo debería tratarse el borrador” de la iniciativa. De ese modo, propuso que fueran convocados para la siguiente reunión un grupo de especialistas en el área de la medicina, la bioética, el sector público, el sector privado y ONGs para que dieran su opinión. También solicitó que se hiciera participar de ese debate con invitados a la Comisión de Familia y a la de Presupuesto ya que son las siguientes comisiones por las que deberá pasar el proyecto antes de ingresar al recinto.
Fue entonces cuando se dio el gran cruce del día. El presidente de la Comisión, mientras comía los sándwich que había llevado para brindar por el regreso de la actividad, remarcó que es importante saber bien qué es lo que se votará sobre reproducción asistida ya que, según dijo, “es un tema que involucra no sólo los derechos de las mujeres y sobre todo de las mujeres pobres ya que no hay una ley que permita ayudar financieramente a aquellas familias que quieran someterse a ese tipo de tratamiento”.
Gutierrez agregó que debía legislarse para evitar la criopreservación de los embriones y Begnis se preguntó: “¿Incluimos la clonación? ¿El alquiler de útero? Mientras eludimos este tema ético tenemos que avanzar por algún lado porque estamos impidiendo que mujeres pobres puedan tener hijos”.
Entonces, retomando el planteo de Gutiérrez, Marcela Rodríguez (CC-Buenos Aires) embistió: “No mezclemos cuestiones como el derecho del niño por nacer porque esto no tiene nada que ver con el aborto sino con todo lo contrario. Es gente que quiere tener hijos”.
Luego se refirió a las libertades femeninas que el borrador del proyecto, según con su criterio, no tiene en cuenta. “La ley no es solo para beneficiar a mujeres infértiles, como dice la diputada (por Gutiérrez). Está el caso de las mujeres solas. El hecho de no tener pareja no es una enfermedad, y hay muchas mujeres sin pareja que quieren ser madres y biológicamente no tienen impedimentos, solo que no encuentran a la persona con quien tener los hijos”.
Sin embargo, el momento más fuerte del debate fue cuando Rodríguez se refirió a lo referente a la criopreservación de los embriones. “Prohibir la criopreservación de embriones favorece a los laboratorios. ¿Qué hacemos con los embriones que no se pueden destruir ni criopreservar? Si la mujer que se hace la fertilización pierde el embarazo ¿tiene que volver a someterse al tratamiento, pagar, poner el cuerpo de nuevo cuando en realidad eso podría solucionarse preservando los embriones? Hacer eso es beneficiar a los laboratorios”, expresó exaltada.
La respuesta no se hizo esperar: “Las empresas también lucran con los procesos de criopreservación”, lanzó Gutiérrez secamente al tiempo que la diputada de la Coalición se retiraba de la sala. Según fuentes, fue a la comisión de Justicia que estaba teniendo lugar a pocos metros.
Además se aprobó para pasar a tratar en el recinto en la próxima sesión la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical. La única objeción fue por parte de Susana Canela (FpV-Salta) que propuso que se estableciera en el proyecto que el Instituto debía ubicarse geográficamente en el Norte argentino. No obstante, Begnis hizo ver que en el proyecto eso ya está establecido y que solamente restaría saber en qué ciudad; pero dado que el Instituto dependerá del Ministerio de Salud, esa es competencia del Poder Ejecutivo.
También se aprobó una modificación a la ley de medicamentos propuesta por el diputado Leonardo Gorbacz (SI-Tierra del Fuego). La misma consiste en poner penas a aquellos que no mantengan la cadena de frío de los remedios.
Antes, la diputada Susana Díaz (FpV-Tucumán) había propuesto tratar sobre tablas una ley para detectar el cáncer de próstata. Se resolvió que el tema fuera pasado a asesores para ver si se podía incluir en algún otro proyecto de lucha contra el cáncer.
Como ya quedaba poco tiempo para que comenzara a sesionar la Comisión de Agricultura, el plato fuerte del día, no se trató la emergencia sanitaria para la ciudad de Tartagal que está pendiente desde febrero y que vencería en agosto. Ya cuando pocos diputados quedaban en la sala la diputada Mónica Torfe del Partido Renovador de Salta pidió que se tratara en el siguiente encuentro y Begnis dijo que sí “pero que había un problemita con las fechas”.
El auge del «turismo reproductivo» se mantendrá a lo largo de 2009
Una de cada tres parejas que se someten a tratamientos de reproducción asistida en el Centro Médico de Reproducción Asistida (CREA) es ya de nacionalidad extranjera. Este porcentaje continuará al alza en 2009, según las previsiones del Centro. Sus responsables explican este aumento en que la legislación española es una de las «más progresistas del mundo, pero también una de las más rigurosas a la hora de aplicar la normativa europea», así como por los altos porcentajes de éxito y al menor coste económico.