Archivo de Agosto de 2009
Opción de las mujeres solas
He leído una nota referida a las mujeres que pisando los 40 y solas, quieren ser madres a través de la donación de espermatozoides. La ciencia avanza pero no consideran cuestiones elementales referidas a los derechos que todo ser humano tiene, en especial los de los niños.
Las leyes de fecundación se hicieron pensando sólo en el deseo de los adultos que querían concebir un hijo a toda costa pero jamás previeron que esos bebés nacidos son personas con derechos. Esos bebés al llegar a la juventud plantean que no pidieron nacer de ese modo con las limitaciones y confusiones que provoca en ellos esa situación. Sabemos que muchos hijos tienen a sus padres biológicos ausentes o que no los quieren, pero saben quién es su padre. En EE.UU. el Banco de esperma de California en 1983 fue el primero en preguntar a los donantes si estaban dispuestos a ser contactados por sus hijos biológicos cuando estos llegaran a la edad adulta sin que esto representara algún compromiso.
Es decir, nadie les está pidiendo que se ocupen de los hijos ni materialmente ni afectivamente, simplemente tener en cuenta el derecho que los niños tienen a conocer su verdadera identidad de origen. Una joven estadounidense nacida bajo este método de donación expresó que le habían robado la mitad de su historial genético, a ella, a sus hijos y a sus nietos. Hoy la bioética se plantea este tema en todos los casos de donación (óvulos/espermatozoides). Los niños probeta tienen derecho a conocer su origen si lo preguntan, son niños, seres humanos. Para ellos también vale la Convención de los Derechos del Niño. Muchos expertos han comenzado a reconocer que el drama de las personas inseminadas en un laboratorio es muy duro y que son frecuentes los problemas psicológicos, de inseguridad e identidad. En un momento donde se habla a nivel mundial de recuperar los Valores es necesario tomar conciencia de tantas decisiones que se toman pensando sólo desde la perspectiva del adulto.
Como cuando se habla de las adopciones y el deseo imperioso de los adultos por ser padres -cuando es el niño el que tiene derecho a ser adoptado- y que muchas veces buscan serlo a cualquier costo beneficiando al tráfico de niños sin pensar en el daño irreparable que provoca la sustracción de identidad. ¡Cuántos males y sufrimientos se evitarían si primara el sentido común a la hora de tomar decisiones!
Los errores de la fecundación in vitro

1 El tratamiento de fecundación in vitro (IVF, por sus siglas en inglés) ha ofrecido a millones de parejas con problemas de fertilidad la posibilidad de tener un hijo.
Pero la técnica, que requiere extraer óvulos de la mujer para fertilizarlos en el laboratorio con esperma, puede tener algunas complicaciones.
Una de estas complicaciones, por ejemplo, es haber utilizado esperma donado de un hombre de raza negra en el tratamiento de IVF de una pareja blanca en Irlanda del Norte.
La pareja está ahora demandando a la clínica de fertilidad en el Reino Unido porque dice que el haber tenido un bebé de piel oscura los ha sometido a mucha presión social por las sugerencias de que pudo haber una relación extramarital.
En el Reino Unido, igual que en muchos otros países, es ilegal en tratamientos de fertilidad “seleccionar” características como el color de piel, ojos o cabello de un bebé.
Opine: Fecundación in vitro: ¿panacea?
Pero se espera que una pareja obtenga esperma de un donante de su misma raza.
El caso ha provocado una serie de preguntas éticas. Por ejemplo, ¿debe considerarse racista que la pareja esté reclamando que tener un hijo de piel oscura es una desventaja?, o ¿deben las parejas pensar que con el tratamiento de IVF se les debe garantizar tener el “tipo” de bebé que desean?
Si la pareja ganara este caso, afirman algunos expertos, éste podría ser el primer paso hacia el establecimiento de un mundo de bebés diseñados o “hechos a la medida”.
Raros
Los errores en los tratamientos de IVF, afirman los expertos, son muy raros pero ocurren.
Para el tratamiento de fecundación in vitro se pueden usar tanto el esperma del padre como esperma de un donante.
Por eso, los errores en estos tratamientos también pueden involucrar implantar a una mujer un embrión “equivocado” producido por los óvulos de otra mujer o con el esperma de un hombre que no es su padre.
Se cree que la tasa de error de estos tratamientos es de aproximadamente 1%. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran que estas cifras están aumentando.
En el Reino Unido en 2003-04 hubo 15 errores por cada 10.000 ciclos de IVF. En 2006-07 hubo 40 errores.
En el nuevo informe oficial que será presentado en los próximos meses, se informa que en 2007-08 hubo 200 errores.
La Autoridad de Fertilización y Embriología Humana (HFEA), que se encarga de monitorear el funcionamiento de las clínicas de fertilidad en este país, afirma que este aumento en los errores se debe a que ha habido una mayor vigilancia en los procesos.
“Embarcarse en un tratamiento de fertilidad es una enorme experiencia emocional para una pareja”, le dijo a la BBC la doctora Ceridwen Roberts, experta en política familiar de la Universidad de Oxford.
“Y para muchas parejas, tener un bebé es mucho más importante que tener un bebé blanco o de su misma raza.
“Pero creo que en el caso de esta pareja de Irlanda tenemos que tomar en cuenta las circunstancias en que viven, en una pequeña comunidad donde predomina la raza blanca y por lo tanto siente que ha sido excluida socialmente”, agrega la investigadora.
Avances tecnológicos
La HFEA afirma que desde 1990, año en que fue creada el Acta de Fertilidad y Embriología Humana, la vasta mayoría de las clínicas de fertilidad se han adherido a los procesos regulatorios establecidos para erradicar errores.
Todos los centros que tienen una licencia para ofrecer tratamientos de IVF, por ejemplo, deben tener procesos de doble control para la identificación de las personas que se someten al tratamiento y del esperma y los óvulos que serán utilizados para la inseminación.
Tal como dijo a la BBC la doctora Francoise Shenfiled, experta en medicina reproductiva de la Universidad de Londres, cada vez hay menos posibilidades de que se cometan errores durante estos tratamientos.
“Ningún sistema es totalmente perfecto. Pero no creo que la posibilidad de que se cometan errores sea mayor que un 1%. Los errores son sumamente raros”, dice.
Hoy en día existen procesos tecnológicos y regulaciones cada vez más estrictas en los tratamientos de IVF.
Por ejemplo, algunas clínicas ya han introducido códigos de barras para la fecundación in vitro en el cual una computadora lee el código y hace sonar una alrma si los óvulos o el esperma no pertenecen a los pacientes.
También hay un sistema similar que utiliza etiquetas electrónicas que se colocan en el fondo de las placas que contienen al embrión y que transmiten un código individual único que también es capaz de activar una alarma.
Pero tal como señalan los expertos, a pesar los procesos, siempre existirá el potencial para el error humano.
Los niños ‘probeta’ registran peor salud cardiovascular
Los niños nacidos fruto de tratamientos de reproducción asistida sufren una peor salud cardiovascular, frente a los que nacen fruto de una concepción natural, según un estudio realizado en Suiza en más de un centenar de niños de 11 años, explicaron expertos en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
El estudio pionero ha probado de forma científica que 60 niños que fueron concebidos mediante técnicas de reproducción asistida tenían entre un 15 y un 17 por ciento menos de capacidad de dilatación arterial, respecto a los otros 60 niños que participaron en el estudio y vinieron al mundo por métodos tradicionales.
Además, también presentaban un 20 por ciento más de rigidez en sus arterias y marcadores bioquímicos con un mayor estrés funcional.
El coordinador del Grupo de Investigación en Epidemiología y Genética Cardiovascular del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (Imim), Roberto Elosua, explicó en rueda de prensa que, si bien es necesario replicar los estudios en otros grupos poblacionales para confirmar la primera hipótesis y darla por definitiva, el estudio realizado en Suiza goza de suficiente credibilidad como para hacerlo público.
NO ALARMA SOCIAL
De este modo, Elosua explicó que hay evidencias de que la reproducción asistida conllevaría una “peor salud cardiovascular” para los neonatos, si bien rechazó crear ninguna alarma social al respecto.
Los niños de 11 años ya tienen plenamente desarrollado su sistema vascular, por lo que los especialistas apuntaron a la posibilidad de realizar controles más exhaustivos a este grupo de edad en caso de que hayan nacido mediante métodos artificiales.
Entre las razones de esta particularidad se encuentra la hipótesis de que el soporte artificial sobre el que se almacenan espermatozoides y óvulos en el caso de los embarazos ‘in vitro’ podrían alterar el registro genético futuro de los bebés, si bien Elosua quiso mostrar “cautela”.
MENOS ALTURA, MÁS RIESGO CARDIOVASCULAR
Otro estudio curioso que presentó Elosua en el congreso señala que las personas con una estatura menor tienen un mayor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular, si bien se desconoce a qué es debido este riesgo.
Esta “curiosidad” ha quedado ampliamente constatada en un estudio presentado en el evento y que resume otros 52 estudios previos realizados sobre la materia, explicó el experto.
Elosua dijo que las investigaciones actuales se centran en descubrir si son válidas las hipótesis que asocian este hecho con factores genéticos y ambientales, ya que en la actualidad “no se sabe por qué” sucede esta particularidad.
Los niños ‘probeta’ registran peor salud cardiovascular
Los niños nacidos fruto de tratamientos de reproducción asistida sufren una peor salud cardiovascular, frente a los que nacen fruto de una concepción natural, según un estudio realizado en Suiza en más de un centenar de niños de 11 años, explicaron expertos en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
El estudio pionero ha probado de forma científica que 60 niños que fueron concebidos mediante técnicas de reproducción asistida tenían entre un 15 y un 17 por ciento menos de capacidad de dilatación arterial, respecto a los otros 60 niños que participaron en el estudio y vinieron al mundo por métodos tradicionales.
Además, también presentaban un 20 por ciento más de rigidez en sus arterias y marcadores bioquímicos con un mayor estrés funcional.
El coordinador del Grupo de Investigación en Epidemiología y Genética Cardiovascular del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (Imim), Roberto Elosua, explicó en rueda de prensa que, si bien es necesario replicar los estudios en otros grupos poblacionales para confirmar la primera hipótesis y darla por definitiva, el estudio realizado en Suiza goza de suficiente credibilidad como para hacerlo público.
NO ALARMA SOCIAL
De este modo, Elosua explicó que hay evidencias de que la reproducción asistida conllevaría una “peor salud cardiovascular” para los neonatos, si bien rechazó crear ninguna alarma social al respecto.
Los niños de 11 años ya tienen plenamente desarrollado su sistema vascular, por lo que los especialistas apuntaron a la posibilidad de realizar controles más exhaustivos a este grupo de edad en caso de que hayan nacido mediante métodos artificiales.
Entre las razones de esta particularidad se encuentra la hipótesis de que el soporte artificial sobre el que se almacenan espermatozoides y óvulos en el caso de los embarazos ‘in vitro’ podrían alterar el registro genético futuro de los bebés, si bien Elosua quiso mostrar “cautela”.
MENOS ALTURA, MÁS RIESGO CARDIOVASCULAR
Otro estudio curioso que presentó Elosua en el congreso señala que las personas con una estatura menor tienen un mayor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular, si bien se desconoce a qué es debido este riesgo.
Esta “curiosidad” ha quedado ampliamente constatada en un estudio presentado en el evento y que resume otros 52 estudios previos realizados sobre la materia, explicó el experto.
Elosua dijo que las investigaciones actuales se centran en descubrir si son válidas las hipótesis que asocian este hecho con factores genéticos y ambientales, ya que en la actualidad “no se sabe por qué” sucede esta particularidad.
Opción de las mujeres solas
He leído una nota referida a las mujeres que pisando los 40 y solas, quieren ser madres a través de la donación de espermatozoides. La ciencia avanza pero no consideran cuestiones elementales referidas a los derechos que todo ser humano tiene, en especial los de los niños.
Las leyes de fecundación se hicieron pensando sólo en el deseo de los adultos que querían concebir un hijo a toda costa pero jamás previeron que esos bebés nacidos son personas con derechos. Esos bebés al llegar a la juventud plantean que no pidieron nacer de ese modo con las limitaciones y confusiones que provoca en ellos esa situación. Sabemos que muchos hijos tienen a sus padres biológicos ausentes o que no los quieren, pero saben quién es su padre. En EE.UU. el Banco de esperma de California en 1983 fue el primero en preguntar a los donantes si estaban dispuestos a ser contactados por sus hijos biológicos cuando estos llegaran a la edad adulta sin que esto representara algún compromiso.
Es decir, nadie les está pidiendo que se ocupen de los hijos ni materialmente ni afectivamente, simplemente tener en cuenta el derecho que los niños tienen a conocer su verdadera identidad de origen. Una joven estadounidense nacida bajo este método de donación expresó que le habían robado la mitad de su historial genético, a ella, a sus hijos y a sus nietos. Hoy la bioética se plantea este tema en todos los casos de donación (óvulos/espermatozoides). Los niños probeta tienen derecho a conocer su origen si lo preguntan, son niños, seres humanos. Para ellos también vale la Convención de los Derechos del Niño. Muchos expertos han comenzado a reconocer que el drama de las personas inseminadas en un laboratorio es muy duro y que son frecuentes los problemas psicológicos, de inseguridad e identidad. En un momento donde se habla a nivel mundial de recuperar los Valores es necesario tomar conciencia de tantas decisiones que se toman pensando sólo desde la perspectiva del adulto.
Como cuando se habla de las adopciones y el deseo imperioso de los adultos por ser padres -cuando es el niño el que tiene derecho a ser adoptado- y que muchas veces buscan serlo a cualquier costo beneficiando al tráfico de niños sin pensar en el daño irreparable que provoca la sustracción de identidad. ¡Cuántos males y sufrimientos se evitarían si primara el sentido común a la hora de tomar decisiones!
Los errores de la fecundación in vitro

1 El tratamiento de fecundación in vitro (IVF, por sus siglas en inglés) ha ofrecido a millones de parejas con problemas de fertilidad la posibilidad de tener un hijo.
Pero la técnica, que requiere extraer óvulos de la mujer para fertilizarlos en el laboratorio con esperma, puede tener algunas complicaciones.
Una de estas complicaciones, por ejemplo, es haber utilizado esperma donado de un hombre de raza negra en el tratamiento de IVF de una pareja blanca en Irlanda del Norte.
La pareja está ahora demandando a la clínica de fertilidad en el Reino Unido porque dice que el haber tenido un bebé de piel oscura los ha sometido a mucha presión social por las sugerencias de que pudo haber una relación extramarital.
En el Reino Unido, igual que en muchos otros países, es ilegal en tratamientos de fertilidad “seleccionar” características como el color de piel, ojos o cabello de un bebé.
Opine: Fecundación in vitro: ¿panacea?
Pero se espera que una pareja obtenga esperma de un donante de su misma raza.
El caso ha provocado una serie de preguntas éticas. Por ejemplo, ¿debe considerarse racista que la pareja esté reclamando que tener un hijo de piel oscura es una desventaja?, o ¿deben las parejas pensar que con el tratamiento de IVF se les debe garantizar tener el “tipo” de bebé que desean?
Si la pareja ganara este caso, afirman algunos expertos, éste podría ser el primer paso hacia el establecimiento de un mundo de bebés diseñados o “hechos a la medida”.
Raros
Los errores en los tratamientos de IVF, afirman los expertos, son muy raros pero ocurren.
Para el tratamiento de fecundación in vitro se pueden usar tanto el esperma del padre como esperma de un donante.
Por eso, los errores en estos tratamientos también pueden involucrar implantar a una mujer un embrión “equivocado” producido por los óvulos de otra mujer o con el esperma de un hombre que no es su padre.
Se cree que la tasa de error de estos tratamientos es de aproximadamente 1%. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran que estas cifras están aumentando.
En el Reino Unido en 2003-04 hubo 15 errores por cada 10.000 ciclos de IVF. En 2006-07 hubo 40 errores.
En el nuevo informe oficial que será presentado en los próximos meses, se informa que en 2007-08 hubo 200 errores.
La Autoridad de Fertilización y Embriología Humana (HFEA), que se encarga de monitorear el funcionamiento de las clínicas de fertilidad en este país, afirma que este aumento en los errores se debe a que ha habido una mayor vigilancia en los procesos.
“Embarcarse en un tratamiento de fertilidad es una enorme experiencia emocional para una pareja”, le dijo a la BBC la doctora Ceridwen Roberts, experta en política familiar de la Universidad de Oxford.
“Y para muchas parejas, tener un bebé es mucho más importante que tener un bebé blanco o de su misma raza.
“Pero creo que en el caso de esta pareja de Irlanda tenemos que tomar en cuenta las circunstancias en que viven, en una pequeña comunidad donde predomina la raza blanca y por lo tanto siente que ha sido excluida socialmente”, agrega la investigadora.
Avances tecnológicos
La HFEA afirma que desde 1990, año en que fue creada el Acta de Fertilidad y Embriología Humana, la vasta mayoría de las clínicas de fertilidad se han adherido a los procesos regulatorios establecidos para erradicar errores.
Todos los centros que tienen una licencia para ofrecer tratamientos de IVF, por ejemplo, deben tener procesos de doble control para la identificación de las personas que se someten al tratamiento y del esperma y los óvulos que serán utilizados para la inseminación.
Tal como dijo a la BBC la doctora Francoise Shenfiled, experta en medicina reproductiva de la Universidad de Londres, cada vez hay menos posibilidades de que se cometan errores durante estos tratamientos.
“Ningún sistema es totalmente perfecto. Pero no creo que la posibilidad de que se cometan errores sea mayor que un 1%. Los errores son sumamente raros”, dice.
Hoy en día existen procesos tecnológicos y regulaciones cada vez más estrictas en los tratamientos de IVF.
Por ejemplo, algunas clínicas ya han introducido códigos de barras para la fecundación in vitro en el cual una computadora lee el código y hace sonar una alrma si los óvulos o el esperma no pertenecen a los pacientes.
También hay un sistema similar que utiliza etiquetas electrónicas que se colocan en el fondo de las placas que contienen al embrión y que transmiten un código individual único que también es capaz de activar una alarma.
Pero tal como señalan los expertos, a pesar los procesos, siempre existirá el potencial para el error humano.
Los niños ‘probeta’ registran peor salud cardiovascular
Los niños nacidos fruto de tratamientos de reproducción asistida sufren una peor salud cardiovascular, frente a los que nacen fruto de una concepción natural, según un estudio realizado en Suiza en más de un centenar de niños de 11 años, explicaron expertos en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
El estudio pionero ha probado de forma científica que 60 niños que fueron concebidos mediante técnicas de reproducción asistida tenían entre un 15 y un 17 por ciento menos de capacidad de dilatación arterial, respecto a los otros 60 niños que participaron en el estudio y vinieron al mundo por métodos tradicionales.
Además, también presentaban un 20 por ciento más de rigidez en sus arterias y marcadores bioquímicos con un mayor estrés funcional.
El coordinador del Grupo de Investigación en Epidemiología y Genética Cardiovascular del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (Imim), Roberto Elosua, explicó en rueda de prensa que, si bien es necesario replicar los estudios en otros grupos poblacionales para confirmar la primera hipótesis y darla por definitiva, el estudio realizado en Suiza goza de suficiente credibilidad como para hacerlo público.
NO ALARMA SOCIAL
De este modo, Elosua explicó que hay evidencias de que la reproducción asistida conllevaría una “peor salud cardiovascular” para los neonatos, si bien rechazó crear ninguna alarma social al respecto.
Los niños de 11 años ya tienen plenamente desarrollado su sistema vascular, por lo que los especialistas apuntaron a la posibilidad de realizar controles más exhaustivos a este grupo de edad en caso de que hayan nacido mediante métodos artificiales.
Entre las razones de esta particularidad se encuentra la hipótesis de que el soporte artificial sobre el que se almacenan espermatozoides y óvulos en el caso de los embarazos ‘in vitro’ podrían alterar el registro genético futuro de los bebés, si bien Elosua quiso mostrar “cautela”.
MENOS ALTURA, MÁS RIESGO CARDIOVASCULAR
Otro estudio curioso que presentó Elosua en el congreso señala que las personas con una estatura menor tienen un mayor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular, si bien se desconoce a qué es debido este riesgo.
Esta “curiosidad” ha quedado ampliamente constatada en un estudio presentado en el evento y que resume otros 52 estudios previos realizados sobre la materia, explicó el experto.
Elosua dijo que las investigaciones actuales se centran en descubrir si son válidas las hipótesis que asocian este hecho con factores genéticos y ambientales, ya que en la actualidad “no se sabe por qué” sucede esta particularidad.
Opción de las mujeres solas
He leído una nota referida a las mujeres que pisando los 40 y solas, quieren ser madres a través de la donación de espermatozoides. La ciencia avanza pero no consideran cuestiones elementales referidas a los derechos que todo ser humano tiene, en especial los de los niños.
Las leyes de fecundación se hicieron pensando sólo en el deseo de los adultos que querían concebir un hijo a toda costa pero jamás previeron que esos bebés nacidos son personas con derechos. Esos bebés al llegar a la juventud plantean que no pidieron nacer de ese modo con las limitaciones y confusiones que provoca en ellos esa situación. Sabemos que muchos hijos tienen a sus padres biológicos ausentes o que no los quieren, pero saben quién es su padre. En EE.UU. el Banco de esperma de California en 1983 fue el primero en preguntar a los donantes si estaban dispuestos a ser contactados por sus hijos biológicos cuando estos llegaran a la edad adulta sin que esto representara algún compromiso.
Es decir, nadie les está pidiendo que se ocupen de los hijos ni materialmente ni afectivamente, simplemente tener en cuenta el derecho que los niños tienen a conocer su verdadera identidad de origen. Una joven estadounidense nacida bajo este método de donación expresó que le habían robado la mitad de su historial genético, a ella, a sus hijos y a sus nietos. Hoy la bioética se plantea este tema en todos los casos de donación (óvulos/espermatozoides). Los niños probeta tienen derecho a conocer su origen si lo preguntan, son niños, seres humanos. Para ellos también vale la Convención de los Derechos del Niño. Muchos expertos han comenzado a reconocer que el drama de las personas inseminadas en un laboratorio es muy duro y que son frecuentes los problemas psicológicos, de inseguridad e identidad. En un momento donde se habla a nivel mundial de recuperar los Valores es necesario tomar conciencia de tantas decisiones que se toman pensando sólo desde la perspectiva del adulto.
Como cuando se habla de las adopciones y el deseo imperioso de los adultos por ser padres -cuando es el niño el que tiene derecho a ser adoptado- y que muchas veces buscan serlo a cualquier costo beneficiando al tráfico de niños sin pensar en el daño irreparable que provoca la sustracción de identidad. ¡Cuántos males y sufrimientos se evitarían si primara el sentido común a la hora de tomar decisiones!
Los errores de la fecundación in vitro

1 El tratamiento de fecundación in vitro (IVF, por sus siglas en inglés) ha ofrecido a millones de parejas con problemas de fertilidad la posibilidad de tener un hijo.
Pero la técnica, que requiere extraer óvulos de la mujer para fertilizarlos en el laboratorio con esperma, puede tener algunas complicaciones.
Una de estas complicaciones, por ejemplo, es haber utilizado esperma donado de un hombre de raza negra en el tratamiento de IVF de una pareja blanca en Irlanda del Norte.
La pareja está ahora demandando a la clínica de fertilidad en el Reino Unido porque dice que el haber tenido un bebé de piel oscura los ha sometido a mucha presión social por las sugerencias de que pudo haber una relación extramarital.
En el Reino Unido, igual que en muchos otros países, es ilegal en tratamientos de fertilidad “seleccionar” características como el color de piel, ojos o cabello de un bebé.
Opine: Fecundación in vitro: ¿panacea?
Pero se espera que una pareja obtenga esperma de un donante de su misma raza.
El caso ha provocado una serie de preguntas éticas. Por ejemplo, ¿debe considerarse racista que la pareja esté reclamando que tener un hijo de piel oscura es una desventaja?, o ¿deben las parejas pensar que con el tratamiento de IVF se les debe garantizar tener el “tipo” de bebé que desean?
Si la pareja ganara este caso, afirman algunos expertos, éste podría ser el primer paso hacia el establecimiento de un mundo de bebés diseñados o “hechos a la medida”.
Raros
Los errores en los tratamientos de IVF, afirman los expertos, son muy raros pero ocurren.
Para el tratamiento de fecundación in vitro se pueden usar tanto el esperma del padre como esperma de un donante.
Por eso, los errores en estos tratamientos también pueden involucrar implantar a una mujer un embrión “equivocado” producido por los óvulos de otra mujer o con el esperma de un hombre que no es su padre.
Se cree que la tasa de error de estos tratamientos es de aproximadamente 1%. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran que estas cifras están aumentando.
En el Reino Unido en 2003-04 hubo 15 errores por cada 10.000 ciclos de IVF. En 2006-07 hubo 40 errores.
En el nuevo informe oficial que será presentado en los próximos meses, se informa que en 2007-08 hubo 200 errores.
La Autoridad de Fertilización y Embriología Humana (HFEA), que se encarga de monitorear el funcionamiento de las clínicas de fertilidad en este país, afirma que este aumento en los errores se debe a que ha habido una mayor vigilancia en los procesos.
“Embarcarse en un tratamiento de fertilidad es una enorme experiencia emocional para una pareja”, le dijo a la BBC la doctora Ceridwen Roberts, experta en política familiar de la Universidad de Oxford.
“Y para muchas parejas, tener un bebé es mucho más importante que tener un bebé blanco o de su misma raza.
“Pero creo que en el caso de esta pareja de Irlanda tenemos que tomar en cuenta las circunstancias en que viven, en una pequeña comunidad donde predomina la raza blanca y por lo tanto siente que ha sido excluida socialmente”, agrega la investigadora.
Avances tecnológicos
La HFEA afirma que desde 1990, año en que fue creada el Acta de Fertilidad y Embriología Humana, la vasta mayoría de las clínicas de fertilidad se han adherido a los procesos regulatorios establecidos para erradicar errores.
Todos los centros que tienen una licencia para ofrecer tratamientos de IVF, por ejemplo, deben tener procesos de doble control para la identificación de las personas que se someten al tratamiento y del esperma y los óvulos que serán utilizados para la inseminación.
Tal como dijo a la BBC la doctora Francoise Shenfiled, experta en medicina reproductiva de la Universidad de Londres, cada vez hay menos posibilidades de que se cometan errores durante estos tratamientos.
“Ningún sistema es totalmente perfecto. Pero no creo que la posibilidad de que se cometan errores sea mayor que un 1%. Los errores son sumamente raros”, dice.
Hoy en día existen procesos tecnológicos y regulaciones cada vez más estrictas en los tratamientos de IVF.
Por ejemplo, algunas clínicas ya han introducido códigos de barras para la fecundación in vitro en el cual una computadora lee el código y hace sonar una alrma si los óvulos o el esperma no pertenecen a los pacientes.
También hay un sistema similar que utiliza etiquetas electrónicas que se colocan en el fondo de las placas que contienen al embrión y que transmiten un código individual único que también es capaz de activar una alarma.
Pero tal como señalan los expertos, a pesar los procesos, siempre existirá el potencial para el error humano.
Los niños ‘probeta’ registran peor salud cardiovascular
Los niños nacidos fruto de tratamientos de reproducción asistida sufren una peor salud cardiovascular, frente a los que nacen fruto de una concepción natural, según un estudio realizado en Suiza en más de un centenar de niños de 11 años, explicaron expertos en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
El estudio pionero ha probado de forma científica que 60 niños que fueron concebidos mediante técnicas de reproducción asistida tenían entre un 15 y un 17 por ciento menos de capacidad de dilatación arterial, respecto a los otros 60 niños que participaron en el estudio y vinieron al mundo por métodos tradicionales.
Además, también presentaban un 20 por ciento más de rigidez en sus arterias y marcadores bioquímicos con un mayor estrés funcional.
El coordinador del Grupo de Investigación en Epidemiología y Genética Cardiovascular del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (Imim), Roberto Elosua, explicó en rueda de prensa que, si bien es necesario replicar los estudios en otros grupos poblacionales para confirmar la primera hipótesis y darla por definitiva, el estudio realizado en Suiza goza de suficiente credibilidad como para hacerlo público.
NO ALARMA SOCIAL
De este modo, Elosua explicó que hay evidencias de que la reproducción asistida conllevaría una “peor salud cardiovascular” para los neonatos, si bien rechazó crear ninguna alarma social al respecto.
Los niños de 11 años ya tienen plenamente desarrollado su sistema vascular, por lo que los especialistas apuntaron a la posibilidad de realizar controles más exhaustivos a este grupo de edad en caso de que hayan nacido mediante métodos artificiales.
Entre las razones de esta particularidad se encuentra la hipótesis de que el soporte artificial sobre el que se almacenan espermatozoides y óvulos en el caso de los embarazos ‘in vitro’ podrían alterar el registro genético futuro de los bebés, si bien Elosua quiso mostrar “cautela”.
MENOS ALTURA, MÁS RIESGO CARDIOVASCULAR
Otro estudio curioso que presentó Elosua en el congreso señala que las personas con una estatura menor tienen un mayor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular, si bien se desconoce a qué es debido este riesgo.
Esta “curiosidad” ha quedado ampliamente constatada en un estudio presentado en el evento y que resume otros 52 estudios previos realizados sobre la materia, explicó el experto.
Elosua dijo que las investigaciones actuales se centran en descubrir si son válidas las hipótesis que asocian este hecho con factores genéticos y ambientales, ya que en la actualidad “no se sabe por qué” sucede esta particularidad.