La paciente espera
Las parejas con problemas de infertilidad que reciben atención temprana y adecuada incrementan hasta en 90% las posibilidades de embarazo
La infertilidad es un padecimiento asintomático que se diagnostica cuando no se ha podido culminar exitosamente un embarazo después de mantener relaciones sexuales sin protección y de manera regular por lo menos durante un año. Este mensaje formó parte de la campaña educativa Capturando la realidad de un sueño, realizada por el laboratorio Schering-Plough.
Asimismo, señala que es urgente eliminar el estigma de vergüenza entre las parejas con dificultad para concebir y orientarlas para tomar decisiones acertadas y a tiempo.
Soluciones a mano
Quienes son víctimas de este problema deben buscar ayuda científica y “el tiempo es un factor sumamente importante en el tratamiento de las parejas con infertilidad, ya que las estadísticas demuestran que quienes reciben una atención temprana y persisten en su tratamiento, incrementan hasta en 90% las posibilidades de embarazo”, nos cuenta Eduardo Goyri, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad.
Añade que “la infertilidad es un problema frecuente que usualmente no es detectado a tiempo porque las parejas no piensan que pudieran tenerlo. Incluso, actualmente una de cada seis parejas en México padece infertilidad y 80% de éstas la identifican cuatro años después de intentar un embarazo. Tras el diagnóstico, la pareja debe acudir oportunamente a una clínica para que un especialista en reproducción asistida le indique el tratamiento a seguir”.
Es fundamental que esté al pendiente del tiempo que tiene intentando embarazarse sin poder lograrlo. Algunos parámetros como información importante: Después de tres años de infertilidad no tratada, la tasa de embarazo por cada año cae 24% cuando una mujer es mayor de 30 años; el pronóstico es más optimista en parejas con historia de embarazos previos y las parejas que elijan someterse a tratamiento deberán ser asesoradas sobre los riesgos, beneficios y limitaciones de los mismos.
Cosas de la vida
El estilo de vida de las parejas retrasa el momento de la concepción, lo que aumenta, en el sentido biológico, los riesgos de un embarazo saludable, ya que a mayor edad las mujeres embarazadas pueden incrementar el riesgo de aborto (a pesar de óvulos donados), enfermedades asociadas al embarazo como la hipertensión arterial, diabetes gestacional, infecciones de las vías urinarias e, incluso, alteraciones en la implantación de la placenta que pueden conllevar hemorragias serias durante el embarazo y el parto.
María Teresa Márquez, médico gineco-obstetra y bióloga de la Reproducción Humana del Hospital Ángeles México, dice que “cuando la mujer tiene 35 años o más, el diagnóstico de infertilidad se da una vez que la pareja ha intentado lograr el embarazo en un periodo de seis meses”.
La prevalencia de la infertilidad está destinada a aumentar —incluso a duplicarse— a lo largo de las próximas dos décadas. Afortunadamente, el manejo de la infertilidad también es más eficiente, puesto que los logros en este campo son impresionantes; nuevos estudios brindan una mejor precisión en los diagnósticos y contribuyen a seleccionar la técnica de reproducción asistida (TRA) adecuada.