Archivo de Agosto de 2009

Nueva técnica para casos de infertilidad masculina

celu-madUn nuevo procedimiento que ya aplican algunos institutos de fertilidad de la Argentina permite filtrar el semen para extraer aquellos espermatozoides que presentan ciertas anomalías genéticas que reducen las posibilidades de fecundación de los varones afectados. De uso muy reciente, aún experimental, la llamada separación magnética por columnas de anexina V ha permitido ya obtener varios embarazos en distintos países.

“Fuimos los primeros del mundo en obtener un embarazo a través de esta técnica, y esperamos que el primer bebe nazca en noviembre”, dijo a LA NACION la doctora Vanesa Rawe, bióloga del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr), que puso a punto la técnica en el país, desarrollo que le valió el Premio Accesit - Investigación Básica del último congreso de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer).

La técnica está dirigida a aquellos pacientes varones que presentan niveles elevados de fragmentación de su ADN espermático. “Estas son rupturas o lesiones en el material genético del espermatozoide -explicó Rawe-. Cuanto más comprometida está la integridad del material genético, más pobre será el pronóstico de lograr un embarazo a término.”

Al separar los espermatozoides sanos de los que presentan daño genético, agregó la investigadora, es posible “convertir una muestra espermática patológica en una muestra con los mismos valores de fragmentación de un paciente fértil. Esto permite aumentar las chances de fertilización y de que el embrión que se forma tenga mayor potencial de generar un embarazo a término”.

La separación magnética por columnas de anexina V consiste en colocar una proteína llamada anexina V en la muestra espermática. “Sabemos que la anexina tiene afinidad por una proteína presente en las membranas de las células del esperma afectado -explicó Rawe-. Utilizamos entonces una anexina que está acoplada a una pelotita de metal de 50 nanómetros.”

Así, la anexina se adhiere a los espermatozoides con ADN fragmentado. Entonces, se hace pasar la muestra espermática por un sistema de columnas (ver ilustración) con magnetos, a los que se adhieren los espermatozoides con anexina. El resultado es una muestra espermática con un nivel de fragmentación de ADN normal, que puede ser empleada luego para un ICSI.

“La implantación del embrión frecuentemente fracasa por daño del ADN espermático. Con lo cual, realizar un ICSI [inyección citoplasmática de espermatozoides] con espermatozoides seleccionados mediante columnas de anexina podría revertir la infertilidad en estos pacientes. En otras palabras, la técnica sería promisoria, si bien aún requiere una mayor investigación”, comentó la doctora Stella Lancuba, directora del instituto de medicina reproductiva Cimer.

En la dulce espera

Pedro Billorou, de 41 años, y su mujer, Ana, de 34, esperan para diciembre la llegada de su primer hijo. Tras más de tres años de búsqueda, lograron quedar “embarazados” gracias a la separación magnética por columnas de anexina V, que permitió superar los problemas de fertilidad que afectaban a Pedro.

“Comenzamos haciendo tratamiento [de fertilización asistida] de baja complejidad; hicimos dos, con resultado infructuoso -contó Pedro-. Decidimos cambiar de médico, el que tras rever los estudios diagnósticos que nos habíamos hecho antes de comenzar los tratamientos, nos sugirió consultar con Vanesa [Rawe].”

Estudios más específicos permitieron confirmar que Pedro presentaba niveles altos de fragmentación de ADN espermático. La propuesta fue probar con la nueva técnica, y Pedro y Ana aceptaron.

“Hicimos un primer intento, en noviembre del años pasado, que funcionó, pero fue un embarazo ectópico [que ocurre fuera del útero, lo que lo hace inviable] -contó Pedro-. Lo bueno era que demostraba que era posible lograr un embarazo y descartaba otras posibles afecciones.”

Tras seguir el consejo de sus médicos de tomarse unos meses para descansar, Pedro y Ana decidieron retomar la búsqueda. “En marzo volvimos a intentar y Ana quedó embarazada.”

La paciente espera

 

 

pareja2Las parejas con problemas de infertilidad que reciben atención temprana y adecuada incrementan hasta en 90% las posibilidades de embarazo

 

 

 

 

La infertilidad es un padecimiento asintomático que se diagnostica cuando no se ha podido culminar exitosamente un embarazo después de mantener relaciones sexuales sin protección y de manera regular por lo menos durante un año. Este mensaje formó parte de la campaña educativa Capturando la realidad de un sueño, realizada por el laboratorio Schering-Plough.

Asimismo, señala que es urgente eliminar el estigma de vergüenza entre las parejas con dificultad para concebir y orientarlas para tomar decisiones acertadas y a tiempo.

 

Soluciones a mano

Quienes son víctimas de este problema deben buscar ayuda científica y “el tiempo es un factor sumamente importante en el tratamiento de las parejas con infertilidad, ya que las estadísticas demuestran que quienes reciben una atención temprana y persisten en su tratamiento, incrementan hasta en 90% las posibilidades de embarazo”, nos cuenta Eduardo Goyri, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad.

Añade que “la infertilidad es un problema frecuente que usualmente no es detectado a tiempo porque las parejas no piensan que pudieran tenerlo. Incluso, actualmente una de cada seis parejas en México padece infertilidad y 80% de éstas la identifican cuatro años después de intentar un embarazo. Tras el diagnóstico, la pareja debe acudir oportunamente a una clínica para que un especialista en reproducción asistida le indique el tratamiento a seguir”.

Es fundamental que esté al pendiente del tiempo que tiene intentando embarazarse sin poder lograrlo. Algunos parámetros como información importante: Después de tres años de infertilidad no tratada, la tasa de embarazo por cada año cae 24% cuando una mujer es mayor de 30 años; el pronóstico es más optimista en parejas con historia de embarazos previos y las parejas que elijan someterse a tratamiento deberán ser asesoradas sobre los riesgos, beneficios y limitaciones de los mismos.

 

Cosas de la vida

El estilo de vida de las parejas retrasa el momento de la concepción, lo que aumenta, en el sentido biológico, los riesgos de un embarazo saludable, ya que a mayor edad las mujeres embarazadas pueden incrementar el riesgo de aborto (a pesar de óvulos donados), enfermedades asociadas al embarazo como la hipertensión arterial, diabetes gestacional, infecciones de las vías urinarias e, incluso, alteraciones en la implantación de la placenta que pueden conllevar hemorragias serias durante el embarazo y el parto.

María Teresa Márquez, médico gineco-obstetra y bióloga de la Reproducción Humana del Hospital Ángeles México, dice que “cuando la mujer tiene 35 años o más, el diagnóstico de infertilidad se da una vez que la pareja ha intentado lograr el embarazo en un periodo de seis meses”.

La prevalencia de la infertilidad está destinada a aumentar —incluso a duplicarse— a lo largo de las próximas dos décadas. Afortunadamente, el manejo de la infertilidad también es más eficiente, puesto que los logros en este campo son impresionantes; nuevos estudios brindan una mejor precisión en los diagnósticos y contribuyen a seleccionar la técnica de reproducción asistida (TRA) adecuada.

Nace en Castellón el primer bebé tras realizar un diagnóstico preimplantacional en el hospital La Fe de Valencia

bebes8Un hospital de Castellón ha sido el lugar en el que se ha producido el nacimiento del primer bebé nacido tras la aplicación de un tratamiento de diagnóstico genético preimplantacional (DGP) llevado a cabo en el Servicio de Ginecología y Reproducción Humana Asistida del Hospital Universitari La Fe de Valencia, en colaboración con la Unidad de Genética y el Servicio de Obstetricia de este mismo centro, según informó hoy la Generalitat en un comunicado.

   El nacimiento se produjo el pasado mes de abril en un hospital de Castellón y todos los análisis que se han hecho han confirmado que se trata de un niño cromosómicamente normal y sano, destacó el Consell. En este caso, la madre, de 33 años, es portadora de una translocación balanceada (alteración cromosómica congénita en la que un segmento cromosómico cambia de posición), responsable de un elevado riesgo de abortos y de alteraciones congénitas, como síndrome de Down u otras malformaciones graves, lo que le impedía llevar a término un embarazo normal.

   De este modo, en septiembre de 2008 fue posible realizar en el Hospital La Fe el tratamiento necesario para seleccionar los embriones que fueran cromosómicamente normales y que permitieran a la mujer ser madre.

   La doctora Ana Monzó, responsable del tratamiento en la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Hospital La Fe comentó que “gracias a este procedimiento, la paciente ha podido hacer realidad la posibilidad de tener un hijo sano después de varios embarazos que no llegaban a desarrollarse”, según apuntó la Generalitat.

   Hasta la fecha, el Hospital Universitari La Fe ha realizado un total de 23 tratamientos de diagnóstico preimplantacional (DGP), indicados por problemas similares al de esta paciente. Se han conseguido otros dos embarazos más que actualmente se desarrollan con normalidad.

   El Hospital General Universitario de Alicante y el Hospital Clínico Universitario de Valencia son los otros centros públicos de la Comunitat Valenciana que ofrecen el diagnóstico preimplantacional en su cartera de servicios, con el objetivo de prevenir enfermedades hereditarias, como la hemofilia, la fibrosis quística o las distrofias musculares, señaló la administración autonómica.

   Asimismo, subrayó que en el centro sanitario de Alicante se produjo en 2007 el primer nacimiento de la Comunitat Valenciana y el segundo de España en un hospital público de un bebé tras la práctica de esta técnica de reproducción asistida.

   En estos centros, las unidades de Reproducción Asistida, de Genética y de Ginecología y Obstetricia trabajan conjuntamente en la selección de embriones no portadores de determinadas enfermedades de transmisión genética.

   Para evitar este legado de padres a hijos, se analiza la presencia de alteraciones cromosómicas o genéticas en células extraídas del embrión en su primera fase de formación. En aquellos casos en los que se trata de evitar la transmisión de una enfermedad ligada al sexo, se selecciona el embrión sano y posteriormente se procede a su implantación.

TÉCNICA DE DIAGNÓSTICO

   Para realizar un diagnóstico genético preimplantacional se extraen al embrión una o dos células, en cuyos núcleos se encuentra la información genética, con el fin de realizar el análisis, precisó la Generalitat. Este estudio genético se realiza por la técnica de hibridación in situ fluorescente (FISH), o bien por reacción en la cadena de la Polimerasa (PCR).

   Al mismo tiempo que se estudia, el embrión sigue su desarrollo, ya que si resulta sano, se implantará en el útero de la madre para que se lleve a cabo un embarazo normal. Este tipo de diagnóstico no comporta ningún tipo de riesgo durante el embarazo, ya que éste sólo se produce cuando se ha confirmado que el embrión puede desarrollarse con normalidad y se procede a su implantación.

   Además, supone una gran alegría para las familias con alto riesgo de descendencia afectada por enfermedades genéticas poder tener un hijo sano, evitando la interrupción selectiva del embarazo debido a la presencia de afectación fetal, afirmó el Consell.

Nace en Castellón el primer bebé tras realizar un diagnóstico preimplantacional en el hospital La Fe de Valencia

bebes8Un hospital de Castellón ha sido el lugar en el que se ha producido el nacimiento del primer bebé nacido tras la aplicación de un tratamiento de diagnóstico genético preimplantacional (DGP) llevado a cabo en el Servicio de Ginecología y Reproducción Humana Asistida del Hospital Universitari La Fe de Valencia, en colaboración con la Unidad de Genética y el Servicio de Obstetricia de este mismo centro, según informó hoy la Generalitat en un comunicado.

   El nacimiento se produjo el pasado mes de abril en un hospital de Castellón y todos los análisis que se han hecho han confirmado que se trata de un niño cromosómicamente normal y sano, destacó el Consell. En este caso, la madre, de 33 años, es portadora de una translocación balanceada (alteración cromosómica congénita en la que un segmento cromosómico cambia de posición), responsable de un elevado riesgo de abortos y de alteraciones congénitas, como síndrome de Down u otras malformaciones graves, lo que le impedía llevar a término un embarazo normal.

   De este modo, en septiembre de 2008 fue posible realizar en el Hospital La Fe el tratamiento necesario para seleccionar los embriones que fueran cromosómicamente normales y que permitieran a la mujer ser madre.

   La doctora Ana Monzó, responsable del tratamiento en la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Hospital La Fe comentó que “gracias a este procedimiento, la paciente ha podido hacer realidad la posibilidad de tener un hijo sano después de varios embarazos que no llegaban a desarrollarse”, según apuntó la Generalitat.

   Hasta la fecha, el Hospital Universitari La Fe ha realizado un total de 23 tratamientos de diagnóstico preimplantacional (DGP), indicados por problemas similares al de esta paciente. Se han conseguido otros dos embarazos más que actualmente se desarrollan con normalidad.

   El Hospital General Universitario de Alicante y el Hospital Clínico Universitario de Valencia son los otros centros públicos de la Comunitat Valenciana que ofrecen el diagnóstico preimplantacional en su cartera de servicios, con el objetivo de prevenir enfermedades hereditarias, como la hemofilia, la fibrosis quística o las distrofias musculares, señaló la administración autonómica.

   Asimismo, subrayó que en el centro sanitario de Alicante se produjo en 2007 el primer nacimiento de la Comunitat Valenciana y el segundo de España en un hospital público de un bebé tras la práctica de esta técnica de reproducción asistida.

   En estos centros, las unidades de Reproducción Asistida, de Genética y de Ginecología y Obstetricia trabajan conjuntamente en la selección de embriones no portadores de determinadas enfermedades de transmisión genética.

   Para evitar este legado de padres a hijos, se analiza la presencia de alteraciones cromosómicas o genéticas en células extraídas del embrión en su primera fase de formación. En aquellos casos en los que se trata de evitar la transmisión de una enfermedad ligada al sexo, se selecciona el embrión sano y posteriormente se procede a su implantación.

TÉCNICA DE DIAGNÓSTICO

   Para realizar un diagnóstico genético preimplantacional se extraen al embrión una o dos células, en cuyos núcleos se encuentra la información genética, con el fin de realizar el análisis, precisó la Generalitat. Este estudio genético se realiza por la técnica de hibridación in situ fluorescente (FISH), o bien por reacción en la cadena de la Polimerasa (PCR).

   Al mismo tiempo que se estudia, el embrión sigue su desarrollo, ya que si resulta sano, se implantará en el útero de la madre para que se lleve a cabo un embarazo normal. Este tipo de diagnóstico no comporta ningún tipo de riesgo durante el embarazo, ya que éste sólo se produce cuando se ha confirmado que el embrión puede desarrollarse con normalidad y se procede a su implantación.

   Además, supone una gran alegría para las familias con alto riesgo de descendencia afectada por enfermedades genéticas poder tener un hijo sano, evitando la interrupción selectiva del embarazo debido a la presencia de afectación fetal, afirmó el Consell.

Nueva técnica para casos de infertilidad masculina

celu-madUn nuevo procedimiento que ya aplican algunos institutos de fertilidad de la Argentina permite filtrar el semen para extraer aquellos espermatozoides que presentan ciertas anomalías genéticas que reducen las posibilidades de fecundación de los varones afectados. De uso muy reciente, aún experimental, la llamada separación magnética por columnas de anexina V ha permitido ya obtener varios embarazos en distintos países.

“Fuimos los primeros del mundo en obtener un embarazo a través de esta técnica, y esperamos que el primer bebe nazca en noviembre”, dijo a LA NACION la doctora Vanesa Rawe, bióloga del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr), que puso a punto la técnica en el país, desarrollo que le valió el Premio Accesit - Investigación Básica del último congreso de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer).

La técnica está dirigida a aquellos pacientes varones que presentan niveles elevados de fragmentación de su ADN espermático. “Estas son rupturas o lesiones en el material genético del espermatozoide -explicó Rawe-. Cuanto más comprometida está la integridad del material genético, más pobre será el pronóstico de lograr un embarazo a término.”

Al separar los espermatozoides sanos de los que presentan daño genético, agregó la investigadora, es posible “convertir una muestra espermática patológica en una muestra con los mismos valores de fragmentación de un paciente fértil. Esto permite aumentar las chances de fertilización y de que el embrión que se forma tenga mayor potencial de generar un embarazo a término”.

La separación magnética por columnas de anexina V consiste en colocar una proteína llamada anexina V en la muestra espermática. “Sabemos que la anexina tiene afinidad por una proteína presente en las membranas de las células del esperma afectado -explicó Rawe-. Utilizamos entonces una anexina que está acoplada a una pelotita de metal de 50 nanómetros.”

Así, la anexina se adhiere a los espermatozoides con ADN fragmentado. Entonces, se hace pasar la muestra espermática por un sistema de columnas (ver ilustración) con magnetos, a los que se adhieren los espermatozoides con anexina. El resultado es una muestra espermática con un nivel de fragmentación de ADN normal, que puede ser empleada luego para un ICSI.

“La implantación del embrión frecuentemente fracasa por daño del ADN espermático. Con lo cual, realizar un ICSI [inyección citoplasmática de espermatozoides] con espermatozoides seleccionados mediante columnas de anexina podría revertir la infertilidad en estos pacientes. En otras palabras, la técnica sería promisoria, si bien aún requiere una mayor investigación”, comentó la doctora Stella Lancuba, directora del instituto de medicina reproductiva Cimer.

En la dulce espera

Pedro Billorou, de 41 años, y su mujer, Ana, de 34, esperan para diciembre la llegada de su primer hijo. Tras más de tres años de búsqueda, lograron quedar “embarazados” gracias a la separación magnética por columnas de anexina V, que permitió superar los problemas de fertilidad que afectaban a Pedro.

“Comenzamos haciendo tratamiento [de fertilización asistida] de baja complejidad; hicimos dos, con resultado infructuoso -contó Pedro-. Decidimos cambiar de médico, el que tras rever los estudios diagnósticos que nos habíamos hecho antes de comenzar los tratamientos, nos sugirió consultar con Vanesa [Rawe].”

Estudios más específicos permitieron confirmar que Pedro presentaba niveles altos de fragmentación de ADN espermático. La propuesta fue probar con la nueva técnica, y Pedro y Ana aceptaron.

“Hicimos un primer intento, en noviembre del años pasado, que funcionó, pero fue un embarazo ectópico [que ocurre fuera del útero, lo que lo hace inviable] -contó Pedro-. Lo bueno era que demostraba que era posible lograr un embarazo y descartaba otras posibles afecciones.”

Tras seguir el consejo de sus médicos de tomarse unos meses para descansar, Pedro y Ana decidieron retomar la búsqueda. “En marzo volvimos a intentar y Ana quedó embarazada.”

Nueva técnica para casos de infertilidad masculina

celu-madUn nuevo procedimiento que ya aplican algunos institutos de fertilidad de la Argentina permite filtrar el semen para extraer aquellos espermatozoides que presentan ciertas anomalías genéticas que reducen las posibilidades de fecundación de los varones afectados. De uso muy reciente, aún experimental, la llamada separación magnética por columnas de anexina V ha permitido ya obtener varios embarazos en distintos países.

“Fuimos los primeros del mundo en obtener un embarazo a través de esta técnica, y esperamos que el primer bebe nazca en noviembre”, dijo a LA NACION la doctora Vanesa Rawe, bióloga del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr), que puso a punto la técnica en el país, desarrollo que le valió el Premio Accesit - Investigación Básica del último congreso de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer).

La técnica está dirigida a aquellos pacientes varones que presentan niveles elevados de fragmentación de su ADN espermático. “Estas son rupturas o lesiones en el material genético del espermatozoide -explicó Rawe-. Cuanto más comprometida está la integridad del material genético, más pobre será el pronóstico de lograr un embarazo a término.”

Al separar los espermatozoides sanos de los que presentan daño genético, agregó la investigadora, es posible “convertir una muestra espermática patológica en una muestra con los mismos valores de fragmentación de un paciente fértil. Esto permite aumentar las chances de fertilización y de que el embrión que se forma tenga mayor potencial de generar un embarazo a término”.

La separación magnética por columnas de anexina V consiste en colocar una proteína llamada anexina V en la muestra espermática. “Sabemos que la anexina tiene afinidad por una proteína presente en las membranas de las células del esperma afectado -explicó Rawe-. Utilizamos entonces una anexina que está acoplada a una pelotita de metal de 50 nanómetros.”

Así, la anexina se adhiere a los espermatozoides con ADN fragmentado. Entonces, se hace pasar la muestra espermática por un sistema de columnas (ver ilustración) con magnetos, a los que se adhieren los espermatozoides con anexina. El resultado es una muestra espermática con un nivel de fragmentación de ADN normal, que puede ser empleada luego para un ICSI.

“La implantación del embrión frecuentemente fracasa por daño del ADN espermático. Con lo cual, realizar un ICSI [inyección citoplasmática de espermatozoides] con espermatozoides seleccionados mediante columnas de anexina podría revertir la infertilidad en estos pacientes. En otras palabras, la técnica sería promisoria, si bien aún requiere una mayor investigación”, comentó la doctora Stella Lancuba, directora del instituto de medicina reproductiva Cimer.

En la dulce espera

Pedro Billorou, de 41 años, y su mujer, Ana, de 34, esperan para diciembre la llegada de su primer hijo. Tras más de tres años de búsqueda, lograron quedar “embarazados” gracias a la separación magnética por columnas de anexina V, que permitió superar los problemas de fertilidad que afectaban a Pedro.

“Comenzamos haciendo tratamiento [de fertilización asistida] de baja complejidad; hicimos dos, con resultado infructuoso -contó Pedro-. Decidimos cambiar de médico, el que tras rever los estudios diagnósticos que nos habíamos hecho antes de comenzar los tratamientos, nos sugirió consultar con Vanesa [Rawe].”

Estudios más específicos permitieron confirmar que Pedro presentaba niveles altos de fragmentación de ADN espermático. La propuesta fue probar con la nueva técnica, y Pedro y Ana aceptaron.

“Hicimos un primer intento, en noviembre del años pasado, que funcionó, pero fue un embarazo ectópico [que ocurre fuera del útero, lo que lo hace inviable] -contó Pedro-. Lo bueno era que demostraba que era posible lograr un embarazo y descartaba otras posibles afecciones.”

Tras seguir el consejo de sus médicos de tomarse unos meses para descansar, Pedro y Ana decidieron retomar la búsqueda. “En marzo volvimos a intentar y Ana quedó embarazada.”

La paciente espera

 

 

pareja2Las parejas con problemas de infertilidad que reciben atención temprana y adecuada incrementan hasta en 90% las posibilidades de embarazo

 

 

 

 

La infertilidad es un padecimiento asintomático que se diagnostica cuando no se ha podido culminar exitosamente un embarazo después de mantener relaciones sexuales sin protección y de manera regular por lo menos durante un año. Este mensaje formó parte de la campaña educativa Capturando la realidad de un sueño, realizada por el laboratorio Schering-Plough.

Asimismo, señala que es urgente eliminar el estigma de vergüenza entre las parejas con dificultad para concebir y orientarlas para tomar decisiones acertadas y a tiempo.

 

Soluciones a mano

Quienes son víctimas de este problema deben buscar ayuda científica y “el tiempo es un factor sumamente importante en el tratamiento de las parejas con infertilidad, ya que las estadísticas demuestran que quienes reciben una atención temprana y persisten en su tratamiento, incrementan hasta en 90% las posibilidades de embarazo”, nos cuenta Eduardo Goyri, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad.

Añade que “la infertilidad es un problema frecuente que usualmente no es detectado a tiempo porque las parejas no piensan que pudieran tenerlo. Incluso, actualmente una de cada seis parejas en México padece infertilidad y 80% de éstas la identifican cuatro años después de intentar un embarazo. Tras el diagnóstico, la pareja debe acudir oportunamente a una clínica para que un especialista en reproducción asistida le indique el tratamiento a seguir”.

Es fundamental que esté al pendiente del tiempo que tiene intentando embarazarse sin poder lograrlo. Algunos parámetros como información importante: Después de tres años de infertilidad no tratada, la tasa de embarazo por cada año cae 24% cuando una mujer es mayor de 30 años; el pronóstico es más optimista en parejas con historia de embarazos previos y las parejas que elijan someterse a tratamiento deberán ser asesoradas sobre los riesgos, beneficios y limitaciones de los mismos.

 

Cosas de la vida

El estilo de vida de las parejas retrasa el momento de la concepción, lo que aumenta, en el sentido biológico, los riesgos de un embarazo saludable, ya que a mayor edad las mujeres embarazadas pueden incrementar el riesgo de aborto (a pesar de óvulos donados), enfermedades asociadas al embarazo como la hipertensión arterial, diabetes gestacional, infecciones de las vías urinarias e, incluso, alteraciones en la implantación de la placenta que pueden conllevar hemorragias serias durante el embarazo y el parto.

María Teresa Márquez, médico gineco-obstetra y bióloga de la Reproducción Humana del Hospital Ángeles México, dice que “cuando la mujer tiene 35 años o más, el diagnóstico de infertilidad se da una vez que la pareja ha intentado lograr el embarazo en un periodo de seis meses”.

La prevalencia de la infertilidad está destinada a aumentar —incluso a duplicarse— a lo largo de las próximas dos décadas. Afortunadamente, el manejo de la infertilidad también es más eficiente, puesto que los logros en este campo son impresionantes; nuevos estudios brindan una mejor precisión en los diagnósticos y contribuyen a seleccionar la técnica de reproducción asistida (TRA) adecuada.

Nace en Castellón el primer bebé tras realizar un diagnóstico preimplantacional en el hospital La Fe de Valencia

bebes8Un hospital de Castellón ha sido el lugar en el que se ha producido el nacimiento del primer bebé nacido tras la aplicación de un tratamiento de diagnóstico genético preimplantacional (DGP) llevado a cabo en el Servicio de Ginecología y Reproducción Humana Asistida del Hospital Universitari La Fe de Valencia, en colaboración con la Unidad de Genética y el Servicio de Obstetricia de este mismo centro, según informó hoy la Generalitat en un comunicado.

   El nacimiento se produjo el pasado mes de abril en un hospital de Castellón y todos los análisis que se han hecho han confirmado que se trata de un niño cromosómicamente normal y sano, destacó el Consell. En este caso, la madre, de 33 años, es portadora de una translocación balanceada (alteración cromosómica congénita en la que un segmento cromosómico cambia de posición), responsable de un elevado riesgo de abortos y de alteraciones congénitas, como síndrome de Down u otras malformaciones graves, lo que le impedía llevar a término un embarazo normal.

   De este modo, en septiembre de 2008 fue posible realizar en el Hospital La Fe el tratamiento necesario para seleccionar los embriones que fueran cromosómicamente normales y que permitieran a la mujer ser madre.

   La doctora Ana Monzó, responsable del tratamiento en la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Hospital La Fe comentó que “gracias a este procedimiento, la paciente ha podido hacer realidad la posibilidad de tener un hijo sano después de varios embarazos que no llegaban a desarrollarse”, según apuntó la Generalitat.

   Hasta la fecha, el Hospital Universitari La Fe ha realizado un total de 23 tratamientos de diagnóstico preimplantacional (DGP), indicados por problemas similares al de esta paciente. Se han conseguido otros dos embarazos más que actualmente se desarrollan con normalidad.

   El Hospital General Universitario de Alicante y el Hospital Clínico Universitario de Valencia son los otros centros públicos de la Comunitat Valenciana que ofrecen el diagnóstico preimplantacional en su cartera de servicios, con el objetivo de prevenir enfermedades hereditarias, como la hemofilia, la fibrosis quística o las distrofias musculares, señaló la administración autonómica.

   Asimismo, subrayó que en el centro sanitario de Alicante se produjo en 2007 el primer nacimiento de la Comunitat Valenciana y el segundo de España en un hospital público de un bebé tras la práctica de esta técnica de reproducción asistida.

   En estos centros, las unidades de Reproducción Asistida, de Genética y de Ginecología y Obstetricia trabajan conjuntamente en la selección de embriones no portadores de determinadas enfermedades de transmisión genética.

   Para evitar este legado de padres a hijos, se analiza la presencia de alteraciones cromosómicas o genéticas en células extraídas del embrión en su primera fase de formación. En aquellos casos en los que se trata de evitar la transmisión de una enfermedad ligada al sexo, se selecciona el embrión sano y posteriormente se procede a su implantación.

TÉCNICA DE DIAGNÓSTICO

   Para realizar un diagnóstico genético preimplantacional se extraen al embrión una o dos células, en cuyos núcleos se encuentra la información genética, con el fin de realizar el análisis, precisó la Generalitat. Este estudio genético se realiza por la técnica de hibridación in situ fluorescente (FISH), o bien por reacción en la cadena de la Polimerasa (PCR).

   Al mismo tiempo que se estudia, el embrión sigue su desarrollo, ya que si resulta sano, se implantará en el útero de la madre para que se lleve a cabo un embarazo normal. Este tipo de diagnóstico no comporta ningún tipo de riesgo durante el embarazo, ya que éste sólo se produce cuando se ha confirmado que el embrión puede desarrollarse con normalidad y se procede a su implantación.

   Además, supone una gran alegría para las familias con alto riesgo de descendencia afectada por enfermedades genéticas poder tener un hijo sano, evitando la interrupción selectiva del embarazo debido a la presencia de afectación fetal, afirmó el Consell.

Nace en Castellón el primer bebé tras realizar un diagnóstico preimplantacional en el hospital La Fe de Valencia

bebes8Un hospital de Castellón ha sido el lugar en el que se ha producido el nacimiento del primer bebé nacido tras la aplicación de un tratamiento de diagnóstico genético preimplantacional (DGP) llevado a cabo en el Servicio de Ginecología y Reproducción Humana Asistida del Hospital Universitari La Fe de Valencia, en colaboración con la Unidad de Genética y el Servicio de Obstetricia de este mismo centro, según informó hoy la Generalitat en un comunicado.

   El nacimiento se produjo el pasado mes de abril en un hospital de Castellón y todos los análisis que se han hecho han confirmado que se trata de un niño cromosómicamente normal y sano, destacó el Consell. En este caso, la madre, de 33 años, es portadora de una translocación balanceada (alteración cromosómica congénita en la que un segmento cromosómico cambia de posición), responsable de un elevado riesgo de abortos y de alteraciones congénitas, como síndrome de Down u otras malformaciones graves, lo que le impedía llevar a término un embarazo normal.

   De este modo, en septiembre de 2008 fue posible realizar en el Hospital La Fe el tratamiento necesario para seleccionar los embriones que fueran cromosómicamente normales y que permitieran a la mujer ser madre.

   La doctora Ana Monzó, responsable del tratamiento en la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Hospital La Fe comentó que “gracias a este procedimiento, la paciente ha podido hacer realidad la posibilidad de tener un hijo sano después de varios embarazos que no llegaban a desarrollarse”, según apuntó la Generalitat.

   Hasta la fecha, el Hospital Universitari La Fe ha realizado un total de 23 tratamientos de diagnóstico preimplantacional (DGP), indicados por problemas similares al de esta paciente. Se han conseguido otros dos embarazos más que actualmente se desarrollan con normalidad.

   El Hospital General Universitario de Alicante y el Hospital Clínico Universitario de Valencia son los otros centros públicos de la Comunitat Valenciana que ofrecen el diagnóstico preimplantacional en su cartera de servicios, con el objetivo de prevenir enfermedades hereditarias, como la hemofilia, la fibrosis quística o las distrofias musculares, señaló la administración autonómica.

   Asimismo, subrayó que en el centro sanitario de Alicante se produjo en 2007 el primer nacimiento de la Comunitat Valenciana y el segundo de España en un hospital público de un bebé tras la práctica de esta técnica de reproducción asistida.

   En estos centros, las unidades de Reproducción Asistida, de Genética y de Ginecología y Obstetricia trabajan conjuntamente en la selección de embriones no portadores de determinadas enfermedades de transmisión genética.

   Para evitar este legado de padres a hijos, se analiza la presencia de alteraciones cromosómicas o genéticas en células extraídas del embrión en su primera fase de formación. En aquellos casos en los que se trata de evitar la transmisión de una enfermedad ligada al sexo, se selecciona el embrión sano y posteriormente se procede a su implantación.

TÉCNICA DE DIAGNÓSTICO

   Para realizar un diagnóstico genético preimplantacional se extraen al embrión una o dos células, en cuyos núcleos se encuentra la información genética, con el fin de realizar el análisis, precisó la Generalitat. Este estudio genético se realiza por la técnica de hibridación in situ fluorescente (FISH), o bien por reacción en la cadena de la Polimerasa (PCR).

   Al mismo tiempo que se estudia, el embrión sigue su desarrollo, ya que si resulta sano, se implantará en el útero de la madre para que se lleve a cabo un embarazo normal. Este tipo de diagnóstico no comporta ningún tipo de riesgo durante el embarazo, ya que éste sólo se produce cuando se ha confirmado que el embrión puede desarrollarse con normalidad y se procede a su implantación.

   Además, supone una gran alegría para las familias con alto riesgo de descendencia afectada por enfermedades genéticas poder tener un hijo sano, evitando la interrupción selectiva del embarazo debido a la presencia de afectación fetal, afirmó el Consell.

Tabaco, obesidad y cafeína afectan la fertilidad femenina

esperma1Los tres factores combinados reducen en un 30 por ciento las posibilidades de lograr un embarazo

De acuerdo a los resultados de un estudio realizado en Buenos Aires por médicos argentinos, la combinación de obesidad, tabaco y cafeína disminuye un 30% la probabilidad de lograr un embarazo.

La investigación, realizada en el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) de Buenos Aires, determinó además que los factores ambientales también dificultan en las parejas la posibilidad de tener un hijo por vía natural.

Fernando Neuspiller, director médico del establecimiento, destacó al presentar las conclusiones del estudio que “los factores ambientales y el estilo de vida actual juegan un papel importante en la infertilidad, que es un problema que va en aumento”.

El estudio destaca que el sedentarismo, el consumo de cafeína y alcohol, la obesidad, los “ritmos circadianos” (reguladores de funciones orgánicas) y algunos compuestos químicos presentes en insecticidas, cosméticos, envases, biberones y juguetes son factores que demostraron reducir la probabilidad de tener un hijo.

COMPUESTOS

Los “compuestos perturbadores endocrinos” -grupo de productos químicos como los eftalatos, el bisfenol y el DDT-, podrían incidir en resultados reproductivos adversos como infertilidad, aborto, parto prematuro, síndrome del ovario poliquístico, endometriosis y retardo en el crecimiento intrauterino en la población general, dijo el especialista.

El bisfenol se emplea en la fabricación de botellas de agua, biberones, equipamientos médicos, teléfonos móviles y juguetes. Los eftalatos están en los cosméticos, materiales de construcción, pinturas y productos de limpieza y el DDT en insecticidas.

El Dr. Neuspiller destacó que “el estilo de vida sedentario está asociado con frecuencia a un incremento del peso corporal, que es un factor que tiene consecuencias negativas sobre la salud reproductiva”.

LA OBESIDAD

“Los estudios -advirtió- demostraron que las mujeres obesas tienen casi el triple de probabilidades de sufrir riesgo de infertilidad y de fracasar en los intentos de quedar embarazadas, tanto en los ciclos de concepción natural como en los asistidos”.

El trabajo médico señala que un exceso de peso favorece una menor probabilidad de tener un nacimiento vivo sano, incrementa las complicaciones en el embarazo e influye en una baja respuesta a la estimulación ovárica de la fecundación in vitro.

Las pacientes con obesidad, según los especialistas, sufren una alteración significativa en la calidad del ovocito y del embrión, que conlleva a un peor entorno uterino.

Los expertos consideran que sólo con un 5% de pérdida de peso corporal se pueden mejorar e incluso restaurar los índices de ovulación y embarazo porque la restricción de energía, por sí misma, es mejor que el cambio en la forma corporal o el peso total.

EL ALCOHOL

El informe del IVI hizo también referencia a la influencia en los procesos de reproducción asistida de otros factores perturbadores como el alcohol, destacando al mismo tiempo la necesidad de disminuir esos consumos para garantizar el éxito en el logro de un embarazo.

El consumo femenino de alcohol se asocia con una disminución de la extracción de ovocitos y de embarazos, mientras que la bebida en ambos sexos sube el riesgo de aborto espontáneo, indica la investigación.

EL CAFE

En el mismo sentido, el Dr. Neuspiller ratificó que “el consumo de cafeína, que cuenta con una mayor aceptación entre las parejas que buscan tener un hijo, puede influir en el éxito de los tratamientos de infertilidad”..

EL TABACO

Además, el consumo de tabaco, dijo, “influye en todos los sistemas implicados en el proceso reproductivo”.

“En las mujeres, el impacto de los cigarrillos sobre la reserva ovárica se constata por la edad más temprana en que las fumadoras tienen la menopausia”, explicó.

En tanto, “los hombres fumadores sufren una reducción en la producción del esperma, un aumento del estrés oxidativo y un daño del ADN”.

“Los espermatozoides de los fumadores tienen una capacidad de fertilización reducida y los embriones muestran menores índices de implantación”, señaló el especialista.