Archivo de noviembre de 2009
Quiero, pero no puedo tener hijos
En Chile, entre el 10% y el 15% de las parejas son infértiles. Hoy, la edad de las mujeres es el factor más relevante, ya que cada vez son más las que postergan la maternidad para lograr estabilidad económica y desarrollo profesional. La esperanza las lleva a buscar una solución en la medicina reproductiva. El apoyo emocional, en esto, es vital.
“Tú no te das cuenta de que esto también te puede suceder a ti”, comenta Gloria (nombre ficticio),mientras se pasa lamano izquierda por la frente una y otra vez, como queriendo ahuyentar la culpa. Apenas salió de la universidad, esta ingeniera comercial empezó a trabajar duro y no paró más. Le gustaba lo que hacía y estaba acostumbrada a responder de buena gana a las sobreexigencias, pero ahora intenta lograr aquello que postergó durante años: sermadre. Bordeando los 40, hoy lo tiene más difícil. A esta edad el desplome de la fertilidad femenina es dramática.
Esa mañana, en una clínica privada demedicina reproductiva de la capital, Gloria lucía agotada. Vestía una blusa color rosa pálido,muy suelta, que perfectamente podía estar cubriendo un embarazo demeses. Pero no era así. Antes de su turno habló con pudor sobre las razones que la llevaron a someterse a una fertilización in vitro. Cuando la llamaron se incorporó de un salto del asiento y desapareció tras una mampara de vidrio.
Como Gloria, muchos quieren ser padres y no pueden. En Chile, entre un 10% y un 15% de las parejas son infértiles; es decir, no logran embarazarse luego de un año de relaciones sexuales sin usar anticonceptivos (en el mundo es del 15% al 20%). “La infertilidad es una enfermedad y no un estado, como se pensaba antes. En este sentido, se acaba de dar un avance importante: la OMS reconoció esta condición como una patología. Y en este país hay una prevalencia bastante amplia: un 14%de las parejas quiso reproducirse este año y no les resultó”, cuenta Ricardo Pommer, presidente de la Sociedad Chilena de Fertilidad y jefe de los programas demedicina reproductiva del Hospital San Borja Arriarán y de la Clínica Las Nieves.
No hay cifras exactas, pero la infertilidad asociada al retraso de la maternidad ha ido en aumento, señala este gineco– obstetra. Y explica: “Actualmente, la primera razón es que las parejas tienden a reproducirse cada vez más tarde. El mayor handicap contra la fecundidad es la edad materna, porque la especie humana estaba hecha, genéticamente, físicamente, para concebir entre los 16 y 24 años”.
“(Las chilenas) buscan tener niños después de los 30 años y muchas veces pasados los 35, cuando la curva de fertilidad empieza a bajar demanera considerable”, cuenta Carlos Troncoso, director de la Clínica IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad) de Santiago. Las estadísticas así lo indican. En este país, un 20% de las mujeres sobre 35 años se embarazó en 2006 frente al 8,8%en 1990 (INE). Además, lasmamás primerizasmayores de 40 aumentaron en un 25%en seis años (2000–2006). Lasmotivaciones para postergar la maternidad son lograr una mayor estabilidad económica (40%), realizarse en lo profesional (31%) y comomujer (17%), según un estudio elaborado por Adimark y la Clínica Las Condes (2008). Esto no quiere decir que ellas no quieran ser madres. De hecho, un 76,8% de las encuestadas considera que es lo mejor que existe.
Cruda realidad
El problema es que el reloj biológico pasa la cuenta. Una pareja sana de entre 20 y 23 años tiene un 23% de probabilidades de embarazarse naturalmente. Entre los 30 y 34 éstas bajan a un 15%, mientras los abortos espontáneos suben a un 12%. Sobre los 40 años, las posibilidades de concebir sonmenos de un 5%. A esto se suman enfermedades y alteraciones genéticas. El especialista Ricardo Pommer recuerda que lasmujeres, llegadas a una edad, tienen que considerar los factores asociados a un embarazo tardío, como las altas probabilidades de dar a luz a un niño con alteraciones cromosómicas.

La explicaciónmédica de la infertilidad por edad resulta ajena a treintañeras que se sienten dinámicas y están llenas de proyectos. “Lamujer nace con un número determinado de óvulos y la mayor cantidad se da alrededor de la semana 20 de vida intrauterina, con 20millones de folículos primordiales (óvulos en sus etapas iniciales). Con la primera regla quedan 400 mil y por cada ciclo menstrual se pierden entre 800 y 400 para que sólo uno, finalmente, ovule. A los 37 años hay 37 mil. Además, los óvulos que se van primero son los mejores, porque tienen toda la maquinaria intracelular”, detalla Carlos Troncoso.
El director de la Clínica IVI–Santiago aclara que después de los 45 años una mujer no puede reproducirse de manera espontánea, con sus propios óvulos, aunque “hay casos excepcionales”. Con óvulos donados puede embarazarse hasta los 50, que es el límite de edad aceptada por el grupo IVI para hacer tratamientos de fertilización asistida.
Otras causas provocan infertilidad: el factor tuboperitoneal (cuando las trompas de Falopio que transportan los espermatozoides hacia el óvulo están lesionadas u obstruidas), la anovulación (ausencia de ciclos ovulatorios) o los trastornos en la ovulación y la endometriosis (enfermedad donde crece tejido endometrial fuera del útero). Además, está la obesidad, que dispara las anomalías reproductivas ymetabólicas de lamujer, según un estudio publicado en la revista Human Reproduction (2008). El tabaco también afecta, al igual que el alto consumo de café, que podría reducir la fertilidad femenina hasta en un 26%(informe de la Universidad Radboud, en Nijmegen, 2008). ¿Y el estrés? “Es difícil aislarlo como causa –afirma Troncoso–, porque, habitualmente, está asociado con otros elementos”.
Pero la infertilidad es cosa de a dos. En octubre pasado, IVI–Chile dio a conocer un informe revelador: el 85% de los hombres en tratamiento de fertilidad tiene problemas con sus espermatozoides, mientras el 75% de las mujeres presenta alteraciones en su capacidad reproductiva.
La postergación de la paternidad (edad) es un factor importante, ya que a partir de los 24 años la capacidad reproductiva del varón comienza a disminuir –año a año– en un 2%. Además, hay patologías como la oligoespermia (ausencia o disminución de la cantidad de espermios), la astenoespermia (su pocamovilidad) y/o sumorfología (deformes). Otras variables afectan la calidad seminal: la obesidad, el tabaco, el alcohol…
“Los exámenes confirmaron que yo tenía astenoespermia. Nuncame sentí culpable, pero sí tuve angustia y dolor, porque sabía que mi pareja quería ser madre”, relata Jaime Porta (37 años), quien junto a su esposa, Evelyn Vergara (34), decidieron adoptar. No les quedaba otra. Habían recorrido varias instanciasmédicas. “Esmás, intentamos con una fertilización in vitro, pero nadie nos contaba cómo iba el proceso. Al final, saliómal y gastamos casi dos millones de pesos. Estábamos cansados, desilusionados. Desistimos, hasta que una compañera de trabajo nos habló de la técnica ICSI (cuando un solo espermio es introducido a un óvulo en el laboratorio)”, cuenta Jaime.
Acudió al doctor Pommer. “Su buen trato nos hizo olvidar todas las amarguras. En mayo de 2008, con mi señora iniciamos el tratamiento. El 5 de septiembre celebramos el embarazo”, añade, mientras carga en sus brazos a Constanza, de seis meses, en el pasillo de la consulta para cumplir con su promesa de mostrarle la niña a “El Maestro”, como llama a su médico tratante.
La esperanzamueve amuchos. Hace dos semanas, Verónica (nombre ficticio) cumplió 40 y se dijo: “De este año no paso”. Sin pareja y marcada por relaciones sentimentales inestables, intenta una reproducción asistida en soledad. “Para mí ser madre es una vocación fundamental ymi ginecólogome advirtió quemi tiempo era limitado. Así que hace dos años congelé mis óvulos. Pero ya llevo dos tratamientos fallidos. Debo volver a hacerlo, pues tengo síntomas de menopausia precoz y por una historia personal: soy hija única, mi mamá es viuda, tiene 77 años y no me quiero quedar sola”, cuenta.
En febrero pasado enfrentó su primer desafío: una inseminación intrauterina con óvulos propios. Acudió a un banco de semen en Estados Unidos. “Conocí el perfil sicológico del donante, escuché una entrevista personal, sobre los detalles de su aspecto físico…Me gustómucho, porque lamuestra es la de un hombre extrovertido,muy alegre, con quien tenemos gustos parecidos”, explica Verónica, quien lo intentará nuevamente en diciembre. “Si nome resultame haré una fiv con óvulos donados, con probabilidades de éxito cercanas al 50%”.
De conseguirlo, se unirá al creciente club de chilenasmayores de 40 años que tienen un hijo siendo solteras. Entre 1997 y 2005 estos casos se duplicaron (INE). “Lamaternidad y la crianza son muy gratificantes y, a la vez, muy demandantes física y psicológicamente,más aún cuando se realizan en soledad. Pero sabemos que lasmujeres, por el deseo de (tener) niños o criarlos, pueden desplegar una gran fortaleza”, comenta la sicóloga Rosario Domínguez, quien está a cargo del Programa de Educación y Apoyo Psicológico de la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Las Condes. Y agrega sobre la importancia de enfrentar esta situación acompañada: “Para criar hijos o para realizar un tratamiento en busca de niños, la relación de pareja, cuando es sana y armoniosa, es un recurso central”.
Duelo emocional
Los tratamientos de reproducción asistida, de baja o alta complejidad (ver recuadro), cada vez tienen mejores tasas de gestación, dice Carlos Troncoso. En esto también influye el apoyo sicológico.
Pilar Ramírez (39 años), quien lleva un año intentando quedar embarazada de su actual marido, tiene problemas de fertilidad. Hace once años, cuando tuvo a su tercera hija y su primer matrimonio no andaba bien, se ligó las trompas de Falopio. Pero la nueva pareja decidió tener niños en común y ha sido toda una odisea. “Me operó un doctor para desligarme las trompas. Élme aseguró el éxito, pero fuementira. Después tuve un embarazo tubario (embrión que se implanta fuera del útero). Luego el mismo médico trató de sacarme un quiste de uno de mis ovarios que dejó de funcionar. A fines del año pasado me sometí a una fertilización asistida, pero no resultó”, relata esta periodista.
Hace un mes acudieron a la Clínica IVI para realizarse un FIV. Se siente optimista, porque hoy cuenta con diez óvulos con posibilidades de fecundar y no dos como ocurrió la primera vez. Pero el estrés en ella sigue presente, “más aún cuando estás al borde de los 40, al límite de que te resulte o fracases. Es muy desgastante. Te cambia el humor. De repente estoy super eufórica y después bajoneada. Tantas hormonas me ponen mal. Sudo y paso frío. Pero la ilusión te mantiene con ánimo. En esto, el factor sicológico es lo más importante”.

La fertilización asistida afecta a las parejas en tres dimensiones, según un estudio realizado por la agencia CasaZegers en 2008: emocional (63%) –donde influyen la presión social y la pérdida de identidad, ya que la mujer se inserta en la sociedad a través de lamaternidad–; financiera (18%) y el dolor físico causado por las inyecciones (19%).
Rosario Domínguez cuenta que “durante el tratamiento se viven momentos de esperanza y desilusión. Los sentimientos son intensos y, con frecuencia, comprometenmás a lamujer, dado que la maternidad está muy al centro de su identidad y de su proyecto personal. Además, el embarazo, la menstruación (y la) señal de no embarazo ocurren en su cuerpo”. También “la gente es poco respetuosa con las parejas que tienen problemas de fertilidad y pregunta, opina, aconseja y juzga. Eso duele mucho”, agrega.
De esta manera, la profesional apuesta por la terapia. “El apoyo sicológico es central para aliviar la ansiedad que producen los tratamientos”. En efecto, la prestigiosa revista británica Human Reproduction destaca en una investigación de 2008 que los procesos de fertilización asistida que van acompañados de un programa sicológico tienen una tasa de abandono de sólo un 5,7% y de embarazo, de un 51,1%. Cuando no hay respaldo emocional las cifras son del 36% y 28%, respectivamente.
Pilar es de las que no piensan abandonar. Dice que es una afortunada por poder someterse, nuevamente, a un tratamiento de reproducción asistida. Pero admite su ansiedad por razones económicas: “Cuando te sometes a estos procesos estás pensando cómo pagarás el próximo intento si éste falla. Yo ya he gastado (en dos procesos) 6 millones de pesos”.
Pilar es de las que no piensan abandonar. Dice que es una afortunada por poder someterse, nuevamente, a un tratamiento de reproducción asistida. Pero admite su ansiedad por razones económicas: “Cuando te sometes a estos procesos estás pensando cómo pagarás el próximo intento si éste falla. Yo ya he gastado (en dos procesos) 6 millones de pesos”.
La socióloga Claudia Dides, de Flacso, sentencia: “En Chile casi todos los centros de atención a las parejas infértiles son privados. Las técnicas de reproducción asistida tienen un costomuy alto y las isapres no cubren lamayoría de los gastos. Entonces, la infertilidad es un desafío. Es un tema de inequidad”.
En manos de la medicina reproductiva
I. Técnicas de fertilización asistida de baja intensidad
-Actividad sexual dirigida. Se estimula el ovario con hormonas y el doctor dice cuándo la pareja debe tener actividad sexual.
-Inseminación intrauterina. Se hace una estimulación ovárica y luego, un seguimiento. Cuando la mujer genera una cierta cantidad de ovocitos se introduce unamuestra de semen en su útero a través de una cánula. el semen puede ser del cónyuge o de un donante. La probabilidad de embarazo es de un 15%a un 18% por cada intento. Se puede repetir hasta cuatro veces. cada ciclo cuesta unos 140mil pesos. Los medicamentos, sobre los 100 mil.
II. Tratamientos de alta intensidad
-Fertilización In Vitro (FIV). Se extraen óvulos y se unen a la muestra de espermios en un laboratorio. obtenido el embrión se transfiere al útero.
-El ICSI (Inyección Citoplasmática de Espermios)es una variante del Fiv, donde un solo espermio –seleccionado por su morfología y rapidez– es introducido con un microscopio computarizado a un óvulo donado o propio que pudo haber sido congelado previamente (criopreservación). La probabilidad de éxito de una fiv es cercana al 50%. Se puede repetir el ciclo. cuesta unos 2,5millones de pesos, más los medicamentos (sobre 500.000). en chile se hacen unas 1.200 de estas fecundaciones.
Ricky Martin no sería el padre
Nuevos cuestionamientos sobre la paternidad de Ricky Martin salen a la luz, aseguran que no sería el padre de Matteo y Valentino, ahora se comenta que el padre de sus gemelos sería el actor Eduardo Verástegui, quien habría donado su esperma y así engendrar por vientre de alquiler, los niños que hoy cría el cantante.
Verástegui habría donado semen a un banco biológico en Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, en el año 2003, los que habrían sido utilizados para concebir a Ma-tteo y Valentino.
Según las informaciones, como Eduardo no hablaba inglés, habría sido el propio Ricky quien firmó los documentos como donante.
El año pasado, el cantante de “La vida loca” habría usado ese esperma y para que los pequeños tuvieran también sus genes utilizaron el vientre de la prima del cantante.
La información la habría dado el mismo actor a sus padres, aunque Verástegui no se ha manifestado sobre el tema, se conoce que lo vincularon sentimentalmente con Martin años atrás.
El semen congelado reduce el éxito de embarazo en las fecundaciones in vitro
Una investigación determina que se daña el ADN, fragmentándolo y empeorando así la calidad de los embriones fecundados
La congelación del semen disminuye las posibilidades del éxito reproductivo en las fecundaciones in vitro, según ha concluido un estudio presentado en el II Curso de Reproducción Asistida para Periodistas organizado por el Instituto Valenciano de infertilidad (IVI).
La investigación ha determinado que las causas se deben a que la congelación del esperma daña el ADN, fragmentándolo y empeorando así la calidad de los embriones fecundados. Para el estudio se han empleado muestras de 120 ciclos tanto de fecundación in vitro (FIV) o fertilización de un óvulo por un espermatozoide fuera del organismo de la mujer, como de microinyección espermática (ICSI) o inyección de un sólo espermatozoide dentro del ovocito, pertenecientes todos a pacientes que han requerido donación de óvulos en su tratamiento.
Al comparar los resultados obtenidos usando semen fresco en sesenta casos y semen congelado en otros sesenta, se observó que cuando empleaban muestras del congelado en la fiv se obtuvieron menos ovocitos fecundados, embriones de peor calidad y, por lo tanto con menores posibilidades de embarazo.
Sin embargo, cuando se seleccionaron los mejores espermatozoides para fecundar los óvulos a través de ICSI, las diferencias desaparecieron hasta el punto de obtener los mismos resultados con semen fresco que congelado, ha explicado el director del IVI Madrid, Antonio Requena.
En la fecundación por ICSI sólo es necesario un espermatozoide vivo por cada ovocito por lo que, a diferencia de la FIV, puede realizarse con muestras de semen de baja calidad.
La técnica de ICSI está especialmente pensada para varones cuya calidad o cantidad seminal es deficiente, aquellos que por diversas causas tienen problemas de eyaculación e incluso para los que, tras haberse sometido a una vasectomía, se plantean tener un hijo.
“Era ilógico que no existiese un registro nacional de donantes cuando somos uno de los países del mundo que más ciclos hace”
|
Es uno de los siete expertos convocados desde abril para trabajar en el Real Decreto de una
medida que, tras los ensayos del programa informático, podría ponerse en marcha en seis meses María Márquez. Madrid Veintiún años de retraso y España líder de la reproducción asistida en Europa y el mundo. Con este panorama el ministerio de Sanidad ha anunciado la redacción de un real decreto que contempla el registro nacional de donantes de gametos (semen y óvulos) y preembriones. El texto ha sido redactado por un grupo de trabajo multidisciplinar formado por siete expertos (abogados del Estado, Sociedad Española de Fertilidad, la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción…) en el que se encontraba José Antonio Castilla, vocal y representante de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), quien resume el objetivo de la medida en tres pilares, “seguridad, información y transparencia”. Preguntado sobre por qué ahora ha sido el momento del registro, opina que el censo de actividad que realiza “de forma extraoficial” la SEF (desde 1993) y la normativa europea han concienciado a las autoridades sanitarias, además del imparable liderazgo de España en la reproducción asistida mundial. La norma europea para el donante: un código único y un control riguroso de enfermedades
En el seno de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, un grupo de siete expertos comenzaron a trabajar el pasado mes de abril en la redacción del borrador del Real Decreto anunciado por Sanidad. Un equipo multidisciplinar que ha dado forma a una reivindicación histórica de la comunidad médica dedicada a este campo: un registro nacional informatizado que ya se contemplaba en la ley 35/1988 sobre este tipo de técnicas. Dado el parón burocrático, la Sociedad Española de Fertilidad decidió en 1993 comenzar a elaborar un registro anual de la actividad de la donación (número de ciclos, perfil de paciente…), en el que en su última edición (2007) han colaborado 140 clínicas que sumaban 54.000 ciclos realizados. Estas cifras sitúan a España en el tercer país de Europa y el quinto del mundo en volumen de tratamientos, tal y como apunta José Antonio Castilla, vocal de la SEF. Los pilares de la mencionada base de datos nacional son fundamentalmente tres para Castilla: seguridad, información y transparencia. “No es que la seguridad hasta ahora no fuese exhaustiva, sino que en adelante habrá que demostrarla”, aclara. Y es que esta nueva medida se adecúa al mandato europeo: obligará a los centros a someter a los donantes a rigurosos controles de enfermedades genéticas e infecciosas, y cada uno de ellos contará con un código único, lo que a su vez favorece la exportación de material biológico a otros países del continente, la llamada trazabilidad del donante. El experto de la SEF asegura que España no retoma esta medida con más retraso que otros estados, y señala que su situación es “intermedia”, habiendo países “que ni siquiera lo han planteado”. |
||

El semen congelado reduce el éxito de embarazo en las fecundaciones in vitro
Una investigación determina que se daña el ADN, fragmentándolo y empeorando así la calidad de los embriones fecundados
La congelación del semen disminuye las posibilidades del éxito reproductivo en las fecundaciones in vitro, según ha concluido un estudio presentado en el II Curso de Reproducción Asistida para Periodistas organizado por el Instituto Valenciano de infertilidad (IVI).
La investigación ha determinado que las causas se deben a que la congelación del esperma daña el ADN, fragmentándolo y empeorando así la calidad de los embriones fecundados. Para el estudio se han empleado muestras de 120 ciclos tanto de fecundación in vitro (FIV) o fertilización de un óvulo por un espermatozoide fuera del organismo de la mujer, como de microinyección espermática (ICSI) o inyección de un sólo espermatozoide dentro del ovocito, pertenecientes todos a pacientes que han requerido donación de óvulos en su tratamiento.
Al comparar los resultados obtenidos usando semen fresco en sesenta casos y semen congelado en otros sesenta, se observó que cuando empleaban muestras del congelado en la fiv se obtuvieron menos ovocitos fecundados, embriones de peor calidad y, por lo tanto con menores posibilidades de embarazo.
Sin embargo, cuando se seleccionaron los mejores espermatozoides para fecundar los óvulos a través de ICSI, las diferencias desaparecieron hasta el punto de obtener los mismos resultados con semen fresco que congelado, ha explicado el director del IVI Madrid, Antonio Requena.
En la fecundación por ICSI sólo es necesario un espermatozoide vivo por cada ovocito por lo que, a diferencia de la FIV, puede realizarse con muestras de semen de baja calidad.
La técnica de ICSI está especialmente pensada para varones cuya calidad o cantidad seminal es deficiente, aquellos que por diversas causas tienen problemas de eyaculación e incluso para los que, tras haberse sometido a una vasectomía, se plantean tener un hijo.
“Era ilógico que no existiese un registro nacional de donantes cuando somos uno de los países del mundo que más ciclos hace”
|
Es uno de los siete expertos convocados desde abril para trabajar en el Real Decreto de una
medida que, tras los ensayos del programa informático, podría ponerse en marcha en seis meses María Márquez. Madrid Veintiún años de retraso y España líder de la reproducción asistida en Europa y el mundo. Con este panorama el ministerio de Sanidad ha anunciado la redacción de un real decreto que contempla el registro nacional de donantes de gametos (semen y óvulos) y preembriones. El texto ha sido redactado por un grupo de trabajo multidisciplinar formado por siete expertos (abogados del Estado, Sociedad Española de Fertilidad, la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción…) en el que se encontraba José Antonio Castilla, vocal y representante de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), quien resume el objetivo de la medida en tres pilares, “seguridad, información y transparencia”. Preguntado sobre por qué ahora ha sido el momento del registro, opina que el censo de actividad que realiza “de forma extraoficial” la SEF (desde 1993) y la normativa europea han concienciado a las autoridades sanitarias, además del imparable liderazgo de España en la reproducción asistida mundial. La norma europea para el donante: un código único y un control riguroso de enfermedades
En el seno de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, un grupo de siete expertos comenzaron a trabajar el pasado mes de abril en la redacción del borrador del Real Decreto anunciado por Sanidad. Un equipo multidisciplinar que ha dado forma a una reivindicación histórica de la comunidad médica dedicada a este campo: un registro nacional informatizado que ya se contemplaba en la ley 35/1988 sobre este tipo de técnicas. Dado el parón burocrático, la Sociedad Española de Fertilidad decidió en 1993 comenzar a elaborar un registro anual de la actividad de la donación (número de ciclos, perfil de paciente…), en el que en su última edición (2007) han colaborado 140 clínicas que sumaban 54.000 ciclos realizados. Estas cifras sitúan a España en el tercer país de Europa y el quinto del mundo en volumen de tratamientos, tal y como apunta José Antonio Castilla, vocal de la SEF. Los pilares de la mencionada base de datos nacional son fundamentalmente tres para Castilla: seguridad, información y transparencia. “No es que la seguridad hasta ahora no fuese exhaustiva, sino que en adelante habrá que demostrarla”, aclara. Y es que esta nueva medida se adecúa al mandato europeo: obligará a los centros a someter a los donantes a rigurosos controles de enfermedades genéticas e infecciosas, y cada uno de ellos contará con un código único, lo que a su vez favorece la exportación de material biológico a otros países del continente, la llamada trazabilidad del donante. El experto de la SEF asegura que España no retoma esta medida con más retraso que otros estados, y señala que su situación es “intermedia”, habiendo países “que ni siquiera lo han planteado”. |
||

“Era ilógico que no existiese un registro nacional de donantes cuando somos uno de los países del mundo que más ciclos hace”
|
Es uno de los siete expertos convocados desde abril para trabajar en el Real Decreto de una
medida que, tras los ensayos del programa informático, podría ponerse en marcha en seis meses María Márquez. Madrid Veintiún años de retraso y España líder de la reproducción asistida en Europa y el mundo. Con este panorama el ministerio de Sanidad ha anunciado la redacción de un real decreto que contempla el registro nacional de donantes de gametos (semen y óvulos) y preembriones. El texto ha sido redactado por un grupo de trabajo multidisciplinar formado por siete expertos (abogados del Estado, Sociedad Española de Fertilidad, la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción…) en el que se encontraba José Antonio Castilla, vocal y representante de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), quien resume el objetivo de la medida en tres pilares, “seguridad, información y transparencia”. Preguntado sobre por qué ahora ha sido el momento del registro, opina que el censo de actividad que realiza “de forma extraoficial” la SEF (desde 1993) y la normativa europea han concienciado a las autoridades sanitarias, además del imparable liderazgo de España en la reproducción asistida mundial. La norma europea para el donante: un código único y un control riguroso de enfermedades
En el seno de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, un grupo de siete expertos comenzaron a trabajar el pasado mes de abril en la redacción del borrador del Real Decreto anunciado por Sanidad. Un equipo multidisciplinar que ha dado forma a una reivindicación histórica de la comunidad médica dedicada a este campo: un registro nacional informatizado que ya se contemplaba en la ley 35/1988 sobre este tipo de técnicas. Dado el parón burocrático, la Sociedad Española de Fertilidad decidió en 1993 comenzar a elaborar un registro anual de la actividad de la donación (número de ciclos, perfil de paciente…), en el que en su última edición (2007) han colaborado 140 clínicas que sumaban 54.000 ciclos realizados. Estas cifras sitúan a España en el tercer país de Europa y el quinto del mundo en volumen de tratamientos, tal y como apunta José Antonio Castilla, vocal de la SEF. Los pilares de la mencionada base de datos nacional son fundamentalmente tres para Castilla: seguridad, información y transparencia. “No es que la seguridad hasta ahora no fuese exhaustiva, sino que en adelante habrá que demostrarla”, aclara. Y es que esta nueva medida se adecúa al mandato europeo: obligará a los centros a someter a los donantes a rigurosos controles de enfermedades genéticas e infecciosas, y cada uno de ellos contará con un código único, lo que a su vez favorece la exportación de material biológico a otros países del continente, la llamada trazabilidad del donante. El experto de la SEF asegura que España no retoma esta medida con más retraso que otros estados, y señala que su situación es “intermedia”, habiendo países “que ni siquiera lo han planteado”. |
||

Ley de reproducción asistida y un debate vigente
Miles de bebés nacen cada año en la Argentina y el mundo como resultado del avance constante en las técnicas de reproducción asistida, haciendo posible el sueño de ser padres de un bebé que, de otra manera, no lo hubieran podido concebir.
Sin embargo, junto con la solución a este problema surgen otras problemáticas legales que requieren ser abordadas, entendidas y reguladas. En la actualidad, existe un proyecto de ley sobre Medicina Reproductiva en la Cámara de Diputados, en espera de su análisis final por parte de la Comisión de Salud de dicho recinto, y que apunta a modificar la Ley de Salud Reproductiva 25.673.
Este plan, fue presentado durante 2008 e involucra los aspectos sociales, biológicos y culturales sobre el tema, teniendo como uno de sus parámetros centrales, el hecho de que la infertilidad sea considerada una enfermedad.
A raíz de ello, tal como sucede con la ley de obesidad, de la que tanto se ha hablado en este último tiempo, la de reproducción asistida implicaría grandes gastos a las obras sociales, prepagas y mutuales.
‘El acalorado debate que se suscitó en Diputados por el tratamiento de la ley de reproducción asistida no describe ni prioriza la situación de los profesionales y las parejas quienes, al fin y al cabo, son los más involucrados‘, coinciden en afirmar algunos expertos.
La problemática de una ley de reproducción asistida es mucho más compleja y la discusión no debe circunscribirse al plano meramente económico, afirmó Sergio Pascualini, médico ginecólogo especialista en fertilidad.
Según distintos estudios, en el país y en América latina, entre un 15 y un 20 por ciento de personas que están en edad reproductiva tienen serias dificultades para procrear.
‘La gran mayoría de los parejas accede a los tratamientos de fertilidad luego de enormes esfuerzos de su parte y otros no menores de las clínicas y médicos que hacen posible el financiamiento de esos procesos a pesar de la dura situación económica que atravesamos‘, sostuvo Pascualini.
En ese sentido, remarcó que la posibilidad de acceder a través de cobertura social a intervenciones de este tipo ‘hace la diferencia de acceso o no para buena parte de la población‘.
En la actualidad, legalmente, no está contemplado en el PMO (Programa Médico Obligatorio) y por lo tanto no hay obligatoriedad ni para el Estado de proveer de esos servicios de forma gratuita y extendida ni para las obras sociales y prepagas de tenerlo dentro de sus prestaciones básicas.
Sin embargo, advierte, cualquier debate sobre reproducción asistida debería incluir el derecho a la privacidad; la libertad para procrear; la justicia social; la salud y el bienestar de las mujeres y los niños.
De igual forma debería contemplar la igualdad entre los sexos; en las oportunidades de acceso a la paternidad; acceso equitativo a la salud; respeto por las decisiones morales y personales; observancia de las diversidades genéticas y biológicas; y políticas no restrictivas basadas en la evidencia científica, considera Pascualini, director del Centro Helitus.
‘Una vez más, la medicina debería estar a disposición de todos y al encarar el debate sobre una ley deberíamos respondernos una serie de preguntas básicas‘, sentencia el ginecólogo.
Y citó como ejemplo, a modo de respuestas, varios interrogantes: ¿Es la falta de una cobertura amplia una forma de discriminación sobre personas infértiles? ¿Estarían los mejores intereses de la sociedad siendo observados con la introducción de la infertilidad dentro del PMO?
Discutir la infertilidad y la posibilidad del acceso a través de la seguridad social casi exclusivamente para la mujer, ¿no es una forma de discriminación basada en el género? ‘Una ley no restrictiva debe garantizar los derechos reproductivos y las libertades individuales.
Hay proyectos en danza que contienen conceptos erróneos, omisiones importantes y, lo que es peor, son profundamente restrictivos.
Con una ley restrictiva, para las parejas infértiles la paternidad va a estar prácticamente vedada‘, afirmó por su parte Isabel de Rolando, presidenta de la asociación de pacientes Concebir durante una mesa redonda realizada en Diputados.
A su vez, el especialista Claudio Chillik, presidente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva (ALMER), sostuvo que la Argentina ‘es uno de los países que más ha desarrollado las técnicas de reproducción asistida en Latinoamérica‘, pero subrayó que ‘algunos proyectos proponen legislar temas de estricto criterio médico, limitando el número de embriones a transferir o prohibiendo la criopreservación, lo que va en desmedro de las chances para concretar la concepción‘.
‘Estas técnicas de reproducción asistida se realizan desde hace 25 años y se hacen en forma exitosa en el país, pero hace falta un marco regulatorio que defienda los intereses de las parejas permitiéndoles acceder a las técnicas con la mejor posibilidad de éxito‘, añadió el especialista. 
Sanidad creará un registro para restringir la donación de semen y óvulos
Será una base de datos en la que van a figurar tanto el nombre y el apellido del donante, como el número de veces que ha donado y la tasa de efectividad en lograr embarazos que obtuvo 
En estos momentos no existe un registro nacional de este tipo de donantes. No está limitado el número de posibles donaciones y por tanto se desconoce, por ejemplo, cuantos niños están concebidos con el semen del mismo hombre.
Este registro será, en la práctica, una base de datos en la que van a figurar tanto el nombre y el apellido del donante, como el número de veces que ha donado, la tasa de efectividad en lograr embarazos que obtuvo o las posibles enfermedades que desarrollaron los recien nacidos.
Los datos solo podrán ser conultados por la administración y los profesionales de las clínicas, nunca por los ciudadanos. Las donaciones de semen se limitará a seis concepciones. Las mujeres no podrán realizar más de seis donaciones en toda vida fértil.
Ley de reproducción asistida y un debate vigente
Miles de bebés nacen cada año en la Argentina y el mundo como resultado del avance constante en las técnicas de reproducción asistida, haciendo posible el sueño de ser padres de un bebé que, de otra manera, no lo hubieran podido concebir.
Sin embargo, junto con la solución a este problema surgen otras problemáticas legales que requieren ser abordadas, entendidas y reguladas. En la actualidad, existe un proyecto de ley sobre Medicina Reproductiva en la Cámara de Diputados, en espera de su análisis final por parte de la Comisión de Salud de dicho recinto, y que apunta a modificar la Ley de Salud Reproductiva 25.673.
Este plan, fue presentado durante 2008 e involucra los aspectos sociales, biológicos y culturales sobre el tema, teniendo como uno de sus parámetros centrales, el hecho de que la infertilidad sea considerada una enfermedad.
A raíz de ello, tal como sucede con la ley de obesidad, de la que tanto se ha hablado en este último tiempo, la de reproducción asistida implicaría grandes gastos a las obras sociales, prepagas y mutuales.
‘El acalorado debate que se suscitó en Diputados por el tratamiento de la ley de reproducción asistida no describe ni prioriza la situación de los profesionales y las parejas quienes, al fin y al cabo, son los más involucrados‘, coinciden en afirmar algunos expertos.
La problemática de una ley de reproducción asistida es mucho más compleja y la discusión no debe circunscribirse al plano meramente económico, afirmó Sergio Pascualini, médico ginecólogo especialista en fertilidad.
Según distintos estudios, en el país y en América latina, entre un 15 y un 20 por ciento de personas que están en edad reproductiva tienen serias dificultades para procrear.
‘La gran mayoría de los parejas accede a los tratamientos de fertilidad luego de enormes esfuerzos de su parte y otros no menores de las clínicas y médicos que hacen posible el financiamiento de esos procesos a pesar de la dura situación económica que atravesamos‘, sostuvo Pascualini.
En ese sentido, remarcó que la posibilidad de acceder a través de cobertura social a intervenciones de este tipo ‘hace la diferencia de acceso o no para buena parte de la población‘.
En la actualidad, legalmente, no está contemplado en el PMO (Programa Médico Obligatorio) y por lo tanto no hay obligatoriedad ni para el Estado de proveer de esos servicios de forma gratuita y extendida ni para las obras sociales y prepagas de tenerlo dentro de sus prestaciones básicas.
Sin embargo, advierte, cualquier debate sobre reproducción asistida debería incluir el derecho a la privacidad; la libertad para procrear; la justicia social; la salud y el bienestar de las mujeres y los niños.
De igual forma debería contemplar la igualdad entre los sexos; en las oportunidades de acceso a la paternidad; acceso equitativo a la salud; respeto por las decisiones morales y personales; observancia de las diversidades genéticas y biológicas; y políticas no restrictivas basadas en la evidencia científica, considera Pascualini, director del Centro Helitus.
‘Una vez más, la medicina debería estar a disposición de todos y al encarar el debate sobre una ley deberíamos respondernos una serie de preguntas básicas‘, sentencia el ginecólogo.
Y citó como ejemplo, a modo de respuestas, varios interrogantes: ¿Es la falta de una cobertura amplia una forma de discriminación sobre personas infértiles? ¿Estarían los mejores intereses de la sociedad siendo observados con la introducción de la infertilidad dentro del PMO?
Discutir la infertilidad y la posibilidad del acceso a través de la seguridad social casi exclusivamente para la mujer, ¿no es una forma de discriminación basada en el género? ‘Una ley no restrictiva debe garantizar los derechos reproductivos y las libertades individuales.
Hay proyectos en danza que contienen conceptos erróneos, omisiones importantes y, lo que es peor, son profundamente restrictivos.
Con una ley restrictiva, para las parejas infértiles la paternidad va a estar prácticamente vedada‘, afirmó por su parte Isabel de Rolando, presidenta de la asociación de pacientes Concebir durante una mesa redonda realizada en Diputados.
A su vez, el especialista Claudio Chillik, presidente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva (ALMER), sostuvo que la Argentina ‘es uno de los países que más ha desarrollado las técnicas de reproducción asistida en Latinoamérica‘, pero subrayó que ‘algunos proyectos proponen legislar temas de estricto criterio médico, limitando el número de embriones a transferir o prohibiendo la criopreservación, lo que va en desmedro de las chances para concretar la concepción‘.
‘Estas técnicas de reproducción asistida se realizan desde hace 25 años y se hacen en forma exitosa en el país, pero hace falta un marco regulatorio que defienda los intereses de las parejas permitiéndoles acceder a las técnicas con la mejor posibilidad de éxito‘, añadió el especialista. 