Archivo de Diciembre de 2009
Sólo uno de cada cinco aspirantes a donar semen en Jerez llega a serlo
Lo que para muchos hombres podría ser una salida a la crisis, tras pensar que donar semen es un medio de ganar un dinero extra, unos 60 euros de media según a la clínica donde se acuda, puede llegar a convertirse en una frustración al ver que sus espermatozoides no son válidos para los tratamientos de fertilidad.
Y es que, según la doctora Laura Gutiérrez, responsable del único banco de semen de Jerez, situado en la clínica Recoletos, sólo uno de cada cinco aspirantes a convertirse en donante llega a serlo, o lo que es lo mismo, “al mes realizamos una media de veinte entrevistas de hombres que desean entregarnos sus espermas, pero tras realizar las pruebas de viabilidad, tan sólo una media de cuatro cumplen con los requisitos”.
Estos requisitos están recogidos previamente en la ley de Técnicas de Reproducción Humana Asistida, la cuestión es que, por mucho que lo intenten, si el esperma analizado no da la talla, el donante no cobra la compensación por las molestias.
Todo ello porque los problemas de infertilidad afectan a alrededor de un 30% de las parejas jerezanas y cada vez son más las que acuden a centros de reproducción asistida para poder tener hijos. Esta cifra tiende a aumentar, dado que se asume la maternidad más tarde.
Esto lleva consigo que la calidad del esperma es peor y la capacidad de quedarse embarazada en las mujeres disminuye. El estrés y la alimentación inadecuada también influyen, mientras que hace sólo diez años los problemas para tener hijos afectaban a un entre un 15 y un 20% de la población.
El semen se utiliza para inseminaciones artificiales de parejas infértiles. Tras una donación, se examina la muestra para ver la cantidad y movilidad del esperma. A los siete días, se repite con otra muestra. Si es buena, se realiza una prueba de congelación. Si vale, se citará al donante. La calidad del semen debe ser muy buena, es decir, que contenga 20 millones de espermatozoides por mililitros, según la OMS, sino, no se paga por la donación.
Hasta 30 citaciones
El banco de esperma de la clínica Recoletos guarda las muestras congeladas seis meses. Al donante se le cita entre 20 y 30 veces. La extracción se hace en los llamados masturbatorios, donde hay vídeos, revistas pornográficas y aseos. Por cada muestra, el donante recibe de compensación 60 euros.
Pueden donar jóvenes de entre 18 y 35 años que tengan buen estado de salud físico y psicológico. Ni el donante ni sus familiares próximos pueden padecer ninguna malformación, enfermedad genética, congénita, ni hereditaria.
Se debe descartar sida, hepatitis B, hepatitis C… La donación es anónima y se impide que el donante conozca la identidad de la receptora, tampoco se tiene derecho ni deber sobre la posible descendencia. Del mismo modo, la pareja receptora no puede conocer la procedencia de los ovocitos o del semen.
Si el semen es válido
Según la doctora Rodríguez, “si se comprueba que la calidad del semen es la correcta, el donante tendrá que seguir una serie de pautas antes de eyacular para la donación”. Así, entre otras actuaciones, tendrá que mantener una abstinencia sexual de entre tres y cinco días, pues así la calidad de los espermatozoides será la más óptima para la fecundación.
Además, se aconseja a los donantes que no expongan sus genitales al calor, es decir, que no usen ropa interior en los días de abstinencia o que traten de no ponerse pantalones muy ajustados.
Las donaciones de óvulos se duplican para tratar de atajar los problemas de fertilidad
- En Zaragoza se están realizando de media algo más de 20 procesos cada semana.
- A las donantes les paga entre 700 y 900 euros.

Los crecientes problemas para concebir han disparado en los últimos años las donaciones de óvulos, sobre todo de chicas jóvenes que buscan solidarizarse con las parejas que no pueden tener hijos por sí mismas. El número de donantes se ha duplicado en los últimos dos años y en la actualidad se están realizando en Zaragoza más de una veintena cada semana.
Sólo la clínica Quirón, la que más actividad de este tipo tiene en la capital aragonesa, espera cerrar este año con cerca de 200 ciclos de donación hechos desde enero. Hace dos años, en 2007, hicieron 80. “Cada vez hay más donantes, en buena parte porque ha subido el número de receptoras con problemas para concebir y a que ya no es tema tabú“, explica el doctor Antonio Urríes, director de reproducción asistida de Quirón.
Las mujeres aragonesas están entre las españolas que más esperan para tener hijos. La edad media de la maternidad se encuentra cerca de los 32 años, frente a los 29 de hace veinte años o los 30 de la media española. Estas cifras están relacionadas con la edad a la que se casan los aragoneses: ellos a los 34 años (frente a los 29 de hace dos décadas) y ellas a los 31 (hace veinte años lo hacían a los 26), según el INE.
A partir de los 38 años, en torno al 50% de mujeres se puede considerar estéril
La donación de óvulos se paga con entre 700 y 900 euros. “Sin embargo, no es sólo el dinero lo que atrae a las donantes, que tienen que pasar por un procedimiento farmacológico durante el proceso; lo hacen por solidaridad”, asegura el doctor Urríes. Los médicos estimulan mediante unos fármacos específicos a la donante para lograr una mayor producción de óvulos, que después se fecundan con el espermatozoide del marido y a los tres días los preembriones se transfieren a la madre.
“En los últimos tres o cuatro años se ha conseguido terminar con la lista de espera de parejas que estaban esperando un proceso de este tipo”, asegura el doctor García Aguirre, de la clínica Montpellier. Su unidad de reproducción ha realizado este año unos 70 ciclos de donación de óvulos; hace cuatro años hacían 25.
Los médicos coinciden al explicar que una mujer alcanza habitualmente su mejor momento para ser madre a una edad comprendida entre los 20 y los 25 años. En ese momento tiene un porcentaje de quedarse embaraza en un mes fértil que oscila entre el 16% y el 20%. A partir de los 30 años, ese porcentaje comienza a reducirse; a los 35 años es de un 8% y a los 38 baja a un 3%. A partir de los 38 años, el 50% de mujeres puede considerarse estéril.
Investigadores de CIC bioGUNE elaboran el mayor catálogo de proteínas del fluido endometrial.
- La investigación, publicada en la revista Journal of Proteome Research, identifica un total de 803 proteínas y da un paso más de cara al desarrollo de futuros test de diagnóstico no invasivo en patologías comunes en la población femenina como la endometriosis.
Bilbao, diciembre de 2009.- Investigadores del Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias, CIC bioGUNE, han desarrollado la mayor caracterización proteómica del aspirado de fluido endometrial que se ha realizado hasta la fecha, y que puede permitir en un futuro avanzar en la realización de nuevos test de diagnóstico precoz, con técnicas no invasivas, de patologías como la endometriosis, común en la población femenina.
La investigación, liderada por el responsable de la Plataforma de Proteómica de CIC bioGUNE, Félix Elortza, ha sido publicada recientemente en la prestigiosa revista científica Journal of Proteome Research. Se trata del estudio proteómico más extenso de cuantos han sido efectuados sobre este biofluido, identificándose 803 proteínas. Los resultados obtenidos podrían ser de gran utilidad en futuras investigaciones relacionadas con el diagnóstico temprano y con el diseño de experimentos que midieran biomarcadores de diferentes alteraciones endometriales que afectan a la población femenina.
Este estudio, iniciado en 2008 y desarrollado en colaboración con la empresa vasca Proteomika, ha tomado como base muestras aportadas por el Hospital de Cruces (Bizkaia) y la Fundación IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad de Bilbao y Madrid).
Según afirma el responsable de la Plataforma de Proteómica, Félix Elortza, “el proteoma podría definirse como el conjunto de proteínas expresadas por una célula, tejido u organismo en un momento definido. En biomedicina, y más concretamente en el campo de la diagnosis, es de vital importancia que la muestra sea lo menos invasiva posible. Por ello se está invirtiendo mucho esfuerzo en la caracterización molecular de diferentes biofluidos (sangre, orina, lágrima etc.), ya que su obtención es mínimamente invasiva”.
El endometrio es la mucosa que cubre el interior del útero y su función es la de alojar al cigoto después de la fecundación, permitiendo su implantación. Existen diferentes patologías endometriales, pero una de las más comunes es la endendometriosis: una enfermedad que consiste en un crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, pudiendo causar dolor en la mujer y que dificulta e incluso puede llegar a imposibilitar la reproducción.
En este sentido, dicho estudio considera que las diferentes alteraciones que pueda sufrir el endometrio dejan su propia huella molecular a nivel proteico en el fluido endometrial y que, por lo tanto, la realización de una profunda caracterización de dicho biofluido puede sentar las bases para, en un futuro, poder realizar un test de diagnóstico sin necesidad de biopsia.
La obtención de este catálogo extensivo de 803 proteínas ha sido posible gracias a diversas técnicas avanzadas que actualmente se utilizan en los laboratorios de CIC bioGUNE. Félix Elorza explica que “la mayor parte de las identificaciones se ha realizado mediante la cromatografía líquida a escala nano acoplada y la espectometría de masas en tándem. Utilizando por otra parte muestra deplecionada en proteínas abundantes y posterior análisis mediante geles bidimensionales se ha obtenido valiosa información de diversas isoformas”.
CIC bioGUNE
Desde su inauguración en enero de 2005, CIC bioGUNE se ha marcado como objetivo convertirse en un centro de investigación en biomedicina de excelencia a nivel internacional. Para ello, ha atraído hasta su sede en Bizkaia a investigadores de talento procedentes de todo el mundo, y ha establecido colaboraciones con otras instituciones científicas de referencia. En el centro se estudian enfermedades con un fuerte impacto social como el cáncer, su prevención, su diagnóstico, y la identificación de fármacos para terapias personalizadas.
La labor de CIC bioGUNE se enmarca en la estrategia BioBasque, promovida por el Gobierno vasco para convertir Euskadi en una comunidad puntera en el ámbito de las biociencias. El centro vasco ha conseguido en este sentido una estrecha colaboración entre el sector académico y empresarial, que ha llevado a la creación de un cluster de empresas con excelentes perspectivas en Hepatología, Cáncer, Neurociencias y Bioinformática.
Dirigido por el profesor José M Mato, CIC bioGUNE ha puesto en funcionamiento hasta ahora las plataformas tecnológicas de Genotipado, Proteómica, Metabolómica, Silenciamiento Génico, y Biología Estructural, todas ellas con instalaciones y equipamientos de primer nivel internacional. 
Médicos alertan del “preocupante” aumento de recién nacidos con menos de 1,5 kilos de peso
La UCI de Neonatología del Xeral atiende cada año una docena de bebés por debajo de los 600 gramos 
Ya no son excepcionales. El retraso en la edad de gestación, las técnicas de reproducción asistida y factores de riesgo como el tabaquismo o la hipertensión en la madre han disparado en los últimos años el número de partos prematuros y de bebés nacidos a las 37 semanas reglamentarias pero con un peso inferior a la media. El 11,4% de los nacimientos en el Xeral se producen de manera anticipada y un 7,4% de los bebés nacen con menos de 2,5 kilogramos. Esta tendencia preocupa a los médicos. “El cambio en los últimos diez años ha sido espectacular. Y la tendencia avanza de manera imparable”, avisa el responsable de la UCI de Neonatología, el doctor Carlos Sousa Rouco.
Anualmente ingresan en esta unidad un millar de bebés, medio centenar con menos de kilo y medio de peso, cuando hace cuatro o cinco años se atendían no más de 40 casos por año. La mejora de los medios técnicos y la formación del equipo incrementaron los índices de supervivencia “hasta las 25 semanas de gestión y un peso igual o superior a los 500 gramos”.
Hace trece años se consiguió salvar a una niña nacida con 540 gramos y que adelgazó hasta los 480. El suyo fue “un caso extraordinario” en el Chuvi, pero por desgracia estas situaciones extremas “son cada vez más frecuentes” y se superan, advierte Sousa Rouco. Cada año pasan por el servicio de neonatología vigués “dos o tres niños nacidos con medio kilo de peso y una docena que rondan los 600 gramos” y que pueden llegar a pasar hospitalizados sus cuatro primeros meses de vida.
Implicación familiar
Los cuidados del primer semestre son fundamentales en su recuperación y por ello se intenta fomentar desde la dirección del Chuvi la lactancia materna en esta primera fase de desarrollo de los niños. La duración del tratamiento es larga y requiere una implicación máxima de la familia. “La experiencia nos ha enseñado que no se puede separar a un niño de su madre y que el contacto entre ambos es clave en el desarrollo del bebé”, por lo que se hacen esfuerzos para flexibilizar los horarios de visita en un servicio en el que conviven prematuros, bebés con bajo peso y niños con otras patologías y enfermedades.
Las instalaciones se están sometiendo a una ampliación después de años con déficit de espacio. El aumento de los partos anticipados avanza en paralelo a la edad media de las madres. “Las condiciones óptimas para dar a luz se dan entre los 20 y los 24 años y hoy los partos a esa edad son excepciones”, explica el responsable de la UCI Neonatal, quien atiende muchos casos derivados también de las gestaciones múltiples, que se multiplicaron como consecuencia de la consolidación de las clínicas de reproducción asistida, de las que sólo en Vigo hay cinco.
El servicio avanza hacia “la atención centrada en la familia”. El Chuvi atiende al 40% de los prematuros gallegos por debajo de los 1.500 gramos y llegado al punto en que la inmensa mayoría logran sobrevivir, ahora el reto del equipo médico del Xeral es reducir sus secuelas a la mínima expresión.
Descubren el mecanismo de activación o desactivación de la fertilidad masculina
Manipulando los niveles de hormonas testiculares, investigadores del Centro de Biología Reproductiva del Instituto Queen de Edimburgo (Escocia) han conseguido activar o desactivar la fertilidad masculina.
Este logro supone la posibilidad de crear píldoras anticonceptivas para hombres, así como nuevos métodos para fomentar la fertilidad masculina aumentando la cuenta espermática.
La técnica utilizada consiste en alterar los receptores de andrógenos en los testículos, que son los que controlan la producción de esperma.
Aunque de momento sólo ha sido probada en ratones, los investigadores afirman que es probable que tenga efectos similares en humanos.
Investigadores de CIC bioGUNE elaboran el mayor catálogo de proteínas del fluido endometrial.
- La investigación, publicada en la revista Journal of Proteome Research, identifica un total de 803 proteínas y da un paso más de cara al desarrollo de futuros test de diagnóstico no invasivo en patologías comunes en la población femenina como la endometriosis.
Bilbao, diciembre de 2009.- Investigadores del Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias, CIC bioGUNE, han desarrollado la mayor caracterización proteómica del aspirado de fluido endometrial que se ha realizado hasta la fecha, y que puede permitir en un futuro avanzar en la realización de nuevos test de diagnóstico precoz, con técnicas no invasivas, de patologías como la endometriosis, común en la población femenina.
La investigación, liderada por el responsable de la Plataforma de Proteómica de CIC bioGUNE, Félix Elortza, ha sido publicada recientemente en la prestigiosa revista científica Journal of Proteome Research. Se trata del estudio proteómico más extenso de cuantos han sido efectuados sobre este biofluido, identificándose 803 proteínas. Los resultados obtenidos podrían ser de gran utilidad en futuras investigaciones relacionadas con el diagnóstico temprano y con el diseño de experimentos que midieran biomarcadores de diferentes alteraciones endometriales que afectan a la población femenina.
Este estudio, iniciado en 2008 y desarrollado en colaboración con la empresa vasca Proteomika, ha tomado como base muestras aportadas por el Hospital de Cruces (Bizkaia) y la Fundación IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad de Bilbao y Madrid).
Según afirma el responsable de la Plataforma de Proteómica, Félix Elortza, “el proteoma podría definirse como el conjunto de proteínas expresadas por una célula, tejido u organismo en un momento definido. En biomedicina, y más concretamente en el campo de la diagnosis, es de vital importancia que la muestra sea lo menos invasiva posible. Por ello se está invirtiendo mucho esfuerzo en la caracterización molecular de diferentes biofluidos (sangre, orina, lágrima etc.), ya que su obtención es mínimamente invasiva”.
El endometrio es la mucosa que cubre el interior del útero y su función es la de alojar al cigoto después de la fecundación, permitiendo su implantación. Existen diferentes patologías endometriales, pero una de las más comunes es la endendometriosis: una enfermedad que consiste en un crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, pudiendo causar dolor en la mujer y que dificulta e incluso puede llegar a imposibilitar la reproducción.
En este sentido, dicho estudio considera que las diferentes alteraciones que pueda sufrir el endometrio dejan su propia huella molecular a nivel proteico en el fluido endometrial y que, por lo tanto, la realización de una profunda caracterización de dicho biofluido puede sentar las bases para, en un futuro, poder realizar un test de diagnóstico sin necesidad de biopsia.
La obtención de este catálogo extensivo de 803 proteínas ha sido posible gracias a diversas técnicas avanzadas que actualmente se utilizan en los laboratorios de CIC bioGUNE. Félix Elorza explica que “la mayor parte de las identificaciones se ha realizado mediante la cromatografía líquida a escala nano acoplada y la espectometría de masas en tándem. Utilizando por otra parte muestra deplecionada en proteínas abundantes y posterior análisis mediante geles bidimensionales se ha obtenido valiosa información de diversas isoformas”.
CIC bioGUNE
Desde su inauguración en enero de 2005, CIC bioGUNE se ha marcado como objetivo convertirse en un centro de investigación en biomedicina de excelencia a nivel internacional. Para ello, ha atraído hasta su sede en Bizkaia a investigadores de talento procedentes de todo el mundo, y ha establecido colaboraciones con otras instituciones científicas de referencia. En el centro se estudian enfermedades con un fuerte impacto social como el cáncer, su prevención, su diagnóstico, y la identificación de fármacos para terapias personalizadas.
La labor de CIC bioGUNE se enmarca en la estrategia BioBasque, promovida por el Gobierno vasco para convertir Euskadi en una comunidad puntera en el ámbito de las biociencias. El centro vasco ha conseguido en este sentido una estrecha colaboración entre el sector académico y empresarial, que ha llevado a la creación de un cluster de empresas con excelentes perspectivas en Hepatología, Cáncer, Neurociencias y Bioinformática.
Dirigido por el profesor José M Mato, CIC bioGUNE ha puesto en funcionamiento hasta ahora las plataformas tecnológicas de Genotipado, Proteómica, Metabolómica, Silenciamiento Génico, y Biología Estructural, todas ellas con instalaciones y equipamientos de primer nivel internacional. 
Médicos alertan del “preocupante” aumento de recién nacidos con menos de 1,5 kilos de peso
La UCI de Neonatología del Xeral atiende cada año una docena de bebés por debajo de los 600 gramos 
Ya no son excepcionales. El retraso en la edad de gestación, las técnicas de reproducción asistida y factores de riesgo como el tabaquismo o la hipertensión en la madre han disparado en los últimos años el número de partos prematuros y de bebés nacidos a las 37 semanas reglamentarias pero con un peso inferior a la media. El 11,4% de los nacimientos en el Xeral se producen de manera anticipada y un 7,4% de los bebés nacen con menos de 2,5 kilogramos. Esta tendencia preocupa a los médicos. “El cambio en los últimos diez años ha sido espectacular. Y la tendencia avanza de manera imparable”, avisa el responsable de la UCI de Neonatología, el doctor Carlos Sousa Rouco.
Anualmente ingresan en esta unidad un millar de bebés, medio centenar con menos de kilo y medio de peso, cuando hace cuatro o cinco años se atendían no más de 40 casos por año. La mejora de los medios técnicos y la formación del equipo incrementaron los índices de supervivencia “hasta las 25 semanas de gestión y un peso igual o superior a los 500 gramos”.
Hace trece años se consiguió salvar a una niña nacida con 540 gramos y que adelgazó hasta los 480. El suyo fue “un caso extraordinario” en el Chuvi, pero por desgracia estas situaciones extremas “son cada vez más frecuentes” y se superan, advierte Sousa Rouco. Cada año pasan por el servicio de neonatología vigués “dos o tres niños nacidos con medio kilo de peso y una docena que rondan los 600 gramos” y que pueden llegar a pasar hospitalizados sus cuatro primeros meses de vida.
Implicación familiar
Los cuidados del primer semestre son fundamentales en su recuperación y por ello se intenta fomentar desde la dirección del Chuvi la lactancia materna en esta primera fase de desarrollo de los niños. La duración del tratamiento es larga y requiere una implicación máxima de la familia. “La experiencia nos ha enseñado que no se puede separar a un niño de su madre y que el contacto entre ambos es clave en el desarrollo del bebé”, por lo que se hacen esfuerzos para flexibilizar los horarios de visita en un servicio en el que conviven prematuros, bebés con bajo peso y niños con otras patologías y enfermedades.
Las instalaciones se están sometiendo a una ampliación después de años con déficit de espacio. El aumento de los partos anticipados avanza en paralelo a la edad media de las madres. “Las condiciones óptimas para dar a luz se dan entre los 20 y los 24 años y hoy los partos a esa edad son excepciones”, explica el responsable de la UCI Neonatal, quien atiende muchos casos derivados también de las gestaciones múltiples, que se multiplicaron como consecuencia de la consolidación de las clínicas de reproducción asistida, de las que sólo en Vigo hay cinco.
El servicio avanza hacia “la atención centrada en la familia”. El Chuvi atiende al 40% de los prematuros gallegos por debajo de los 1.500 gramos y llegado al punto en que la inmensa mayoría logran sobrevivir, ahora el reto del equipo médico del Xeral es reducir sus secuelas a la mínima expresión.
Descubren el mecanismo de activación o desactivación de la fertilidad masculina
Manipulando los niveles de hormonas testiculares, investigadores del Centro de Biología Reproductiva del Instituto Queen de Edimburgo (Escocia) han conseguido activar o desactivar la fertilidad masculina.
Este logro supone la posibilidad de crear píldoras anticonceptivas para hombres, así como nuevos métodos para fomentar la fertilidad masculina aumentando la cuenta espermática.
La técnica utilizada consiste en alterar los receptores de andrógenos en los testículos, que son los que controlan la producción de esperma.
Aunque de momento sólo ha sido probada en ratones, los investigadores afirman que es probable que tenga efectos similares en humanos.
Embarazada con esperma de donante
En un país donde las mujeres tenían tres hijos en promedio a inicios de la década, conviven otras que no pueden concebir. Ana era una de ellas hasta hace unos meses. Su marido es infértil. Este año es la primera que se somete a un proceso de inseminación artificial con esperma de donante anónimo. En enero espera dar a luz a un varón
Ana está a unas semanas de dar a luz a un varón. No puede contener la emoción de saber que podrá ser madre, una idea a la que ya había renunciado. Su esposo no es fértil. Sobre su rostro caen algunas lágrimas cuando recuerda lo difícil que fue concebir un bebé; la lucha contra sus creencias religiosas y los temores a ser criticada por la familia, los amigos y los hermanos de la iglesia.
Llevaba ocho años de matrimonio y no había podido quedar embarazada. Hasta entonces comenzaron a consultar para saber qué les estaba pasando. La primera puerta que abrieron fue la del Seguro Social. Salieron decepcionados: ella tenía el útero pequeño y él era estéril. No había nada que hacer, nunca tendrían hijos. “Nos sentimos mal. Vimos las cosas diferentes y aún así decíamos que estábamos por amor y, si Dios no quería que tuviéramos un hijo, así iba a ser”, comentó Ana.
La pareja se enfrentaba también a las preguntas sin respuesta de los más allegados. ¿Y cuándo van a tener un hijo?, ¿qué están esperando?.
No se rindieron. El siguiente paso fue una cita en un hospital privado; después a una clínica particular. En ambos tuvieron la misma respuesta: no podrían ser padres.
Se aferraron a su única esperanza, otro especialista en infertilidad. En abril tuvieron la primera entrevista con Carlos Bonilla. A partir de ahí empezó a cambiar su suerte. “Yo estaba más negativa porque creía que lo mismo nos iba a decir. Venía mal de ánimos, era la última oportunidad que nos íbamos a dar”, apuntó Ana.
La clínica de Medicina Reproductiva de Hospital de Maternidad atiende casi cinco mil parejas al año. Dos de cada tres consultas tienen que ver con problemas para tener hijos. “A ellas se les ofrece varios tratamientos; si no logran el embarazo se les habla de la inseminación artificial”, expresó Carlos Bonilla, jefe de la clínica.
Ana y su esposo se sometieron a una tratamiento con medicamentos durante un mes: él para que aumentara sus hormonas y ella para que le creciera el útero. Ante la falta de resultados, el médico les planteó dos alternativas: la inseminación artificial mediante un donante o la adopción de un bebé.
En 2009, trece parejas se han sometido al proceso de inseminación artificial en el Hospital de Maternidad. Cuatro mujeres han salido embarazadas, una de ellas, Ana, con esperma de donante. Otras cinco están en ese proceso. Para las otras cuatro, el proceso de inseminación intrauterina no fue efectivo.
“En este caso, yo no quería. Le decía que quería un bebé de los dos. Mi esposo me dijo que no es padre el que engendra sino el que cría. Consultamos con el sacerdote, él nos orientó y dijo que no era visto bien por la iglesia, pero lo veía desde el punto de vista que ella no iba a ser infiel”, comentó la joven en uno de los últimos chequeos antes de dar a luz.
Las dudas le invadían tanto como el deseo de ser madre. En una de las visitas a la clínica, una pareja les recomendó dar ese paso. Ellos vivieron lo mismo, pero cuando se decidieron había pasado demasiado tiempo.
Bonilla explica que hay una serie de criterios para decidir quiénes se someten a este procedimiento de inseminación artificial. Recuerda que es la última puerta para las parejas que han probado sin éxito los tratamientos anteriores.
El especialista indica que los pacientes se someten a un estudio. Si tienen una enfermedad que puede complicar el embarazo como un problema del corazón y alteraciones siquiátricas, no son candidatos. Además, el perfil indica que debe tener una pareja formal, de no más de dos hijos. La madre no puede ser mayor de 37 años.
En el caso de que el hombre sea estéril, como la pareja de Ana, existe el programa de donación de esperma. Bonilla aclara que el donante también es sometido a una serie de exámenes rigurosos para garantizar que no tenga alguna enfermedad que pueda transmitir al niño. Además se exige que el donante tenga características físicas similares a la de los salvadoreños, además de que esté libre de VIH/Sida, hepatitis B. También debe ser padre.
En estos casos, todo es confidencial. Ni el donante ni la mujer que recibe el esperma se conocen. Los expedientes se llevan por códigos para evitar que alguien identifique a los que están en ese proceso.
A finales de abril, Ana se sometió a ese proceso y en la primera sesión pudo concebir. A los 15 días, la prueba de embarazo salió positiva. “Yo esperaba que me dijeran que no, pero la sorpresa fue que sí. Fuimos a la iglesia y le dijimos a Dios que si es pecado que nos perdonara, y le dimos las gracias por esa oportunidad que nos dio”, comentó la señora.
La pareja espera el nacimiento de su hijo para enero. Ya le compraron parte de la ropa que usará los primeros días y una pelota.
La reproducción asistida atrae a las mujeres de más de 40 años
Una de cada cuatro madres rebasan esta edad en las clínicas privadas.Dos mujeres asturianas han dado a luz después de medio siglo de vida.

Las asturianas esperan cada vez más para ser madres. El perfil de personas que utilizan los procesos de reproducción asistida sufre un paulatino envejecimiento, según se desprende de la evolución registrada en el Centro de fecundación in vitro de Asturias (Cefiva), que ayer celebró en Oviedo su vigésimo aniversario en un acto al que acudieron numerosas mujeres y parejas que tuvieron a sus hijos mediante este método.
El año pasado, un 27% de las madres de Cefiva habían superado esa edad, o lo que es lo mismo, una de cada cuatro mujeres que utilizó con éxito las prácticas de reproducción asistida. En esta edad, el éxito del embarazo es más complicado. La media está en un 11%, aunque en algunas ocasiones se logra un 20% de embarazos.
El año pasado, el centro de fecundación recibió por primera vez en su historia a más de medio millar de mujeres interesadas en las distintas técnicas de reproducción asistidas. Aunque la mayoría de mujeres que acude a las clínicas que Cefiva tiene en Oviedo y Gijón todavía pertenecen al arco entre los 30 y los 35 años, durante los últimos años este colectivo es cada vez menos numeroso, mientras que todos los años aumentan los casos de personas que desean un embarazo a través de la reproducción asistida una vez que han cumplido los 40 años.
Lo cierto es que la legislación actual no establece un máximo de edad en las mujeres que quieran someterse a técnicas de reproducción asistida, aunque las sociedades científicas han acordado no aceptar madres que superen los 50 años, al entender que a partir de ese límite podría ser perjudicial para los niños. Pero hasta esa edad, el interés por ser madre no para. En sus dos décadas de actividad, Cefiva ya ha facilitado el embarazo a dos asturianas que habían apurado al máximo la fecha para tener hijos. Ambas tenían 50 años.