En Corrientes nació el primer bebé con nueva técnica para infertilidad masculina
Vito Nicolás es el primer bebé del mundo que nació mediante un innovador sistema de fecundación que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. El pequeño pesó 3.100 kilos y se encuentra en perfecto estado de salud. 
LOS NUMEROS
40-45%
de los problemas de reproducción se deben a factores masculinos, y en 25% de los hombres no se encuentra explicación a la esterilidad.
Tiene apenas 10 días de nacido y sin embargo, en él se encierra una historia de muchos años de búsqueda, esperanza y sobre todo fe. Vito Nicolás se convirtió en el “bebé milagro” correntino, ya que es el primer niño que nace en el mundo mediante una novedosa técnica de fecundación para infertilidad masculina.
“Siempre estuvimos seguros de que iba a quedar embarazada”, contó la mamá a El Litoral, mientras su esposo resaltó que “la confianza en Dios y en los médicos hizo que este milagro suceda”. Si bien prefirieron reservar sus nombres, contaron a este medio que la llegada de Vito (en italiano significa “vida”) fue el resultado de más de 10 años de “no bajar los brazos y probar diferentes tratamientos para concebirlo”.
Después de recorrer diversas clínicas especializadas en fertilización de Buenos Aires, la doctora María Antonia Sandoval de Romano (MPN°1031), quien durante todos estos años acompañó a la pareja y tuvo la responsabilidad de controlar los 9 me-ses de gestación, los derivó a fines del año pasado al Cen-tro de Especialización en Reproducción (CER) de Buenos Aires. Allí, la especialista Ester Polak aplicó un innovador sistema que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. “Antes creían que ella tenía el problema para no quedar embarazada debido a que años atrás había sido operada por un tumor ovárico. Hasta que en el CER decidieron hacerle el estudio a él y se detectó que los espermatozoides tenían escasa movilidad y alto porcentaje de fragmentación de ADN”, contó la doctora Romano.
Tras identificar las anomalías “nos dijeron que se podía probar una nueva técnica en nosotros y como nos garantizaron que no había riesgo para ella ni el bebé decidimos seguir adelante”, dijo el papá de Vito, mientras miraba como su pequeño hijo era amamantado.
Innovadora técnica
Este caso fue el primer em-barazo obtenido con un sistema de filtrado selectivo de esperma, denominado “separación magnética con columnas de Anexina V”, según se publicó en el último número de la revista de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva. Se trata de un procedimiento que promete ser especialmente útil en casos de infertilidad masculina con fallas reiteradas en intentos de fertilización asistida, en los que no se puede determinar la causa.
En marzo de este año, la pareja se sometió al tratamiento y por “causas divinas” -como califican ellos a su caso- además de la confianza depositada en los médicos que los trataron, en la primera prueba ya quedó embarazada.
Pero en medio de la alegría por el logro de concebir, se mezclaron los temores ya que con los tratamientos anteriores la mujer llegó a quedar embarazada en dos oportunidades (una de ellas de mellizos), pero ambas gestaciones no llegaron a término. “Fueron los únicos momentos en que me sentí triste”, dijo hoy la feliz mamá.
Asimismo, Romano -cirujana y especialista en tocoginecología egresada de la Unne- señaló que “fue un embarazo de alto riesgo, por ser paciente heparinizada a causa de una trombosis a los 5 meses de gestación y en las últimas semanas tuvo hipertensión arterial”, explicó. “Por eso el crecimiento de Vito lo vivimos día a día, con controles ecográficos, hematológicos y cardiológicos”, añadió luego la profesional.
Canto a la vida
Si bien el parto estaba programado recién para esta semana, a las 0.15 del 28 de noviembre Vito decidió que era hora de llegar al mundo mediante una cesárea realizada en la Clínica del Iberá. Aunque desde el CER insistían en que el alumbramiento se diera en Buenos Aires, “siempre confiamos en la calidad de profesionales que hay en nuestra provincia y que existe la infraestructura para estas situaciones, por eso decidimos que nuestro bebé nazca en Corrientes”, destacó el orgulloso papá.
“En la sala de cirugía éramos decenas de especialistas monitoreando segundo a segundo el trabajo de parto”, recordó Romano. Así las cosas, poco después de la medianoche del 28, con un prolongado llanto Vito anunció su llegada con 3.100 kilos. “Teníamos preparado el servicio de Neonatología para derivarlo, colocarlo en incubadora, pero no fue necesario ya que su estado de salud fue excelente”, resaltó la médica.
“Ojalá que muchas parejas que estén atravesando por la misma situación no bajen los brazos, con fe, constancia, confianza en los médicos y sobre todo en la mano de Dios se pueden alcanzar los logros”, expresaron ambos, como un mensaje de esperanza a otros que buscan convertirse en padres con ayuda de la ciencia.
En el calor de su hogar, hoy esta familia correntina disfruta de la bendición de ver crecer día a día a su bebé que durante tantos años fue buscado con ansias y perseverancia. Un milagro de vida llamado Vito Nicolás.