Archivo de Diciembre de 2009
Embarazada con esperma de donante
En un país donde las mujeres tenían tres hijos en promedio a inicios de la década, conviven otras que no pueden concebir. Ana era una de ellas hasta hace unos meses. Su marido es infértil. Este año es la primera que se somete a un proceso de inseminación artificial con esperma de donante anónimo. En enero espera dar a luz a un varón
Ana está a unas semanas de dar a luz a un varón. No puede contener la emoción de saber que podrá ser madre, una idea a la que ya había renunciado. Su esposo no es fértil. Sobre su rostro caen algunas lágrimas cuando recuerda lo difícil que fue concebir un bebé; la lucha contra sus creencias religiosas y los temores a ser criticada por la familia, los amigos y los hermanos de la iglesia.
Llevaba ocho años de matrimonio y no había podido quedar embarazada. Hasta entonces comenzaron a consultar para saber qué les estaba pasando. La primera puerta que abrieron fue la del Seguro Social. Salieron decepcionados: ella tenía el útero pequeño y él era estéril. No había nada que hacer, nunca tendrían hijos. “Nos sentimos mal. Vimos las cosas diferentes y aún así decíamos que estábamos por amor y, si Dios no quería que tuviéramos un hijo, así iba a ser”, comentó Ana.
La pareja se enfrentaba también a las preguntas sin respuesta de los más allegados. ¿Y cuándo van a tener un hijo?, ¿qué están esperando?.
No se rindieron. El siguiente paso fue una cita en un hospital privado; después a una clínica particular. En ambos tuvieron la misma respuesta: no podrían ser padres.
Se aferraron a su única esperanza, otro especialista en infertilidad. En abril tuvieron la primera entrevista con Carlos Bonilla. A partir de ahí empezó a cambiar su suerte. “Yo estaba más negativa porque creía que lo mismo nos iba a decir. Venía mal de ánimos, era la última oportunidad que nos íbamos a dar”, apuntó Ana.
La clínica de Medicina Reproductiva de Hospital de Maternidad atiende casi cinco mil parejas al año. Dos de cada tres consultas tienen que ver con problemas para tener hijos. “A ellas se les ofrece varios tratamientos; si no logran el embarazo se les habla de la inseminación artificial”, expresó Carlos Bonilla, jefe de la clínica.
Ana y su esposo se sometieron a una tratamiento con medicamentos durante un mes: él para que aumentara sus hormonas y ella para que le creciera el útero. Ante la falta de resultados, el médico les planteó dos alternativas: la inseminación artificial mediante un donante o la adopción de un bebé.
En 2009, trece parejas se han sometido al proceso de inseminación artificial en el Hospital de Maternidad. Cuatro mujeres han salido embarazadas, una de ellas, Ana, con esperma de donante. Otras cinco están en ese proceso. Para las otras cuatro, el proceso de inseminación intrauterina no fue efectivo.
“En este caso, yo no quería. Le decía que quería un bebé de los dos. Mi esposo me dijo que no es padre el que engendra sino el que cría. Consultamos con el sacerdote, él nos orientó y dijo que no era visto bien por la iglesia, pero lo veía desde el punto de vista que ella no iba a ser infiel”, comentó la joven en uno de los últimos chequeos antes de dar a luz.
Las dudas le invadían tanto como el deseo de ser madre. En una de las visitas a la clínica, una pareja les recomendó dar ese paso. Ellos vivieron lo mismo, pero cuando se decidieron había pasado demasiado tiempo.
Bonilla explica que hay una serie de criterios para decidir quiénes se someten a este procedimiento de inseminación artificial. Recuerda que es la última puerta para las parejas que han probado sin éxito los tratamientos anteriores.
El especialista indica que los pacientes se someten a un estudio. Si tienen una enfermedad que puede complicar el embarazo como un problema del corazón y alteraciones siquiátricas, no son candidatos. Además, el perfil indica que debe tener una pareja formal, de no más de dos hijos. La madre no puede ser mayor de 37 años.
En el caso de que el hombre sea estéril, como la pareja de Ana, existe el programa de donación de esperma. Bonilla aclara que el donante también es sometido a una serie de exámenes rigurosos para garantizar que no tenga alguna enfermedad que pueda transmitir al niño. Además se exige que el donante tenga características físicas similares a la de los salvadoreños, además de que esté libre de VIH/Sida, hepatitis B. También debe ser padre.
En estos casos, todo es confidencial. Ni el donante ni la mujer que recibe el esperma se conocen. Los expedientes se llevan por códigos para evitar que alguien identifique a los que están en ese proceso.
A finales de abril, Ana se sometió a ese proceso y en la primera sesión pudo concebir. A los 15 días, la prueba de embarazo salió positiva. “Yo esperaba que me dijeran que no, pero la sorpresa fue que sí. Fuimos a la iglesia y le dijimos a Dios que si es pecado que nos perdonara, y le dimos las gracias por esa oportunidad que nos dio”, comentó la señora.
La pareja espera el nacimiento de su hijo para enero. Ya le compraron parte de la ropa que usará los primeros días y una pelota.
Embarazada con esperma de donante
En un país donde las mujeres tenían tres hijos en promedio a inicios de la década, conviven otras que no pueden concebir. Ana era una de ellas hasta hace unos meses. Su marido es infértil. Este año es la primera que se somete a un proceso de inseminación artificial con esperma de donante anónimo. En enero espera dar a luz a un varón
Ana está a unas semanas de dar a luz a un varón. No puede contener la emoción de saber que podrá ser madre, una idea a la que ya había renunciado. Su esposo no es fértil. Sobre su rostro caen algunas lágrimas cuando recuerda lo difícil que fue concebir un bebé; la lucha contra sus creencias religiosas y los temores a ser criticada por la familia, los amigos y los hermanos de la iglesia.
Llevaba ocho años de matrimonio y no había podido quedar embarazada. Hasta entonces comenzaron a consultar para saber qué les estaba pasando. La primera puerta que abrieron fue la del Seguro Social. Salieron decepcionados: ella tenía el útero pequeño y él era estéril. No había nada que hacer, nunca tendrían hijos. “Nos sentimos mal. Vimos las cosas diferentes y aún así decíamos que estábamos por amor y, si Dios no quería que tuviéramos un hijo, así iba a ser”, comentó Ana.
La pareja se enfrentaba también a las preguntas sin respuesta de los más allegados. ¿Y cuándo van a tener un hijo?, ¿qué están esperando?.
No se rindieron. El siguiente paso fue una cita en un hospital privado; después a una clínica particular. En ambos tuvieron la misma respuesta: no podrían ser padres.
Se aferraron a su única esperanza, otro especialista en infertilidad. En abril tuvieron la primera entrevista con Carlos Bonilla. A partir de ahí empezó a cambiar su suerte. “Yo estaba más negativa porque creía que lo mismo nos iba a decir. Venía mal de ánimos, era la última oportunidad que nos íbamos a dar”, apuntó Ana.
La clínica de Medicina Reproductiva de Hospital de Maternidad atiende casi cinco mil parejas al año. Dos de cada tres consultas tienen que ver con problemas para tener hijos. “A ellas se les ofrece varios tratamientos; si no logran el embarazo se les habla de la inseminación artificial”, expresó Carlos Bonilla, jefe de la clínica.
Ana y su esposo se sometieron a una tratamiento con medicamentos durante un mes: él para que aumentara sus hormonas y ella para que le creciera el útero. Ante la falta de resultados, el médico les planteó dos alternativas: la inseminación artificial mediante un donante o la adopción de un bebé.
En 2009, trece parejas se han sometido al proceso de inseminación artificial en el Hospital de Maternidad. Cuatro mujeres han salido embarazadas, una de ellas, Ana, con esperma de donante. Otras cinco están en ese proceso. Para las otras cuatro, el proceso de inseminación intrauterina no fue efectivo.
“En este caso, yo no quería. Le decía que quería un bebé de los dos. Mi esposo me dijo que no es padre el que engendra sino el que cría. Consultamos con el sacerdote, él nos orientó y dijo que no era visto bien por la iglesia, pero lo veía desde el punto de vista que ella no iba a ser infiel”, comentó la joven en uno de los últimos chequeos antes de dar a luz.
Las dudas le invadían tanto como el deseo de ser madre. En una de las visitas a la clínica, una pareja les recomendó dar ese paso. Ellos vivieron lo mismo, pero cuando se decidieron había pasado demasiado tiempo.
Bonilla explica que hay una serie de criterios para decidir quiénes se someten a este procedimiento de inseminación artificial. Recuerda que es la última puerta para las parejas que han probado sin éxito los tratamientos anteriores.
El especialista indica que los pacientes se someten a un estudio. Si tienen una enfermedad que puede complicar el embarazo como un problema del corazón y alteraciones siquiátricas, no son candidatos. Además, el perfil indica que debe tener una pareja formal, de no más de dos hijos. La madre no puede ser mayor de 37 años.
En el caso de que el hombre sea estéril, como la pareja de Ana, existe el programa de donación de esperma. Bonilla aclara que el donante también es sometido a una serie de exámenes rigurosos para garantizar que no tenga alguna enfermedad que pueda transmitir al niño. Además se exige que el donante tenga características físicas similares a la de los salvadoreños, además de que esté libre de VIH/Sida, hepatitis B. También debe ser padre.
En estos casos, todo es confidencial. Ni el donante ni la mujer que recibe el esperma se conocen. Los expedientes se llevan por códigos para evitar que alguien identifique a los que están en ese proceso.
A finales de abril, Ana se sometió a ese proceso y en la primera sesión pudo concebir. A los 15 días, la prueba de embarazo salió positiva. “Yo esperaba que me dijeran que no, pero la sorpresa fue que sí. Fuimos a la iglesia y le dijimos a Dios que si es pecado que nos perdonara, y le dimos las gracias por esa oportunidad que nos dio”, comentó la señora.
La pareja espera el nacimiento de su hijo para enero. Ya le compraron parte de la ropa que usará los primeros días y una pelota.
La reproducción asistida atrae a las mujeres de más de 40 años
Una de cada cuatro madres rebasan esta edad en las clínicas privadas.Dos mujeres asturianas han dado a luz después de medio siglo de vida.

Las asturianas esperan cada vez más para ser madres. El perfil de personas que utilizan los procesos de reproducción asistida sufre un paulatino envejecimiento, según se desprende de la evolución registrada en el Centro de fecundación in vitro de Asturias (Cefiva), que ayer celebró en Oviedo su vigésimo aniversario en un acto al que acudieron numerosas mujeres y parejas que tuvieron a sus hijos mediante este método.
El año pasado, un 27% de las madres de Cefiva habían superado esa edad, o lo que es lo mismo, una de cada cuatro mujeres que utilizó con éxito las prácticas de reproducción asistida. En esta edad, el éxito del embarazo es más complicado. La media está en un 11%, aunque en algunas ocasiones se logra un 20% de embarazos.
El año pasado, el centro de fecundación recibió por primera vez en su historia a más de medio millar de mujeres interesadas en las distintas técnicas de reproducción asistidas. Aunque la mayoría de mujeres que acude a las clínicas que Cefiva tiene en Oviedo y Gijón todavía pertenecen al arco entre los 30 y los 35 años, durante los últimos años este colectivo es cada vez menos numeroso, mientras que todos los años aumentan los casos de personas que desean un embarazo a través de la reproducción asistida una vez que han cumplido los 40 años.
Lo cierto es que la legislación actual no establece un máximo de edad en las mujeres que quieran someterse a técnicas de reproducción asistida, aunque las sociedades científicas han acordado no aceptar madres que superen los 50 años, al entender que a partir de ese límite podría ser perjudicial para los niños. Pero hasta esa edad, el interés por ser madre no para. En sus dos décadas de actividad, Cefiva ya ha facilitado el embarazo a dos asturianas que habían apurado al máximo la fecha para tener hijos. Ambas tenían 50 años.
La reproducción asistida atrae a las mujeres de más de 40 años
Una de cada cuatro madres rebasan esta edad en las clínicas privadas.Dos mujeres asturianas han dado a luz después de medio siglo de vida.

Las asturianas esperan cada vez más para ser madres. El perfil de personas que utilizan los procesos de reproducción asistida sufre un paulatino envejecimiento, según se desprende de la evolución registrada en el Centro de fecundación in vitro de Asturias (Cefiva), que ayer celebró en Oviedo su vigésimo aniversario en un acto al que acudieron numerosas mujeres y parejas que tuvieron a sus hijos mediante este método.
El año pasado, un 27% de las madres de Cefiva habían superado esa edad, o lo que es lo mismo, una de cada cuatro mujeres que utilizó con éxito las prácticas de reproducción asistida. En esta edad, el éxito del embarazo es más complicado. La media está en un 11%, aunque en algunas ocasiones se logra un 20% de embarazos.
El año pasado, el centro de fecundación recibió por primera vez en su historia a más de medio millar de mujeres interesadas en las distintas técnicas de reproducción asistidas. Aunque la mayoría de mujeres que acude a las clínicas que Cefiva tiene en Oviedo y Gijón todavía pertenecen al arco entre los 30 y los 35 años, durante los últimos años este colectivo es cada vez menos numeroso, mientras que todos los años aumentan los casos de personas que desean un embarazo a través de la reproducción asistida una vez que han cumplido los 40 años.
Lo cierto es que la legislación actual no establece un máximo de edad en las mujeres que quieran someterse a técnicas de reproducción asistida, aunque las sociedades científicas han acordado no aceptar madres que superen los 50 años, al entender que a partir de ese límite podría ser perjudicial para los niños. Pero hasta esa edad, el interés por ser madre no para. En sus dos décadas de actividad, Cefiva ya ha facilitado el embarazo a dos asturianas que habían apurado al máximo la fecha para tener hijos. Ambas tenían 50 años.
En Corrientes nació el primer bebé con nueva técnica para infertilidad masculina
Vito Nicolás es el primer bebé del mundo que nació mediante un innovador sistema de fecundación que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. El pequeño pesó 3.100 kilos y se encuentra en perfecto estado de salud. 
LOS NUMEROS
40-45%
de los problemas de reproducción se deben a factores masculinos, y en 25% de los hombres no se encuentra explicación a la esterilidad.
Tiene apenas 10 días de nacido y sin embargo, en él se encierra una historia de muchos años de búsqueda, esperanza y sobre todo fe. Vito Nicolás se convirtió en el “bebé milagro” correntino, ya que es el primer niño que nace en el mundo mediante una novedosa técnica de fecundación para infertilidad masculina.
“Siempre estuvimos seguros de que iba a quedar embarazada”, contó la mamá a El Litoral, mientras su esposo resaltó que “la confianza en Dios y en los médicos hizo que este milagro suceda”. Si bien prefirieron reservar sus nombres, contaron a este medio que la llegada de Vito (en italiano significa “vida”) fue el resultado de más de 10 años de “no bajar los brazos y probar diferentes tratamientos para concebirlo”.
Después de recorrer diversas clínicas especializadas en fertilización de Buenos Aires, la doctora María Antonia Sandoval de Romano (MPN°1031), quien durante todos estos años acompañó a la pareja y tuvo la responsabilidad de controlar los 9 me-ses de gestación, los derivó a fines del año pasado al Cen-tro de Especialización en Reproducción (CER) de Buenos Aires. Allí, la especialista Ester Polak aplicó un innovador sistema que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. “Antes creían que ella tenía el problema para no quedar embarazada debido a que años atrás había sido operada por un tumor ovárico. Hasta que en el CER decidieron hacerle el estudio a él y se detectó que los espermatozoides tenían escasa movilidad y alto porcentaje de fragmentación de ADN”, contó la doctora Romano.
Tras identificar las anomalías “nos dijeron que se podía probar una nueva técnica en nosotros y como nos garantizaron que no había riesgo para ella ni el bebé decidimos seguir adelante”, dijo el papá de Vito, mientras miraba como su pequeño hijo era amamantado.
Innovadora técnica
Este caso fue el primer em-barazo obtenido con un sistema de filtrado selectivo de esperma, denominado “separación magnética con columnas de Anexina V”, según se publicó en el último número de la revista de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva. Se trata de un procedimiento que promete ser especialmente útil en casos de infertilidad masculina con fallas reiteradas en intentos de fertilización asistida, en los que no se puede determinar la causa.
En marzo de este año, la pareja se sometió al tratamiento y por “causas divinas” -como califican ellos a su caso- además de la confianza depositada en los médicos que los trataron, en la primera prueba ya quedó embarazada.
Pero en medio de la alegría por el logro de concebir, se mezclaron los temores ya que con los tratamientos anteriores la mujer llegó a quedar embarazada en dos oportunidades (una de ellas de mellizos), pero ambas gestaciones no llegaron a término. “Fueron los únicos momentos en que me sentí triste”, dijo hoy la feliz mamá.
Asimismo, Romano -cirujana y especialista en tocoginecología egresada de la Unne- señaló que “fue un embarazo de alto riesgo, por ser paciente heparinizada a causa de una trombosis a los 5 meses de gestación y en las últimas semanas tuvo hipertensión arterial”, explicó. “Por eso el crecimiento de Vito lo vivimos día a día, con controles ecográficos, hematológicos y cardiológicos”, añadió luego la profesional.
Canto a la vida
Si bien el parto estaba programado recién para esta semana, a las 0.15 del 28 de noviembre Vito decidió que era hora de llegar al mundo mediante una cesárea realizada en la Clínica del Iberá. Aunque desde el CER insistían en que el alumbramiento se diera en Buenos Aires, “siempre confiamos en la calidad de profesionales que hay en nuestra provincia y que existe la infraestructura para estas situaciones, por eso decidimos que nuestro bebé nazca en Corrientes”, destacó el orgulloso papá.
“En la sala de cirugía éramos decenas de especialistas monitoreando segundo a segundo el trabajo de parto”, recordó Romano. Así las cosas, poco después de la medianoche del 28, con un prolongado llanto Vito anunció su llegada con 3.100 kilos. “Teníamos preparado el servicio de Neonatología para derivarlo, colocarlo en incubadora, pero no fue necesario ya que su estado de salud fue excelente”, resaltó la médica.
“Ojalá que muchas parejas que estén atravesando por la misma situación no bajen los brazos, con fe, constancia, confianza en los médicos y sobre todo en la mano de Dios se pueden alcanzar los logros”, expresaron ambos, como un mensaje de esperanza a otros que buscan convertirse en padres con ayuda de la ciencia.
En el calor de su hogar, hoy esta familia correntina disfruta de la bendición de ver crecer día a día a su bebé que durante tantos años fue buscado con ansias y perseverancia. Un milagro de vida llamado Vito Nicolás.
La Universidad de Michigan empezará a aceptar embriones donados para la investigación de células madre
Los investigadores en la Universidad de Michigan han recibido la aprobación para empezar a aceptar embriones donados que se usarán en la obtención de las primeras líneas de células madre de embriones humanos de la Universidad. Las líneas de células se usarán para estudiar las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias, para probar tratamientos potenciales y para la búsqueda de curas.
El programa de donación de embriones y obtención de líneas de células es el primer proyecto de la U. M. posibilitado por la Propuesta 2, la enmienda de la Constitución estatal que aflojó las restricciones sobre la investigación de células madre de embriones humanos en Michigan.
La ley aprobada por los votantes en noviembre de 2008 permite que los investigadores en Michigan obtengan nuevas líneas de células madre de embriones a partir de embriones donados que de otra manera serían desechados. Desde la aprobación de la Propuesta 2, la Universidad se ha esforzado para asegurar que la investigación cumpla con la ley Federal y con la Constitución de Michigan, como asimismo con las extensas regulaciones nuevas establecidas el verano (hemisferio norte) pasado por los Institutos Nacionales de Salud.
Para asegurar el cumplimiento pleno, el proyecto tuvo que ser aprobado por el Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes, y la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina. Ambos comités están compuestos por médicos, científicos, e expertos en ética, abogados y miembros de la comunidad que evaluaron si el proyecto se conducirá de acuerdo a normas éticas, legales y para beneficio de los pacientes. El proyecto se aprobó el 11 de noviembre.
El trabajo de obtención de líneas de células lo conducirá el Consorcio de Terapias de Células Madre de la UM. Lanzado en marzo con compromisos de financiación de alrededor de $2 millones el Consorcio involucra a investigadores de todo el campus de la U. M., como asimismo colaboradores en la Universidad estatal de Michigan y la Universidad estatal Wayne.
“Durante la campaña del año pasado por la Propuesta 2 los oponentes de la investigación con células madre de embrión humano alegaron que la enmienda constitucional abriría paso a trabajos científicos no regulados”, dijo Garyt Smith, codirector del consorcio en la U. M. “Pero el hecho de que ha tomado muchos meses la aclaración de todos los pasos regulatorios requeridos para iniciar este proyecto demuestra que la ciencia de células madre de embriones humanos se cuenta entre las arias de investigación más reglamentadas”.
“Finalmente los investigadores de la Universidad de Michigan se unirán a sus colegas en todo el mundo en la exploración plena de la promesa de la investigación de células madre de embriones”, dijo Smith, un profesor asociado de obstetricia y ginecología.
Los científicos de la U. M. esperan alcanzar su primera derivación de células madre de embrión a mediados del año 2010, dijo Smith. Se ha reservado un espacio de laboratorio de 1.254 pies cuadrados (116,5 metros cuadrados) para el trabajo, y se ha dotado a los laboratorios con los equipos más avanzados. La Universidad contrató a tres nuevos investigadores asociados para el proyecto, y pronto se contratará un cuarto.
El Consorcio ha asegurado todas las aprobaciones necesarias para iniciar la aceptación de embriones que fueron creados con propósitos reproductivos pero ya no se necesitan o son inadecuados para el uso clínico. De acuerdo con la ley federal y estatal, estas donaciones en requieren el consentimiento voluntario informado del donante, documentado por escrito.
“Dado que esto representó el primer proyecto en la Universidad de Michigan en el cual iban a usarse embriones para la obtención de células madre de embriones, el Comité trabajó exhaustivamente para asegurar que la investigación propuesta cumpliese con todas las reglamentaciones estatales y federales pertinentes”, dijo James Shayman, copresidente del Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes.
“Si bien se necesitaron varios meses para completar la revisión de este trabajo creemos que el Comité, trabajando junto con la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina fue debidamente diligente en este proceso”, indicó Shayman., vicepresidente asociado de la U. M. para asuntos de investigación y salud. “Creemos que la investigación propuesta cumple o excede todas las normas estatales y federales requeridas y actualmente vigentes”.
Además de la obtención de nuevas líneas de ser una madre de embriones los investigadores del consorcio refinarán las técnicas desarrolladas recientemente para convertir células de piel de adultos en células madre pluripotentes, conocidas como células iPS. En estas células reprogramadas existen la mayoría de las propiedades científicamente valiosas de las células madre de embriones al tiempo que permiten que los investigadores prescindan totalmente de los embriones.
“Llevaremos a cabo todas las formas de investigación de las células madre de manera que podamos lograr avances científicos y médicos sin que importe de donde provienen”, dijo Sean Morrison, director del Centro para Biología de Célula más eclesial madre de la U. M.
A principio del año próximo el Consorcio hará un llamado para propuestas de investigadores de la U. M. que busquen financiación para la obtención de nuevas líneas de células iPS, dijo Sue O’Shea, codirectora del consorcio y profesora de biología celular y del desarrollo.
Una prioridad alta para el consorcio encabezado por la V. M. es la obtención de nuevas líneas de células madre de embrión humano y de iPS que sean portadoras de los genes responsables por enfermedades hereditarias.
“Hay muy pocos programas universitarios en Estados Unidos que deriven líneas de células madre de embrión afectadas por enfermedades”, dijo O’Shea. “Nuestro nicho especial será la creación, el estudio y la comprensión del desarrollo normal y anormal de las líneas de células madre afectadas por enfermedad, tanto de líneas de células de embrión como de IPS”.
Las primeras enfermedades enfocadas probablemente incluirán los trastornos neurológicos tales como la esclerosis lateral amiotrófica (el mal de Lou Gherig), la enfermedad de Huntington y el mal de Alzheimer.
“La investigación de células madre tiene aplicación especial en las enfermedades neurológicas”, dijo Eva Feldman, directora del Instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica de la U. M. y profesora de neurología. “La provisión de líneas de células madre que contengan los genes que llevan a enfermedades específicas será de un beneficio increíble para los científicos médicos”.
“Esto ayudará a entender el origen y la progresión de muchas enfermedades, nos permitirá que obtengamos nuevos medicamentos y terapias con una eficiencia que antes no podíamos ni soñar, y en última instancia encontrar tratamientos para la enfermedad donde ahora no existe alguna”, dijo Feldman. “Éste es un gran paso adelante”.
Smith dijo que la nueva iniciativa de células madre aprovechará una de las fortalezas centrales de la VM: la investigación colaborativa interdisciplinaria. El Consorcio de la Célula Madre trabajará sobre las colaboraciones ya existentes entre investigadores en la Escuela de Medicina, la Escuela de Odontología, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Colegio de Ciencias de Ingeniería, señaló.
“Estas líneas de célula madre nos abrirán un nuevo conocimiento de las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias”, dijo Smith. “Nuestras asociaciones en todo el campus permitirán que integremos las novedosas conclusiones biológicas sobre las células madre con los avances recientes en las ciencias de ingeniería y materiales para el desarrollo de nuevos tratamientos de enfermedades que beneficiarán a los pacientes”.
Las células madre de embrión son las células maestras del cuerpo; se replican interminablemente y forman los más de 200 tipos de célula en el cuerpo humano. Los científicos esperan que estas células notablemente versátiles —y las IPS que las imitan— puedan reemplazar algún día las células falladas o los tejidos enfermos en los órganos afectados. Este campo naciente se conoce como la medicina regenerativa, y el nuevo Consorcio para Terapias de Célula Madre coloca a la Universidad de Michigan en posición de desempeñar un papel pionero en esta investigación.
“Esta iniciativa ayudará a llevar la Universidad de Michigan a la primera línea de cada aspecto de la biología de células madre”, dijo Doug Engel, director del departamento de biología celular y del desarrollo y director de la junta científica asesora del consorcio. “Además de permitir un nuevo trabajo científico y clínico importante, esto nos coloca en una posición increíblemente fuerte para la obtención de cualquier nuevo fondo federal que se ponga a disposición para la investigación de las células madre, y para enrolar a los científicos jóvenes más brillantes en este terreno”.
Para crear una línea de células de embrión los investigadores remueven un grupo de células de un embrión de cinco días cuyo tamaño es aproximadamente el del punto al final de esta frase. A esa altura del desarrollo no hay especialización de tejidos alguna. Las células madre de embrión se extraen de los embriones y se colocan en una bandeja de cultivo que contiene elementos nutritivos que las alimentan al tiempo que impiden que se diferencien en tipos de célula especializados.
Las células se dividen y se propagan sobre la superficie de la bandeja. Cuando empiezan a acumularse en la bandeja las células se remueven gentilmente y se colocan en varios cultivos frescos, un proceso denominado replantación. Si las células pueden replantarse exitosamente muchas veces a lo largo de varios meses se ha establecido una nueva línea de células madre de embrión, que consiste de millones de células genéticamente idénticas.
“Hemos estado procediendo cuidadosamente a fin de considerar los aspectos éticos, legales y de investigación humana, y ahora estamos listos para avanzar”, dijo Timothy Johnson, director del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la U. M.. “La tecnología de células madre tiene un gran potencial para salvar vidas y mejorar la salud, y es importante que se sigan todas las sendas de la investigación para asegurar que las curas se obtengan lo más pronto posible”.
La financiación para el Consorcio de Terapias de Célula madre del instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica incluye compromisos del Instituto Taubman, la vicepresidenta ejecutiva para Asuntos Médicos, ora Hirsch Pescovitz, el ex vicepresidente ejecutivo para Asuntos Médicos, Robert Kelch; el decano de la Escuela de Medicina, James Wooliscroft; el Centro Integral del Cáncer, el Departamento de Pediatría y Enfermedades Contagiosas, la Oficina del Vicepresidente para Investigación, la Escuela de Odontología; el Departamento de Patología, el Departamento de Biología Celular y del Desarrollo, el Colegio de Ingeniería, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Departamento de Neurología. 
La Universidad de Michigan empezará a aceptar embriones donados para la investigación de células madre
Los investigadores en la Universidad de Michigan han recibido la aprobación para empezar a aceptar embriones donados que se usarán en la obtención de las primeras líneas de células madre de embriones humanos de la Universidad. Las líneas de células se usarán para estudiar las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias, para probar tratamientos potenciales y para la búsqueda de curas.
El programa de donación de embriones y obtención de líneas de células es el primer proyecto de la U. M. posibilitado por la Propuesta 2, la enmienda de la Constitución estatal que aflojó las restricciones sobre la investigación de células madre de embriones humanos en Michigan.
La ley aprobada por los votantes en noviembre de 2008 permite que los investigadores en Michigan obtengan nuevas líneas de células madre de embriones a partir de embriones donados que de otra manera serían desechados. Desde la aprobación de la Propuesta 2, la Universidad se ha esforzado para asegurar que la investigación cumpla con la ley Federal y con la Constitución de Michigan, como asimismo con las extensas regulaciones nuevas establecidas el verano (hemisferio norte) pasado por los Institutos Nacionales de Salud.
Para asegurar el cumplimiento pleno, el proyecto tuvo que ser aprobado por el Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes, y la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina. Ambos comités están compuestos por médicos, científicos, e expertos en ética, abogados y miembros de la comunidad que evaluaron si el proyecto se conducirá de acuerdo a normas éticas, legales y para beneficio de los pacientes. El proyecto se aprobó el 11 de noviembre.
El trabajo de obtención de líneas de células lo conducirá el Consorcio de Terapias de Células Madre de la UM. Lanzado en marzo con compromisos de financiación de alrededor de $2 millones el Consorcio involucra a investigadores de todo el campus de la U. M., como asimismo colaboradores en la Universidad estatal de Michigan y la Universidad estatal Wayne.
“Durante la campaña del año pasado por la Propuesta 2 los oponentes de la investigación con células madre de embrión humano alegaron que la enmienda constitucional abriría paso a trabajos científicos no regulados”, dijo Garyt Smith, codirector del consorcio en la U. M. “Pero el hecho de que ha tomado muchos meses la aclaración de todos los pasos regulatorios requeridos para iniciar este proyecto demuestra que la ciencia de células madre de embriones humanos se cuenta entre las arias de investigación más reglamentadas”.
“Finalmente los investigadores de la Universidad de Michigan se unirán a sus colegas en todo el mundo en la exploración plena de la promesa de la investigación de células madre de embriones”, dijo Smith, un profesor asociado de obstetricia y ginecología.
Los científicos de la U. M. esperan alcanzar su primera derivación de células madre de embrión a mediados del año 2010, dijo Smith. Se ha reservado un espacio de laboratorio de 1.254 pies cuadrados (116,5 metros cuadrados) para el trabajo, y se ha dotado a los laboratorios con los equipos más avanzados. La Universidad contrató a tres nuevos investigadores asociados para el proyecto, y pronto se contratará un cuarto.
El Consorcio ha asegurado todas las aprobaciones necesarias para iniciar la aceptación de embriones que fueron creados con propósitos reproductivos pero ya no se necesitan o son inadecuados para el uso clínico. De acuerdo con la ley federal y estatal, estas donaciones en requieren el consentimiento voluntario informado del donante, documentado por escrito.
“Dado que esto representó el primer proyecto en la Universidad de Michigan en el cual iban a usarse embriones para la obtención de células madre de embriones, el Comité trabajó exhaustivamente para asegurar que la investigación propuesta cumpliese con todas las reglamentaciones estatales y federales pertinentes”, dijo James Shayman, copresidente del Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes.
“Si bien se necesitaron varios meses para completar la revisión de este trabajo creemos que el Comité, trabajando junto con la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina fue debidamente diligente en este proceso”, indicó Shayman., vicepresidente asociado de la U. M. para asuntos de investigación y salud. “Creemos que la investigación propuesta cumple o excede todas las normas estatales y federales requeridas y actualmente vigentes”.
Además de la obtención de nuevas líneas de ser una madre de embriones los investigadores del consorcio refinarán las técnicas desarrolladas recientemente para convertir células de piel de adultos en células madre pluripotentes, conocidas como células iPS. En estas células reprogramadas existen la mayoría de las propiedades científicamente valiosas de las células madre de embriones al tiempo que permiten que los investigadores prescindan totalmente de los embriones.
“Llevaremos a cabo todas las formas de investigación de las células madre de manera que podamos lograr avances científicos y médicos sin que importe de donde provienen”, dijo Sean Morrison, director del Centro para Biología de Célula más eclesial madre de la U. M.
A principio del año próximo el Consorcio hará un llamado para propuestas de investigadores de la U. M. que busquen financiación para la obtención de nuevas líneas de células iPS, dijo Sue O’Shea, codirectora del consorcio y profesora de biología celular y del desarrollo.
Una prioridad alta para el consorcio encabezado por la V. M. es la obtención de nuevas líneas de células madre de embrión humano y de iPS que sean portadoras de los genes responsables por enfermedades hereditarias.
“Hay muy pocos programas universitarios en Estados Unidos que deriven líneas de células madre de embrión afectadas por enfermedades”, dijo O’Shea. “Nuestro nicho especial será la creación, el estudio y la comprensión del desarrollo normal y anormal de las líneas de células madre afectadas por enfermedad, tanto de líneas de células de embrión como de IPS”.
Las primeras enfermedades enfocadas probablemente incluirán los trastornos neurológicos tales como la esclerosis lateral amiotrófica (el mal de Lou Gherig), la enfermedad de Huntington y el mal de Alzheimer.
“La investigación de células madre tiene aplicación especial en las enfermedades neurológicas”, dijo Eva Feldman, directora del Instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica de la U. M. y profesora de neurología. “La provisión de líneas de células madre que contengan los genes que llevan a enfermedades específicas será de un beneficio increíble para los científicos médicos”.
“Esto ayudará a entender el origen y la progresión de muchas enfermedades, nos permitirá que obtengamos nuevos medicamentos y terapias con una eficiencia que antes no podíamos ni soñar, y en última instancia encontrar tratamientos para la enfermedad donde ahora no existe alguna”, dijo Feldman. “Éste es un gran paso adelante”.
Smith dijo que la nueva iniciativa de células madre aprovechará una de las fortalezas centrales de la VM: la investigación colaborativa interdisciplinaria. El Consorcio de la Célula Madre trabajará sobre las colaboraciones ya existentes entre investigadores en la Escuela de Medicina, la Escuela de Odontología, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Colegio de Ciencias de Ingeniería, señaló.
“Estas líneas de célula madre nos abrirán un nuevo conocimiento de las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias”, dijo Smith. “Nuestras asociaciones en todo el campus permitirán que integremos las novedosas conclusiones biológicas sobre las células madre con los avances recientes en las ciencias de ingeniería y materiales para el desarrollo de nuevos tratamientos de enfermedades que beneficiarán a los pacientes”.
Las células madre de embrión son las células maestras del cuerpo; se replican interminablemente y forman los más de 200 tipos de célula en el cuerpo humano. Los científicos esperan que estas células notablemente versátiles —y las IPS que las imitan— puedan reemplazar algún día las células falladas o los tejidos enfermos en los órganos afectados. Este campo naciente se conoce como la medicina regenerativa, y el nuevo Consorcio para Terapias de Célula Madre coloca a la Universidad de Michigan en posición de desempeñar un papel pionero en esta investigación.
“Esta iniciativa ayudará a llevar la Universidad de Michigan a la primera línea de cada aspecto de la biología de células madre”, dijo Doug Engel, director del departamento de biología celular y del desarrollo y director de la junta científica asesora del consorcio. “Además de permitir un nuevo trabajo científico y clínico importante, esto nos coloca en una posición increíblemente fuerte para la obtención de cualquier nuevo fondo federal que se ponga a disposición para la investigación de las células madre, y para enrolar a los científicos jóvenes más brillantes en este terreno”.
Para crear una línea de células de embrión los investigadores remueven un grupo de células de un embrión de cinco días cuyo tamaño es aproximadamente el del punto al final de esta frase. A esa altura del desarrollo no hay especialización de tejidos alguna. Las células madre de embrión se extraen de los embriones y se colocan en una bandeja de cultivo que contiene elementos nutritivos que las alimentan al tiempo que impiden que se diferencien en tipos de célula especializados.
Las células se dividen y se propagan sobre la superficie de la bandeja. Cuando empiezan a acumularse en la bandeja las células se remueven gentilmente y se colocan en varios cultivos frescos, un proceso denominado replantación. Si las células pueden replantarse exitosamente muchas veces a lo largo de varios meses se ha establecido una nueva línea de células madre de embrión, que consiste de millones de células genéticamente idénticas.
“Hemos estado procediendo cuidadosamente a fin de considerar los aspectos éticos, legales y de investigación humana, y ahora estamos listos para avanzar”, dijo Timothy Johnson, director del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la U. M.. “La tecnología de células madre tiene un gran potencial para salvar vidas y mejorar la salud, y es importante que se sigan todas las sendas de la investigación para asegurar que las curas se obtengan lo más pronto posible”.
La financiación para el Consorcio de Terapias de Célula madre del instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica incluye compromisos del Instituto Taubman, la vicepresidenta ejecutiva para Asuntos Médicos, ora Hirsch Pescovitz, el ex vicepresidente ejecutivo para Asuntos Médicos, Robert Kelch; el decano de la Escuela de Medicina, James Wooliscroft; el Centro Integral del Cáncer, el Departamento de Pediatría y Enfermedades Contagiosas, la Oficina del Vicepresidente para Investigación, la Escuela de Odontología; el Departamento de Patología, el Departamento de Biología Celular y del Desarrollo, el Colegio de Ingeniería, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Departamento de Neurología. 
La Universidad de Michigan empezará a aceptar embriones donados para la investigación de células madre
Los investigadores en la Universidad de Michigan han recibido la aprobación para empezar a aceptar embriones donados que se usarán en la obtención de las primeras líneas de células madre de embriones humanos de la Universidad. Las líneas de células se usarán para estudiar las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias, para probar tratamientos potenciales y para la búsqueda de curas.
El programa de donación de embriones y obtención de líneas de células es el primer proyecto de la U. M. posibilitado por la Propuesta 2, la enmienda de la Constitución estatal que aflojó las restricciones sobre la investigación de células madre de embriones humanos en Michigan.
La ley aprobada por los votantes en noviembre de 2008 permite que los investigadores en Michigan obtengan nuevas líneas de células madre de embriones a partir de embriones donados que de otra manera serían desechados. Desde la aprobación de la Propuesta 2, la Universidad se ha esforzado para asegurar que la investigación cumpla con la ley Federal y con la Constitución de Michigan, como asimismo con las extensas regulaciones nuevas establecidas el verano (hemisferio norte) pasado por los Institutos Nacionales de Salud.
Para asegurar el cumplimiento pleno, el proyecto tuvo que ser aprobado por el Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes, y la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina. Ambos comités están compuestos por médicos, científicos, e expertos en ética, abogados y miembros de la comunidad que evaluaron si el proyecto se conducirá de acuerdo a normas éticas, legales y para beneficio de los pacientes. El proyecto se aprobó el 11 de noviembre.
El trabajo de obtención de líneas de células lo conducirá el Consorcio de Terapias de Células Madre de la UM. Lanzado en marzo con compromisos de financiación de alrededor de $2 millones el Consorcio involucra a investigadores de todo el campus de la U. M., como asimismo colaboradores en la Universidad estatal de Michigan y la Universidad estatal Wayne.
“Durante la campaña del año pasado por la Propuesta 2 los oponentes de la investigación con células madre de embrión humano alegaron que la enmienda constitucional abriría paso a trabajos científicos no regulados”, dijo Garyt Smith, codirector del consorcio en la U. M. “Pero el hecho de que ha tomado muchos meses la aclaración de todos los pasos regulatorios requeridos para iniciar este proyecto demuestra que la ciencia de células madre de embriones humanos se cuenta entre las arias de investigación más reglamentadas”.
“Finalmente los investigadores de la Universidad de Michigan se unirán a sus colegas en todo el mundo en la exploración plena de la promesa de la investigación de células madre de embriones”, dijo Smith, un profesor asociado de obstetricia y ginecología.
Los científicos de la U. M. esperan alcanzar su primera derivación de células madre de embrión a mediados del año 2010, dijo Smith. Se ha reservado un espacio de laboratorio de 1.254 pies cuadrados (116,5 metros cuadrados) para el trabajo, y se ha dotado a los laboratorios con los equipos más avanzados. La Universidad contrató a tres nuevos investigadores asociados para el proyecto, y pronto se contratará un cuarto.
El Consorcio ha asegurado todas las aprobaciones necesarias para iniciar la aceptación de embriones que fueron creados con propósitos reproductivos pero ya no se necesitan o son inadecuados para el uso clínico. De acuerdo con la ley federal y estatal, estas donaciones en requieren el consentimiento voluntario informado del donante, documentado por escrito.
“Dado que esto representó el primer proyecto en la Universidad de Michigan en el cual iban a usarse embriones para la obtención de células madre de embriones, el Comité trabajó exhaustivamente para asegurar que la investigación propuesta cumpliese con todas las reglamentaciones estatales y federales pertinentes”, dijo James Shayman, copresidente del Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes.
“Si bien se necesitaron varios meses para completar la revisión de este trabajo creemos que el Comité, trabajando junto con la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina fue debidamente diligente en este proceso”, indicó Shayman., vicepresidente asociado de la U. M. para asuntos de investigación y salud. “Creemos que la investigación propuesta cumple o excede todas las normas estatales y federales requeridas y actualmente vigentes”.
Además de la obtención de nuevas líneas de ser una madre de embriones los investigadores del consorcio refinarán las técnicas desarrolladas recientemente para convertir células de piel de adultos en células madre pluripotentes, conocidas como células iPS. En estas células reprogramadas existen la mayoría de las propiedades científicamente valiosas de las células madre de embriones al tiempo que permiten que los investigadores prescindan totalmente de los embriones.
“Llevaremos a cabo todas las formas de investigación de las células madre de manera que podamos lograr avances científicos y médicos sin que importe de donde provienen”, dijo Sean Morrison, director del Centro para Biología de Célula más eclesial madre de la U. M.
A principio del año próximo el Consorcio hará un llamado para propuestas de investigadores de la U. M. que busquen financiación para la obtención de nuevas líneas de células iPS, dijo Sue O’Shea, codirectora del consorcio y profesora de biología celular y del desarrollo.
Una prioridad alta para el consorcio encabezado por la V. M. es la obtención de nuevas líneas de células madre de embrión humano y de iPS que sean portadoras de los genes responsables por enfermedades hereditarias.
“Hay muy pocos programas universitarios en Estados Unidos que deriven líneas de células madre de embrión afectadas por enfermedades”, dijo O’Shea. “Nuestro nicho especial será la creación, el estudio y la comprensión del desarrollo normal y anormal de las líneas de células madre afectadas por enfermedad, tanto de líneas de células de embrión como de IPS”.
Las primeras enfermedades enfocadas probablemente incluirán los trastornos neurológicos tales como la esclerosis lateral amiotrófica (el mal de Lou Gherig), la enfermedad de Huntington y el mal de Alzheimer.
“La investigación de células madre tiene aplicación especial en las enfermedades neurológicas”, dijo Eva Feldman, directora del Instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica de la U. M. y profesora de neurología. “La provisión de líneas de células madre que contengan los genes que llevan a enfermedades específicas será de un beneficio increíble para los científicos médicos”.
“Esto ayudará a entender el origen y la progresión de muchas enfermedades, nos permitirá que obtengamos nuevos medicamentos y terapias con una eficiencia que antes no podíamos ni soñar, y en última instancia encontrar tratamientos para la enfermedad donde ahora no existe alguna”, dijo Feldman. “Éste es un gran paso adelante”.
Smith dijo que la nueva iniciativa de células madre aprovechará una de las fortalezas centrales de la VM: la investigación colaborativa interdisciplinaria. El Consorcio de la Célula Madre trabajará sobre las colaboraciones ya existentes entre investigadores en la Escuela de Medicina, la Escuela de Odontología, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Colegio de Ciencias de Ingeniería, señaló.
“Estas líneas de célula madre nos abrirán un nuevo conocimiento de las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias”, dijo Smith. “Nuestras asociaciones en todo el campus permitirán que integremos las novedosas conclusiones biológicas sobre las células madre con los avances recientes en las ciencias de ingeniería y materiales para el desarrollo de nuevos tratamientos de enfermedades que beneficiarán a los pacientes”.
Las células madre de embrión son las células maestras del cuerpo; se replican interminablemente y forman los más de 200 tipos de célula en el cuerpo humano. Los científicos esperan que estas células notablemente versátiles —y las IPS que las imitan— puedan reemplazar algún día las células falladas o los tejidos enfermos en los órganos afectados. Este campo naciente se conoce como la medicina regenerativa, y el nuevo Consorcio para Terapias de Célula Madre coloca a la Universidad de Michigan en posición de desempeñar un papel pionero en esta investigación.
“Esta iniciativa ayudará a llevar la Universidad de Michigan a la primera línea de cada aspecto de la biología de células madre”, dijo Doug Engel, director del departamento de biología celular y del desarrollo y director de la junta científica asesora del consorcio. “Además de permitir un nuevo trabajo científico y clínico importante, esto nos coloca en una posición increíblemente fuerte para la obtención de cualquier nuevo fondo federal que se ponga a disposición para la investigación de las células madre, y para enrolar a los científicos jóvenes más brillantes en este terreno”.
Para crear una línea de células de embrión los investigadores remueven un grupo de células de un embrión de cinco días cuyo tamaño es aproximadamente el del punto al final de esta frase. A esa altura del desarrollo no hay especialización de tejidos alguna. Las células madre de embrión se extraen de los embriones y se colocan en una bandeja de cultivo que contiene elementos nutritivos que las alimentan al tiempo que impiden que se diferencien en tipos de célula especializados.
Las células se dividen y se propagan sobre la superficie de la bandeja. Cuando empiezan a acumularse en la bandeja las células se remueven gentilmente y se colocan en varios cultivos frescos, un proceso denominado replantación. Si las células pueden replantarse exitosamente muchas veces a lo largo de varios meses se ha establecido una nueva línea de células madre de embrión, que consiste de millones de células genéticamente idénticas.
“Hemos estado procediendo cuidadosamente a fin de considerar los aspectos éticos, legales y de investigación humana, y ahora estamos listos para avanzar”, dijo Timothy Johnson, director del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la U. M.. “La tecnología de células madre tiene un gran potencial para salvar vidas y mejorar la salud, y es importante que se sigan todas las sendas de la investigación para asegurar que las curas se obtengan lo más pronto posible”.
La financiación para el Consorcio de Terapias de Célula madre del instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica incluye compromisos del Instituto Taubman, la vicepresidenta ejecutiva para Asuntos Médicos, ora Hirsch Pescovitz, el ex vicepresidente ejecutivo para Asuntos Médicos, Robert Kelch; el decano de la Escuela de Medicina, James Wooliscroft; el Centro Integral del Cáncer, el Departamento de Pediatría y Enfermedades Contagiosas, la Oficina del Vicepresidente para Investigación, la Escuela de Odontología; el Departamento de Patología, el Departamento de Biología Celular y del Desarrollo, el Colegio de Ingeniería, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Departamento de Neurología. 
En Corrientes nació el primer bebé con nueva técnica para infertilidad masculina
Vito Nicolás es el primer bebé del mundo que nació mediante un innovador sistema de fecundación que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. El pequeño pesó 3.100 kilos y se encuentra en perfecto estado de salud. 
LOS NUMEROS
40-45%
de los problemas de reproducción se deben a factores masculinos, y en 25% de los hombres no se encuentra explicación a la esterilidad.
Tiene apenas 10 días de nacido y sin embargo, en él se encierra una historia de muchos años de búsqueda, esperanza y sobre todo fe. Vito Nicolás se convirtió en el “bebé milagro” correntino, ya que es el primer niño que nace en el mundo mediante una novedosa técnica de fecundación para infertilidad masculina.
“Siempre estuvimos seguros de que iba a quedar embarazada”, contó la mamá a El Litoral, mientras su esposo resaltó que “la confianza en Dios y en los médicos hizo que este milagro suceda”. Si bien prefirieron reservar sus nombres, contaron a este medio que la llegada de Vito (en italiano significa “vida”) fue el resultado de más de 10 años de “no bajar los brazos y probar diferentes tratamientos para concebirlo”.
Después de recorrer diversas clínicas especializadas en fertilización de Buenos Aires, la doctora María Antonia Sandoval de Romano (MPN°1031), quien durante todos estos años acompañó a la pareja y tuvo la responsabilidad de controlar los 9 me-ses de gestación, los derivó a fines del año pasado al Cen-tro de Especialización en Reproducción (CER) de Buenos Aires. Allí, la especialista Ester Polak aplicó un innovador sistema que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. “Antes creían que ella tenía el problema para no quedar embarazada debido a que años atrás había sido operada por un tumor ovárico. Hasta que en el CER decidieron hacerle el estudio a él y se detectó que los espermatozoides tenían escasa movilidad y alto porcentaje de fragmentación de ADN”, contó la doctora Romano.
Tras identificar las anomalías “nos dijeron que se podía probar una nueva técnica en nosotros y como nos garantizaron que no había riesgo para ella ni el bebé decidimos seguir adelante”, dijo el papá de Vito, mientras miraba como su pequeño hijo era amamantado.
Innovadora técnica
Este caso fue el primer em-barazo obtenido con un sistema de filtrado selectivo de esperma, denominado “separación magnética con columnas de Anexina V”, según se publicó en el último número de la revista de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva. Se trata de un procedimiento que promete ser especialmente útil en casos de infertilidad masculina con fallas reiteradas en intentos de fertilización asistida, en los que no se puede determinar la causa.
En marzo de este año, la pareja se sometió al tratamiento y por “causas divinas” -como califican ellos a su caso- además de la confianza depositada en los médicos que los trataron, en la primera prueba ya quedó embarazada.
Pero en medio de la alegría por el logro de concebir, se mezclaron los temores ya que con los tratamientos anteriores la mujer llegó a quedar embarazada en dos oportunidades (una de ellas de mellizos), pero ambas gestaciones no llegaron a término. “Fueron los únicos momentos en que me sentí triste”, dijo hoy la feliz mamá.
Asimismo, Romano -cirujana y especialista en tocoginecología egresada de la Unne- señaló que “fue un embarazo de alto riesgo, por ser paciente heparinizada a causa de una trombosis a los 5 meses de gestación y en las últimas semanas tuvo hipertensión arterial”, explicó. “Por eso el crecimiento de Vito lo vivimos día a día, con controles ecográficos, hematológicos y cardiológicos”, añadió luego la profesional.
Canto a la vida
Si bien el parto estaba programado recién para esta semana, a las 0.15 del 28 de noviembre Vito decidió que era hora de llegar al mundo mediante una cesárea realizada en la Clínica del Iberá. Aunque desde el CER insistían en que el alumbramiento se diera en Buenos Aires, “siempre confiamos en la calidad de profesionales que hay en nuestra provincia y que existe la infraestructura para estas situaciones, por eso decidimos que nuestro bebé nazca en Corrientes”, destacó el orgulloso papá.
“En la sala de cirugía éramos decenas de especialistas monitoreando segundo a segundo el trabajo de parto”, recordó Romano. Así las cosas, poco después de la medianoche del 28, con un prolongado llanto Vito anunció su llegada con 3.100 kilos. “Teníamos preparado el servicio de Neonatología para derivarlo, colocarlo en incubadora, pero no fue necesario ya que su estado de salud fue excelente”, resaltó la médica.
“Ojalá que muchas parejas que estén atravesando por la misma situación no bajen los brazos, con fe, constancia, confianza en los médicos y sobre todo en la mano de Dios se pueden alcanzar los logros”, expresaron ambos, como un mensaje de esperanza a otros que buscan convertirse en padres con ayuda de la ciencia.
En el calor de su hogar, hoy esta familia correntina disfruta de la bendición de ver crecer día a día a su bebé que durante tantos años fue buscado con ansias y perseverancia. Un milagro de vida llamado Vito Nicolás.
En Corrientes nació el primer bebé con nueva técnica para infertilidad masculina
Vito Nicolás es el primer bebé del mundo que nació mediante un innovador sistema de fecundación que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. El pequeño pesó 3.100 kilos y se encuentra en perfecto estado de salud. 
LOS NUMEROS
40-45%
de los problemas de reproducción se deben a factores masculinos, y en 25% de los hombres no se encuentra explicación a la esterilidad.
Tiene apenas 10 días de nacido y sin embargo, en él se encierra una historia de muchos años de búsqueda, esperanza y sobre todo fe. Vito Nicolás se convirtió en el “bebé milagro” correntino, ya que es el primer niño que nace en el mundo mediante una novedosa técnica de fecundación para infertilidad masculina.
“Siempre estuvimos seguros de que iba a quedar embarazada”, contó la mamá a El Litoral, mientras su esposo resaltó que “la confianza en Dios y en los médicos hizo que este milagro suceda”. Si bien prefirieron reservar sus nombres, contaron a este medio que la llegada de Vito (en italiano significa “vida”) fue el resultado de más de 10 años de “no bajar los brazos y probar diferentes tratamientos para concebirlo”.
Después de recorrer diversas clínicas especializadas en fertilización de Buenos Aires, la doctora María Antonia Sandoval de Romano (MPN°1031), quien durante todos estos años acompañó a la pareja y tuvo la responsabilidad de controlar los 9 me-ses de gestación, los derivó a fines del año pasado al Cen-tro de Especialización en Reproducción (CER) de Buenos Aires. Allí, la especialista Ester Polak aplicó un innovador sistema que permite “filtrar” los espermatozoides para separar los sanos de los dañados. “Antes creían que ella tenía el problema para no quedar embarazada debido a que años atrás había sido operada por un tumor ovárico. Hasta que en el CER decidieron hacerle el estudio a él y se detectó que los espermatozoides tenían escasa movilidad y alto porcentaje de fragmentación de ADN”, contó la doctora Romano.
Tras identificar las anomalías “nos dijeron que se podía probar una nueva técnica en nosotros y como nos garantizaron que no había riesgo para ella ni el bebé decidimos seguir adelante”, dijo el papá de Vito, mientras miraba como su pequeño hijo era amamantado.
Innovadora técnica
Este caso fue el primer em-barazo obtenido con un sistema de filtrado selectivo de esperma, denominado “separación magnética con columnas de Anexina V”, según se publicó en el último número de la revista de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva. Se trata de un procedimiento que promete ser especialmente útil en casos de infertilidad masculina con fallas reiteradas en intentos de fertilización asistida, en los que no se puede determinar la causa.
En marzo de este año, la pareja se sometió al tratamiento y por “causas divinas” -como califican ellos a su caso- además de la confianza depositada en los médicos que los trataron, en la primera prueba ya quedó embarazada.
Pero en medio de la alegría por el logro de concebir, se mezclaron los temores ya que con los tratamientos anteriores la mujer llegó a quedar embarazada en dos oportunidades (una de ellas de mellizos), pero ambas gestaciones no llegaron a término. “Fueron los únicos momentos en que me sentí triste”, dijo hoy la feliz mamá.
Asimismo, Romano -cirujana y especialista en tocoginecología egresada de la Unne- señaló que “fue un embarazo de alto riesgo, por ser paciente heparinizada a causa de una trombosis a los 5 meses de gestación y en las últimas semanas tuvo hipertensión arterial”, explicó. “Por eso el crecimiento de Vito lo vivimos día a día, con controles ecográficos, hematológicos y cardiológicos”, añadió luego la profesional.
Canto a la vida
Si bien el parto estaba programado recién para esta semana, a las 0.15 del 28 de noviembre Vito decidió que era hora de llegar al mundo mediante una cesárea realizada en la Clínica del Iberá. Aunque desde el CER insistían en que el alumbramiento se diera en Buenos Aires, “siempre confiamos en la calidad de profesionales que hay en nuestra provincia y que existe la infraestructura para estas situaciones, por eso decidimos que nuestro bebé nazca en Corrientes”, destacó el orgulloso papá.
“En la sala de cirugía éramos decenas de especialistas monitoreando segundo a segundo el trabajo de parto”, recordó Romano. Así las cosas, poco después de la medianoche del 28, con un prolongado llanto Vito anunció su llegada con 3.100 kilos. “Teníamos preparado el servicio de Neonatología para derivarlo, colocarlo en incubadora, pero no fue necesario ya que su estado de salud fue excelente”, resaltó la médica.
“Ojalá que muchas parejas que estén atravesando por la misma situación no bajen los brazos, con fe, constancia, confianza en los médicos y sobre todo en la mano de Dios se pueden alcanzar los logros”, expresaron ambos, como un mensaje de esperanza a otros que buscan convertirse en padres con ayuda de la ciencia.
En el calor de su hogar, hoy esta familia correntina disfruta de la bendición de ver crecer día a día a su bebé que durante tantos años fue buscado con ansias y perseverancia. Un milagro de vida llamado Vito Nicolás.