Las mujeres que preservan su fertilidad tienen un menor nivel de preocupación por el cáncer
Desde que IVI pusiera en marcha el pasado 2007 el Plan de Preservación de Fertilidad para enfermos de cáncer, más de un centenar de mujeres y otro de hombres, han depositado sus gametos en las diferentes clínicas IVI de España, de manera gratuita, con el fin de poder ser padres en un futuro. La edad media del programa es de 30,2 años y el 71% de las mujeres que se han acogido al mismo padece un cáncer de mama.
“Dar el paso de depositar tus gametos en una clínica de infertilidad para una persona joven que nunca ha estado enferma y de repente, le comunican algo tan duro como es la detección de un tumor, ayuda a ver la enfermedad como algo transitorio con un final feliz”, comenta la psicóloga de IVI, Pilar Dolz.
“Mientras que para el hombre es más fácil, porque se trata de depositar una muestra de manera inmediata, para la mujer debe de ser una decisión más meditada por ella y por su oncólogo que es quien debe de decidir cuánto tiempo tiene la paciente antes de someterse a la radio o quimioterapia. Sin embargo el 50% de nuestro programa de preservación de fertilidad es masculino y el otro 50% femenino, lo que confirma el deseo maternal tan fuerte que tenemos las mujeres” añade la psicóloga.
Por otra parte, un trabajo de investigación realizado recientemente por IVI, Infertility and cancer in young women. Psychological features, ha revelado que las mujeres jóvenes que preservan su tejido ovárico por cáncer tienen un nivel menor de preocupación por la enfermedad.
Para la investigación se ha empleado una muestra de 40 mujeres en edad reproductiva -en el momento previo al tratamiento de quimio o radioterapia- a las que les fue diagnosticado el cáncer.
“Este estudio psicológico ha revelado que el grado de preocupación de las pacientes decreció en el momento en el que fueron sometidas a la extracción de su corteza ovárica, con la finalidad de conservar su fertilidad en un futuro” comenta la psicóloga, “lo que ya constituye un buen motivo para preservar la fertilidad”, concluye. El 75 % de las mujeres que se sometieron a la intervención lo hicieron con el propósito de ser madres en un futuro, aunque también se detectó la necesidad de muchas de ellas de recuperar su función hormonal.
En la actualidad, el avance de los tratamientos oncológicos permite que más del 70% de los individuos sobrevivan al cáncer, sin embargo, cualquiera de los tratamientos oncológicos empleados hasta hoy (quimioterapia, radioterapia o cirugía) pueden generar infertilidad tanto en varones como en mujeres que estén todavía en edad fértil.
Más allá de la supervivencia, cada vez adquieren mayor importancia las consecuencias del cáncer y la calidad de vida de los que lo superan, por ello resulta fundamental recibir una correcta información del riesgo que conllevan los tratamientos oncológicos para la futura fertilidad, qué métodos existen actualmente para preservarla antes de los tratamientos y qué opciones reproductivas tienen el varón y la mujer tras el tratamiento oncológico.
¿Qué se debe de hacer para preservar la fertilidad?
En el caso de varones, la opción más adecuada para poder ser padre después del cáncer es la criopreservación de una muestra de semen antes del tratamiento, de no hacerlo, las posibilidades de una recuperación espermática normal no superan el 20-30%.
Las mujeres disponen de varias posibilidades para poder tener hijos en un futuro y una de ellas es la vitrificación de sus óvulos y otra la congelación de tejido ovárico.
“A veces es difícil pensar en un futuro cuando te diagnostican un cáncer, no obstante el paciente oncológico en edad reproductiva debe de tener en cuenta que 7 de cada 10 personas superan la enfermedad, de modo que desde IVI aconsejamos a los hombres que acudan a nuestro centro para informarse de los pasos que hay que seguir para depositar una muestra de semen y a las mujeres que consulten con su oncólogo la posibilidad de postergar la quimio o radioterapia unos días, con el fin de vitrificar sus óvulos o su tejido ovárico”, informa Juan Antonio García- Velasco, director del Programa para la preservación de la fertilidad de IVI.
¿En qué consiste el método de la vitrificación?
Tras una estimulación ovárica se extraen los óvulos maduros y se guardan vitrificados para descongelarlos cuando superado el cáncer se desee ser madre a través de un tratamiento de reproducción asistida. La técnica de la vitrificación se realiza en todos los centros IVI de forma totalmente gratuita a las pacientes con cáncer.
¿Cuándo congelar el tejido ovárico?
Cuando la estimulación ovárica está contraindicada y se persigue proteger y conservar la función ovárica se puede optar por la criopreservación de tejido ovárico para su posterior implante de forma que se mantenga la función hormonal ovárica; esta técnica se realizaría en los correspondientes centros acreditados como el IVI Bilbao (único centro privado en España).
El tratamiento consistiría en extraer un fragmento de la corteza ovárica y congelarlo a 196 grados bajo cero hasta que la mujer haya superado la enfermedad y desee ser madre, en ese momento la muestra se descongela y se le implanta a través de laparoscopia y con anestesia epidural.
Ser Padre o Madre después del Cáncer
El Plan para la Preservación de la Fertilidad en pacientes oncológicos se puso en marcha en abril de 2008 y cuenta con la colaboración de las Juntas Provinciales de la AECC de Barcelona, Valencia, Alicante y Castellón, de Bancaja y de la compañía Merck Serono.
Con el objetivo de dar a conocer el Proyecto para la Preservación de la Fertilidad, la FIVI ha desarrollado un protocolo de actuación para que tanto médicos (ginecólogos, oncólogos…) como público general conozcan esta iniciativa través de charlas y folletos informativos; así mismo, existe un teléfono gratuito (900 852 100) para que todas aquellas personas a las que se les detecte un cáncer y quieran ser padres en un futuro cuenten con toda la información necesaria para acceder al Programa para preservar la fertilidad.