La reproducción asistida entra en la adolescencia

La reproducción asistida es mucho más que una técnica médica. La imposibilidad de concebir un hijo por medios naturales lleva a miles de mujeres y hombres a depositar todas sus esperanzas de convertirse en madres y padres en técnicas como la inseminación artificial, la fecundación in vitro o la donación ovocitaria.
El Insituto Valenciano de la infertilidad (IVI) de Castellón lleva 15 años trabajando para que ese sueño se convierta en realidad, tiempo en el que ha logrado el nacimiento de 2.953 bebés mediante alguna de las técnicas de reproducción asistida. «El primer niño que nació en Castellón mediante las técnicas aplicadas en el IVI ya es un adolescente», apuntó ayer el director del IVI Castellón, Manuel Rodríguez.
Desde 1995 en que abriera sus puertas en la avenida del Lidón -las instalaciones del IVI se trasladaron a la avenida Capuchinos en 2003-, han sido atendidos 4.909 pacientes de Castellón que han implicado un total de 7.207 tratamientos entre inseminaciones artificiales, fecundaciones in vitro (FIV) y vitrificaciones -congelación de óvulos-, con una tasa de gestación en fiv que se sitúa en el 54%.
Quince años dan para mucho y más en un ámbito como el de la reproducción asistida, al que cada vez acuden más mujeres y hombres por problemas de esterilidad (se calcula que más de 860.000 parejas españolas padecen infertilidad y cada año se diagnostican en España 16.000 nuevos casos). Entre otras, ha crecido la demanda de mujeres solteras que quieren someterse a técnicas de reproducción asistida (suponen en torno al 10% del total de pacientes).
Pero uno de los principales hitos ha sido el aumento en la tasa de éxito en la fecundación in vitro, «que ha pasado de estar en torno al 35% hace 15 años a situarse en el 54%».
«Estamos orgullos de haber contribuido en estos 15 años con cerca de 3.000 recién nacidos. Nuestro objetivo ha sido lograr embarazos y tener niños gordos y sanos que nos molesten por la calle y nuestro reto futuro sigue siendo embarazar y embarazar sano», subrayó el doctor Manuel Rodríguez.
El IVI también ha llevado a cabo 252 ciclos de diagnóstico genético preimplantacional, con una tasa de éxito del 35%, que ha permitido seleccionar los embriones libres de problemas cromosómicos y evitar así enfermedades genéticas en los futuros niños. En muchos casos se ha aplicado a mujeres mayores de 40 años que deseaban evitar el riesgo de que sus hijos padecieran enfermedades como el síndrome de Down, pero también ha habido dos casos en que se ha evitado transmitir enfermedades raras: un síndrome de Hunter (una especie de Parkinson) y una displasia ectodérmica anhidrótica, una patología que provoca un desarrollo anormal de la piel, el cabello, los dientes y las glándulas sudoríparas.
El IVI también oferta un servicio gratuito de vitrificación de ovocitos o congelación de corteza ovárica para mujeres a las que se ha diagnosticado un cáncer antes de que empiecen el tratamiento.
Fuente: LAS PROVINCIAS

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