Archivo de noviembre de 2011

Aumenta la infertilidad masculina debido a factores ambientales

El 50% de los problemas de fertilidad se debe a causas masculinas

De los más de 800.000 casos de parejas con dificultades para tener hijos en nuestro país, alrededor del 50% son causados por infertilidad masculina, una cifra que va en aumento debido a la pérdida de calidad del semen de los españoles en los últimos años. Esto se debe a los problemas derivados del actual estilo de vida, como una alimentación poco saludable, el estrés y el consumo de alcohol o tabaco. Sin embargo, existen también otros factores ambientales que repercuten en la infertilidad masculina.

Recientes estudios han revelado que una de las principales causas se encuentra en los disruptores endocrinos, sustancias químicas que están en el medio ambiente y  que interfieren en el funcionamiento del sistema hormonal, influyendo negativamente en la capacidad reproductiva masculina. Esto hace que afecte a la movilidad, el volumen y la concentración de los espermatozoides, disminuyendo así la calidad del semen. Estas sustancias químicas están presentes en materiales con los que convivimos día a día como los productos de limpieza, insecticidas, pinturas o incluso determinados plásticos de envases.

Asimismo, algunas investigaciones internacionales están estudiando la posibilidad de que las ondas electromagnéticas que desprenden algunos dispositivos electrónicos- como los teléfonos móviles- puedan influir también en la calidad del semen, afectando así a la fertilidad masculina.

Si deseas ampliar más información sobre cómo los factores ambientales pueden influir en la fertilidad masculina, podemos ofrecerte entrevistas con la doctora Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de la Clínica Ginefiv.

 

 

 

 

 

 

 

 

GINEFIV

http://www.lainfertilidad.com/centros-reproduccion-asistida/ginefiv.html

 

 

 

 


 

La dieta mediterránea sube la probabilidad de quedarse embarazada

Investigadores del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública y el Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra aseguran que la dieta mediterránea podría aumentar las posibilidades de lograr un embarazo.

En un estudio que publica la revista ‘Fertility and Sterility’, coordinado por Jokin de Irala, catedrático de Medicina Preventiva, y con una muestra de 2.000 mujeres de entre 20 y 45 años, se observó que aquellas que más se adherían a un patrón de dieta mediterránea tenían menos dificultades para lograr un embarazo.

Las voluntarias seguían dos patrones de dieta fundamentales: un patrón más occidentalizado y un patrón mediterráneo.

“El primero se caracterizó por un alto consumo de carnes rojas, comida rápida, lácteos enteros, repostería industrial, patatas, huevos, cereales refinados, salsas, comidas procesadas y refrescos azucarados”, explica una de las investigadoras del proyecto, Estefanía Toledo.

Por el contrario, “el patrón de dieta mediterráneo incluía un alto consumo de aceite de oliva, verduras, pescados, frutas y carne de ave en lugar de carnes rojas, así como mayor consumo de lácteos bajos en grasa”, subraya.

En función de estos dos modelos, y tras realizar el seguimiento de las voluntarias durante una media de seis años y medio, los especialistas identificaron que las mujeres con mayor adhesión al patrón mediterráneo habían presentado una probabilidad un 44 por ciento menor de consultar al médico por tener dificultades para quedarse embarazadas.

PROBLEMAS DE FERTILIDAD EN EL 10% DE LAS PAREJAS

En España la infertilidad es un problema que afecta al 10 por ciento de las parejas, según señalan los expertos. “Entre sus causas, que pueden ser tanto masculinas como femeninas, destacan los trastornos ovulatorios, la endometriosis, alteraciones en las trompas, en el cuerpo uterino o cérvix, trastornos en el esperma e incluso factores psicológicos”, señala Estefanía Toledo.

Asimismo, puede afectar a la fertilidad el estilo de vida, el consumo de tabaco, alcohol o cafeína, la actividad física, etcétera. Por ello los especialistas aconsejan acudir al médico cuando la pareja tarde más de 12 meses en lograr el embarazo.

Este trabajo se enmarca dentro del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra (SUN), dirigido por el catedrático de Medicina Preventiva Miguel Ángel Martínez-González, que cuenta con una cohorte de más de 21.000 graduados universitarios procedentes de toda España. Sus estudios comenzaron en 1999 y cuentan con la financiación del Instituto de Salud Carlos III..

La dieta mediterránea sube la probabilidad de quedarse embarazada

Investigadores del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública y el Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra aseguran que la dieta mediterránea podría aumentar las posibilidades de lograr un embarazo.

En un estudio que publica la revista ‘Fertility and Sterility’, coordinado por Jokin de Irala, catedrático de Medicina Preventiva, y con una muestra de 2.000 mujeres de entre 20 y 45 años, se observó que aquellas que más se adherían a un patrón de dieta mediterránea tenían menos dificultades para lograr un embarazo.

Las voluntarias seguían dos patrones de dieta fundamentales: un patrón más occidentalizado y un patrón mediterráneo.

“El primero se caracterizó por un alto consumo de carnes rojas, comida rápida, lácteos enteros, repostería industrial, patatas, huevos, cereales refinados, salsas, comidas procesadas y refrescos azucarados”, explica una de las investigadoras del proyecto, Estefanía Toledo.

Por el contrario, “el patrón de dieta mediterráneo incluía un alto consumo de aceite de oliva, verduras, pescados, frutas y carne de ave en lugar de carnes rojas, así como mayor consumo de lácteos bajos en grasa”, subraya.

En función de estos dos modelos, y tras realizar el seguimiento de las voluntarias durante una media de seis años y medio, los especialistas identificaron que las mujeres con mayor adhesión al patrón mediterráneo habían presentado una probabilidad un 44 por ciento menor de consultar al médico por tener dificultades para quedarse embarazadas.

PROBLEMAS DE FERTILIDAD EN EL 10% DE LAS PAREJAS

En España la infertilidad es un problema que afecta al 10 por ciento de las parejas, según señalan los expertos. “Entre sus causas, que pueden ser tanto masculinas como femeninas, destacan los trastornos ovulatorios, la endometriosis, alteraciones en las trompas, en el cuerpo uterino o cérvix, trastornos en el esperma e incluso factores psicológicos”, señala Estefanía Toledo.

Asimismo, puede afectar a la fertilidad el estilo de vida, el consumo de tabaco, alcohol o cafeína, la actividad física, etcétera. Por ello los especialistas aconsejan acudir al médico cuando la pareja tarde más de 12 meses en lograr el embarazo.

Este trabajo se enmarca dentro del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra (SUN), dirigido por el catedrático de Medicina Preventiva Miguel Ángel Martínez-González, que cuenta con una cohorte de más de 21.000 graduados universitarios procedentes de toda España. Sus estudios comenzaron en 1999 y cuentan con la financiación del Instituto de Salud Carlos III..

Los años son otra causa para la infertilidad

DESPUÉS DE LOS 35 años las posibilidades en la mujer de tener hijos disminuyen de forma dramática. El deseo de ser madre a avanzada edad cada vez más es motivo de consulta frecuente.

Al parecer es un asunto más social que reproductivo. Y es que no se trata de promover la maternidad temprana, pero si en su proyecto de vida está contemplada la idea de ser madre, es mejor que esa decisión no la deje cuando ya los años comiencen a pasar factura.

“Cada vez con más frecuencia recibimos en nuestros consultorios a mujeres que pasados los 35 años vienen con el deseo de ser madres. Esto parece ser un asunto en el que la mujer por la intención de reivindicarse en el tema laboral y educativo, deja el rol de la maternidad en un segundo plano y desconocen que la mayor edad sexual y reproductiva está entre los 25 y 35 años”, anotó John Fidel Cano Franco, ginecólogo de Inser, Instituto Antioqueño de Reproducción.
El tiempo corre
Se dice que el ejercicio de una sexualidad responsable donde tanto hombres como mujeres eviten exponerse al contagio de virus o enfermedades que generen infertilidad, es una de las formas de prevenir esa situación de querer concebir y no poder.

Sin embargo, Natalia Posada, también ginecóloga de Inser, asegura que otra causa de infertilidad frecuente, es aplazar el inicio de la vida reproductiva en la mujer.

“No es lo mismo intentar embarazarse a los 30 años que a los 20, las posibilidades caen duro después de los 35 años. Por lo general, se habla de infertilidad al año de intentar quedar en embarazo y no lograrlo, sin embargo en las mujeres mayores de 35 años, por su edad reproductiva ese tiempo se acorta a seis meses”, señaló.
Para la mujer mayor
Según los especialistas, desde el punto de vista reproductivo hoy la medicina está abriendo campo en lo que se conoce como el diagnóstico genético preimplantatorio.
“No es necesario esperar a que el embarazo se pegue en el útero y se desarrolle el embrión, sino que desde las células es posible evaluar cuáles embriones son sanos, cuáles no y evaluar los cromosomas”, apuntó Posada.
Una vez se logra el embarazo en la mujer mayor es posible a través de medicina fetal, tomar medidas para garantizar el bienestar del bebé.
Hoy por medio de estudios de riesgo es posible determinar desde el primer trimestre del embarazo el estado del bebé, gracias a estudios ecográficos detallados y hormonales.
En última instancia si los tratamientos de fertilización no surten efecto, los expertos recomiendan recurrir a la donación de óvulos.
Las patologías comunes
Y es que además de considerar los años como otra causa de infertilidad, habrá que recordar que alteraciones como el ovario poliquístico y la endometriosis también influyen en la dificultad para concebir.
El primero puede identificarse desde la adolescencia, cuando la mujer tiene la primera menstruación.
“Es normal que los primeros ciclos sean irregulares, pero si al año de estar menstruando la situación no cambia, hay sobrepeso, acné, hirsutismo (más vello del normal) y piel grasosa, se puede comenzar a sospechar de la enfermedad”, explicó Cano.
En lo que se refiere a endometriosis, los síntomas son claros: dolor menstrual es decir, dismenorrea, un cólico que se hace incapacitante, intolerante, que no cede a analgésicos o que con el tiempo la intensidad del dolor aumenta.
“Si la mujer consulta a tiempo y se identifica la presencia de una de estas alteraciones de forma temprana, es posible evitar el desgaste del ovario y por supuesto problemas de infertilidad”, indicó Cano.
Así que mujer a cuidarse, no solo de las enfermedades ginecológicas, sino del paso de los años.
No deje para después esa bonita labor de ser madre.

Cada vez más cordobesas sin pareja quieren ser madres con donantes

Especialistas en fertilización hablan de dos consultas por semana.

Mujeres que sobrevienen de malas experiencias amorosas, que tienen dificultad para consolidar una pareja o que no quieren perder su independencia, es el común denominador entre quienes cada vez con más frecuencia se interesan por ser mamás solteras en Córdoba.

Tanto en el ámbito público como el privado, este último año se incrementó considerablemente el porcentaje de consultas de personas que buscan cumplir el sueño de la maternidad lejos de los compromisos conyugales.Al respecto José Pérez Alzaa, ginecólogo especialista en fertilidad del Hospital Clínicas y director de la Fundación Fecundart, explicó a LA MAÑANA que “mientras antes se veía una mujer cada seis meses, ahora llegan por lo menos dos mujeres por semana consultando”. “Es una tendencia que se nota de aquí a un año atrás, y en la gran mayoría de los casos son de un rango de edad de entre los 35 a 40 años”, añadió.

El especialista asegura que la mayoría de las mujeres comparten un denominador común: la necesidad de prescindir de una pareja estable. “Son mujeres grandes, que vienen de malas experiencias, o que se les hace difícil conocer gente, o simplemente que no quieren dar explicaciones a nadie ni tener que dar explicaciones sobre las decisiones que tomen a lo largo de su maternidad”, añadió Pérez Alzaa, quien destacó sobre esta temática el vacío legal en cuanto a la identidad del donante de esperma (ver aparte “Lo primero es la identidad”).Pérez Alzaa recomendó además que es conveniente que las mujeres que superan los 35 años y no hayan sido mamás conserven sus mediante la criopreservación.
Ésta es una técnica por la cual los óvulos son congelados a muy bajas temperaturas para disminuir sus funciones vitales y poderlo mantener en condiciones de vida suspendida por mucho tiempo.“Esto se usa frecuentemente por mujeres que ven que se ponen grandes y decidieron postergar la maternidad, lo ideal es preservarlos a los 30 o máximo 35 años, después los pueden usar dentro de 10 años si quieren”, destacó el especialista.

Los años son otra causa para la infertilidad

DESPUÉS DE LOS 35 años las posibilidades en la mujer de tener hijos disminuyen de forma dramática. El deseo de ser madre a avanzada edad cada vez más es motivo de consulta frecuente.

Al parecer es un asunto más social que reproductivo. Y es que no se trata de promover la maternidad temprana, pero si en su proyecto de vida está contemplada la idea de ser madre, es mejor que esa decisión no la deje cuando ya los años comiencen a pasar factura.

“Cada vez con más frecuencia recibimos en nuestros consultorios a mujeres que pasados los 35 años vienen con el deseo de ser madres. Esto parece ser un asunto en el que la mujer por la intención de reivindicarse en el tema laboral y educativo, deja el rol de la maternidad en un segundo plano y desconocen que la mayor edad sexual y reproductiva está entre los 25 y 35 años”, anotó John Fidel Cano Franco, ginecólogo de Inser, Instituto Antioqueño de Reproducción.
El tiempo corre
Se dice que el ejercicio de una sexualidad responsable donde tanto hombres como mujeres eviten exponerse al contagio de virus o enfermedades que generen infertilidad, es una de las formas de prevenir esa situación de querer concebir y no poder.

Sin embargo, Natalia Posada, también ginecóloga de Inser, asegura que otra causa de infertilidad frecuente, es aplazar el inicio de la vida reproductiva en la mujer.

“No es lo mismo intentar embarazarse a los 30 años que a los 20, las posibilidades caen duro después de los 35 años. Por lo general, se habla de infertilidad al año de intentar quedar en embarazo y no lograrlo, sin embargo en las mujeres mayores de 35 años, por su edad reproductiva ese tiempo se acorta a seis meses”, señaló.
Para la mujer mayor
Según los especialistas, desde el punto de vista reproductivo hoy la medicina está abriendo campo en lo que se conoce como el diagnóstico genético preimplantatorio.
“No es necesario esperar a que el embarazo se pegue en el útero y se desarrolle el embrión, sino que desde las células es posible evaluar cuáles embriones son sanos, cuáles no y evaluar los cromosomas”, apuntó Posada.
Una vez se logra el embarazo en la mujer mayor es posible a través de medicina fetal, tomar medidas para garantizar el bienestar del bebé.
Hoy por medio de estudios de riesgo es posible determinar desde el primer trimestre del embarazo el estado del bebé, gracias a estudios ecográficos detallados y hormonales.
En última instancia si los tratamientos de fertilización no surten efecto, los expertos recomiendan recurrir a la donación de óvulos.
Las patologías comunes
Y es que además de considerar los años como otra causa de infertilidad, habrá que recordar que alteraciones como el ovario poliquístico y la endometriosis también influyen en la dificultad para concebir.
El primero puede identificarse desde la adolescencia, cuando la mujer tiene la primera menstruación.
“Es normal que los primeros ciclos sean irregulares, pero si al año de estar menstruando la situación no cambia, hay sobrepeso, acné, hirsutismo (más vello del normal) y piel grasosa, se puede comenzar a sospechar de la enfermedad”, explicó Cano.
En lo que se refiere a endometriosis, los síntomas son claros: dolor menstrual es decir, dismenorrea, un cólico que se hace incapacitante, intolerante, que no cede a analgésicos o que con el tiempo la intensidad del dolor aumenta.
“Si la mujer consulta a tiempo y se identifica la presencia de una de estas alteraciones de forma temprana, es posible evitar el desgaste del ovario y por supuesto problemas de infertilidad”, indicó Cano.
Así que mujer a cuidarse, no solo de las enfermedades ginecológicas, sino del paso de los años.
No deje para después esa bonita labor de ser madre.

Cada vez más cordobesas sin pareja quieren ser madres con donantes

Especialistas en fertilización hablan de dos consultas por semana.

Mujeres que sobrevienen de malas experiencias amorosas, que tienen dificultad para consolidar una pareja o que no quieren perder su independencia, es el común denominador entre quienes cada vez con más frecuencia se interesan por ser mamás solteras en Córdoba.

Tanto en el ámbito público como el privado, este último año se incrementó considerablemente el porcentaje de consultas de personas que buscan cumplir el sueño de la maternidad lejos de los compromisos conyugales.Al respecto José Pérez Alzaa, ginecólogo especialista en fertilidad del Hospital Clínicas y director de la Fundación Fecundart, explicó a LA MAÑANA que “mientras antes se veía una mujer cada seis meses, ahora llegan por lo menos dos mujeres por semana consultando”. “Es una tendencia que se nota de aquí a un año atrás, y en la gran mayoría de los casos son de un rango de edad de entre los 35 a 40 años”, añadió.

El especialista asegura que la mayoría de las mujeres comparten un denominador común: la necesidad de prescindir de una pareja estable. “Son mujeres grandes, que vienen de malas experiencias, o que se les hace difícil conocer gente, o simplemente que no quieren dar explicaciones a nadie ni tener que dar explicaciones sobre las decisiones que tomen a lo largo de su maternidad”, añadió Pérez Alzaa, quien destacó sobre esta temática el vacío legal en cuanto a la identidad del donante de esperma (ver aparte “Lo primero es la identidad”).Pérez Alzaa recomendó además que es conveniente que las mujeres que superan los 35 años y no hayan sido mamás conserven sus mediante la criopreservación.
Ésta es una técnica por la cual los óvulos son congelados a muy bajas temperaturas para disminuir sus funciones vitales y poderlo mantener en condiciones de vida suspendida por mucho tiempo.“Esto se usa frecuentemente por mujeres que ven que se ponen grandes y decidieron postergar la maternidad, lo ideal es preservarlos a los 30 o máximo 35 años, después los pueden usar dentro de 10 años si quieren”, destacó el especialista.

40 por ciento de infertilidad es por endometriosis.

La enfermedad ocasiona alteraciones hormonales y ovulatorias; mujeres con hijos son menos propensas.

La endometriosis es la condición por la cual el tejido que reviste el útero crece en otras partes del cuerpo. Este tejido, llamado endometrio, se desecha durante la menstruación. Sin embargo el tejido endometrial que crece fuera del útero no se desecha y puede causar dolor, dificultades para quedar embarazada y otros problemas.
La endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más comunes. Los dos síntomas más comunes de la endometriosis son el dolor y la infertilidad. Algunas mujeres tienen dolor antes o durante sus períodos menstruales, así como durante o después de las relaciones sexuales.

La severidad y síntomas varían de mujer a mujer, sin embargo, es importante destacar que no existe relación entre el nivel de la endometriosis y los síntomas que se presentan, es decir, una mujer puede tener una endometriosis leve y padecer síntomas importantes, mientas que otra puede padecer una endometriosis severa y no tener síntomas.

Los síntomas más comunes son dolor agudo en la pelvis durante el coito, dolor que aumenta progresivamente con el tiempo y comienza cada vez más temprano antes de la menstruación, dolor severo que se agudiza en los últimos días de la menstruación, dificultad o imposibilidad para quedar embarazada.
No existe un tratamiento que de una cura definitiva a la endometriosis.

De acuerdo al Dr. Carlos Maquita Nakano, la endometriosis puede producir infertilidad por la anatomía distorsionada de los órganos pélvicos, debido a que las adherencias o tejido cicatrizal entre los órganos puede distorsionar el funcionamiento reproductivo, por ejemplo, puede cubrir y bloquear lao cubrir los ovarios, impidiendo que puedan liberar los óvulos.
Lo que si hay que destacar es que con un tratamiento adecuado la mitad del 40 % de los casos que sufren este padecimiento logra el embarazo espontáneamente.

SINTOMAS
Los malestares más comunes de la endometriosis son:
Dolor agudo en la pelvis durante el coito.>
Dolor que aumenta progresivamente con el tiempo y comienza cada vez más temprano antes de la menstruación.>
Dolor severo que se agudiza en los últimos días de la menstruación.>
Dificultad o imposibilidad para quedar embarazada.

La dieta mediterránea podría aumentar las posibilidades de lograr un embarazo

Investigadores del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública y el Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra aseguran que la dieta mediterránea podría aumentar las posibilidades de lograr un embarazo, según los datos de un estudio que publica la revista ‘Fertility and Sterility’.

El trabajo está coordinado por Jokin de Irala, catedrático de Medicina Preventiva, y se ha realizado con una muestra de 2.000 mujeres de entre 20 y 45 años, en quienes se observó que aquellas que más se adherían a un patrón de dieta mediterránea tenían menos dificultades para lograr un embarazo.
Las voluntarias seguían dos patrones de dieta fundamentales: un patrón más occidentalizado y un patrón mediterráneo. “El primero se caracterizó por un alto consumo de carnes rojas, comida rápida, lácteos enteros, repostería industrial, patatas, huevos, cereales refinados, salsas, comidas procesadas y refrescos azucarados“, explica una de las investigadoras del proyecto, Estefanía Toledo.
Por el contrario, “el patrón de dieta mediterráneo incluía un alto consumo de aceite de oliva, verduras, pescados, frutas y carne de ave en lugar de carnes rojas, así como mayor consumo de lácteos bajos en grasa”, subraya.

En función de estos dos modelos, y tras realizar el seguimiento de las voluntarias durante una media de seis años y medio, los especialistas identificaron que las mujeres con mayor adhesión al patrón mediterráneo habían presentado una probabilidad un 44 por ciento menor de consultar al médico por tener dificultades para quedarse embarazadas.

PROBLEMAS DE FERTILIDAD EN EL 10% DE LAS PAREJAS
En España la infertilidad es un problema que afecta al 10 por ciento de las parejas, según señalan los expertos. “Entre sus causas, que pueden ser tanto masculinas como femeninas, destacan los trastornos ovulatorios, la endometriosis, alteraciones en las trompas, en el cuerpo uterino o cérvix, trastornos en el esperma e incluso factores psicológicos”, señala Estefanía Toledo.

Asimismo, puede afectar a la fertilidad el estilo de vida, el consumo de tabaco, alcohol o cafeína, la actividad física, etcétera. Por ello los especialistas aconsejan acudir al médico cuando la pareja tarde más de 12 meses en lograr el embarazo.
Este trabajo se enmarca dentro del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra (SUN), dirigido por el catedrático de Miguel Ángel Martínez-González, que cuenta con una cohorte de más de 21.000 graduados universitarios procedentes de toda España. Sus estudios comenzaron en 1999 y cuentan con la financiación del Instituto de Salud Carlos III.

40 por ciento de infertilidad es por endometriosis.

La enfermedad ocasiona alteraciones hormonales y ovulatorias; mujeres con hijos son menos propensas.

La endometriosis es la condición por la cual el tejido que reviste el útero crece en otras partes del cuerpo. Este tejido, llamado endometrio, se desecha durante la menstruación. Sin embargo el tejido endometrial que crece fuera del útero no se desecha y puede causar dolor, dificultades para quedar embarazada y otros problemas.
La endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más comunes. Los dos síntomas más comunes de la endometriosis son el dolor y la infertilidad. Algunas mujeres tienen dolor antes o durante sus períodos menstruales, así como durante o después de las relaciones sexuales.

La severidad y síntomas varían de mujer a mujer, sin embargo, es importante destacar que no existe relación entre el nivel de la endometriosis y los síntomas que se presentan, es decir, una mujer puede tener una endometriosis leve y padecer síntomas importantes, mientas que otra puede padecer una endometriosis severa y no tener síntomas.

Los síntomas más comunes son dolor agudo en la pelvis durante el coito, dolor que aumenta progresivamente con el tiempo y comienza cada vez más temprano antes de la menstruación, dolor severo que se agudiza en los últimos días de la menstruación, dificultad o imposibilidad para quedar embarazada.
No existe un tratamiento que de una cura definitiva a la endometriosis.

De acuerdo al Dr. Carlos Maquita Nakano, la endometriosis puede producir infertilidad por la anatomía distorsionada de los órganos pélvicos, debido a que las adherencias o tejido cicatrizal entre los órganos puede distorsionar el funcionamiento reproductivo, por ejemplo, puede cubrir y bloquear lao cubrir los ovarios, impidiendo que puedan liberar los óvulos.
Lo que si hay que destacar es que con un tratamiento adecuado la mitad del 40 % de los casos que sufren este padecimiento logra el embarazo espontáneamente.

SINTOMAS
Los malestares más comunes de la endometriosis son:
Dolor agudo en la pelvis durante el coito.>
Dolor que aumenta progresivamente con el tiempo y comienza cada vez más temprano antes de la menstruación.>
Dolor severo que se agudiza en los últimos días de la menstruación.>
Dificultad o imposibilidad para quedar embarazada.