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El Factor Masculino reivindica su papel en los problemas de Infertilidad Humana

241GINEMED / 21 de enero de 2010. La Andrología está alcanzando su dimensionamiento real dentro del campo de la Reproducción, ya que “el varón es algo mucho más importante que el clásico bote de semen”, afirma el doctor Fernando Sánchez, responsable de la Unidad de Reproducción Humana de Clínicas Ginemed y coordinador de las II Jornadas de Actualización y nuevas Perspectivas en Esterilidad por Factor Masculino, que se celebran en el Colegio de Médicos de Sevilla a partir de mañana.
“Hay problemas que requieren un enfoque multidisciplinar y por ello hoy contamos con un abordaje diagnóstico y terapéutico muy distintos a los clásicamente establecidos”.
El Factor Masculino está presente en algo más del 50% de las parejas que precisan tratamientos de Reproducción Asistida. Así mismo subraya que “en la actualidad y gracias a los avances tecnológicos y muy especialmente al Microscopio de Alta Magnificación, se solucionan muchos problemas que antes pasaban desapercibidos o eran considerados de escasa trascendencia”.
En cuanto a las novedades aportadas, detalla que “estas II Jornadas se han estructurado de forma conjunta al I Curso de Desarrollo y Controversias en Andrología, organizado por el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y el Hospital Clínic de Barcelona”, que comienza hoy y que comparten escenario y objetivos.
“La demanda de asistencia de distintos profesionales de la salud, tanto a las II Jornadas como al Curso de Andrología, ha sido tan alta que ha obligado a cambiar la ubicación inicial”, explica.
“En la actualidad se está produciendo un claro reconocimiento del papel que la Andrología viene adquiriendo como una subespecialidad de la Urología, con una especial relevancia y trascendencia sociales”, apunta. Así mismo, destaca el papel jugado por el doctor Pascual Sánchez, director de Clínicas Ginemed, “quien ha llevado a cabo un impulso especial de la Andrología en el ámbito de la Reproducción Humana, dentro de la comunidad autónoma andaluza”.
Por todo ello y en este complejo y apasionado escenario, se ponen en marcha estas II Jornadas de Andrología de Clínicas Ginemed, contando con ponentes de reconocido prestigio nacional e internacional, que “revisarán y profundizarán sobre los distintos factores, alternativas terapéuticas y múltiples situaciones posibles, dentro del campo de la Reproducción Humana, atribuibles al espermatozoide”.

Avances tecnológicos
Una adecuada valoración del varón junto a estudios especializados del Laboratorio de Reproducción, como el Test de Fragmentación del ADN, así como el hecho de poder contar con el primer Microscopio de Alta Magnificación de España, con una resolución de 6.600 aumentos, frente a los
400 aumentos del microscopio estándar, ha permitido mejorar muy sensiblemente los resultados de la Fertilización In Vitro.
El Microscopio de Alta Magnificación posibilita seleccionar espermatozoides, con ausencia de vacuolas dentro del núcleo, hecho que no es posible realizar con el microscopio clásico. La ausencia de vacuolas en el núcleo de los espermatozoides seleccionados, garantizan la óptima calidad de éstos, a la hora fecundar los óvulos disponibles.
Esta óptima selección de espermatozoides, microinyectando los de mejor calidad para la fecundación de los óvulos existentes, hace posible que las tasas de embarazo se incrementen entre un 30 y un 60 %, en los problemas de fertilidad por Factor Masculino y que fracasaban con técnicas de Microinyección Espermáticas Convencionales (ICSI).

El hombre que tiene 400 hijos

En una tarde fresca de otoño, en un suburbio de ann arbor, Michigan, un hombre canoso con bigote mira cómo su hijo de 12 años corre detrás de la pelota. La escena es habitual para un domingo, pero el hombre no es un papá cualquiera. Kirk Maxey, de 51 años, es uno de los donantes de semen más prolíficos de Estados Unidos, y quizás del mundo. Entre 1980 y 1994, donó a una clínica de Michigan dos veces por semana. Según sus propios cálculos, teniendo en cuenta la cantidad de muestras producidas, la cantidad de tratamientos que las usaron y la probabilidad de embarazos, Maxey es el padre biológico de 400 chicos, distribuidos a todo lo largo y ancho del estado y quizás del país. Cuando Maxey era estudiante de medicina en la Universidad de Michigan, su primera esposa, enfermera en una clínica de fertilidad, lo persuadió para que empezara a donar semen destinado a parejas que no pudieran concebir hijos. Su semen era muy valorado por la clínica, dado que resultó tener altas chances de producir embarazos. Le pagaban US$ 20 por muestra, pero Maxey afirma que lo hacía más por un sentido de altruismo y un fuerte instinto paternal. “Me encanta tener hijos, y me parecía injusto que hubiera mujeres condenadas a no poder procrear”, sostiene.

Maxey, quien hoy es CEO de Caymen Chemical, una compañía farmacéutica con 300 empleados, dice que en ese entonces no pensaba demasiado sobre el asunto. Cuando se presentó como voluntario por primera vez, no le hicieron un test genético ni recibió asesoramiento psicológico.
Simplemente firmó un compromiso de anonimato, se encerró en un cuarto con un recipiente en la mano y un par de revistas porno, y no consideró las consecuencias emocionales ni genéticas de su ofrenda durante los siguientes treinta años. En la clínica también le dijeron que iban a usar la mayoría de sus muestras para “investigación básica” sobre métodos de fecundación in vitro, que en los años 80 estaban en sus comienzos, cuando en realidad todos los registros analizados indican que fueron utilizadas en forma exclusiva para lograr embarazos. Más allá de cierta actitud displicente que pueda haber tenido, los estándares laxos (y mentiras) de la clínica explican por qué pudo tener tanta descendencia, enfatiza Maxey.

Pero ahora el “padre serial” tomó conciencia. Y en el tiempo libre que le deja el trabajo en su empresa, se transformó en un activista que impulsa mayores regulaciones oficiales del negocio de la donación de semen. También hizo público su ADN a través del Proyecto de Genoma Personal de la Universidad de Harvard (una iniciativa que recluta voluntarios para que pongan a disposición de científicos o cualquier interesado su genoma y distinto tipo de datos personales), y espera que esa información pueda algún día ser de ayuda a sus descendientes y sus madres. “Este es mi esfuerzo para corregir el error”, dice.

A diferencia de los años ‘70 y ‘80, cuando la donación de semen se hacia cais a escondidas, hoy es una práctica mucho más abierta. En parte, porque la infertilidad, las madres solteras y la paternidad homosexual son socialmente mucho más aceptadas. Cryobank California, un banco con tres décadas de experiencia, comercializa un promedio de 30.000 viales de semen por año. En su sitio web ofrece los perfiles de sus donantes, incluyendo desde rasgos físicos hasta religión, educación, profesión, hobbies y deportes favoritos. El donante 11194, por ejemplo, es un actor y empleado de restaurante con madre anglo-húngara y padre germano-holandés, ojos celestes y sonrisa amistosa, un “caballero que le da valor a la honestidad y el honor” y que pretende ser “un catalizador de cambios positivos en el mundo”. Su rostro, prometen en la empresa, tiene (¿cierto?) parecido con los del bailarín y coreógrafo Derek Hough, el actor Rick Schroeder y el Príncipe William, el hijo mayor de Carlos y Lady Di. Y todo por US$ 535.

Al mismo tiempo, donantes y descendientes se empiezan a contactar entre sí a través de sitios web como Donor Sibling Registry. En 2007, dos de las hijas de Maxey, Ashley y Caitlyn Swetland (hoy de 18 y 21 años) usaron ese site para identificarlo. Las hermanas vivían a escasos 45 minutos de su casa, y a partir de ese momento se visitan unas pocas veces al año, salen a tomar helados o escalar montañas con su padre biológico y su hijo. “A su mamá le habían dicho en la clínica que mi semen se usaría sólo para concebir no más de seis chicos”, protesta Maxey. El episodio lo hizo reflexionar. “Yo pensé que los médicos iban a llevar un registro de cada nacimiento, y no lo hacen… ¿qué pasaría si dos de ellos empiezan a salir?”(en realidad, admitirá luego, las probabilidades matemáticas de que dos de sus descendientes se conozcan y se casen es de apenas uno en un trillón). También lo preocupa su salud genética. “Quería saber si les podía haber transmitido alguna mutación genética particular”, afirma.

Aún hoy, los bancos de semen no están estrictamente regulados. En EE. UU., sólo hay guías de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva que recomiendan que los donantes aporten una historia médica completa  para descartar “anormalidades genéticas” o una historia familiar de enfermedades hereditarias, del mismo modo que propone que reciban asesoramiento psicológico. Pero no hay pautas que guíen la reacción de donantes que son encontrados por sus vástagos, o reglas unívocas sobre cuántos chicos pueden ser concebidos a partir de un solo donante.

Hay clínicas que empiezan a responder algunas de estas cuestiones. En octubre, la revista de la Asociación Médica de Estados Unidos informó que un donante de 23 años, cuyo semen fue utilizado por un banco de San Francisco, le transmitió una afección genética del corazón a nueve de sus 24 descendientes, incluyendo un nene que murió por falla cardíaca a los dos años. Desde entonces, el banco de semen le realiza electrocardiogramas a todos sus donantes potenciales. Maxey asegura que hay documentados docenas de casos donde la progenie de otros donantes, no bien evaluados, sufrió de severas afecciones congénitas o incluso la muerte.

Cappy Rothman, el director médico de California Cryobank, afirma que su banco realiza el “screening” genético de sus donantes. Pero como la mayoría de las empresas del ramo, no fija un número de familias por donante, aunque trata de limitarlo a un rango entre 15 y 25. Tampoco ofrece asesoramiento psicológico, aunque sí sostienen que se aseguran de que el donante comprenda la importancia de lo que está haciendo.

En la Argentina, donde se inseminan poco más de 200 mujeres por año con semen donado, la actividad tampoco está totalmente regulada. Raymon Osés, director de Cryo-Bank en Buenos Aires, dice que según las guías de la  Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (que un mismo donante no se utilice para más de 25 pacientes por cada 750.000 habitantes) se podría usar un solo donante para el centenar de mujeres que se hacen el tratamiento en su centro.  “Pero somos más cautos cuando son grupos que estén muy vinculados entre sí, de pertenencia común o de amigas íntimas o que convivan en pueblos chicos”, declaró en Página/12.

El último año, Maxey se convirtió en uno de los primeros diez voluntarios en publicar su genoma completo en la red, como parte del proyecto PGP de Harvard. Con sólo una muestra de sangre y piel, científicos del PGP constataron que el genoma de Maxey no presenta ninguna sorpresa demasiado desagradable. El ADN revela un leve incremento del 1,9 por ciento en el riesgo de enfermedades cardíacas, comparado con la población general, así como una disminución  en la probabilidad de desarrollar el mal de Alzheimer o perder el cabello (algo que le llamó la atención, porque hoy está calvo casi por completo). “La cuestión no es si cualquier cosa es predecible a partir de los genes, sino si podemos mejorar la calidad de vida con un mayor conocimiento de los genes y el ambiente”, afirma George Church, líder de la iniciativa.

Pero la difusión pública del genoma de Maxey también tiene otra aplicación potencial: sus descendientes ignorados podrían darse cuenta de si es realmente su padre biológico sin haberlo visto nunca cara a cara o tener la necesidad de pasar por el juez. Cualquiera de los, digamos, 398 hijos de Maxey que hasta hoy no lo han contactado, podrían determinar una serie de marcadores genéticos específicos pagando un par de ciento de dólares en compañías como Family Tree DNA o Ancestry.com, para luego compararlos con los que están posteados de su posible padre.

Las posibilidades del reconocimiento genético impulsaron a Maxey a empezar a trabajar con el Donor Sibling Registry para crear una base de datos sin fines de lucro, denominada Cayman Biomedical Research Institute (CBRI), en la que colecta información genética de donantes y descendientes que están interesados en conocerse. Desde que comenzó el proyecto, Maxey logró demostrar el parentezco de cientos de personas, así como media docena de relaciones padre-hijo. CRBI también aboga por mayores regulaciones de los bancos de semen respecto a la información que reciben donantes y familias sobre nacimientos, controles y exámenes genéticos.

En el futuro, Maxey cree que cada donante y recipiente de semen debería ser examinado sobre el riesgo de desarrollar las principales 100 condiciones genéticas recesivas (transmisibles por padres que no manifiestan síntomas clínicos) con el fin de prevenirlas. Pero, sobre todo, propone quitar el componente comercial del medio. “La única solución real para esto es prohibir la venta de este producto viviente único, del mismo modo que se prohibe la venta de sangre o de riñones”.

650 Lanzan comunidad virtual para gays que desean ser padres

De acuerdo con Gaëlle Bargain,administrador a de Co-padres.net, la co-parentalidad es una nueva forma de concebir la familia, destacando las familias reconstituidas, monoparentales, homoparentales y co-parentales
“El concepto de la familia como la entendemos hoy se está ampliando cada vez más y el modelo tradicional; padre más madre biológicos, igual a hijo o hija, ya no es el único que vale”, expuso Bargain y añadió: “Hoy existen muchas formas de hacerse padre o madre”.

La co-parentalidad, aseguró para Anodis, es una de ellas y consiste en criar a un hijo entre dos personas que pueden vivir en pareja o no, estar solteros, casados o divorciados, o ser del mismo sexo, formando una familia fuera del esquema tradicional.

Por esta razón surgió Co-padres.net, disponible en cuatro idiomas (francés, inglés y español y alemán) cuyo objetivo es ayudar a estas familias a nacer, ofreciendo un espacio de encuentro entre personas que comparten el sueño de ser padres o quienes quieren ayudarles; por ejemplo, donantes de esperma y óvulos.

Actualmente, la comunidad virtual de Co-padres.net cuenta con más de 7 mil 500 personas que, como cualquier otra página de contactos, permite la conexión de hombres y mujeres que desean ser padres o donantes sin ánimo de lucro.

“El funcionamiento también es simple: cada usuario expone su proyecto de co-parentalidad con el fin deponerse en contacto con personas que le podrían ayudar a cumplir su sueño”, señala Bargain.

El sitio de internet fue creado en 2008 por una pareja gay francesa que buscaba a una pareja lesbiana para tener un hijo. Co-Parents (en francés) tuvo un éxito inmediato, no sólo entre el colectivo homosexual sino también entre heterosexuales, que representan hoy un 60 por ciento de los inscritos.

“Desde su creación, más de 8000 personas han utilizado sus servicios, y sus creadores son ya los felices co-padres de una nena preciosa”, apuntó Gaëlle Bargain.

Hoy en día, Co-padres.net agrupa a usuarios de más de 50 nacionalidades diferentes y la versión en español, que fue lanzada apenas en septiembre de 2009, cuenta ya con más de 500 usuarios, en su mayoría de origen mexicano (30%), argentino (20%) y español (20%).

Gaëlle Bargain, administradora de la versión en español, tiene el objetivo de dar a conocer el sitio para ampliar la base de datos y “ayudar a realizar los sueños de paternidad de nuestros usuarios”.

Cinco niñas de La Fe con cáncer optan a un tratamiento para preservar la fertilidad

LEVANTE-EMV VALENCIA ?
El hospital La Fe de Valencia ha ampliado el programa de preservación de fertilidad en pacientes oncológicas para aquellas niñas y adolescentes diagnosticadas de determinados tipos de cáncer y con un riesgo elevado de infertilidad o fallo ovárico precoz en el futuro, derivado del tratamiento.
Hasta la fecha, se han adherido al programa cinco pacientes, de entre ocho y 18 años, con diagnósticos de linfoma de Hodking, sarcoma de Ewing, tumor cerebral y tumor ovárico bilateral. Además, cuatro de estas menores han firmado ellas mismas, junto con sus responsables legales, los consentimientos informados para realizar el procedimiento.
Este programa de preservación de la fertilidad, iniciado en junio de 2008, está coordinado por la doctora Mª del Mar Andrés, e incluido en el proyecto de investigación Preservación de la Fertilidad en supervivientes de cáncer pediátrico y adolescente, adscrito al grupo de investigación de Oncología Pediátrica que dirige la jefe de Servicio de Oncología Pediátrica, Victoria Castel, en el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe.
En la iniciativa participan profesionales de los servicios de Ginecología y Reproducción Humana, Cirugía Pediátrica, Anestesiología y Psicología. La doctora Andrés, explicó que el programa “pretende identificar a aquellas pacientes oncológicas pediátricas con un elevado riesgo de infertilidad en el futuro y ofrecerles las mejores opciones de preservación para ellas”.

Infertilidad: ansiedad durante el tratamiento

El 90% de las mujeres en tratamiento por infertilidad sufre de trastornos de ansiedad y estrés, reveló un informe de especialistas argentinos que asesoran a un grupo de autoayuda de parejas con problemas de fertilidad.

El trabajo destacó que en Argentina el 80% de las mujeres que no pueden quedar embarazadas en forma natural, recurre a un tratamiento de fertilización asistida.

Irene Dall `Agnoletto médica tocoginecólogo, especialista en medicina reproductiva y asesora del grupo Lazos que reúne a parejas con problemas de fertilidad, señaló que” la ciencia ofrece técnicas y tratamientos cada vez más sofisticados, para tratar la infertilidad “, pero reconoció que “las parejas experimentan sentimientos de frustración, hasta que logran concretar el deseo de ser padres”.

Indicó que “los estudios psicológicos de parejas infértiles demuestran que esta situación constituye una amenaza al proyecto de vida de los pacientes, afectando en algunos casos la autoestima y la vida sexual de la pareja”.

La especialidad añadió que “pueden producir cambios a nivel emocional, social, físico, laboral e incluso, intelectual, el 90% de las mujeres experimenta trastornos adaptativos crónicos con ansiedad, pero sólo un porcentaje muy bajo recurre a la asesoramiento profesional “.

En los últimos congresos mundiales, la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología aconsejar a los centros e institutos que integren psicólogos en los equipos multidisciplinarios, para tratar pacientes con problemas de fertilidad porque la contención profesional mejora la respuesta del paciente al tratamiento.

Una de cada cuatro mujeres de 35 años no tendrá hijos

8La familia evoluciona a ritmo vertiginoso. Durante los años ochenta y primeros de los noventa, el descenso del número medio de hijos por mujer fue tan grande que en 1995 España se alzó con el dudoso título de ser el país con la fecundidad más baja a nivel mundial. Hoy, esa caída libre de la fecundidad se ha frenado. Si hasta hace poco hablábamos de 1,1 hijos por mujer, ahora la media de vástagos por española es de 1,5, un dato que nos sitúa a la misma altura de nuestros vecinos europeos, que registran tasas similares. Y no sólo eso, los inmigrantes que se instalan en España también «copian» el modelo de hogar con menos miembros. Así lo han constatado los demógrafos Daniel Devolder y Anna Cabré en el informe «Familias en Transformación», de la Fundación de las Cajas de Ahorro, que fue presentado ayer en Madrid.
Las españolas han optado por la maternidad tardía, la han retrasado una media de cuatro años. Ahora los hijos se tienen a los 31-32 de media, y eso influye en una reducción del tamaño medio de hogar y en el aumento elevado de la infecundidad. De hecho El 25 por ciento de las jóvenes nacidas en 1974, ahora con 35 años, «no tendrán hijos», según Cabré.  Dos son los motivos: «Problemas de infertilidad por el retraso de la edad a la hora de tener hijos y en parte, también, por la falta de una pareja adecuada».
De ahí que sea cada vez mayor el número de mujeres que recurre a la reproducción asistida. Entre un 3 y un 4% de las mujeres que contaban entre 35 y 44 años en 2006 aseguraron en una encuesta haber utilizado tales técnicas para tener su primer hijo. Y el hecho de que en el periodo 2002-2007 los partos múltiples representaran el 18,3% del total (un 10% más que en 1980), indica el impacto que las intervenciones médicas tienen sobre la natalidad.
Lo que está claro es que «el aumento del nivel educativo y de la participación en el mercado de trabajo han cambiado el  panorama demográfico… Hay un incremento de la proporción de mujeres que tienen otras prioridades inmediatas que tener hijos», exponen Devolder y Cabré. En cualquier caso, esta tendencia «parece irreversible y es poco probable que en el futuro se pueda producir un descenso de las edades de maternidad», añaden.
El retraso a la hora de tener familia no es una cuestión que afecte sólo a España, se observa en toda Europa. El fenómeno se produjo antes que en nuestro país en Europa Central y del Norte, como Francia, Alemania o los países escandinavos, donde el aumento de la edad media para procrear empezó a principios de los años setenta. Las que tengan hijos en los tiempos actuales «los tendrán en un momento de su vida mucho más complejo que las generaciones anteriores, ya que a partir de los 30 años ya se ha realizado la incorporación completa al mercado de trabajo, lo que plantea los problemas de compatibilidad entre vida laboral y familiar».
Los expertos plantean también otra cuestión interesante como es el hecho de que las mujeres con estudios superiores que trabajan apuestan por tener más familia. «Suelen estar casadas con personas con altos ingresos y resuelven sus problemas de conciliación comprando servicios. También tienen más hijos las que cuentan con bajos ingresos porque están empleadas a tiempo parcial o no trabajan. Tienen otros objetivos más importantes, como la familia, antes  que desarrollar una carrera profesional», explica la socióloga Teresa Jurado.


Seis cambios:

1/ Nuevos modelos: Los demógrafos creen que el retraso de la maternidad se enmarca dentro de un proceso  que se asocia al uso de anticonceptivos y a pautas familiares nuevas.
2/ Menos conflictos: El grado de conflictividad intergeneracional entre progenitores y descendientes ha disminuido de forma apreciable en comparación con otras épocas.
3/ Menos autoridad: Los padres han perdido el poder que tenían de colocar o «enclasar» a sus hijos y de transmitirles su misma clase social. Por este motivo, han perdido autoridad moral.
4/ Mayores relegados: La sociedad ha perdido el respeto a la autoridad gerontocrática. Tendemos a relegar a los mayores a papeles marginales y a ningunearlos.
5/ Menos dependencia: Ahora dependemos menos de la herencia del patrimonio familiar y más de nuestros propios salarios. Nos vemos superiores a nuestros ascendientes.
6/ Más aceptación: Los comportamientos no tradiciona:es, como el divorcio, la cohabitación o la monoparentalidad están cada vez más aceptados en la sociedad española.

Aumenta el número de mujeres que congelan sus óvulos para ser madres en un futuro

bebes17Cada vez más mujeres deciden congelar o vitrificar sus óvulos alrededor de los 30 años con el deseo de quedarse embarazadas una década después, pero sin sufrir el riesgo de que aparezcan alteraciones cromosómicas por la edad, según han informado algunas de las principales clínicas de infertilidad.

La congelación o vitrificación de ovocitos es “un proceso de congelación ultrarrápida” que permite su conservación sin el daño que provocaba en los mismos la congelación clásica, según el director médico de la Clínica Quirón de Bilbao de Ginecología y Reproducción Asistida, Gorka Barrenetxea.

La vitrificación, según han explicado desde el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), implica la inmersión directa de los óvulos en nitrógeno líquido, cuya temperatura es de -196ºC, previo tratamiento de los mismos con sustancias crio-protectoras.

De esta forma, las mujeres tendrán en un futuro la misma capacidad reproductiva que el día que decidieron crio-preservarlos, aun suponiendo que sea diez años después, sin riesgo de daño de sus óvulos provocado por el envejecimiento o tratamientos médicos agresivos.

Para marzo se prevé nacimiento de bebé sin una grave distrofia que heredaría

En marzo próximo está previsto que nazca el primer bebé concebido en España mediante reproducción asistida tras un diagnóstico genético preimplantacional para detectar y evitar una distrofia muscular facio-escápulo-humeral, una enfermedad genética hereditaria.

El embarazo se ha logrado en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Quirón Barcelona, anunció hoy el centro, tras diferenciarse los embriones afectados por este mal de los normales y transferir al útero materno sólo los que estaban genéticamente libres de enfermedad.

Actualmente, la gestación, que se encuentra en la semana 22, se desarrolla con normalidad, según las fuentes, y tanto la madre como el feto se encuentran bien.

La distrofia muscular facio-escápulo-humeral es una de las más de cinco mil enfermedades raras que hay descritas y que afecta a una de cada 20.000 personas, y es la tercera forma más frecuente de miopatía o degeneración muscular.

Esta enfermedad se caracteriza por una debilidad muscular progresiva que afecta a la musculatura de la cara, los hombros y los brazos.

La espera para la reproducción asistida en el Sergas obliga a ir a la privada

Como fruto del retraso de la maternidad, la sanidad gallega hace frente a una demanda cada vez mayor de parejas que quieren someterse a tratamientos de reproducción asistida. El Servizo Galego de Saúde (Sergas) ofrece tratamientos de fecundación in vitro, de inseminación o microinyecciones espermáticas en los complejos hospitalarios de Vigo y A Coruña. Creada en 1989, ésta última unidad fue pionera en el Sistema Nacional de Salud, y realiza unos 900 ciclos de reproducción al año con un índice de embarazo del 30%.

Con todo, la limitación de los recursos públicos lleva a muchas parejas a recurrir a clínicas privadas ”hartas de esperar tratamientos que se prolongan durante años” o al escuchar que ”no son aptas” para concebir, tras someterse a varios intentos fallidos. Según denuncia la presidenta de la Asociación el Defensor del Paciente, Carmen Flores, las esperas ”pueden llegar a dilatarse hasta dos años”, lo que para una mujer que afronta la maternidad tras pasar los 36 años, se traduce en ”tensión” y en miedo a que ‘’se le pase el arroz”.

Instituciones privadas ”más flexibles”
Los profesionales del servicio público atribuyen en parte estos hechos a los criterios ”más flexibles” que ofrecen algunas instituciones privadas. Por regla general, en el Sergas una mujer es sometida a un máximo de dos ciclos anuales de estimulación hormonal, debido a que muchos facultativos juzgan que a ciertas edades ”no es preceptivo abusar”.

La directora del Centro Gallego de Reproducción Zygos, María Graña, refuta este argumento. ”La limitación de los ciclos no depende de los niveles de hormonas, pues en la fertilización in vitro (FIV) son inferiores que los niveles que se alcanzan en un embarazo natural o mediante técnicas convencionales”, explica. La doctora de la clínica compostelana apunta que únicamente es ”aconsejable” que entre dos intentos transcurran tres meses, por lo que en un año ”la mujer puede someterse a cuatro tratamientos”, siempre que su estado de salud ‘’se lo permita”.

Con todo, Graña ve ”comprensible” que la sanidad pública maximice la ”eficiencia” a la hora de evaluar factores como la edad de la paciente y de limitar el número de ciclos para poder llegar ”al mayor número de mujeres”.

Obstáculos
Y es que a medida que pasan los años, aumenta el riesgo de que el embarazo ”induzca algunas patologías en féminas” con problemas de salud, dado que la gestación implica ”una sobrecarga” en el funcionamiento de los órganos. Desde el Instituto de Infertilidad de Vigo (IVI), el director, Elkin Muñoz, incide en que las mujeres mayores de 50 años quedan ”excluidas”, así como las que padecen ”alguna patología que contraindique el embarazo”.

Al igual que en Zygos, en el IVI ”no hay lista de espera”, de manera que en una media de un año una pareja que no se enfrente a complicaciones puede lograr la fecundación. No obstante, el coste es para muchos una barrera. Mientras una inseminación con esperma de la pareja o de un donante ajeno ronda los 800 euros, una FIV o una microinyección espermática se disparan hasta los 5.500. Como contrapartida, el IVI destaca que la tasa de embarazo en FIV llega al 50%, mientras que en la donación de óvulos alcanza el 60, por delante de las inseminaciónes, con un éxito más litimado, de un 20%.

Recuperar el dinero
Con el sueño cumplido en una clínica tras desistir del tratamiento en el Sergas, muchas parejas se plantean reclamar a la Xunta lo invertido. Desde la Asociación El Defensor del Paciente, el abogado gallego Cipriano Castreje dice que ‘’sus posibilidades son escasas”. De hecho, en un dictamen de junio de este año, el Consello Consultivo de Galicia da la razón al Sergas y apunta que la atención pública ”non é unha prestación de resultados senón de medios”, por lo que si el hospital demuestra que puso a disposición de la paciente todos los tratamientos y tecnologías de que dispone, no se puede hablar de negligencia o mala praxis médica.

El mito del preembrión

¿Cómo poder justificar lo injustificable? Una manera es inventar nuevas palabras, como por ejemplo el neologismo “preembrión”, recientemente incorporado por algunos científicos al debate bioético con intención de diferenciar los primeros 14 días de desarrollo del embrión como un estadio o una condición de vida prehumana del ser humano concebido.

Las legislaciones de algunos países europeos como Alemania, Noruega, Dinamarca o Suiza, respetan la vida humana desde el momento de la concepción. Por ello prohiben, de forma coherente, la experimentación embrionaria en sentido amplio.

España e Inglaterra, en cambio, consideran por decreto en sus legislaciones que la vida humana comienza a partir del día 14º de la fecundación y aceptan la experimentación en la fase previa que denominan de “preembrión”, mediante este término se propone un estadio prehumano de vida, de dos semanas, que va desde la concepción o fecundación en el tercio externo de la trompa de Falopio hasta la aparición de las primeras células nerviosas o línea primitiva.

De esta manera, al tratarse de una no-persona, según ellos, se puede lícitamente crear, experimentar, congelar, destruir, implantar, clonar, etc. sin ningún inconveniente jurídico por el atajo de una falacia semántica.

El término “preembrión” carece de fundamento científico y pretende justificar diferentes investigaciones en el embrión, sin que existan trabas éticas y legales. Los datos embriológicos sin embargo, nos permiten afirmar que desde la fecundación existe un individuo de la especie humana.

El periodo de 14 días fue propuesto por primera vez en 1979 por el Ethical Advisory Board en EEUU aduciendo como motivo el hecho de que el 14º día corresponde a la terminación de la implantación, y por lo tanto, a la imposibilidad de gemelación. En 1984 el Committe to considerer the social, ethical and legal issues arising from in vitro fertilization conocido como Comisión Waller, declaraba: “No más de 14 días, porque después de este estadio se forma la línea primitiva y la diferenciación del embrión es evidente”. También el Informe Warnock, de Londres, en 1984 informaba que se podría disponer del embrión humano para fines experimentales hasta el 14 día después de la concepción, dejando entender claramente que hasta esa fecha al embrión no se le reconoce carácter humano.

Esta falsa teoría apela por un lado, a la aparición de la línea primitiva, y por otro, a la posibilidad de los fenómenos de división gemelar o de hibridación antes de la implantación; si el embrión se puede dividir en dos antes de la implantación, entonces no es un individuo.

Pero, esta última afirmación no es cierta; por ejemplo, una ameba es un individuo biológico, aunque pueda dividirse y dar lugar a otras amebas. Individuo no es igual a indivisible; un individuo se puede dividir, como puede ocurrir con el embrión humano antes de implantarse y dar lugar a otro embrión gemelo, que será otro individuo (caso de los gemelos univitelinos). Además, la gemelación es un fenómeno extremadamente raro y anormal para la especie humana (0,4-1%) lo cual indica que el cigoto está por sí determinado a desarrollarse sin gemelación. Por otro lado, esto no prueba en ningún caso que antes no exista un ser humano.

Hay un primer ser humano del que se origina, aparentemente por una causa externa o retraso en las divisiones celulares de grupos celulares, un segundo ser humano. El primero sigue siendo siempre el primer sistema, y el segundo es aquel que se origina del primero; y mientras el segundo inicia su propia existencia ontológica en el momento en que se separa, el primero continúa su desarrollo sin perder su propia identidad.

En cuanto al fenómeno de hibridación, hay que decir que, desafortunadamente, dejará de existir una individualidad como muerte prematura de un gemelo.

Por otro lado, la línea primitiva no aparece en modo alguno de improviso como desde el exterior y separada de todo el conjunto del proceso que comienza a desarrollarse desde la concepción: es un producto de este proceso. Es un error si con esta distinción se quisiera significar que los procesos, desde el cigoto a la línea primitiva y de esta en adelante, son dos procesos discontinuos que no tienen correlación alguna entre sí y que las dos estructuras son dos sujetos diversos.

De manera que es erróneo y equivocado hablar de preembrión, es decir, de un estadio o una condición de vida prehumana del ser humano concebido. La teoría de los 14º días, ya sea por la aparición de la línea primitiva, ya sea porque las células pierden la totipotencia y no son ya más posibles las escisiones gemelares, no puede desconocer ni desmentir el dato biogenético fundamental y decisivo de la naturaleza humana e individual del embrión.

La vida prenatal es vida plenamente humana en cada momento de su desarrollo. No existen “saltos” de cualidad, sino una continuidad del proceso de crecimiento humano. ¿Cómo se puede pensar que uno de esos momentos de este maravilloso proceso de formación de la vida humana pueda ser sustraído de la condición humana? Solamente por ignorancia o por intereses ideológicos o económicos puede hacerse. Recomiendo, para más información, el documental del National Geographic: “En el útero materno”.