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La Universidad de Michigan empezará a aceptar embriones donados para la investigación de células madre
Los investigadores en la Universidad de Michigan han recibido la aprobación para empezar a aceptar embriones donados que se usarán en la obtención de las primeras líneas de células madre de embriones humanos de la Universidad. Las líneas de células se usarán para estudiar las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias, para probar tratamientos potenciales y para la búsqueda de curas.
El programa de donación de embriones y obtención de líneas de células es el primer proyecto de la U. M. posibilitado por la Propuesta 2, la enmienda de la Constitución estatal que aflojó las restricciones sobre la investigación de células madre de embriones humanos en Michigan.
La ley aprobada por los votantes en noviembre de 2008 permite que los investigadores en Michigan obtengan nuevas líneas de células madre de embriones a partir de embriones donados que de otra manera serían desechados. Desde la aprobación de la Propuesta 2, la Universidad se ha esforzado para asegurar que la investigación cumpla con la ley Federal y con la Constitución de Michigan, como asimismo con las extensas regulaciones nuevas establecidas el verano (hemisferio norte) pasado por los Institutos Nacionales de Salud.
Para asegurar el cumplimiento pleno, el proyecto tuvo que ser aprobado por el Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes, y la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina. Ambos comités están compuestos por médicos, científicos, e expertos en ética, abogados y miembros de la comunidad que evaluaron si el proyecto se conducirá de acuerdo a normas éticas, legales y para beneficio de los pacientes. El proyecto se aprobó el 11 de noviembre.
El trabajo de obtención de líneas de células lo conducirá el Consorcio de Terapias de Células Madre de la UM. Lanzado en marzo con compromisos de financiación de alrededor de $2 millones el Consorcio involucra a investigadores de todo el campus de la U. M., como asimismo colaboradores en la Universidad estatal de Michigan y la Universidad estatal Wayne.
“Durante la campaña del año pasado por la Propuesta 2 los oponentes de la investigación con células madre de embrión humano alegaron que la enmienda constitucional abriría paso a trabajos científicos no regulados”, dijo Garyt Smith, codirector del consorcio en la U. M. “Pero el hecho de que ha tomado muchos meses la aclaración de todos los pasos regulatorios requeridos para iniciar este proyecto demuestra que la ciencia de células madre de embriones humanos se cuenta entre las arias de investigación más reglamentadas”.
“Finalmente los investigadores de la Universidad de Michigan se unirán a sus colegas en todo el mundo en la exploración plena de la promesa de la investigación de células madre de embriones”, dijo Smith, un profesor asociado de obstetricia y ginecología.
Los científicos de la U. M. esperan alcanzar su primera derivación de células madre de embrión a mediados del año 2010, dijo Smith. Se ha reservado un espacio de laboratorio de 1.254 pies cuadrados (116,5 metros cuadrados) para el trabajo, y se ha dotado a los laboratorios con los equipos más avanzados. La Universidad contrató a tres nuevos investigadores asociados para el proyecto, y pronto se contratará un cuarto.
El Consorcio ha asegurado todas las aprobaciones necesarias para iniciar la aceptación de embriones que fueron creados con propósitos reproductivos pero ya no se necesitan o son inadecuados para el uso clínico. De acuerdo con la ley federal y estatal, estas donaciones en requieren el consentimiento voluntario informado del donante, documentado por escrito.
“Dado que esto representó el primer proyecto en la Universidad de Michigan en el cual iban a usarse embriones para la obtención de células madre de embriones, el Comité trabajó exhaustivamente para asegurar que la investigación propuesta cumpliese con todas las reglamentaciones estatales y federales pertinentes”, dijo James Shayman, copresidente del Comité de Supervisión de la Investigación Médica de Células Madre Pluripotentes.
“Si bien se necesitaron varios meses para completar la revisión de este trabajo creemos que el Comité, trabajando junto con la Junta de Revisión Institucional de la Escuela de Medicina fue debidamente diligente en este proceso”, indicó Shayman., vicepresidente asociado de la U. M. para asuntos de investigación y salud. “Creemos que la investigación propuesta cumple o excede todas las normas estatales y federales requeridas y actualmente vigentes”.
Además de la obtención de nuevas líneas de ser una madre de embriones los investigadores del consorcio refinarán las técnicas desarrolladas recientemente para convertir células de piel de adultos en células madre pluripotentes, conocidas como células iPS. En estas células reprogramadas existen la mayoría de las propiedades científicamente valiosas de las células madre de embriones al tiempo que permiten que los investigadores prescindan totalmente de los embriones.
“Llevaremos a cabo todas las formas de investigación de las células madre de manera que podamos lograr avances científicos y médicos sin que importe de donde provienen”, dijo Sean Morrison, director del Centro para Biología de Célula más eclesial madre de la U. M.
A principio del año próximo el Consorcio hará un llamado para propuestas de investigadores de la U. M. que busquen financiación para la obtención de nuevas líneas de células iPS, dijo Sue O’Shea, codirectora del consorcio y profesora de biología celular y del desarrollo.
Una prioridad alta para el consorcio encabezado por la V. M. es la obtención de nuevas líneas de células madre de embrión humano y de iPS que sean portadoras de los genes responsables por enfermedades hereditarias.
“Hay muy pocos programas universitarios en Estados Unidos que deriven líneas de células madre de embrión afectadas por enfermedades”, dijo O’Shea. “Nuestro nicho especial será la creación, el estudio y la comprensión del desarrollo normal y anormal de las líneas de células madre afectadas por enfermedad, tanto de líneas de células de embrión como de IPS”.
Las primeras enfermedades enfocadas probablemente incluirán los trastornos neurológicos tales como la esclerosis lateral amiotrófica (el mal de Lou Gherig), la enfermedad de Huntington y el mal de Alzheimer.
“La investigación de células madre tiene aplicación especial en las enfermedades neurológicas”, dijo Eva Feldman, directora del Instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica de la U. M. y profesora de neurología. “La provisión de líneas de células madre que contengan los genes que llevan a enfermedades específicas será de un beneficio increíble para los científicos médicos”.
“Esto ayudará a entender el origen y la progresión de muchas enfermedades, nos permitirá que obtengamos nuevos medicamentos y terapias con una eficiencia que antes no podíamos ni soñar, y en última instancia encontrar tratamientos para la enfermedad donde ahora no existe alguna”, dijo Feldman. “Éste es un gran paso adelante”.
Smith dijo que la nueva iniciativa de células madre aprovechará una de las fortalezas centrales de la VM: la investigación colaborativa interdisciplinaria. El Consorcio de la Célula Madre trabajará sobre las colaboraciones ya existentes entre investigadores en la Escuela de Medicina, la Escuela de Odontología, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Colegio de Ciencias de Ingeniería, señaló.
“Estas líneas de célula madre nos abrirán un nuevo conocimiento de las causas y la progresión de las enfermedades hereditarias”, dijo Smith. “Nuestras asociaciones en todo el campus permitirán que integremos las novedosas conclusiones biológicas sobre las células madre con los avances recientes en las ciencias de ingeniería y materiales para el desarrollo de nuevos tratamientos de enfermedades que beneficiarán a los pacientes”.
Las células madre de embrión son las células maestras del cuerpo; se replican interminablemente y forman los más de 200 tipos de célula en el cuerpo humano. Los científicos esperan que estas células notablemente versátiles —y las IPS que las imitan— puedan reemplazar algún día las células falladas o los tejidos enfermos en los órganos afectados. Este campo naciente se conoce como la medicina regenerativa, y el nuevo Consorcio para Terapias de Célula Madre coloca a la Universidad de Michigan en posición de desempeñar un papel pionero en esta investigación.
“Esta iniciativa ayudará a llevar la Universidad de Michigan a la primera línea de cada aspecto de la biología de células madre”, dijo Doug Engel, director del departamento de biología celular y del desarrollo y director de la junta científica asesora del consorcio. “Además de permitir un nuevo trabajo científico y clínico importante, esto nos coloca en una posición increíblemente fuerte para la obtención de cualquier nuevo fondo federal que se ponga a disposición para la investigación de las células madre, y para enrolar a los científicos jóvenes más brillantes en este terreno”.
Para crear una línea de células de embrión los investigadores remueven un grupo de células de un embrión de cinco días cuyo tamaño es aproximadamente el del punto al final de esta frase. A esa altura del desarrollo no hay especialización de tejidos alguna. Las células madre de embrión se extraen de los embriones y se colocan en una bandeja de cultivo que contiene elementos nutritivos que las alimentan al tiempo que impiden que se diferencien en tipos de célula especializados.
Las células se dividen y se propagan sobre la superficie de la bandeja. Cuando empiezan a acumularse en la bandeja las células se remueven gentilmente y se colocan en varios cultivos frescos, un proceso denominado replantación. Si las células pueden replantarse exitosamente muchas veces a lo largo de varios meses se ha establecido una nueva línea de células madre de embrión, que consiste de millones de células genéticamente idénticas.
“Hemos estado procediendo cuidadosamente a fin de considerar los aspectos éticos, legales y de investigación humana, y ahora estamos listos para avanzar”, dijo Timothy Johnson, director del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la U. M.. “La tecnología de células madre tiene un gran potencial para salvar vidas y mejorar la salud, y es importante que se sigan todas las sendas de la investigación para asegurar que las curas se obtengan lo más pronto posible”.
La financiación para el Consorcio de Terapias de Célula madre del instituto A. Alfred Taubman de Investigación Médica incluye compromisos del Instituto Taubman, la vicepresidenta ejecutiva para Asuntos Médicos, ora Hirsch Pescovitz, el ex vicepresidente ejecutivo para Asuntos Médicos, Robert Kelch; el decano de la Escuela de Medicina, James Wooliscroft; el Centro Integral del Cáncer, el Departamento de Pediatría y Enfermedades Contagiosas, la Oficina del Vicepresidente para Investigación, la Escuela de Odontología; el Departamento de Patología, el Departamento de Biología Celular y del Desarrollo, el Colegio de Ingeniería, el Instituto de Ciencias de la Vida, y el Departamento de Neurología. 
Sin comerlo ni beberlo…
El pasado 18 de noviembre participé como copresentadora del libro Nuestra contaminación interna (Catarata), en la librería La Central de Barcelona.
Nuestra contaminación interna reúne los trabajos de cuarenta especialistas y viene a demostrar lo que grupos ecologistas llevan años denunciando: que la salud medioambiental del planeta tiene una incidencia directa en la salud humana. Y, desde luego, la salud del medio ambiente depende de la acción de las personas. Conclusión: el aumento de ciertos trastornos y enfermedades (infertilidad, malformaciones congénitas, problemas de aprendizaje y desarrollo neuroconductual, obesidad, diabetes, diversos tipos de cáncer, Alzheimer, Parkinson…) es en parte consecuencia de nuestro maltrato, a menudo inconsciente, al planeta.
Los atropellos pueden ser el resultado de, por ejemplo, querer conseguir una mayor abundancia de cosechas o un engorde más rápido del ganado, a veces por una causa tan noble como paliar el hambre, pero muchas -la mayoría- sólo por criterios de enriquecimiento rápido y ambición desmedida de lucro. Atropellos que son, sin duda, el resultado de nuestra forma de vida, que consume más y más recursos y provoca más y más desechos.
¿Y de qué estamos hablando? Pues, de sustancias tóxicas: plaguicidas, sustancias usadas en procesos industriales, sustancias derivadas de la combustión de nuestros residuos, etcétera. Estos tóxicos pasan a la cadena alimentaria y, de ahí, a nuestro cuerpo, donde se van almacenando a causa de su gran estabilidad química y de que no los podemos eliminar. Este almacenamiento de compuestos tóxicos persistentes (CTP) afecta, según Miquel Porta, codirector del libro, al 100% de la población, en mayor o menor medida.
Algunas veces, los medios de comunicación publican noticias relacionadas con los CTP y su paso a los alimentos que consumimos, aunque, sorprendentemente, ni suelen tener una gran repercusión ni generan debate. Por ejemplo, el pasado sábado aparecieron los resultados de un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, según el cual el incremento de la mortalidad de las ostras en el delta del Ebro en los últimos 10 años está relacionado con el uso de plaguicidas en los arrozales. Por lo visto, en el cultivo del arroz se utilizan 22 tipos de plaguicidas distintos, de los que 21 se detectan en las aguas. Pero, por supuesto, si están en las aguas, están también en las ostras y en los peces. Y, naturalmente, ostras y peces llegan a nuestra mesa.
De nuestra dieta, la principal fuente de CTP es la grasa de origen animal, es decir, la carne, la leche, la mantequilla, el pescado… Y es que cuanto más arriba de la cadena trófica se encuentra un animal, mayor concentración de tóxicos acumula. De modo que, si pretendemos evitar en cierta medida los CTP, lo mejor es comer frutas y verduras en abundancia y reducir el consumo de grasas animales.
Las mujeres están más expuestas que los hombres a los CTP, debido a su mayor contenido en grasa corporal y a periodos vitales de mayor vulnerabilidad, como el embarazo y la menopausia. La lista de enfermedades femeninas que aparecen o se potencian con los CTP es larga (cáncer de mama, enfermedades tiroideas y autoinmunes…). Sin embargo, estremecen, sobre todo, los trastornos relacionados con la salud sexual y reproductiva: por ejemplo, el adelanto patológico de la pubertad, en algunas niñas anterior a los ocho años, y los problemas de fertilidad, que obligan cada vez a más mujeres a recurrir a las técnicas de reproducción asistida. Y, lo peor de todo, saber que desde el mismo momento de la fecundación, están trasladando al bebé tóxicos que luego seguirán suministrándole a través de la lactancia.
Los CTP persistirán en el planeta y en nuestros cuerpos durante años y seguirían contaminando zonas geográficamente alejadas de nuestro modo de vida, así que, sin comerlo ni beberlo, muchas gentes se encontrarán sufriendo los efectos de unas sustancias que desconocen, pero que beben y comen a diario. Algo habrá que hacer para evitarlo.
El reloj biológico
La congelación de óvulos resuelve dilemas, pero no exime de la decisión
“Ahora me es imposible parar”. Una empresaria de éxito justifica así para La Vanguardia su decisión de congelar sus propios óvulos para retrasar la maternidad. A los 38 años, se da otros dos de margen para ser madre. Ella firma de este modo un seguro de fertilidad para cuando en su vida pese más su deseo de tener un hijo que el trabajo. No conocemos en qué momento decidió posponer su maternidad cuando su reloj biológico marcaba la hora ideal ni por qué. En cualquier caso ha hecho un pacto consigo misma que tendrá que revisar aun cuando todos sabemos –y más las mujeres ante el dilema de tener hijos– que el tiempo pasa volando y que quizá en dos años su situación laboral será exactamente la misma. La posibilidad de congelar sus óvulos puede ser una buena opción para ella si realmente quiere ser madre, pero no la exime de tomar una decisión más adelante.
Hasta ahora habíamos visto que las técnicas de conservación de óvulos o de tejido ovárico ofrecen una gran oportunidad para mujeres jóvenes con cáncer. Los tratamientos de quimioterapia causan infertilidad, por tanto hay una razón médica incuestionable para congelar los óvulos. El debate que nos ocupa hoy es otro. Esas mismas técnicas sirven ahora a otro objetivo, que no es médico sino sentimental o profesional. Un recurso al que la mujer puede acceder si quiere dominar el ritmo biológico de la reproducción.
Vaya por delante que es tan legítimo tener hijos como no tenerlos, y que en muchas ocasiones en la decisión pesa la situación económica y/o laboral. Es tan valiente una cosa como la otra. No existe ninguna obligación de ser padres, un título al que sólo hay que optar si realmente existe un verdadero deseo. Ya he defendido en esta columna que es posible que una mujer sea madre y tenga una carrera profesional plena, al ritmo que ella decida, aunque a veces esto sea una auténtica heroicidad. Para ello es preferible que confluyan al menos cuatro factores: un padre presente (los hijos tienen madre, ¡y también padre!), un empresario que ampare la maternidad como una opción vital y no como un lastre laboral, una estabilidad emocional y, sobre todo, la voluntad real de dar el paso pese a todos los peros, que los hay y no pocos. Lo ideal sería que la maternidad se cumpliera respetando el ritmo biológico, no congelándolo, por una cuestión física y también por el aumento del riesgo durante el embarazo y las posibilidades de fracaso y complicaciones. La medicina se revela capaz de resolver dilemas personales, pero ¿hasta qué edad se puede posponer la decisión?
”En el Mediterráneo prevalecen algunos trastornos genéticos que podemos evitar”.
“En nuestra zona geográfica la prevalencia de enfermedades genéticas como la fibrosis quística, hemofilia o síndrome de X-frágil es mayor”.
En el Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER), además de las actualmente exigidas por la ley, se llevaran a cabo pruebas genéticas en tratamientos con donación de óvulos para la detección de enfermedades relativamente frecuentes en el área geográfica del Mediterráneo. 
El Jefe de Laboratorio FIV y Embriólogo de IMFER, Miguel Ángel Fernández Pérez (Málaga, 1971), quien lleva trabajando más de quince años en la aplicación, investigación y desarrollo de técnicas de reproducción asistida, explica los beneficios que reportará la realización de pruebas específicas en
las donantes de óvulos para impedir la transmisión de enfermedades como la fibrosis quística, la hemofilia o el síndrome de X-frágil.
¿Actualmente cuales son las pruebas que exige la ley española?
Para aceptar a una mujer como donante, debe reunir una serie de requisitos que la hagan idónea para tal proceso. Entre ellas, ser joven, sin antecedentes de enfermedades genéticas, estar sana para enfermedades infecciosas y tener un perfil psicológico normal.
¿Por qué es importante incorporar éstas pruebas?
En nuestra zona geográfica la prevalencia de enfermedades genéticas como la fibrosis quística, hemofilia o síndrome de X-frágil es mayor, lo que hace que aumente la probabilidad de aparición de dichas enfermedades. Las personas portadoras no las expresan, pero la pueden transmitir a la descendencia. Por tanto, creemos que realizando un screening de estas enfermedades a las donantes, eliminamos la posibilidad de aparición en la descendencia.
A partir de ello ¿qué tranquilidad puede obtener la receptora de óvulos?
Los estudios genéticos que hemos incorporado suponen que el riesgo de aparición de las enfermedades mencionadas anteriormente en la descendencia sea nulo.
¿Qué futuras incorporaciones y avances tienen como objetivo en IMFER?
Sobre todo la creación y puesta en funcionamiento del banco de óvulos gracias a los avances en criopreservación. Hasta ahora, la congelación de óvulos no era eficiente e implicaba la donación de óvulos en fresco sincronizando el ciclo menstrual de la mujer receptora con el de la donante. El poder disponer de óvulos congelados implica la eliminación de las conocidas listas de espera para donación de óvulos, así como la dependencia de la producción de óvulos por parte de la donante.
Obra social deberá cubrir tratamiento contra infertilidad
Un fallo inédito en Córdoba considera la infertilidad como enfermedad.
Por primera vez en la provincia, la Justicia dio lugar a un amparo y obligó a una obra social a cubrir el tratamiento de fertilidad de una pareja cordobesa que no puede concebir por vía natural.
Así, la obra social del Consejo Profesional de Ciencias Económicas debe pagar tres tratamientos de fertilización asistida con técnica Icsi (inyección intracitoplasmática del espermatozoide). Según se lee en el fallo, cada uno de esos tratamientos tiene un costo de casi 13 mil pesos.
En Córdoba ya se presentaron otros amparos pero, antes de que se resolvieran judicialmente, “terminaron en acuerdos privados entre las partes y las obras sociales”, dijo la abogada que representó a la pareja victoriosa, Gisela Trobbiani.
La jueza admite en la sentencia que la imposibilidad de tener hijos por la vía natural “constituye una enfermedad y, más propiamente, una discapacidad”. Argumenta que, si bien no existe una ley específica, otras normas del sistema jurídico argentino (como la Constitución Nacional y tratados internacionales) amparan el derecho de la pareja.
La decisión la tomó la magistrada Claudia Zalazar, del Juzgado Civil y Comercial de 51ª Nominación de Córdoba, y benefició a la mujer S. A. y a su esposo, M. M. Ellos no pueden concebir por vía natural porque él sufrió un tumor testicular. Además, adujeron que ella, a pesar de ser fértil, con 39 años su capacidad reproductiva disminuye.
La obra social argumentó que no debía cubrir los tratamientos de fertilidad pues el Programa Médico Obligatorio (PMO) no los incluye. Pero el fallo determinó que el PMO es una “enumeración no taxativa de la cobertura mínima que los beneficiarios están en condiciones de exigir”.
Bioética. El fallo también hizo referencia al debate bioético que generan las técnicas de fecundación. “La Iglesia Católica, cuya fe profeso, se ha mostrado reacia a la admisión de este tipo de técnicas (…) Sin perjuicio de mis convicciones religiosas y en el rol de institución secular que desempeño, debo ceñirme a evaluar si el planteo de los actores resulta procedente de acuerdo al derecho vigente”, manifestó Zalazar en la sentencia.
En mayo pasado, la obra social provincial, Apross, adelantó que a partir de enero de 2010 cubrirá para sus afiliados los tratamientos de infertilidad. En la Unicameral provincial se debate un proyecto para que la decisión se realice por ley.
En Argentina ya se dictaron algunos fallos similares al de Córdoba. Hay antecedentes en Buenos Aires, La Plata y Mendoza.
Sin ley
Enfermedad. En el país existe una campaña para recolectar 300 mil firmas con el objetivo de que el Congreso sancione una ley que considere la infertilidad como una enfermedad y así las obras sociales y prepagas cubran los gastos de tratamiento.
El ex pionero surcoreano de la clonación, Hwang Woo Suk, condenado por fraude
El ex “pionero de la clonación” surcoreano Hwang Woo-suk, caído en desgracia por haber falsificado “primicias científicas mundiales”, fue condenado este lunes a dos años de cárcel en suspenso por acusaciones de fraude.
Hwang, de 56 años, había sido acusado en 2006 de fraude, malversación de fondos y violación de la bioética, cargos pasibles de cinco años de cárcel.
El tribunal lo declaró culpable del desvío de 830 millones de wons (704.000 dólares) y de violaciones de las leyes de la bioética, informaron fuentes judiciales. La Fiscalía reclamaba una pena de cuatro años de cárcel.
El científico permaneció impasible al oír la sentencia y salió del tribunal bajo los aplausos de un centenar de simpatizantes.
Hwang fue despojado de todos sus títulos universitarios y científicos y apartado de la investigación, tras ser reconocido culpable por sus pares de la Universidad de Seúl de haber falsificado dos “primicias mundiales” en el campo de la clonación terapéutica.
Una de esas primicias fue la supuesta extracción, en 2004, de una línea de células madre a partir de embriones obtenidos por clonación, a la que siguió, en 2005, un segundo presunto hallazgo aún más importante: la producción de once colonias de células madre. Esos anuncios habían generado grandes esperanzas en el tratamiento del cáncer, la diabetes y el mal de Parkinson.
Pero su reputación se vio empañada cuando una televisión surcoreana afirmó en noviembre de 2005 que el investigador había violado las leyes de la bioética utilizando ovocitos proporcionados por sus colaboradoras.
La fiscalía había descubierto luego que el profesor desvió 2.800 millones de wons (tres millones de dólares) de fondos públicos y privados otorgados a sus investigaciones. Una parte de este dinero había sido utilizado para pagar a los donantes de óvulos, en otra violación de las leyes de bioética.
El tribunal también confirmó este lunes que el investigador sabía que su equipo había “exagerado o manipulado” el resultado de ciertos experimentos. Sin embargo, no se probó que el científico hubiera ordenado a su equipo efectuar esas manipulaciones.
Según la investigación judicial, Hwang era el cerebro de la manipulación que hizo creer en un gran avance en el área de la clonación terapéutica.
Era uno de sus asistentes, Kim Sun-jong, el encargado de producir las células madre a partir de embriones obtenidos por clonación. Ante la imposiblidad de cumplir con esta misión, este asistente recurrió a células madre ordinarias del laboratorio de Hwang y las presentó como producto de una clonación. El abogado de Hwang había asegurado que el profesor fue víctima de la farsa montada por su asistente.
Wang también trabajó en la clonación de animales y logró clonar un perro en agosto de 2005. “Sus brillantes resultados en la investigación animal, su sincero arrepentimiento y el hecho de que ya haya sido sancionado por sus pares deben ser tomados en consideración” estimaron los jueces en su fallo.
A pesar de que logró escapar a la prisión, el profesor indicó que sus abogados estudiaban la posibilidad de apelar la decisión por considerarla injusta.
El misterio de la eterna juventud según los nazis
Un historiador argentino revela en un libro cómo se hacían tratamientos con hormonas extraídas de los asesinados en campos de concentración.
| La promesa de rejuvenecer entre 20 y 30 años, además de prolongar el período de fertilidad de las alemanas quedaron recientemente al descubierto, tras publicarse la investigación de un historiador argentino.
En su libro “La fórmula de la eterna juventud (foto)”, Carlos De Nápoli reunió documentos y testimonios, entre ellos el de una enigmática y bella septuagenaria danesa, con aspecto de una mujer de 40 años. En su primera cita con De Nápoli en un departamento del barrio porteño de La Recoleta, la danesa Frieda Sorennsen contó que su infertilidad había sido remediada con el tratamiento de un médico vinculado a tropas hitlerianas -basado en aplicaciones de hormonas-. Pero hace unos años, la mujer le confesó haber sido una especie de “conejilla de indias” en Solahuette, un spa cercano al campo de concentración nazi de Auschwitz. Allí se practicaban experimentaciones con hormonas -extraídas en un principio de los asesinados en los campos de concentración-, que se complementaban con vitaminas, ejercicios físicos y una dieta compuesta por abundantes frutas y verduras, poca carne y jalea real. De Nápoli, autor de varios libros sobre el nazismo, estudió varios documentos que halló en una casa de Buenos Aires donde vivió el médico nazi Joseph Mengele cuando estuvo refugiado en Argentina. El historiador cree que no fue Mengele sino Karl Brandt, médico personal de Adolf Hitler, quien estuvo al frente de esos experimentos, cuyo secreto, afirmó, “se llevó a la tumba” tras ser enjuiciado y ahorcado en 1948. En “La fórmula de la eterna juventud”, el historiador argentino deja planteados dos inquietantes interrogantes vinculados con derivaciones de los siniestros experimentos de Adolf Hitler. Uno de ellos surge de los documentos de Mengele, quien reconoce que el injerto en humanos de testículos de mono, como habían probado otros científicos nazis, “producía un rápido rejuvenecimiento, aunque seguido muchas veces por una enfermedad desconocida que lleva a la muerte en cuestión de meses”. Los síntomas de tal enfermedad “desconocida”, apuntó De Nápoli, “tienen un extraordinario parecido a los del SIDA”. El otro, aportado por Frieda Sorennsen (dueña de una gran fortuna), alude a un compuesto que hallaron los nazis para curar muchos tipos de cáncer. Ese compuesto se originaba con las inyecciones diarias de hormonas. Rompecabezas Gracias a un cuidador de cementerio, De Nápoli se enteró que Frieda, la enigmática septuagenaria danesa, visitaba en un cementerio de Buenos Aires la tumba del médico nazi Karl Vaernet, íntimo colaborador de Heinrich Himmler, líder de las Tropas de Asalto hitlerianas (SS). Gracias a eso pudo contactarse con la mujer e ir reconstruyendo el rompecabezas. Otro elemento clave para rearmar la historia fueron documentos del médico nazi Joseph Mengele hallados en Buenos Aires, que fueron escritos poco antes de que el criminal regresara a Alemania, en 1959. Mengele “era dueño de varias propiedades y participaciones en laboratorios argentinos como socio oculto”, explicó De Nápoli. “En un memorándum que dirigió a Hilda Ana Peters de Umbreit -socia y testaferro en uno de sus laboratorios argentinos- Mengele describe los pasos necesarios para obtener la «fórmula de la eterna juventud», un proceso que podía rejuvenecer a una persona entre 20 y 30 años”, comentó De Nápoli. |
El Hospital de la Mujer celebra su 8° aniversario con unas Jornadas Multidisciplinares abiertas a la comunidad
El Hospital de la Mujer celebra a partir de hoy su 8° aniversario con unas Jornadas Académicas, en las que bajo el lema “Mujer, Salud y Vida: un enfoque multidisciplinar”, participan todas las áreas del hospital: Medicina, Enfermería, Trabajo Social, Psicología y Laboratorio. Además, por primera vez, se incluyen pláticas abiertas a la comunidad, en las que se compartirá con padres de familia temas como “El embarazo en adolescentes” y “Cómo hablar de sexo a los hijos”.
Estas Jornadas, que iniciarán a partir de las cinco de la tarde de este miércoles en Expoeventos Alameda, fueron presentadas en rueda de prensa por la directora del Hospital de la Mujer, la Dra. Yara Pineda Márquez; junto con la subdirectora, Dra. Soledad Castro, y la jefa de Enseñanza, Dra. Norma Navarro. Además, estuvieron presentes los coordinadores de los diferentes módulos de las Jornadas.
En la ceremonia de inauguración se incluyen dos conferencias magistrales de carácter cultural; la primera sobre “Mujer y Educación”, impartida por la Dra. Silvia Figueroa Zamudio, rectora de la U.M.X.N.H., y la segunda a cargo del Dr. José Carlos Pineda Márquez, titulada “Las Santas de Latinoamérica. Arte Sacro”.
La parte académica iniciará mañana jueves, en las diferentes modalidades, y continuarán el viernes, día 9. Además, y con el propósito de fomentar el deporte, el próximo domingo, a las 9 h., se celebrará una carrera atlética abierta al público en general, que recorrerá cerca de 5 kilómetros desde la Plaza Melchor Ocampo hasta el Hospital de la Mujer por la Avda. Acueducto. El registro será a partir de las 8 de la mañana.
Presentación de los avances en Cáncer de la Mujer
En el último año el Hospital de la Mujer ha desarrollado una intensa actividad en la detección temprana del cáncer en la mujer, especialmente en cáncer mamario, donde ha iniciado una experiencia de detección oportuna en mujeres mayores de 50 años que es única en el país. Por ello, el cáncer será uno de los temas protagonistas durante estas Jornadas, destacando entre todas dos conferencias: la que impartirá el Dr. Alberto Sahagún sobre “Nuevas dianas terapéuticas en cáncer de máma” y la presentación que hará la directora del Hospital, Dra. Yara Pineda, de los “Avances en tamizaje de cáncer mamario en el municipio de Morelia en mujeres afiliadas al Seguro Popular”.
En el módulo de Radiología e Imagenología se profundizará en este tema, con pláticas sobre el tamizaje con mastógrafo y sobre el uso de la resonancia magnética y del ultrasonido para la identificación de lesiones mamarias. Por su parte, los patólogos ofrecerán conferencias sobre otros tumores que afectan a la mujer, como el cáncer de endometrio y el cérvico uterino. En las Jornadas de Enfermería, el cáncer se abordará al presentar la experiencia de la Clínica de Mama del Hospital de la Mujer desde la perspectiva de enfermería.
Jornadas Médicas: complicaciones en el embarazo y en recién nacidos
Además, de los temas ya mencionados, en las Jornadas Médicas se abordarán algunos de los temas de mayor interés y actualidad en la comunidad médica en Michoacán, entre ellos, los referidos a las enfermedades respiratorias graves como influenza o neumonías atípicas, que se tratarán en el módulo de Medicina Interna, en el de Medicina Crítica y en Patología.
Otros temas importantes serán los relacionados con la atención a la mujer y al bebé en el embarazo de riesgo. En el Módulo de Pediatría se presentarán ponencias en torno a la asfixia perinatal, una de las principales causas de muerte en los recién nacidos, mientras que en el módulo de Ginecología y Obstetricia y en el de Nutrición se ofrecerán conferencias sobre distintas complicaciones que pueden surgir durante el embarazo o el parto: tromboembolia pulmonar, choque hipovolémico y diabetes gestacional. Además, se presentarán dos libros dedicados al estrés oxidativo durante el embarazo, escritos por una autoridad en la materia, el Dr. José Antonio Morales González. También se hablará de otros temas que tienen que ver con la actividad de otros servicios hospitalarios, como Medicina Interna, Medicina Crítica, Urgencias, Cirugía General, Anestesiología y Nutrición Clínica.
Jornadas de Enfermería, en torno a la Prevención
El programa de las Jornadas de Enfermería girará en torno a la importancia de la prevención, tanto para la detección de factores de riesgo y atención oportuna de las enfermedades que afectan a la mujer, como el sobrepeso y obesidad o diferentes tipos de cáncer; como en las medidas de cuidado que debe tener el personal de salud para reducir los riesgos que conlleva su actividad. Entre estas últimas, se tratará la prevención de riesgos de trabajo, las precauciones para evitar la transmisión de agentes infecciosos y para evitar accidentes laborales por riesgos biológicos.
Además de los temas mencionados, se hablará de Influenza Humana, bajo la perspectiva de que el desconocimiento de la enfermedad constituye un factor de riesgo; y del papel del personal de enfermería en la prevención de la muerte materna. Asimismo, habrá un taller sobre el “Cuidado en el catéter venoso central”.
Jornadas de Psicología: Atención integral a las pacientes
La atención psicológica que se brinda a las pacientes que acuden al Hospital de la Mujer es un aspecto fundamental para dar una atención integral a las usuarias. El área de Psicología ha preparado un programa muy completo en el que se hablará sobre los distintos aspectos de la persona frente a la enfermedad y la muerte. Se incluyen cuatro conferencias magistrales sobre “La sexualidad en el Climaterio”, el “Riesgo de vínculo madre-hijo en UCIN”, “Duelo familiar y resiliencia” y “Psicopatología desde el psicoanálisis”; así como otras pláticas sobre “El proceso de duelo en la familia del donante”, dentro del ámbito de la donación de órganos para trasplante; y sobre el “Apoyo psicoterapéutico a la familia del paciente crónico”.
Además, se han organizado tres talleres prácticos que giran en torno a diferentes aspectos de la vida de pareja: “Comunicación sexual en la pareja”, “El arte de restaurar el amor degradado” y un tercero muy relevante, sobre “Primeros auxilios psicológicos para mujeres en situación de violencia”. Tanto los talleres como las conferencias serán impartidos por especialistas en estas materias.
Jornadas de Laboratorio Clínico y de Trabajo Social
En las Jornadas del Laboratorio Clínico se tratarán temas relacionados con los padecimientos ginecológicos, subrayando la enorme importancia que tienen los análisis para que las decisiones médicas en cuanto a diagnóstico y tratamiento se tomen contando con toda la información, en beneficio de las pacientes. También se hablará del papel de las enfermedades de transmisión sexual en la infertilidad, así como las pruebas de laboratorio que pueden realizarse para diagnosticar este problema. Finalmente, se abordará el tema de la menopausia y la andropausia como reto para la pareja.
Finalmente, las conferencias de las Jornadas de Trabajo Social girarán en torno al manejo de las emociones y su trascendencia en el éxito profesional y personal. Las ponencias serán impartidas por la psicoterapeuta Ana Laura Rosas Bucio, especialista en intervención en crisis, psicoterapia breve y tanatología, entre otras.
Conferencias para padres de familia
Como se comentó al principio, en esta ocasión el Hospital de la Mujer se abre a la comunidad, con dos conferencias magistrales sobre temas de gran importancia para los padres de familia. La primera será impartida por la Dra. Maria Ayumi Ito Nakashimada, y tratará sobre el embarazo en la adolescencia y los riesgos para la salud y los problemas emocionales que puede ocasionar. Tendrá lugar el jueves 8 de octubre a las 14.30 horas en el salón principal de Expo Eventos Alameda. La segunda conferencia se titula “Cómo hablar de sexo con mi hijo”, y estará a cargo de la Mtra. en Psicología Zaira Isell Figueroa Palafox. Será impartida el viernes 9 de octubre en el mismo lugar. Ambas serán gratuitas.
Obesidad, enemiga del sexo y la fertilidad
Las mujeres que sufren obesidad pueden tener problemas de ovulación, mientras en los hombres obesos disminuye la función testicular.Guía para una vida sin hijos
Hace dos semanas una escritora y consultora estadounidense, publicó en el blog Motherlode del New York Times esta columna hablando sobre su infertilidad.
Hace casi dos años decidí aceptar que jamás tendría hijos. Tenía 37 años y acababa de saber que mi fertilización in vitro había fallado. Nuestra batalla por ocho años contra la infertilidad incluyó seis inseminaciones artificiales, una cirugía, remedios, inyecciones de hormonas e innumerables (y a veces costosos) procesos. Cada nuevo test o tratamiento traía consigo la esperanza de que, esta vez, sí funcionaría. De todo aquello, lo que me quedó para mostrar es una foto de tres tristes grupitos de células -los embriones que no se implantaron- y ninguna explicación real de por qué no logré embarazarme.
Toda mujer que enfrenta la infertilidad debe decidir cuándo ha sido suficiente, cuándo ha llegado a su límite ético, emocional y/o financiero. A mí, mi sentido de la eficiencia me decía que si investigaba todas las opciones, buscaba ayuda en los mejores profesionales y seguía sus instrucciones, yo obtendría lo que quería. Hice todo ello hasta la obsesión, pero nuestras opciones se iban agotando. ¿Otra fertilización in vitro? ¿Donantes de óvulos? ¿Madre sustituta? No podíamos financiar otro tratamiento más y comenzábamos a sentirnos mareados con los riesgos asociados a los medicamentos y tecnologías involucradas. Sin embargo, mi principal razón para decir basta fue que ya estaba cansada de sentirme frustrada y desesperada. Necesitaba dejar de intentarlo para poder volver a vivir.
Desde entonces, he reflexionado sobre mi trayectoria en la búsqueda de un hijo y sus repercusiones. La infertilidad -definida como la incapacidad de concebir tras al menos un año de relaciones sexuales sin protección- no es una discapacidad, porque técnicamente no se necesita tener hijos para llevar una vida saludable. Para mí, es más bien un leve síndrome biopsicológico de por vida. Mi incapacidad física para producir niños tiene consecuencias emocionales y sociales con las que lucho cada día. Estas son algunas de sus manifestaciones.
Carencia de familia: siempre pensé que un niño nos transformaría de una pareja feliz en una orgullosa familia con una casa llena de amor. Esto era importante para mí, porque desafortunadamente no vengo de un hogar armonioso. Y el hecho es que la familia sigue siendo el único y mayor principio organizador de una vida establecida. Basta una caminata por mi barrio para dar cuenta de ello. Las parejas jóvenes conversan en el pasto después del trabajo, mientras sus hijos andan en bicicleta y dibujan con tizas de colores en las veredas. Mi marido y yo, a un costado, terminamos por sentirnos desentonando. La infertilidad es un tipo único de soledad.
Identidad de género: la maternidad sigue siendo central en el ser mujer, esa mágica cosa que hacen los cuerpos femeninos. También es algo socialmente premiado y una suerte de respaldo a la feminidad. En momentos de sinceridad, las madres confidencian que les gustó estar embarazadas por toda la atención que tuvieron. Como mujer infértil, me siento raramente asexuada, especialmente cuando miro a alguien que espera guagua. Si no puedo hacer eso (estar embarazada), ¿sigo realmente siendo una mujer?
Dilema en la amistad: es desafiante tener amigos que tienen hijos. Naturalmente, las personas que dedican sus vidas a criar hijos quieren hablar sobre ellos -la búsqueda de un buen jardín infantil, dónde ir de vacaciones familiares, cómo instalar una silla de niño para auto. Yo no tengo relación con esos temas y no tengo nada que agregar. A veces esas exhaustivas conversaciones sobre los hijos de otros me dejan tan alienada que siento la necesidad de levantarme e irme de donde esté.
Buscando un sentido: yo pensaba que un hijo me inculcaría en la vida un nuevo sentido de foco y propósitos. Pero la infertilidad me creó un vacío de significado. Y encendió en mí una renovada obligación por desenterrar mis pasiones y trabajar hacia mis objetivos. A menudo las madres describen el dar a luz como la más increíble experiencia que hayan vivido; el tomar por primera vez a su hijo como trascendente, y la crianza de éstos como “el más duro de los trabajos que amarás”. Yo siento la necesidad de crear proyectos en marcha y experiencias tan sublimes como esas. Es una presión por embarcarse en una vida bien vivida, aun cuando nunca criaré niños.
“Por qué no adoptas simplemente?” es algo que escucho frecuentemente cuando les cuento de mi infertilidad a otros. Lo más interesante es que esas mismas personas suelen tener hijos biológicos y jamás han pensado por un minuto en adoptar. Después de tanto tiempo sin niños, todavía me siento ambivalente sobre la adopción. Admiro a quienes lo han hecho, pero no es para mí.
En vano he buscado por las habitaciones repletas de feministas furibundas que hablan sobre las maravillas que han logrado con todo el dinero, creatividad y energía que se han ahorrado al no tener niños. Pero tristemente descubro que no existe una guía para crearse una vida plena sin hijos. Es una situación que se resuelve en el camino.
A ratos es tentador definirme a mí misma como opositora a la paternidad. He pensado en dejar mi barrio que está orientado a las familias e irme a vivir al centro con alguna comunidad. También debo controlarme de no ostentar de mi tiempo libre y extravagantes indulgencias conmigo misma frente a mis amigos necesitados de sueño que son padres. Todavía no he logrado incorporar a mi vida a los niños de otras personas (algo que me dijeron es bueno hacer).
Mientras escribo esto, reconozco por primera vez mi fuerza y coraje de vivir con la infertilidad y con la decisión de no tener niños. Envalentonada, les pido a quienes han sido bendecidos con sus propios hijos que consideren lo siguiente: su familia es su fortuna, pero no todos tienen esa suerte. Sea cuidadoso sobre cuándo, cómo, a quién y, sobre todo, cuánto habla sobre sus niños. Así como no está bien mostrarse abiertamente resentida sobre la infertilidad, tampoco lo es alardear como padre orgulloso.
Si me preguntas si tengo hijos y te cuento que no puedo, un simple “lo siento” bastará. No hay necesidad de continuar con preguntas o salir con consejos o bromas. Por favor, tampoco palidezcas o actúes como si hubiese dicho algo inapropiado. Con la cantidad de información íntima compartida gratuitamente por estos días, no es necesario establecer un estigma a la infertilidad.
Para los otros que están experimentando vívidamente la angustia de la infertilidad, la buena noticia es que mejora. Desde el día en que tomé la decisión de dejar de intentarlo, nunca he mirado atrás. Mi marido y yo hemos sobrevivido a lo que probablemente sea uno de los desafíos más grandes que jamás enfrentaremos como pareja, hemos creado un vínculo y una intimidad que francamente no hubiesen sido posibles si tuviéramos que criar un niño. Y cada día presenta nuevas oportunidades de tener una feliz y satisfactoria vida como una mujer que no es madre.