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El estrés, el alcohol y el tabaco aceleran la esterilidad en hombres
Factores como el estrés, el alcohol y el tabaco están deteriorando la capacidad reproductora de los hombres, de manera que por primera vez hay diagnósticos de infertilidad en varones menores de 40 años, una barrera psicológica que parece desvanecerse y que demuestra que los factores ambientales “están produciendo un aumento importante de la infertilidad masculina”.
Así lo informó en declaraciones a Europa Press el director del Instituto Balear de la Infertilidad, el doctor Javier Marqueta, quien explicó que en el pasado XXIV Congreso Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), celebrado en Barcelona, se informó de que por primera vez se detectan casos de infertilidad en hombres antes de los 40, así como un aumento en los abortos provocados por la debilidad del espermatozoide.
Aunque no hay números exactos, ello viene a “demostrar que los factores ambientales son los que están produciendo un aumento muy elevado de la esterilidad”, acuciado además por la edad del hombre.
El retraso de los progenitores en reproducirse, unido al abuso del tabaco, café, alcohol y al estrés están disminuyendo la capacidad reproductora del hombre y también de la mujer.
“Un porcentaje importante de las esterilidades no lo serían si (él o ella) se hubiese reproducido unos años antes”, explicó Marqueta, quien aclaró que el “deterioro genético” aumenta las malformaciones y el riesgo del aborto y remarcó que las parejas “no son conscientes” de este deterioro y luego es demasiado tarde.
Infórmese: Infertilidad y esterilidad
Cuatro tazas de café al día disminuyen la fertilidad
Así, el experto declaró que el tabaco es un tóxico muy importante en la reproducción femenina y masculina, y aseveró que cuatro tazas de café al día disminuyen también la fertilidad, aunque precisó que “depende de la capacidad reproductora de cada hombre o mujer”.
Todos estos factores negativos son “mucho más acusados” cuando “más años tiene” la persona. Para evitar este deterioro, algunas mujeres optan por conservar sus óvulos para utilizarlos en el futuro, una técnica que se denomina “criopreservación de la fertilidad”.
Las mujeres jóvenes que prevén que su reproducción se va a demorar por diversos motivos deciden conservar un óvulo de su juventud para reproducirse en el futuro, “cuando biológicamente ya no tengan la edad idónea”.
Esta técnica se ha utilizado sobre todo en personas que iban a perder su capacidad reproductora por enfermedad. Marqueta destacó que existe un proyecto para extender esta posibilidad a la seguridad social, pero todavía falta un largo recorrido para que se consiga.
Acalorado debate en Diputados por la ley de reproducción asistida
La Comisión de Salud y Acción Social, presidida por Juan Sylvestre Begnis, avanzó hoy sobre el polémico borrador del proyecto de ley que propone regular la reproducción asistida. Además se dio curso a la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical, entre otros proyectos.
La reunión comenzó con media hora de atraso, exactamente a las 14, y con los chistes de Begnis acerca del largísimo parate de actividades que hubo en el Congreso, primero por la campaña electoral y luego por el asueto decretado por la gripe A.
Justamente la influenza A fue el primer tema al que se hizo mención en la Comisión, aunque no estaba dentro del orden de temas a tratar. “De acuerdo con la información epidemiológica hay una reducción de los casos, un amesetamiento de la epidemia. Esto no deja de ser auspicioso pero no debemos ser imprudentes y pensar que la epidemia pasó ya que en todos los países del mundo se habla de un nuevo repique en la primera o la segunda quincena de agosto”, explicó el diputado santafesino.
Primero se aprobó por unanimidad el pasar a sesión una serie de proyectos de declaración sobre diversos temas, entre los que se incluyeron varias declaraciones de interés sobre eventos que habían pasado ya hacía meses y que se aprobaron porque, según Begnis, que cualquier proyecto de interés sobre cualquier actividad ya pasada se aprobaría debido a que no había allí error de ningún legislador en haber presentado el proyecto fuera de término sino que no se había aprobado en su momento porque no había actividad parlamentaria.
El debate sobre el proyecto de reproducción asistida lo inició Graciela Gutiérrez (FpV-Santa Cruz). Como vicepresidenta de la Comisión tomó la palabra para “proponer los pasos acerca de cómo debería tratarse el borrador” de la iniciativa. De ese modo, propuso que fueran convocados para la siguiente reunión un grupo de especialistas en el área de la medicina, la bioética, el sector público, el sector privado y ONGs para que dieran su opinión. También solicitó que se hiciera participar de ese debate con invitados a la Comisión de Familia y a la de Presupuesto ya que son las siguientes comisiones por las que deberá pasar el proyecto antes de ingresar al recinto.
Fue entonces cuando se dio el gran cruce del día. El presidente de la Comisión, mientras comía los sándwich que había llevado para brindar por el regreso de la actividad, remarcó que es importante saber bien qué es lo que se votará sobre reproducción asistida ya que, según dijo, “es un tema que involucra no sólo los derechos de las mujeres y sobre todo de las mujeres pobres ya que no hay una ley que permita ayudar financieramente a aquellas familias que quieran someterse a ese tipo de tratamiento”.
Gutierrez agregó que debía legislarse para evitar la criopreservación de los embriones y Begnis se preguntó: “¿Incluimos la clonación? ¿El alquiler de útero? Mientras eludimos este tema ético tenemos que avanzar por algún lado porque estamos impidiendo que mujeres pobres puedan tener hijos”.
Entonces, retomando el planteo de Gutiérrez, Marcela Rodríguez (CC-Buenos Aires) embistió: “No mezclemos cuestiones como el derecho del niño por nacer porque esto no tiene nada que ver con el aborto sino con todo lo contrario. Es gente que quiere tener hijos”.
Luego se refirió a las libertades femeninas que el borrador del proyecto, según con su criterio, no tiene en cuenta. “La ley no es solo para beneficiar a mujeres infértiles, como dice la diputada (por Gutiérrez). Está el caso de las mujeres solas. El hecho de no tener pareja no es una enfermedad, y hay muchas mujeres sin pareja que quieren ser madres y biológicamente no tienen impedimentos, solo que no encuentran a la persona con quien tener los hijos”.
Sin embargo, el momento más fuerte del debate fue cuando Rodríguez se refirió a lo referente a la criopreservación de los embriones. “Prohibir la criopreservación de embriones favorece a los laboratorios. ¿Qué hacemos con los embriones que no se pueden destruir ni criopreservar? Si la mujer que se hace la fertilización pierde el embarazo ¿tiene que volver a someterse al tratamiento, pagar, poner el cuerpo de nuevo cuando en realidad eso podría solucionarse preservando los embriones? Hacer eso es beneficiar a los laboratorios”, expresó exaltada.
La respuesta no se hizo esperar: “Las empresas también lucran con los procesos de criopreservación”, lanzó Gutiérrez secamente al tiempo que la diputada de la Coalición se retiraba de la sala. Según fuentes, fue a la comisión de Justicia que estaba teniendo lugar a pocos metros.
Además se aprobó para pasar a tratar en el recinto en la próxima sesión la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical. La única objeción fue por parte de Susana Canela (FpV-Salta) que propuso que se estableciera en el proyecto que el Instituto debía ubicarse geográficamente en el Norte argentino. No obstante, Begnis hizo ver que en el proyecto eso ya está establecido y que solamente restaría saber en qué ciudad; pero dado que el Instituto dependerá del Ministerio de Salud, esa es competencia del Poder Ejecutivo.
También se aprobó una modificación a la ley de medicamentos propuesta por el diputado Leonardo Gorbacz (SI-Tierra del Fuego). La misma consiste en poner penas a aquellos que no mantengan la cadena de frío de los remedios.
Antes, la diputada Susana Díaz (FpV-Tucumán) había propuesto tratar sobre tablas una ley para detectar el cáncer de próstata. Se resolvió que el tema fuera pasado a asesores para ver si se podía incluir en algún otro proyecto de lucha contra el cáncer.
Como ya quedaba poco tiempo para que comenzara a sesionar la Comisión de Agricultura, el plato fuerte del día, no se trató la emergencia sanitaria para la ciudad de Tartagal que está pendiente desde febrero y que vencería en agosto. Ya cuando pocos diputados quedaban en la sala la diputada Mónica Torfe del Partido Renovador de Salta pidió que se tratara en el siguiente encuentro y Begnis dijo que sí “pero que había un problemita con las fechas”.
Gran Bretaña evalúa pagar a donantes para terapias de fertilidad
El regulador de tratamientos de fertilidad de Gran Bretaña está revaluando una prohibición sobre la venta de espermatozoides y óvulos, debido a la escasez de donantes a nivel nacional.
La profesora Lisa Jardine, jefa de la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología, dijo que la medida sería necesaria para alentar a más personas a volverse donantes y para detener los viajes al exterior de las parejas en busca de tratamiento.
Bajo las actuales reglas, introducidas en el 2006, los donantes no pueden recibir pagos a cambio de sus óvulos o su semen, pero pueden reclamar “gastos” por un máximo de 250 libras (unos 420 dólares).
Según la autoridad de fertilidad, la cantidad de mujeres tratadas con espermatozoides donados cayó de casi 9.000 en 1992 a apenas más de 2.000 en el 2007.
En tanto, el periódico Times indicó que el número de ciclos de tratamiento que utilizaron óvulos donados se redujo un 25 por ciento entre el 2004 y el 2006.
Una ley del 2005 que removió el anonimato de los donantes también generó una disminución en la cantidad de voluntarios.
“No estoy diciendo que la decisión tomada antes de mi llegada al puesto no fuese la correcta para ese momento”, dijo Jardine al Times.
“Pero dada la evidencia de que la escasez de óvulos está llevando a las mujeres a (buscar terapias en) el exterior, siento la responsabilidad de revisarla”, añadió la funcionaria.
Un estudio realizado en el 2007 por la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva reveló que el pago promedio a las mujeres donantes de óvulos en Estados Unidos era de 4.216 dólares. La sociedad recomendaba pagos totales a las donantes de hasta 10.000 dólares.
Uruguay. La Iglesia recuerda que su rechazo es hacia la matanza de embriones, no hacia las células madre
A pesar de que los avances de la ciencia permitirían cerrar las investigaciones con embriones, la polémica persiste. Los problemas que resolverían las células madre embrionarias pueden resolverse con células madre adultas. Además de su eficacia, la otra cuestión es que con células madre adultas no se mata a embriones, es decir, a personas.
El último asalto para favorecer el uso de las células madre embrionarias se ha dado en Uruguay. La Iglesia ha salido en defensa de la dignidad humana. En ocasiones, pareciera que el objetivo es precisamente presentar a la Iglesia como opositora a los avances de la ciencia. Por eso, tal y como cuenta Zenit, el padre Pastorino tuvo que explicar lo evidente: “la Iglesia no está en contra del uso de células madre para la investigación, pues se ha demostrado que puede tener muchos beneficios para la salud, pero sí se opone a la utilización de embriones (humanos) con ese fin”.
El 56% de mujeres que supera un cáncer logra un embarazo
Las jóvenes que logran vencer su enfermedad quedan con su aparato reproductivo sano, aunque sus óvulos ya no tienen la misma fertilidad que antes.
Hace 30 años, dos de cada 10 personas sobrevivían a un cáncer. Recibir la noticia de que se tenía esta enfermedad era devastador, porque superarla era casi un milagro. Con el tiempo, las posibilidades de vivir fueron aumentando y en 2001, por ejemplo, el promedio mundial de supervivencia ya era de 50% y, según un estudio de la institución Cancer Research del Reino Unido, se espera que para 2020 esta cifra alcance un 66%.
Hoy el cáncer no es sinónimo de muerte. Y aunque padecerlo puede dejar secuelas, ni siquiera es un obstáculo para dar vida. Así lo comprobó un estudio recientemente presentado en el congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, que señaló que, en promedio, 56% de las mujeres que supera algún tipo de cáncer logra un embarazo a través de la donación de óvulos.
El estudio, realizado por el Instituto Valenciano de Infertilidad de Vigo (IVI), fue seleccionado entre los 10 finalistas de este seminario internacional. La importancia radica en que esta es una de las primeras investigaciones que corroboran una idea que los especialistas venían intuyendo: la mujer que supera un cáncer tiene altas opciones de ser madre.
CONTRA LA INFERTILIDAD
Para vencer un cáncer hay que pasar por tratamientos fuertes, ya que las quimioterapias y radioterapias dejan secuelas en los óvulos de una mujer. Como explica Carlos Troncoso, ginecólogo de la Clinica IVI Santiago, esto sucede porque los tratamientos están diseñados para matar las células con alta reproducción, como ocurre en los tumores.
Los óvulos son células que tienen un alto nivel de replicación y las terapias contra el cáncer también terminan afectándolas, por lo que las mujeres tienen hasta 40% de riesgo de quedar con falla ovárica y no poder embarazarse. El problema, sin embargo, está sólo en los óvulos, ya que su aparato reproductivo suele quedar en muy buenas condiciones para sostener la gestación.
La probabilidad de quedar embarazada depende de muchos factores. Primero, del tipo de cáncer, ya que si es del aparato genital, habrá más problemas para concebir. Luego, del tipo de tratamiento, pues mientras más dosis de quimio y radioterapias, menos chance habrá de tener hijos.
Por último, un factor a considerar es la edad en que el cáncer se desarrolla, ya que mientras más joven una mujer supera el cáncer, más opciones tendrá de embarazarse. Aun así, quedar embarazada espontáneamente después de un cáncer se logra en un 21% de los casos, dice Elkin Muñoz, autor de la investigación. Según su estudio, con óvulos donados la probabilidad aumenta al 56%, por ello, ésta se transforma en una gran oportunidad para las jóvenes que, actualmente, pueden salir sanas de un cáncer.
ÓVULOS DONADOS
No hay complicaciones particulares para alguien que se embaraza con óvulos donados por otra mujer. Se trata de una técnica de Fertilización in Vitro, donde fuera del útero se fecundará el óvulo donado con los espermatozoides de la pareja de la futura madre. Luego, el embrión se implantará en el útero de la mujer y comenzará el proceso de gestación.

“Creo en Dios y en el IVI”
El caso de Mariola Ballester, de 34 años, podría ser el de cualquier mujer que acude a una clínica de fertilidad. Cuando su ginecóloga le indicó que ella y su pareja tendrían dificultades para conseguir un embarazo tuvo una sensación de frustración: “Un ahogo muy grande. Es horrible. ¡Que yo no puedo ser madre!”. Precisamente ella, que se considera “muy niñera”. Por eso decidió acudir, en 2004, al Instituto Valenciano de Infertilidad (Grupo IVI) en su propia ciudad, en Valencia. “Creo en Dios y en el IVI”, dice tras su paso por el centro.
Lo que Mariola seguramente no conocía es que miles de mujeres de todo el mundo acuden a las clínicas de IVI por su excelente reputación. En 2008, el Grupo realizó 21.046 tratamientos de reproducción asistida, con 3.585 pacientes extranjeras, muchas de ellas en sus clínicas de fuera de España.
Las pacientes que llegan a IVI son de casos “generalmente bastante límite” recomendados por otros médicos, reconoce José Remohí, copresidente y fundador del grupo. El tratamiento con el que empezó Mariola fue por el que casi todas comienzan: la inseminación artificial, por el que el esperma es introducido instrumentalmente en el cuerpo de la mujer. No dio resultado.
Segundo paso. La fecundación in vitro o cuando la unión de los ovocitos y espermatozoides se realiza fuera del cuerpo de la futura madre. En 2005, a la primera, se queda embarazada. “Organizo una paella. 28 personas en mi casa. Se lo digo a todo el mundo”. Pero en la séptima semana sufre un aborto.
A ella su médico le decía que se quedaría embarazada. Las fotos de bebés que cuelgan en muchas salas del IVI, enviadas por padres agradecidos, muestran que el milagro era posible. “Son casos muy raros los que no tienen solución. La esterilidad no es una enfermedad, es un muro”, explica el doctor Remohí. Una pared con la que se choca continuamente, pero que al final se salta.
El retraso sociológico en la maternidad, a edades superiores a 30 años, provoca que las mujeres tengan cada vez más problemas para quedarse embarazadas. Desde 2006, las futuras madres tienen un nuevo aliado: la vitrificación de los óvulos (una congelación más avanzada). “Es una revolución social”, asegura el doctor, ya que se pueden preservar hasta cuando las clínicas necesitan las donaciones o los propios óvulos de mujeres que no quieren tener sus hijos hasta la treintena o cuarentena. “Una mujer de 40 años es joven para ser madre”, opina. En el IVI fueron los primeros en el Viejo Continente en conseguir embarazos de óvulos vitrificados. “En eso estamos revolucionando Europa y el mundo”, asegura Remohí.
Y es que lo que caracteriza el éxito del Grupo IVI es su apuesta por la investigación y por aplicar la innovación para conseguir que cualquier caso tenga solución. Remohí explica que la empresa se basa en tres pilares: la excelencia clínica, estando al día de las investigaciones en todo el mundo; la realización de sus propios estudios y publicaciones, y la docencia como Instituto Universitario de la Universidad de Valencia. Cualquier médico debe tener su propia línea de investigación, si no, no trabajará en la empresa.
Su estilo es made in USA. Allí acudieron a estudiar dos amigos en los ochenta, el propio Remohí y Antonio Pellicer, los dos valencianos recién titulados en Medicina. “Fue una huida hacia delante, viendo el futuro difícil de paro en España”.
A su vuelta montaron el IVI en un bajo de la calle Guardia Civil, en la capital levantina. Era 1990. En esa época quien se considerara médico reputado, cuenta Remohí, trabajaba en la sanidad pública por la mañana y pasaba consulta privada por la tarde para hacer dinero. Ellos buscaron el trabajo en equipo y especializarse en una única parcela, al estilo de EE UU, según Remohí. “Nadie nos comprendía. Nos juntábamos dos ginecólogos e invertíamos todo en esto. Nos decían que cómo apostábamos todo en ver estériles. ¿Hay tantas estériles en Valencia para sobrevivir?, nos preguntaban”. El boca a boca y los primeros resultados clínicos les dieron la razón. Gracias a ellos han nacido 30.000 niños.
“Hemos intentado ser vanguardia”, asegura Remohí. Empezaron dejando de lado “los protocolos clásicos” como biopsias y laparoscopias, dolorosos para las mujeres e ineficaces. “Fuimos muy criticados”. Ya en los noventa empezaron con la inseminación artificial y la fecundación in vitro. Desde el primer momento decidieron invertir el 10% de sus ingresos a la investigación.
“Fuimos pioneros en la ICSI”, la microinyección intracitoplásmica de espermatozoides que se realiza en la fecundación in vitro. “Segundos en el mundo en una ICSI con biopsia de testículos”. Y los primeros en conseguir un embarazo con semen congelado procedente de tejido testicular. “Esto revolucionó el mundo de la esterilidad”. Y los primeros en España en lograr, gracias a un diagnóstico previo antes de implantar el óvulo en la madre, que naciera sano un bebé cuyos padres eran portadores de fibrosis quística.
Otro punto clave del éxito consiste en una dedicación plena. “Si hay que hacer un tratamiento en Navidad, se hace el día de Navidad, no el día 26″, asegura el médico. Eso le diferencia de “la fuerte competencia” de la sanidad pública, donde todo el ciclo es gratuito, más en época de recesión. “La crisis afecta. Yo lo veo en los pacientes. Se lo piensan más. Tienen miedo a repetir”, a no quedarse embarazados a la primera. Y el abandono, precisamente, es la razón principal del fracaso de los tratamientos.
Mariola sí insistió. Pasó una segunda fecundación in vitro y una tercera, sin resultados. “Yo me preguntaba si me estaban sacando el dinero. Veía embarazadas por la clínica y pensaba que las paseaban a propósito”. 18.000 euros después, y en el cuarto intento, se quedó embarazada. El 17 de marzo de 2007, un día antes de Fallas, nacieron Carla y Aitana, sus mellizas. Ahora hace de voluntaria para explicar a futuras madres su caso.
“Mi madre me lo contó sin cigüeña”
Yo nací en 1984. En plena década de los 80. Años de grandes artistas musicales, de “la movida madrileña”, de cuando Bono de U2 todavía llevaba melena. Época de Naranjito, del 23F, de los videojuegos en color verde diseñados en 2D, de los primeros Windows… De la primera fecundación in vitro en España, una noticia positiva que llevo 25 años viviendo en primera persona. Hoy en día esta técnica es conocida por la gran mayoría y quién más quién menos conoce a parejas que han recurrido ella o a técnicas parecidas para ser papás. Me imagino que en aquél momento, la situación era distinta. La fecundación in vitro era algo nuevo, pionero que podía verse como una cosa “rara” y generar, incluso, recelos. Supongo que por desconfianza, desconocimiento o miedo a conocer, pero justamente son esas cosas las que en muchas ocasiones no nos permiten avanzar.
Yo desde pequeña sé lo que es y lo que significa la fecundación in vitro. Mi madre me lo contó de forma esquemática pero sin cigüeña de por medio. Desde que yo pueda recordar, siempre he tenido clara una idea: que unían en el laboratorio lo de papá con lo de mamá, que luego todo volvía a la barriga de mamá y que al cabo de 9 meses nacía un bebé como cualquier otro. Tampoco lo vi tan “raro” y no acababa de entender por qué tenía tanta importancia aquello del laboratorio. En ningún momento me sentí una niña “especial”, como muchos me preguntan, la única diferencia fue que conmigo tuvieron que hacer un paso intermedio más que con los demás.
Actualmente la investigación médica y sus avances son un tema de debate permanente en nuestra sociedad. También lo son las técnicas de reproducción asistida, que siguen estando a la orden del día. Me llama la atención que cada vez que hay algún descubrimiento o éxito médico, expertos y no tan expertos, religiosos y medios en general lo discuten. Me parece un ejercicio de lo más sano y necesario para informar y hacer reflexionar a la sociedad.
Creo que toda investigación es lícita si tiene un objetivo concreto y beneficioso para la sociedad empezando por tener en primer lugar, unos límites marcados por quienes trabajan en ello: los médicos, biólogos y científicos, sobretodo, serios. Ellos son quienes conocen y tratan en su día a día con las enfermedades que intentan combatir. Me parece un trabajo muy bonito y generoso, ya que de sus horas en los laboratorios y de los frutos de sus investigaciones se beneficiarán muchísimas personas a las cuales nunca conocerán.
La ciencia es algo que nos pertenece a todos porque somos los propios hombres quienes la hacemos avanzar y hay que valorar el esfuerzo de los investigadores. Si los resultados de sus investigaciones nos pertenecen a todos y nos mejoran la vida, no sé qué inconveniente hay en disfrutar de ello.
Las técnicas de reproducción asistida son uno más de estos temas. Yo, evidentemente, estoy a favor del estudio y del uso de estas técnicas. A veces me preguntan qué opino sobre la relación entre Ciencia e Iglesia o qué opinión me merece la posición católica ante la fecundación in vitro. Para empezar, si mis padres fueran de esa opinión, yo no estaría aquí. Respeto muchísimo todas las opiniones en torno a este tema pero creo que Ciencia e Iglesia no se encontrarán nunca de acuerdo, cada una realiza su función.
¿Les diríamos a unos padres de una pequeña con diabetes que su hija tiene que convivir de por vida con esa enfermedad porque no podemos buscar la solución investigando con células madre? No lo veo muy lógico hacer sufrir a alguien pudiendo algún día curarlo. Pienso que una cosa son los sentimientos o creencias que pueda tener una persona en su intimidad y otra bien distinta las imposiciones que vienen desde el órgano de la Iglesia.
Referente a la fecundación in vitro y a las técnicas de reproducción asistida, supongo que la posición que declara la Iglesia es la de que hay que respetar la voluntad “divina” y que si tienes algún problema para tener hijos es lo que toca. En cambio yo pienso que no hay un amor más grande ni una ilusión mayor que la de aquellas parejas que desean tener hijos y no pueden. Y ante eso, creo que toda voluntad “divina” queda pequeña.
Mis padres han vivido toda esta historia con una normalidad absoluta y nunca se han sentido en contradicción con sus sentimientos ni han sentido que vayan en contra de una voluntad “divina”. Ellos tenían un deseo y un gran amor por dar, fueron valientes y consiguieron ser papás, creo que no hay nada que reprochar, ni desde el punto de vista católico.
Los inconvenientes que nos haya podido traer todo esto son mínimos, casi todo es positivo. Recibes el afecto de mucha gente que casi no te conoce pero que para ellos eres alguien de referencia. Para muchos papás significamos una noticia esperanzadora en la que ellos deseaban verse reflejados como un ejemplo en la superación de sus problemas y yo estoy muy orgullosa de representar algo así. En momentos puntuales recibimos cierta atención mediática que nos incomoda porque ni estamos acostumbrados ni queremos estarlo, pero es una noticia positiva que por qué no hay que celebrar, eso sí, sólo puntualmente.
Además compartimos esa alegría con mucha más gente. Para empezar, con la bióloga Anna Veiga y el doctor Pere Barri. Tengo una relación personal con ellos en la que seguimos estando muy en contacto a pesar de los años. Se han convertido en alguien más de la familia por lo que significan para mis padres y para mí. Está claro que sin el trabajo de su equipo y de todo el personal de la clínica que en su día atendió a mis padres, no estaría yo aquí. Su figura me despierta sobretodo, admiración. Por la capacidad de sacrificio y del esfuerzo que ponen en su trabajo y por creer que investigando se pueden encontrar solución a grandes problemas.
Así que ¡gracias a ellos!, ¡gracias a mis papis! Y ¡felicidades a todos!
El endometrio
El aumento de la producción de estrógeno durante la primera mitad del ciclo menstrual estimula el crecimiento del revestimiento del útero, el endometrio. Después de la ovulación, la progesterona producida por el folículo de ovulación (el cuerpo amarillo) cambia el endometrio para hacer que reciba mejor la implantación del embrión (idealmente, el endometrio tendrá su máximo espesor cuando llegue el óvulo fertilizado, el óvulo se implantará y dará comienzo el embarazo).
Si no se produce la fertilización y la implantación, el cuerpo amarillo, (aproximadamente 14 días después de la ovulación), deja de producir estrógeno y progesterona. La eliminación de estas hormonas produce la ruptura del endometrio y se produce la menstruación. Después, vuelve a empezar todo este ciclo complejo.
La HCG - Hormona del embarazo
La hCG (Hormona del embarazo) estimula el cuerpo lúteo del ovario para mantener las secreciones de estrógenos y progestágenos a fin de garantizar la integridad del embarazo. Como regla general, los niveles de hCG se duplican al doble cada dos o tres días. Una mujer embarazada tendrá de 10 a 50 mUI/mL de concentración de hCG en suero la primera semana siguiente a la concepción (al final de la tercera semana del ciclo), alcanzando la máxima concentración entre el segundo y tercer mes, seguido de un descenso a partir de la 12ª semana.

Métodos de determinación de la Gonadotropina Coriónica humana (hCG, ß-hCG, hormona del embarazo)
La hCG se sintetiza en la placenta y aparece en el suero y en la orina relativamente pronto después de la concepción.La hCG es una glucoproteína compuesta por dos subunidades polipeptídicas: alfa y beta. La subunidad alfa es esencialmente idéntica a la cadena alfa de otras hormonas hipofisiarias (TSH, LH y FSH). Es la variación de las subunidades beta donde reside la especificidad de la actividad biológica de estas hormonas. Con los métodos cuantitativos de laboratorio pueden detectarse cantidades muy pequeñas de ß-hCG (sensibilidad entre 0,05 y 0,1 mUI/mL). Dichos métodos son: radioinmunoanálisis (RIA), enzimoinmunoensayo (EIA, ELISA), inmunoanálisis de fluorescencia (FIA). Casi todos ellos usan dos técnicas: Inhibición competitiva (RIA, FIA), y técnicas sándwich de doble anticuerpo (EIA, FIA). Todos estos ensayos cuantitativos requieren instrumentación especial y largos tiempos de análisis (de 30 minutos a 3 horas).
El ciclo menstrual
El ciclo menstrual es regulado por un sistema complejo de hormonas que actúan juntas de forma equilibrada.
· FSH (hormona estimulante de los folículos) - estimula el crecimiento de los folículos
· LH (hormona luteinizante) ? contribuye a la producción de hormonas y provoca la maduración final del óvulo
· HCG (gonadotropina coriónica humana)- secretada durante el embarazo para simular la LH y contribuir a seguir produciendo progesterona a fin de mantener el revestimiento uterino
· Estrógenos ? las hormonas de crecimiento del sistema reproductor producidas por el ovario? hacen que se desarrolle el revestimiento del endometrio.
· Progesterona ? la hormona secretada después de la ovulación ? diferencia aún más el revestimiento del endometrio para prepararlo para un embrión.
· Hay tres órganos principales que actúan de forma sincronizada para coordinar el ciclo menstrual : el hipotálamo, la pituitaria y el ovario .