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Cuenca acoge las XI Jornadas de Meditación en Reproducción Humana los próximos 11 y 12 de marzo

El 30% de las parejas abandona los tratamientos de fertilidad, la mayoria por causas relacionadas con el estrés.

pareja-mirando-marLa atención psicológica no solo ayuda a  mejorar los niveles de ansiedad de los pacientes, sino que contribuye claramente a aumentar la tasa de embarazos conseguidos.
Pionera a nivel mundial en técnicas tan novedosas como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) y la donación de óvulos, España es referencia para el resto de países europeos.

La necesidad de atención psicológica a los/las pacientes que optan por un tratamiento de fertilidad es un reto del que son cada vez más conscientes los profesionales en Reproducción Asistida (RA) y que requiere buenas dosis de sensibilidad y preparación por parte del facultativo para afrontar y superar situaciones capaces de incidir negativamente en el bienestar del paciente y en el éxito de  los tratamientos.

Conscientes de esa necesidad el Instituto Europeo de Fertilidad (IEF), en colaboración con Merk Serono, la división biotecnológica de la compañía químico farmacéutica alemana Merck, celebra —el 11 y 12 de marzo en Cuenca— las XI Jornadas de Meditación en Reproducción Humana. Además de los aspectos psicológicos de los tratamientos de fertilidad, las jornadas  abordarán la exposición de novedades y experiencias en torno a  las últimas técnicas en la especialidad, entre ellas el Diagnóstico Genético Preimplantacional.

Presión social y estrés psicológico

Alrededor del 8% de los niños nacidos en España vienen al mundo gracias a las técnicas de Reproducción Asistida y, cada año, 16.000 nuevas parejas en España tienen problemas para conseguir un embarazo en nuestro país y deben optan por acudir a un centro especializado.
Si bien las tasas de éxito de los tratamientos de fertilidad no dejan de aumentar cada año, la realidad es que los tratamientos pueden prolongarse durante meses, y los profesionales de Reproducción Asistida se  encuentran  a menudo con pacientes afectadas de ansiedad (tanto asociada a las presiones sociales que conlleva la situación de infertilidad como al estrés producido por el propio tratamiento), y con un notable porcentaje de abandonos derivados de esa misma situación. De hecho, se calcula que el 30% de las parejas abandona el tratamiento por causas relacionadas con el estrés psicológico.
“Los profesionales de la Reproducción Asistida debemos estar en situación de comprender y atender el estado psicológico en el que se encuentran nuestras pacientes y éstas,  a su vez, deberían estar bien informadas de la realidad de los  tratamientos de  fertilidad”, señala el Dr. Alfonso de la Fuente, coordinador de las Jornadas y Director Médico del Instituto Europeo de Fertilidad. “Sin duda, todo ello requiere concienciación del problema, tanto por parte de profesionales de la medicina como de los pacientes, y  una buena estrategia de comunicación y actuación, y esto es lo que pretendemos plantear en estas jornadas”, añade el Dr. De la Fuente.

Beneficios constatados

La atención y ayuda psicológica por parte del equipo médico se ha revelado clave a la hora de  reducir el estrés y la ansiedad de los pacientes que son sometidos a múltiples intentos de fecundación. En concreto, el apoyo psicológico de los profesionales sanitarios ha demostrado beneficios en el 86% de los sujetos que inicialmente no lo demandaban y en el  96% de los que sí lo habían solicitado1

Estas Jornadas abordarán también las últimas novedades en el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) y la donación de óvulos, técnicas en las que España es pionera a nivel mundial. Un tema de gran actualidad en este sentido es la relativa al diagnóstico de histocompatibilidad, que permite la selección de embriones para el tratamiento posterior de hermanos que padecen alguna enfermedad incurable.
“El aspecto más relevante del DGP es que permite romper una cadena de transmisión de enfermedades graves que no tienen tratamiento ni curación”, explica el Dr. De la Fuente. “Esta técnica, la única de Reproducción Asistida con fines terapéuticos, se realiza con bastante frecuencia en España para evitar la transmisión de patologías importantes de padres a hijos y constituye una gran aportación de la RA a la medicina”, añade.

Robbie Williams abandona el cigarrillo para evitar la infertilidad

El cantante inglés, quien es creyente de la ufología, teme que la nicotina pueda dañar su esperma.

El cantante inglés Robbie Williams confesó que abandonó el cigarrillo para no hacer daño ni a su novia Ayda Fried, ni a su esperma, ya que teme la infertilidad.

El polémico artista británico comentó que fumaba cerca de tres paquetes al día, y ahora ha logrado reducir a sólo 10 cigarrillos, lo que considera ‘una gran victoria’.

Además de tratar de abandonar de vez su adicción, Williams reveló que está también haciendo más ejercicios, ya que Ayda le contrató un entrenador personal para que le ayude a mejorar su acondicionamiento físico.

Fuente: La botana

ADAEM celebra su primera Semana Internacional de la Endometriosis

La asociación madrileña ha preparado un paquete de actividades que incluye el fallo del primer concurso de relatos y dos mesas informativas los días 6 y 13, en la plaza de Callao y en la calle Fuencarral

cartel-adaem1La Asociación de Afectadas de Endometriosis de Madrid (ADAEM) celebra, por primera vez en la comunidad de Madrid, la Semana Internacional de la Endometriosis 2010, y lo hace con un paquete de actividades que incluye el fallo del primer concurso de relatos y dos mesas informativas programadas para los dos próximos sábados del mes de marzo, los días 6 y 13, en la plaza de Callao y en la calle Fuencarral, respectivamente.

Desde las 10 y hasta las 19 horas, las mesas de ADAEM recibirán a todos los ciudadanos que se quieran acercar con un lazo amarillo (emblema de la lucha contra la endometriosis) y folletos informativos que hablan de la enfermedad y de las actividades de ADAEM en Madrid. Todos los que lo deseen pueden colaborar con un donativo.

Dentro de esta carrera semanal contra la endometriosis, el viernes 12 de marzo se sabrá el nombre del ganador del primer concurso de relatos. El fallo se hará público en la web de ADAEM (www.adaem.org.es) y posteriormente se hará entrega de los premios de los tres ganadores, entre ellos el premio del Jurado y el premio especial de los votos de los internautas.

Dos días más tarde, el 14 de marzo, las socias se reunirán como cada mes en busca de apoyo información y la comprensión de una sociedad sensibilizada. Y ADAEM, que comenzó su andadura hace un año, es su refugio. La entidad, sin ánimo de lucro y de ámbito regional madrileño, dio sus primeros pasos en abril de 2009 en el apoyo a todas las mujeres enfermas de endometriosis, causante entre otros males, así como de infertilidad. No existen estudios oficiales, pero se calcula que entre un 15 y un 20% de la población femenina en edad fértil está afectada por endometriosis, una enfermedad cuyo diagnóstico puede llevar una media de cinco a nueve años y puede ocasionar infertilidad.

ADAEM quiere enfrentarse a otros problemas derivados de la endometriosis como dispareunia, síndrome miccional, trastornos intestinales y astenia. Quiere apoyar a las mujeres que la sufren, y los familiares, parejas y amigos cercanos a ellas. Quiere sensibilizar a la sociedad en general sobre una enfermedad que en algunos países europeos se considera una patología social o, incluso, una discapacidad.

Los objetivos de ADAEM van aún más allá. Promover la investigación sobre esta patología, estimular la especialización médica para un diagnóstico precoz, desarrollar relaciones con las instituciones públicas, autoridades sanitarias y otros organismos, y fomentar la concienciación social mediante campañas de difusión en colegios, institutos, Universidades y consultas médicas, completan la hoja de ruta de la entidad.

¿Qué es la endometriosis?
La endometriosis consiste en la aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, sobre todo en la cavidad pélvica como en los ovarios, detrás del útero, en los ligamentos uterinos, en la vejiga urinaria o en el intestino. Con menos frecuencia puede aparecer en pulmones o en otras partes del cuerpo.

Afecta a cualquier mujer en edad fértil, desde la menarquia hasta la menopausia, aunque algunas veces se prolonga en mujeres posmenopáusicas. Altera su calidad de vida y afecta a sus relaciones de pareja, familiares, laborales y de reproducción.

Cuando el tejido endometriósico crece, aparecen bultos -tumores o implantes que la mayoría de las veces son benignos y rara vez se relacionan con el cáncer de endometrio-. En cada menstruación, los tumores sangran, provocando inflamación, tejidos cicatriciales o fibrosis, que ocasionan obstrucción intestinal, sangrado digestivo y trastornos miccionales (dolor al orinar).

Sus síntomas van desde el dolor de abdomen, región lumbar y en la pelvis, molestias durante relaciones sexuales, sangrados menstruales abundantes, infertilidad, trastornos intestinales, astenia o fatiga.

El IMSI, una esperanza para la esterilidad masculina

La obtención de espermatozoides directamente del testículo mejora las tasas de embarazo en los tratamientos de reproducción asistida, ya que, según asegura un estudio publicado en la revista «Fertility and Sterility», esta técnica obtiene los espermatozoides evitando dañar su ADN.

esperma3La importancia del uso de espermatozoides con el ADN intacto es destacable en parejas que llevan años intentando quedarse «embarazados» utilizando técnicas de reproducción asistida y no lo consiguen. Así lo confirman en un estudio publicado en la revista «Fertility and Sterility», el director científico del Instituto Marqués y profesor de Harvard, el doctor Juan G. Álvarez; junto con el doctor Sakkas, profesor de la Universidad de Yale.

Una de las conclusiones de este trabajo es que en las parejas con varios intentos fallidos de Fecundación In Vitro, en las que no se encuentra otra causa de infertilidad, el daño de ADN en el espermatozoide no puede ser reparado por el ovocito y por eso no se produce el embarazo. En la gran mayoría de los casos este daño se produce después de que los espermatozoides salgan del testículo, por ello la solución en este caso es obtenerlos del mismo testículo antes de que salgan.
La función principal del espermatozoide es introducir el ADN, que es el manual de instrucciones del genoma paterno, intacto dentro del ovocito. Una vez que se fusionan dan lugar al «manual de instrucciones» del embrión. Si está dañado, este manual no podrá leerse correctamente, el embrión no se desarrollará normalmente y no se producirá un embarazo a término. Aunque en general el ovocito puede reparar el daño de ADN en el espermatozoide, en algunos casos este daño es irreversible.
Según los autores del artículo, un 40 por ciento de estas parejas se quedan embarazadas mediante el uso de espermatozoides testiculares y en más del 90 por ciento de los casos el embarazo se produce en el primer ciclo, lo cual sugiere que realmente el «factor limitante» de infertilidad en estas parejas era el daño de ADN en los espermatozoides.

Efectos de la polución
El trabajo publicado en «Fertility and Sterility» analiza los diferentes procesos que pueden provocar daños en el ADN de los espermatozoides, entre los que se encuentra la influencia de la polución atmosférica. Según los autores, estudios recientes señalan que ciertos individuos son genéticamente más sensibles al efecto tóxico de hidrocarburos aromáticos policíclicos presentes en el medio ambiente y son por tanto más vulnerables ante sus demostrados efectos sobre el ADN de los espermatozoides.
Otras causas externas que pueden provocar estas roturas en el material genético espermático son la radioterapia o quimioterapia, las varices en los testículos, un episodio de fiebre alta, la exposición de altas temperaturas o el estrés oxidativo.

El IMSI, una esperanza para la esterilidad masculina
Además del uso de espermatozoides testiculares, los doctores Álvarez y Sakkas recomiendan también el uso de técnicas de selección espermática como el IMSI, (intra-cytoplasmic morphologically-selected sperm injection). Como si de un casting se tratara, esta nueva técnica amplifica los espermatozoides a 8.000 aumentos, lo que permite seleccionar los de mejor morfología para que fecunden el óvulo con éxito mediante la microinyección espermática (ICSI).
Según el doctor Álvarez, director científico de Instituto Marqués, «resultados preliminares de estudios recientes demuestran que hay aspectos morfológicos en los espermatozoides que se asocian a alteraciones en la fragmentación». «Mediante el uso del IMSI tenemos más probabilidades de selecciones aquellos que tienen su material genético intacto. De confirmarse estos resultados, además del uso de espermatozoides testiculares, también se podría aplicar la técnica de IMSI a casos de parejas con fallo repetido de embarazo por daño de ADN en el espermatozoide».

Un estudio niega que las técnicas de reproducción asistida tengan efectos sobre el nacimiento de los bebés

El uso de técnicas de reproducción asistida no tiene ningún efecto sobre el proceso de nacimiento del bebé, según una investigación realizada por científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega (NTNU, por sus siglas en inglés) y publicada a través de una serie de artículos en las revistas especializadas ‘Lancet’ y ‘Human Reproduction’.

El equipo liderado por la ginecóloga e investigadora Liv Bente Romundstad observó los embarazos de más de 1,2 millón de mujeres noruegas cuyos partos fueron anotados en el Registro Médico de Nacimientos de Noruega entre 1984 y 2006. De ellos, un total de 8.229 fueron embarazos logrados a través de técnicas de reproducción asistida.

107208_gd1Los científicos no encontraron ninguna diferencia entre los niños nacidos de mujeres que concibieron de forma espontánea y las que lo hicieron tras someterse a un tratamiento de fertilización en el peso del recién nacido, la edad gestacional, los riesgos de que el bebé naciera pequeño para su edad gestacional y en el parto prematuro.

No obstante, descubrieron un alto riesgo de que se produjeran partos de nalgas en embarazadas que utilizaron técnicas de reproducción asistida, aunque sus investigaciones sugieren que esta diferencia no se debe a la tecnología en sí misma, sino a la edad gestacional del bebé y el número de partos previos que tuvo la madre.

En concreto, Romundstad halló que el 5 por ciento de los niños concebidos por reproducción asistida nacían de nalgas frente al 3 por ciento de la media. A su juicio, esta circunstancia se explica porque las madres que tienen niños por reproducción asistida suelen ser algo más mayores que la media, tienden a tener embarazos más breves y menos partos previos.

“También creemos que algunos de los frecuentes partos de nalgas que se producen pueden explicarse por el hecho de que los niños suelen estar de nalgas en las primeras etapas del embarazo”, apuntó la investigadora, quien asegura que los bebés “giran varias veces durante el embarazo y se ponen cabeza abajo cuando acaba el periodo normal de gestación”. “Si el niño nace antes de que termine el periodo de gestación, no está claro que haya tenido tiempo de situarse boca abajo”, anotó.

El estudio concluye diciendo que la reproducción asistida no tiene por sí misma efectos adversos en los embarazos o el parto. “Puede haber condiciones que difieren en las madres que utilizaron las tecnologías de reproducción asistida y las que no lo necesitaron, pero esas diferencias no se deben a la tecnología en sí misma”, acotó.

Más riesgo de neonatos muertos con IVF

107208_gd1Las mujeres que se embarazan con tratamientos de reproducción asistida tienen más riesgo de que el bebé nazca muerto que las que conciben con otros tratamientos o de forma espontánea, revela una nueva investigación comentada en la BBC.

El estudio llevado a cabo en Dinamarca analizó más de 20.000 embarazos y encontró un riesgo cuatro veces más alto de muerte del niño al nacer en las mujeres sometidas a tratamientos de IVF e ICSI.

En el tratamiento de IVF (fecundación in vitro) la fecundación del óvulo por los espermatozoides se lleva a cabo en el laboratorio, y en el de ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoide) se inyecta directamente un sólo espermatozoide en el óvulo.

Los investigadores subrayan, sin embargo, que estos resultados deben interpretarse con cuidado y que las mujeres que están contemplando someterse a estos tratamientos no deben preocuparse.

“Es importante recordar que el riesgo de que un bebé nazca muerto es muy bajo entre las mujeres embarazadas con IVF o ICSI” afirma la doctora Kirsten Wisborg, quien dirigió el estudio en el Hospital de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca,
“Hasta ahora no sabemos si este aumento en el riesgo en estas mujeres se debe al tratamiento de fertilidad o a factores desconocidos relacionados con la pareja que se somete a dichos tratamientos”, agrega.

Un solo feto

El estudio -publicado en Human Reproduction (Reproducción Humana) la revista de la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología Humanas- siguió un registro de las mujeres internadas en el hospital para parto entre agosto de 1989 y octubre de 2006.

Todas las mujeres participantes estaban embarazadas por primera vez y con un solo feto. Se tomó un registro de su historial obstétrico, el tiempo en que habían tardado en embarazarse, los tratamientos utilizados, su edad, hábitos como tabaquismo, consumo de alcohol y café durante el embarazo, estado civil, nivel de educación y problemas psicológicos.

Entre las 20.166 participantes, 82 por ciento habían concebido de forma espontánea en un período de 12 meses y 10 por ciento un año después de estar tratando la concepción.

Entre el resto, 4 por ciento había concebido con un tratamiento de IVF y ICSI y 4 por ciento con otras formas de tratamiento.
Al final del estudio resultaron 86 bebés muertos al nacer, el equivalente a un riesgo general de 4,3 por cada 1.000 embarazos.

Pero el riesgo de una mujer que concibió con IVF y ICSI fue mucho más grande: de 16,2 por cada 1.000 embarazos.
Las mujeres que mostraron menos riesgo de tener un bebé muerto al nacer fueron quienes se habían sometido a tratamientos que no involucraban ni IVF ni ICSI, como la estimulación hormonal. Entre ellas el riesgo fue de 2,3 por cada 1.000 nacimientos.

Entre las que concibieron de forma espontánea en un lapso de 12 meses el riesgo fue de 3,7 por cada 1.000, y las que tardaron más de un año para concebir de forma espontánea el riesgo fue de 5,4 por 1.000.

“Después de tomar en cuenta factores como la edad materna, índice de masa corporal, educación y hábitos durante el embarazo encontramos un riesgo significativo, cuatro veces más grande, de dar a luz a un bebé muerto entre las mujeres que concibieron con IVF y ICSI” afirma la doctora Wisborg.

“Hasta ahora existía especulación de que un posible mayor riesgo de tener un resultado adverso, como un bebé muerto al nacer, con la reproducción asistida, podría deberse a factores relacionados a la esterilidad subyacente de las parejas”.

Más de un 40 por ciento de los casos de infertilidad en la pareja se debe a causas masculinas.

Miguel Ángel Pérez Fernández, jefe de laboratorio y embriólogo de IMFER.

Miguel Ángel Pérez Fernández, jefe de laboratorio y embriólogo de IMFER.

Murcia, marzo de 2010.- Los motivos que pueden afectar a la esterilidad son muy variados y el modelo de vida y hábitos de consumo parecen incidir cada día un poco más. En términos generales, mas del 40 por ciento de los casos de fertilidad en una pareja se debe a causas masculinas, que entre otras, puede tratarse de una ausencia o cantidad reducida de espermatozoides en el semen, incapacidad para eyacular, problemas en su morfología y movilidad, exposición a tóxicos, solventes industriales, drogas, quimioterápicos , alteraciones genéticas, etc.

La ciencia y los profesionales de la reproducción humana disponen de avanzadas técnicas para analizar, evaluar y entender el problema y así buscar posibles soluciones para algo tan preciado como ser padre. La esterilidad masculina es un problema que puede provocar frustración, sentimiento de culpa, baja autoestima y depresión y es por lo que resulta esencial contar con la asistencia de los mejores profesionales y técnicas que ayuden a encontrar posibles soluciones.
Para ello hemos consultado con Miguel Ángel Fernández Pérez, embriólogo clínico senior y jefe de laboratorio FIV del Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, que nos explica que “ entre los retos de cara al futuro en Reproducción asistida, las causas de origen masculino es una cuestión no abordada en profundidad hasta la fecha, pues la técnica ICSI aparecida en los años 90s solucionaba los casos de esterilidad masculina severa, pero con el paso del tiempo se comprobó que aún así quedaban muchos casos sin resolver, pues dichos espermatozoides, a pesar de tener buena movilidad y aparente buena morfología, no llegaban a producir buenos embriones viables. Los diferentes estudios desarrollados para investigar el posible factor masculino no terminan de solucionar dicho problema. De ahí que sea una constante el desarrollar técnicas de diagnóstico y tratamiento de las causas de origen masculino para solucionar la esterilidad padecida por ellos”.

Muy tarde, con o sin ‘vitro’

mujer1Los cambios socioeconómicos han llevado a muchas mujeres a escuchar su reloj biológico mucho más tarde y, por lo tanto, a confiar su fertilidad al laboratorio. En los últimos veinte años, la edad media en que la mujer tiene su primer hijo ha saltado de la veintena a la treintena. Se han duplicado las que esperan para tener a su primer hijo más allá de los cuarenta años. En paralelo, entre el año 2002 y el 2004, las clínicas de reproducción asistida aumentaron sus clientas en un 25%, según un estudio del Comité Internacional para la Supervisión de la Reproducción Asistida. Sin embargo, según un estudio realizado por el Instituto Dexeus con más de 2.000 mujeres mayores de 40 años, la técnica también tiene límites. Entre los 40 y los 45, sólo entre el 5% y el 8% de las mujeres logra quedarse embarazada por inseminación artificial. Por fecundación in vitro (FIV) se consigue la gestación entre un 30% y un 40% de las veces.

El espectro de edad de las pacientes que visitan las clínicas de reproducción asistida es un espejo del retraso en la maternidad. En 2000, la media de edad en Dexeus era de 35 años. Ahora, se sitúa en los 37, dice Rosa Tur, del servicio de medicina de la reproducción del instituto. Y cada vez hay más mayores de 40 años. En este contexto, Tur considera necesario ser más realista con las posibilidades de la técnica reproductiva que se aplica. “Se puede acabar desarrollando un sentimiento de culpa o de rabia, porque a veces vienen como si fuese tan fácil conseguir el embarazo, y no lo es”.

Una cuenta atrás

Entre las dos técnicas más frecuentes (inseminación artificial y fecundación in vitro), la segunda es más efectiva, aunque la tasa de éxito cae en picado con la edad. La mayoría de pacientes prefiere las técnicas que les permiten utilizar sus propios óvulos. Pero entre los 40 y los 45 años se trata de una cuenta atrás porque las tasas de éxito descienden drásticamente. De hecho, la cartera de servicios de los hospitales públicos no incluye la FIV en mayores de 40 años, porque los bajos porcentajes de éxito no justifican el gasto que supone, explica Joaquim Calaf, director del Servicio de Obstetricia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona).

Claro que hay excepciones. “Aunque a partir de los 40 no recomendamos la inseminación artificial, pero hay que estudiar la reserva ovárica de cada mujer. Una cosa es la edad cronológica y otra la biológica”, dice Tur. Es la opción que ha tomado Rocío García, una mujer de 41 años de Barcelona que ha ido retrasando su maternidad. Primero, por su separación matrimonial, a lo que se sumó una absorbente carrera profesional y las dificultades en su intento de adopción de los últimos tres años. Rocío prefiere la inseminación a la FIV porque considera la técnica menos invasiva. Además, no quiere correr el riesgo de tener un embarazo múltiple, y se encuentra dentro de ese pequeño porcentaje en el que la inseminación artificial tiene posibilidades de funcionar.

Pasados los 44 años, Tur sólo recomienda recurrir a la donación de óvulos, porque las tasas de embarazo son mucho más altas, más de un 50%. De hecho, en tan sólo cinco años la fecundación por este sistema en la Dexeus se ha triplicado (de 170 a 432). Ahora, “lo que se hace cada vez más es la preservación de la fertilidad congelando los propios óvulos para utilizarlos en el futuro”, explica Tur. Cuesta unos 3.000 euros. Otra opción sería la adopción de embriones congelados donados por otras parejas, pero pocas lo hacen, añade.

Las clínicas españolas de reproducción asistida no ofrecen estos servicios a mujeres mayores de 50 años por considerar que las posibilidades de éxito son muy bajas y que puede suponer riesgos para la salud. “Se trata de un acuerdo no escrito, más por limitaciones sociales que biológicas”, opina José Remohí, presidente del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Remohí cree que en un futuro se alargará el uso de las técnicas de reproducción asistida. En otra línea, Tur cree necesaria una reflexión general sobre las causas del retraso de la maternidad: “A nivel social las cosas han cambiado mucho, la vida laboral y emocional tarda más en afianzarse”. También critica la falta de ayudas estatales a la maternidad: “Aquí son la mitad de la media europea, que está en un 2,2% del PIB, mientras que en España es del 1,2%”.

Fuente: El país

La edad materna encarece la reproducción

inseminacionNo es ningún secreto que la edad de la madre influye en el resultado de los tratamientos de reproducción asistida. Sin embargo, ante el aumento de la demanda de este tipo de técnicas, un grupo de investigadores australianos se ha planteado cuánto encarece el proceso y cómo puede influir este hecho a la hora de cubrir estos servicios a partir de ciertas edades en la cartera pública de servicios sanitarios.

Concretamente, Australia ha experimentado un aumento del 16% en la demanda de técnicas de fecundación in vitro entre los años 2002 y 2003; frente al 13% que se ha registrado en los países europeos y el 6,5% en Estados Unidos. Ante esa situación, Simon Eckermann y su equipo, de la Universidad de Sydney, se plantearon llevar a cabo un análisis económico de la situación.

“La elevada carga económica [de estas técnicas] ha provocado un intenso debate sobre la idoneidad de que la sanidad pública financie los casos con pocas opciones de éxito“, explican para resumir el actual debate que tiene lugar en la sociedad australiana. “Este tipo de consideraciones puede ayudar a quienes tienen que tomar las decisiones políticas a valorar la disposición de una sociedad a pagar por una nueva vida y otras consideraciones éticas”, apuntan.

Sus conclusiones señalan que la edad de la madre puede llegar a multiplicar por cinco el coste de traer al mundo un niño mediante métodos de fecundación asistida. Concretamente, el análisis de sendas bases de datos australiana y neozelandesa revela que estas cifras pueden oscilar desde los 24.000-28.000 dólares (17.000 y 20.000 euros) para las mujeres de 30 a 33 años, hasta los 116.000 dólares (unos 85.000 euros) en el caso de mujeres de 42 a 45 años que se encontraban en su primer o segundo intento.

Como explica Luis Sánchez, gerente de la clínica Ginefiv de Madrid, en España estas cifras son algo inferiores. “Unos 3.000 o 3.500 euros por cada intento en el caso de una fecundación in vitro, más unos 1.200 euros adicionales por la medicación [para la estimulación ovárica], que requiere unos fármacos caros”. Para quienes recurren a la donación de óvulos, el proceso puede ascender a unos 6.000 euros; aunque como matiza este especialista, si existe la posibilidad de congelar embriones, no es necesario repetir todo el proceso si el primer intento no tiene éxito.

Muy tarde, con o sin ‘vitro’

mujer1Los cambios socioeconómicos han llevado a muchas mujeres a escuchar su reloj biológico mucho más tarde y, por lo tanto, a confiar su fertilidad al laboratorio. En los últimos veinte años, la edad media en que la mujer tiene su primer hijo ha saltado de la veintena a la treintena. Se han duplicado las que esperan para tener a su primer hijo más allá de los cuarenta años. En paralelo, entre el año 2002 y el 2004, las clínicas de reproducción asistida aumentaron sus clientas en un 25%, según un estudio del Comité Internacional para la Supervisión de la Reproducción Asistida. Sin embargo, según un estudio realizado por el Instituto Dexeus con más de 2.000 mujeres mayores de 40 años, la técnica también tiene límites. Entre los 40 y los 45, sólo entre el 5% y el 8% de las mujeres logra quedarse embarazada por inseminación artificial. Por fecundación in vitro (FIV) se consigue la gestación entre un 30% y un 40% de las veces.

El espectro de edad de las pacientes que visitan las clínicas de reproducción asistida es un espejo del retraso en la maternidad. En 2000, la media de edad en Dexeus era de 35 años. Ahora, se sitúa en los 37, dice Rosa Tur, del servicio de medicina de la reproducción del instituto. Y cada vez hay más mayores de 40 años. En este contexto, Tur considera necesario ser más realista con las posibilidades de la técnica reproductiva que se aplica. “Se puede acabar desarrollando un sentimiento de culpa o de rabia, porque a veces vienen como si fuese tan fácil conseguir el embarazo, y no lo es”.

Una cuenta atrás

Entre las dos técnicas más frecuentes (inseminación artificial y fecundación in vitro), la segunda es más efectiva, aunque la tasa de éxito cae en picado con la edad. La mayoría de pacientes prefiere las técnicas que les permiten utilizar sus propios óvulos. Pero entre los 40 y los 45 años se trata de una cuenta atrás porque las tasas de éxito descienden drásticamente. De hecho, la cartera de servicios de los hospitales públicos no incluye la FIV en mayores de 40 años, porque los bajos porcentajes de éxito no justifican el gasto que supone, explica Joaquim Calaf, director del Servicio de Obstetricia del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona).

Claro que hay excepciones. “Aunque a partir de los 40 no recomendamos la inseminación artificial, pero hay que estudiar la reserva ovárica de cada mujer. Una cosa es la edad cronológica y otra la biológica”, dice Tur. Es la opción que ha tomado Rocío García, una mujer de 41 años de Barcelona que ha ido retrasando su maternidad. Primero, por su separación matrimonial, a lo que se sumó una absorbente carrera profesional y las dificultades en su intento de adopción de los últimos tres años. Rocío prefiere la inseminación a la FIV porque considera la técnica menos invasiva. Además, no quiere correr el riesgo de tener un embarazo múltiple, y se encuentra dentro de ese pequeño porcentaje en el que la inseminación artificial tiene posibilidades de funcionar.

Pasados los 44 años, Tur sólo recomienda recurrir a la donación de óvulos, porque las tasas de embarazo son mucho más altas, más de un 50%. De hecho, en tan sólo cinco años la fecundación por este sistema en la Dexeus se ha triplicado (de 170 a 432). Ahora, “lo que se hace cada vez más es la preservación de la fertilidad congelando los propios óvulos para utilizarlos en el futuro”, explica Tur. Cuesta unos 3.000 euros. Otra opción sería la adopción de embriones congelados donados por otras parejas, pero pocas lo hacen, añade.

Las clínicas españolas de reproducción asistida no ofrecen estos servicios a mujeres mayores de 50 años por considerar que las posibilidades de éxito son muy bajas y que puede suponer riesgos para la salud. “Se trata de un acuerdo no escrito, más por limitaciones sociales que biológicas”, opina José Remohí, presidente del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Remohí cree que en un futuro se alargará el uso de las técnicas de reproducción asistida. En otra línea, Tur cree necesaria una reflexión general sobre las causas del retraso de la maternidad: “A nivel social las cosas han cambiado mucho, la vida laboral y emocional tarda más en afianzarse”. También critica la falta de ayudas estatales a la maternidad: “Aquí son la mitad de la media europea, que está en un 2,2% del PIB, mientras que en España es del 1,2%”.

Fuente: El país