Abandono del tratamiento

Las personas y parejas infértiles tenéis una gran motivación en vuestro objetivo de conseguir un embarazo. A pesar de ello, investigaciones recientes demuestran que un porcentaje elevado de pacientes abandonáis el tratamiento por deseo propio.

Los datos de un estudio realizado en los Países Bajos (Land JA et al) indican que la tasa de abandono después de tres ciclos es del 62,4%.

En otro estudio (Olivius C et al) realizado en 974 parejas suecas se registró un porcentaje elevado e inesperado de abandonos, que según los datos de un cuestionario se producía por estrés psicológico en el 26% de los casos (véase la tabla inferior).

Tabla 1. Motivos para la interrupción del tratamientode FIV

Son muy importantes los comentarios realizados por los pacientes de este estudio, entre los que destacan:

  • “Habríamos necesitado hablar con unpsicólogo”.
  • “Nos sentíamos incapaces de afrontar otrotratamiento”.
  • “No he encontrado suficiente empatía en elpersonal”.
  • “Información insuficiente sobre eltratamiento y sobre otras alternativas”.

En un estudio australiano (Hammarberg et al) se han encontrado tasas de abandono similares, siendo el motivo esgrimido con más frecuencia “sentir que se había hecho todo lo posible” (66%) y “sentirse incapaz de afrontar otro ciclo de tratamiento” (42%).

Algunos estudios han demostrado que el periodo en el que la pareja tiene mayor estrés y, por tanto, en el que habría que intentar implantar más medidas para su reducción, es el que transcurre entre la transferencia del embrión y la prueba de embarazo.

Los resultados de un estudio realizado por el equipo de la Dra. Guerra Díaz, al igual que otros, subraya la importancia de considerar los factores psicológicos cuando se efectúa la selección de pacientes para tratamientos de esterilidad y de la aplicación de intervenciones psicológicas antes de los tratamientos médicos, ya que ambas estrategias podrían reducir el malestar y el deterioro psicológico de los pacientes/ parejas. Según esta autora, las parejas que refirieron mayor grado de satisfacción repitieron más ciclos de tratamiento que las parejas con un menor grado de satisfacción con el tratamiento.

No hay que olvidar que, además de los factores psicológicos, la calidad de la asistencia repercute de forma muy importante en las tasas de abandono, ya que, como ha indicado un estudio (Alper M et al), las tasas de embarazo no deben ser la única determinación de la calidad de las técnicas de FIV; además, para mejorar las TRA es preciso tener presente y optimizar:

  • La satisfacción de los pacientes.
  • Los procedimientos efectuados.
  • Los métodos de laboratorio utilizados.
  • Los aspectos clínicos.
  • La formación del personal.

En las figuras inferiores se muestran los motivos por los que han interrumpido el tratamiento las parejas de un estudio (Rajkhowa M et al), pudiendo apreciarse de nuevo que en el 36% de las parejas el motivo era el estrés psicológico, porcentaje que aumentaba hasta el 69% cuando en el cuestionario utilizado en el estudio se citaba más de un motivo de abandono.

Dentro del contexto de la gran importancia que tienen los aspectos psicológicos en las tasas de abandono, la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) ha denunciado, en un reciente documento, el «peligro» de que se descuide la atención al impacto emocional de la infertilidad y se reduzca a una cuestión meramente médica o biológica. Como indica el psicólogo Agustín Moreno, el abordaje multidisciplinar del paciente ya es habitual en varios campos de la medicina, debiéndose actuar del mismo modo en reproducción asistida. Por ello, en las guías editadas recientemente por la ESHRE se recomienda que los centros ofrezcan una asistencia integral en la que se atiendan las necesidades psicosociales y emocionales de los pacientes mediante diferentes intervenciones.

En la actualidad, existen diferentes programas psicológicos que mejoran el equilibrio emocional de las parejas y los resultados de los tratamientos. Las clínicas disponen de psicólogos que utilizan programas diferentes, pero de objetivos idénticos, como son pretender que los participantes desarrollen capacidades que estimulen su bienestar personal, aprendan a manejar situaciones conflictivas y perciban sus problemas como obstáculos superables.

Entre los objetivos de las intervenciones de los diferentes programas destacan el poder garantizar que el paciente:

  • Conozca las implicaciones de su elección terapéutica.
  • Reciba suficiente apoyo emocional.
  • Pueda afrontar de un modo saludable las consecuencias de la experiencia de infertilida.

Este enfoque más integral puede permitir:

  • Mejorar los resultados.
  • Aumentar la satisfacción del equipo.
  • Reducir las reacciones psicosocialesnegativas.

El equipo del Dr. Emery M, además de resaltar la necesidad de que los centros de infertilidad también incluyan los aspectos psicosociales y emocionales, ha obtenido unos resultados muy clarificadores al demostrar que obtenían efectos beneficiosos del apoyo psicológico el 86% de los sujetos que inicialmente no lo demandaban y el 96% de los pacientes que inicialmente lo habían solicitado.

No hay que olvidar que el estrés actúa a través de diferentes mecanismos, que incluyen una inhibición del eje hipotálamo-hipófisis-glándula suprarrenal y una alteración de las hormonas de la fertilidad (FSH, GnRH y LH) y otras sustancias, como el cortisol y la melatonina (véase la figura 22).

Los mediadores del estrés pueden tener efectos protectores y perjudiciales dependiendo del momento de su secreción pero, a largo plazo, producen un cambio de la estabilidad de importantes sistemas fisiológicos, con consecuencias negativas que afectan a la infertilidad. Además, el estrés también influye negativamente en diferentes parámetros asociados a la calidad y movilidad del semen.

Según un estudio (Campagne DM) es necesario diferenciar entre el estrés agudo y el estrés crónico, ya que el primero está producido por el problema de fertilidad o el propio procedimiento de fertilidad, mientras que el crónico sería un estrés previo que influye de modo importante en el resultado del tratamiento. Aunque este especialista manifiesta la gran importancia de reducir los dos tipos de estrés, es el estrés agudo el que incrementa las tasas de abandono del tratamiento, y debe ser manejado mediante técnicas psicológicas aplicadas durante el tratamiento, mientras que el estrés crónico debe manejarse y reducirse antes de comenzar el tratamiento de la fertilidad.

Un aumento de la ansiedad y el estrés produce:

  • Una sobreactivación del sistema nerviososimpático.
  • Un aumento en la actividad de lascatecolaminas e incrementos de la tasacardiaca y respiratoria, la presión arterial y latensión muscular.
  • Una excitación cognitiva mantenida.

Los resultados de un estudio (Liz TM y Strauss B) sobre la eficacia de la psicoterapia individual/pareja y de grupo en pacientes infértiles han demostrado que la psicoterapia disminuye la ansiedad y la depresión en pacientes infértiles pero, además, ha puesto de manifiesto que la psicoterapia también parece mejorar la tasa de embarazo.

Existen muchas técnicas que ayudan a controlar eficazmente el estrés y pueden ser de gran utilidad si se practican con regularidad:

  • Relajación muscular progresiva.
  • El entrenamiento en imaginación.
  • La meditación.
  • La visualización positiva.
  • Las técnicas breves de relajación basadas en la respiración diafragmática.

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