Tratamiento con gonadotropinas
Las dos gonadotropinas principales son la hormona folículo estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). Se las considera gonadotropinas porque ejercen sus efectos fundamentalmente sobre los ovarios y testículos (conocidos como gónadas).
En las mujeres, la FSH y la LH ejercen acciones diferentes, pero complementarias, sobre el crecimiento y desarrollo de los folículos ováricos, y sobre la producción de hormonas ováricas clave, estradiol y progesterona.
La tecnología recombinante ha permitido producir moléculas mucho más puras y en cantidades garantizadas, sin tener que confiar en materias primas como la orina.
En la actualidad ya se producen mediante tecnología recombinante, una serie de hormonas clave para el tratamiento de la infertilidad, como:
Hormona folículo estimulante humana recombinante (hFSH-r)
Se utiliza para la inducción de la ovulación (IO) y enprogramas de estimulación ovárica controlada en técnicas de reproducción asistida (TRA), así como en algunos varones con infertilidad por problemas hormonales.
Hormona luteinizante humana recombinante (hLH-r)
La mayoría de las mujeres sometidas a TRA habitualmente sólo requieren FSH para el desarrollo folicular múltiple. Sin embargo, la hormona luteinizante también es clave durante este proceso, y la hLH-r, asociada a la hFSH-r, se administra para inducir la ovulación en mujeres con un déficit severo de LH y FSH.
Gonadotropina coriónica humana recombinante (hCG-r)
Esta hormona es utilizada después de la estimulación ovárica para desencadenar la ovulación en mujeres con infertilidad ocasionada por alteraciones de la función ovulatoria, y para promover la maduración folicular en mujeres sometidas a TRA.
Entre los beneficios más importantes de las hormonas recombinantes que usan la tecnología de llenado en masa se encuentran:
- Pureza.
- Precisión.
- Respuesta ovárica más constante.
- Trazabilidad.
- Tolerabilidad.
- Eficacia.
- Seguridad.
- Consistencia.
Respecto a la pureza, baste decir que la pureza de los preparados de gonadotropinas hasta principios de los 90 era de menos del 5% de principio activo, siendo más del 95% proteínas extrañas, mientras que el uso de la tecnología de ADN recombinante ha conseguido que el contenido de proteína no derivado de FSH haya bajado hasta <1%. Esta mayor pureza reduce la probabilidad de reacciones alérgicas locales y sistémicas como enrojecimiento de la piel e irritación.