Mitad de parejas con infertilidad logran tener hijos, según un estudio
Una de cada dos parejas con problemas de esterilidad masculina logran tener un hijo, destaca un reciente estudio publicado en la revista especializada Human Reproduction.
Entre los principales factores de fracaso es la edad del hombre, mayor de 35 años, explican los autores, tras el análisis de las encuestas realizadas a mil 200 parejas participantes de la investigación durante los años 2000-2004.
De ellas solo el 56 por ciento lograron ser padres. En el 16 por ciento de esas el embarazado logrado fue natural y el resto concibió su hijo mediante la asistencia médica para la procreación (AMP) explican los investigadores.
Hasta ahora, la mayoría de los estudios evaluaban los resultados de la AMP solo por el componente femenino, señala el artículo.
Sin embargo, cifras de instituciones sanitarias estiman que los problemas asociados al componente masculino son también agravantes de infertilidad.
La literatura científica describe entre las principales causas de la infertilidad masculina la obstrucción en el aparato reproductor del hombre, uso de determinados medicamentos, bajo recuento de
, así como la incorrecta motilidad de estos, entre otras anomalías.
Logran anticipar si el esperma servirá para la fertilización
Cuando una muestra de semen criopreservada para un tratamiento de fertilización abandona el frío, no todos los espermatozoides pueden sobrevivir a temperatura ambiente. Saber cuáles lo harán optimizaría el proceso para lograr un embarazo.
Un equipo de expertos argentinos, españoles y estadounidenses descubrió cómo hacerlo. Una proteína clave del sistema de defensa celular contra el estrés oxidativo anticipa con bastante certeza si los espermatozoides por congelar serán útiles.
“Este estudio debería considerarse el punto de partida para desarrollar métodos diagnósticos previos a la criopreservación de semen humano“, concluye el equipo dirigido por los doctores Juan Alvarez, profesor de
de la Facultad de Medicina de Harvard, y Gustavo Doncel, del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Escuela de Medicina de Virginia del Este (Estados Unidos).
La respuesta que buscaban los expertos apareció en las muestras de semen donadas tras 3 a 5 días de abstinencia sexual por 42 hombres, de entre 20 y 30 años, que habían consultado por infertilidad en una clínica de nuestro país.
Un análisis computarizado una hora después de la eyaculación determinó la movilidad de los espermatozoides antes de preservarlos en nitrógeno líquido a -196°C durante un período de entre 48 y 72 horas. Luego, las muestras se descongelaron en un baño de agua a 40°C durante tres minutos y se volvió a evaluar la movilidad.
El equipo comprobó que los que inicialmente tenían una mayor concentración de la proteína superóxido dismutasa (SOD) se movían más después de descongelarlos que el resto. Esto, según explica el equipo en el artículo que publicará Fertility and Sterility , demuestra que la SOD sirve como un “marcador del éxito de sobrevida de los espermatozoides” criopreservados.
“Permite predecir cómo se descongelarán esos espermatozoides, ya que hay pacientes que por algún motivo tienen una motilidad espermática muy mala luego de la descongelación. Esto podría ser la llave para entender esa variabilidad”, precisó el doctor Mariano Buffone, investigador del Instituto de Biología y Medicina Experimental del Conicet, una de las siete instituciones que participaron del estudio.Además de ser una proteína central de defensa contra el ataque oxidativo, un proceso que causa enfermedad, la SOD en los espermatozoides “podría estar cumpliendo un papel muy importante y que no ocurriría en otras células del organismo -comentó-.
El espermatozoide es una célula extremadamente diferenciada y especializada; procesos o funciones comunes en otras células varían en el espermatozoide”.
Entre otras características, la capacidad de “nadar” que tienen estas células masculinas determina si tendrán o no problemas para llegar hasta un óvulo y fertilizarlo. Por ahora, no se sabe cuál debería ser el valor mínimo de concentración de esta proteína en los espermatozoides de una muestra por criopreservar. El equipo inició una segunda etapa de investigación para poder determinarlo.
Por su parte, el doctor Santiago Brugo Olmedo, coautor del estudio y director de Seremas, el centro donde se obtuvieron las muestras estudiadas, opinó: “Cada vez nos acercamos más a la posibilidad de obtener indicadores de la capacidad reproductiva de los hombres y las mujeres que consultan por infertilidad”. Uno de ellos es, por ejemplo, la medición de la hormona antimulleriana o AMH, que determina la reserva ovárica femenina.
Con estos resultados, “podemos conocer la capacidad de los espermatozoides una vez descongelados -agregó Brugo Olmedo-. En el caso de los hombres sometidos a quimioterapia, a radioterapia o una biopsia testicular, hay que congelar los espermatozoides y luego seleccionar los más aptos”.
Presentan más de 1.5 millones de parejas con problemas de infertilidad.
Un millón y medio de parejas enfrenta problemas de infertilidad y este padecimiento provoca graves problemas emocionales, incluso pensamientos suicidas, revelaron hoy especialistas.
El fundador del consejo del Instituto para el Estudio de la Concepción Humana (IECH), Roberto Santos Haliscak, dijo que el 83 por ciento de las parejas retrasa la maternidad un año después de haberse casado.
“Nosotros calculamos que entre el 10 al 15 por ciento de la población en el país, estamos hablando de un millón y medio de parejas, tiene este padecimiento” de la infertilidad, indicó.
Actualmente, señaló, la estadística exponen que el 16 por ciento de los nuevos matrimonios es entre personas de más de 35 años y eso conlleva a tener mayores problemas para concebir.
Esto lo resaltó durante la presentación de la página en internet www.fertility.com.mx, la cual es respaldada por el IECH y la firma farmacéutica Merck en México.
Manifestó que la infertilidad es una de las experiencias emocionales más difíciles y dolorosas de la pareja, independientemente de quién tenga la dificultad para concebir, generando un alto nivel de frustración.
El especialista comentó que en la actualidad, cientos de parejas en el país con este padecimiento se dejan influenciar por las tramas de programas de televisión como “House”, “Grace Anatomy” y telenovelas para tomar decisiones.
Debido a la falta de información, las parejas en México están tardando más de un año en llegar al especialista bien capacitado para tener un correcto diagnóstico del padecimiento.
Puntualizó que “este es un problema del hombre y la mujer, de la pareja, y no sólo de la mujer como se piensa siempre”.
Por su parte, la sicóloga del IECH en esta ciudad, Corin Palatchi, comentó que la infertilidad pone a prueba muchos aspectos de la pareja como la comunicación, la empatía, la tolerancia y el apoyo emocional.
Este padecimiento, expresó, llega a tener un impacto negativo en 
Ante esta drástica situación, dijo Palatchi, refirió que es necesario brindar a las parejas recursos de adaptación a los tratamientos para que conozcan las posibilidades de sufrir estados de alteración en varios aspectos de sus vidas.
En incremento, los problemas de infertilidad: UNAM
La incapacidad para llevar a buen término un embarazo, presentan un incremento, debido a que las mujeres posponen cada vez más la maternidad; al dedicarse a su realización laboral y profesional, retrasan el diagnóstico y tratamiento de posibles problemas reproductivos, advirtió Miguel Ángel Serrano, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
Entre más temprano se conozcan las posibles complicaciones, “tendremos mayor oportunidad de brindar opciones de solución”, señaló el médico gineco-obstetra.
A lo largo de la vida de la mujer no siempre existen las mejores condiciones para un embarazo, recordó. Además, entre más tiempo transcurra aumenta la posibilidad de que haya malformaciones cromosómicas, como Síndrome de Down, y en la madre, diferentes inconvenientes como mayor descalcificación.
Aunque, reconoció, el advenimiento de técnicas de reproducción asistida, como la transferencia de gametos, “han incrementado las posibilidades. No obstante, son de alto costo, por lo que sólo son accesibles para sectores limitados de la población”.
De los casos, el 20 por ciento se debe a la endometriosis, es decir, a la presencia de tejido endometrial, glándulas y estroma, fuera de la cavidad respectiva. “Es común encontrarlo en órganos adyacentes, como los ovarios o la vejiga, aunque existen reportes de casos en pulmones y otras partes del cuerpo”.
Se desconocen sus causas; para explicar su origen se han elaborado varias teorías. Una de ellas, se refiere a la llamada menstruación “retrógrada” (teoría de Sampson). Normalmente, mes tras mes, las mujeres descaman el tejido uterino a la cavidad, y de ahí al cérvix, sin embargo, por variaciones en los procesos de dinámica contráctil uterina y tubaria, puede presentarse lo contrario, ejerciéndose un flujo inverso hacia la cavidad abdominal.
Otra de las teorías (Iwanoff y Meyer) habla de la transformación de las células celómicas en tejido endometrial, por su capacidad totipotencial de diferenciación, lo que explica ciertas localizaciones distantes de esta patología.
Este padecimiento se liga con la infertilidad, explicado por múltiples factores participantes como fibrosis y adherencias en la región tubo ovárica, lo que dificulta o imposibilita la captación del óvulo por la fimbria, porción distal de la trompa uterina.
Alrededor del 30 por ciento de las pacientes con endometriosis son asintomáticas. No obstante, es más frecuente el dolor pélvico, que se presenta como dismenorrea (dolor menstrual) habitualmente progresiva, que se inicia uno o dos días antes del periodo menstrual y persiste en todo el ciclo.
La sospecha diagnóstica la tenemos en las niñas que se encuentran en la etapa pre-púber, lo que se refiere a la existencia de dolor pélvico. Una vez que alcanzan la etapa reproductiva, (alrededor de los 25 años), la historia clínica completa con énfasis en los antecedentes gineco-obstétricos y la realización de una exploración ginecológica serán de gran ayuda en el momento de precisar un diagnóstico.
Al contar con una pareja estable, aparece el deseo de tener hijos, y al acudir a solicitar ayuda medica “encontramos que no es posible llevar a efecto una concepción de forma natural”. Es decir, hasta que no se presenta la necesidad de embarazo en la edad reproductiva, “podemos completar los estudios. Antes, todo es incierto”.
Con los exámenes de laboratorio y gabinete, así como con el desarrollo de protocolos de estudio de una paciente, se descubre el padecimiento. El diagnóstico definitivo de la endometriosis es visual, para lo que se realizan técnicas mediante laparoscopia o laparotomía, que permiten visualizar con precisión las áreas de endometriosis.
Al referir otras causas de infertilidad, señaló que existen diferentes factores participantes –como el cervical–, dentro de los cuales tienen una gran importancia las infecciones de transmisión sexual. Muchas de ellas, de no tratarse adecuadamente, suelen dejar secuelas, como la alteración del movimiento de las trompas, que podrían producir embarazos ectópicos y abortos.
Otro factor importante es el neuroendocrino, que tiene múltiples implicaciones en reproducción, como la presencia de deficiencia de hormonas, ovarios poliquísticos o amenorrea.
Para determinar la causa, se requieren estudios integrales que permitan una evaluación completa de la pareja con problemas de infertilidad, establecer un pronóstico y ofrecer la terapéutica más apropiada.
Sin embargo, reconoció, para la infertilidad no hay un tratamiento específico; como resultado del estudio integral de la pareja, cada especialista lo determina, de acuerdo con los hallazgos encontrados en cada paciente. Si hay deficiencia hormonal, se otorgan suplementos; si hay adherencias, se resecan vía laparoscópica o por laparotomía; si hay miomas en útero, se hace miomectomía (una resección quirúrgica del mioma). “Tratamos de buscar siempre la mínima invasión”, sostuvo.
En específico, para tratar la
. Los primeros son a través de diferentes agentes como estrógenos y progestágenos, danazol y agonistas de GnRh (tratamientos hormonales); dentro de los segundos, se contempla la extirpación, evaporación, electrofulguración y electrocoagulación (destrucción del tejido mediante una corriente eléctrica), según su ubicación.
Por último, Serrano expuso que “por cuestiones de cultura, las pacientes no acuden con nosotros de inmediato, y si lo hacen, ya han sido sometidas a múltiples manejos, unos empíricos, otros productos del marketing farmacéutico, que no tienen un sustento apropiado”.
De ese modo, recomendó hacer conciencia de la propia salud y acudir al médico para revisiones periódicas. Asimismo, evitar la automedicación que impide tener un diagnóstico oportuno.
Estudio asocia la dieta mediterránea con una mejor fertilidad.
Las mujeres que se alimentan al estilo mediterráneo, con gran cantidad de frutas, verduras, pescado y granos integrales, son menos propensas a tener problemas para quedar embarazadas, según concluye un estudio efectuado en España.
El doctor Jorge Chavarro, que no participó del estudio, señaló que los resultados surgen de observaciones y no de un ensayo clínico.
“Siempre existe la posibilidad de que esta relación no sea causal”, dijo Chavarro, experto en nutrición de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.
Los autores estudiaron a 500 mujeres con trastornos de fertilidad y a más de 1.600 de la misma edad con por lo menos un hijo. Con cuestionarios, midieron cuán próxima era la alimentación al estilo occidental o mediterráneo.
La dieta occidental es rica en carnes rojas, comida rápida, productos lácteos enteros, papa, granos refinados y gaseosas azucaradas. Y en el estudio no estuvo asociada con una 
Pero todo cambió al analizar el grupo que mejor adhería a la dieta mediterránea. El 17 por ciento que la cumplía estrictamente dijo que había tenido problema para quedar embarazada, comparado con el 26 por ciento que trataba de seguirla.
“La dieta estilo mediterráneo podría tener un efecto protector contra la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2″, dijo la autora principal, doctora Estefanía Toledo, de la Universidad de Navarra, en España.
“La insulina tiene varias funciones en el organismo; también regula muchas hormonas, en especial la cantidad necesaria para ovular, lo que es clave para la reproducción”, añadió.
Chavarro considera que la dieta mediterránea influye directamente en la ovulación.
“Contiene nutrientes que ayudan al organismo a eliminar azúcar del torrente sanguíneo con menos insulina. Esto le facilita al organismo el control de las hormonas reproductivas”, explicó.
La experta señaló que las mujeres que quieren quedar embarazadas pueden adoptar este estilo alimentario sin riesgos. Pero “todavía no contamos con datos suficientes para demostrar que la dieta puede mejorar los resultados de los tratamientos de fertilidad” en las mujeres que no pueden concebir.
Más de 6 millones de mujeres en edad reproductiva de Estados Unidos tienen problemas para quedar embarazadas o no perder el embarazo, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Los hombres también tendrían que cuidar su alimentación si quieren maximizar la posibilidad de ser padres.
Un estudio reciente del equipo de Chavarro reveló que los hombres con sobrepeso tienen menos cantidad de espermatozoides que los hombres delgados.
“Aparte de eso, todavía sabemos muy poco sobre la composición corporal y la fertilidad masculina. Lo estamos empezando a investigar”, declaró.
Infertilidad en la mujer
Infertilidad es un término que los doctores usan cuando una mujer no ha podido quedar embarazada después de haberlo intentado por lo menos por un año.
Si una mujer tiene varios abortos espontáneos, eso también es infertilidad.
puede ser causada por problemas físicos, hormonales, por el estilo de vida o factores ambientales.
La mayoría de los casos de infertilidad femenina son a causa de problemas de ovulación. Un problema es la insuficiencia ovárica prematura, en el cual los ovarios dejan de funcionar antes de la menopausia natural. Otro problema es el síndrome de ovario poliquístico (SOP), cuando los ovarios no liberan un óvulo con regularidad o no pueden liberar un óvulo sano.
Alrededor de un tercio de las veces, la infertilidad es un problema con la mujer. Un tercio de las veces, es un problema con el hombre. A veces, no se puede encontrar una causa.
Si usted sospecha que es infértil, consulte a su médico. Existen exámenes que pueden determinar si usted tiene un problema de infertilidad. Cuando es posible encontrar la causa, los tratamientos incluyen medicamentos, cirugía o tecnologías de reproducción asistida.
Afortunadamente, dos tercios de las parejas tratadas por infertilidad pueden tener bebés.
Estudio asocia la dieta mediterránea con una mejor fertilidad.
Las mujeres que se alimentan al estilo mediterráneo, con gran cantidad de frutas, verduras, pescado y granos integrales, son menos propensas a tener problemas para quedar embarazadas, según concluye un estudio efectuado en España.
El doctor Jorge Chavarro, que no participó del estudio, señaló que los resultados surgen de observaciones y no de un ensayo clínico.
“Siempre existe la posibilidad de que esta relación no sea causal”, dijo Chavarro, experto en nutrición de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.
Los autores estudiaron a 500 mujeres con trastornos de fertilidad y a más de 1.600 de la misma edad con por lo menos un hijo. Con cuestionarios, midieron cuán próxima era la alimentación al estilo occidental o mediterráneo.
La dieta occidental es rica en carnes rojas, comida rápida, productos lácteos enteros, papa, granos refinados y gaseosas azucaradas. Y en el estudio no estuvo asociada con una 
Pero todo cambió al analizar el grupo que mejor adhería a la dieta mediterránea. El 17 por ciento que la cumplía estrictamente dijo que había tenido problema para quedar embarazada, comparado con el 26 por ciento que trataba de seguirla.
“La dieta estilo mediterráneo podría tener un efecto protector contra la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2″, dijo la autora principal, doctora Estefanía Toledo, de la Universidad de Navarra, en España.
“La insulina tiene varias funciones en el organismo; también regula muchas hormonas, en especial la cantidad necesaria para ovular, lo que es clave para la reproducción”, añadió.
Chavarro considera que la dieta mediterránea influye directamente en la ovulación.
“Contiene nutrientes que ayudan al organismo a eliminar azúcar del torrente sanguíneo con menos insulina. Esto le facilita al organismo el control de las hormonas reproductivas”, explicó.
La experta señaló que las mujeres que quieren quedar embarazadas pueden adoptar este estilo alimentario sin riesgos. Pero “todavía no contamos con datos suficientes para demostrar que la dieta puede mejorar los resultados de los tratamientos de fertilidad” en las mujeres que no pueden concebir.
Más de 6 millones de mujeres en edad reproductiva de Estados Unidos tienen problemas para quedar embarazadas o no perder el embarazo, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Los hombres también tendrían que cuidar su alimentación si quieren maximizar la posibilidad de ser padres.
Un estudio reciente del equipo de Chavarro reveló que los hombres con sobrepeso tienen menos cantidad de espermatozoides que los hombres delgados.
“Aparte de eso, todavía sabemos muy poco sobre la composición corporal y la fertilidad masculina. Lo estamos empezando a investigar”, declaró.
Infertilidad en la mujer
Infertilidad es un término que los doctores usan cuando una mujer no ha podido quedar embarazada después de haberlo intentado por lo menos por un año.
Si una mujer tiene varios abortos espontáneos, eso también es infertilidad.
puede ser causada por problemas físicos, hormonales, por el estilo de vida o factores ambientales.
La mayoría de los casos de infertilidad femenina son a causa de problemas de ovulación. Un problema es la insuficiencia ovárica prematura, en el cual los ovarios dejan de funcionar antes de la menopausia natural. Otro problema es el síndrome de ovario poliquístico (SOP), cuando los ovarios no liberan un óvulo con regularidad o no pueden liberar un óvulo sano.
Alrededor de un tercio de las veces, la infertilidad es un problema con la mujer. Un tercio de las veces, es un problema con el hombre. A veces, no se puede encontrar una causa.
Si usted sospecha que es infértil, consulte a su médico. Existen exámenes que pueden determinar si usted tiene un problema de infertilidad. Cuando es posible encontrar la causa, los tratamientos incluyen medicamentos, cirugía o tecnologías de reproducción asistida.
Afortunadamente, dos tercios de las parejas tratadas por infertilidad pueden tener bebés.
¿Los embriones de mellizos se ayudan a sobrevivir en la FIV?
Un estudio sugiere que el embrión más fuerte ayudaría al más débil a sobrevivir en los embarazos gemelares obtenidos por fertilización in vitro (FIV).
Un equipo de España halló que la supervivencia hasta el nacimiento por embrión era del 83 por ciento en los embarazos gemelares y del 76 por ciento en los embarazos de feto único.
Un análisis estadístico reveló que la cantidad de partos dobles en embarazos gemelares era más alta que lo esperado si los embriones no colaboraran entre sí de algún modo. En cambio, la cantidad de nacimientos de bebés únicos fue menor que la esperada.
Por lo tanto, los autores escriben en la revista Obstetrics and Gynecology que sería posible que los embriones débiles que no pueden subsistir solos reciban ayuda del gemelo más fuerte.
Este concepto de “asistencia embrionaria” sigue siendo teórico y encontró resistencia en un especialista que no participó del estudio.
“Los autores proponen una hipótesis interesante”, indicó el doctor Alan B Copperman, director de endocrinología reproductiva de la Facultad de Medicina de Mount Sinai de Nueva York.
“Pero los datos no son suficientes para modificar la noción de que la implantación embrionaria es independiente y no tenemos pruebas de que los embriones ‘se ayuden’ en ese proceso”, dijo.
Los bebés concebidos por FIV son apenas el 1 por ciento de los nacimientos anuales de Estados Unidos, aunque la técnica genera el 17 por ciento de los embarazos gemelares.
A menudo, sobre todo en Estados Unidos, los médicos transfieren más de un embrión para aumentar la posibilidad de que la mujer quede embarazada.
Pero dado que los embarazos múltiples son riesgosos para los fetos, las clínicas están reduciendo la cantidad de embriones que les transfieren a sus pacientes.
La Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva recomienda no transferir más de dos embriones a las pacientes menores de 35 años y considera que los médicos deberían evaluar usar sólo uno.
En el 2011, un centro de fertilidad de Iowa comprobó que los embarazos no disminuyen con la transferencia de un solo embrión.
El nuevo estudio surge de 1.159 embarazos únicos y de 523 embarazos gemelares (ninguno de gemelos idénticos, que se forman cuando un óvulo se divide para formar dos embriones).
El 72 por ciento de los embarazos gemelares llegó a buen término, cuando la cifra esperada era de apenas el 58 por ciento.
La diferencia en la tasa de nacimientos vivos entre los embarazos con feto único y gemelares fue especialmente pronunciada en las mayores de 33 años, según explica el equipo de Fernando Miro, del Hospital Clínic de Barcelona.
Esto, según el equipo, “sugiere que los posibles embriones tendrían alguna deficiencia”.
Algunas pacientes en tratamiento de FIV no siguen las indicaciones médicas.
Los médicos recomiendan que las mujeres bajo tratamiento de fertilidad reduzcan ciertas actividades para aumentar la probabilidad de quedar embarazadas, pero un nuevo estudio sugiere que ellas no siempre escuchan a los profesionales.
Aunque esas indicaciones surgen de unos pocos estudios en humanos, los médicos les piden a sus pacientes reducir o dejar de hacer ejercicio, fumar, beber alcohol o tomar suplementos herbáceos durante los ciclos de fertilización in vitro (FIV).
“Quisimos conocer qué hacen las mujeres. ¿Cumplen las recomendaciones? Y la respuesta es no”, dijo Alice Domar, autora principal del estudio y directora ejecutiva del Centro Domar para la Salud Mental y Corporal, de la
Clínica de fiv de Boston, en Waltham, Massachusetts.
El equipo de Domar entrevistó a mujeres que estaban atravesando un ciclo de fiv en la clínica entre junio del 2009 y marzo del 2010.
Durante el tratamiento, las 118 mujeres solían tener hábitos saludables, a diferencia de los cinco años previos. Aun así, ciertas características del estilo de vida sorprendieron a Domar. Todos los días, durante los 28 días del ciclo de
, las mujeres respondieron un cuestionario. Dejaron de hacerlo al finalizar el ciclo.
Por lo menos nueve de cada 10 de las 111 mujeres que respondieron a diario seguían haciendo ejercicio una vez por semana aunque el médico les había indicado no hacerlo.
“Si no cumplen las indicaciones, suelen sentir muchas molestias si salen a trotar”, explicó la doctora Lynn Westphal, de la Facultad de Medicina de Stanford, quien no participó del estudio.
La mitad de las mujeres siguió bebiendo alcohol durante el ciclo y tres de cada cuatro no suspendieron las bebidas con cafeína.
A Domar le sorprendió especialmente que una de cada 10 utilizara un suplemento herbáceo a pesar de que se les pidiera que no lo hicieran.
Según Westphal, la mayoría de las clínicas les sugieren a las pacientes que no los utilicen. “El problema es que no siempre sabemos qué contienen esos preparados herbáceos“, indicó.
Los resultados de la encuesta pertenecen a un grupo reducido de pacientes de una sola clínica y los autores no pudieron asociar la posibilidad de quedar embarazadas con el cumplimiento o no de las recomendaciones.
Aun así, Domar consideró que los resultados son sorprendentes porque los tratamientos son costosos y las mujeres quieren quedar embarazadas.
La autora comentó que los tratamientos cuestan entre 12.000 y 18.000 dólares, pero los seguros de salud de Massachusetts los cubren.
“La población que utiliza la fiv suele poner muchas esperanzas en el tratamiento y está muy motivada. Tendería a pensar que cumpliría las indicaciones”, indicó Westphal.