Transferencia de blastocistos
Hasta hace poco, un embrión podía crecer en el laboratorio durante un periodo aproximado de tres días, momento en el cual contenía de cinco a diez células.
Las nuevas tecnologías posibilitan incubar un embrión en el laboratorio durante cinco a seis días, cuando contiene alrededor de 100 células y ya se encuentra en la etapa de blastocisto. Sólo del 30% al 40% de los embriones sobreviven para llegar a esta etapa.
Esta técnica tiene la ventaja de que los embriones son más fuertes en el momento de la transferencia y es más probable que den lugar a un embarazo. Su desventaja es que existe el riesgo de que pocos o ningún embrión sobreviva al estado de blastocisto y se tendrá que cancelar la transferencia embrionaria. Los embriones que no han logrado sobrevivir en el laboratorio podrían haber sobrevivido si se los hubiera transferido antes al útero.